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Señor hermano, ven, las vamos a abordar. Cerveza fuerte, pipa bien curada

Y una mucama endomingada,

870 Más a mi gusto nada habré de hallar.

MUCHACHABURGUESA

¡Mira allá! Tan lindos muchachos... ¡Es una vergüenza en verdad!

Los podría admitir la mejor sociedad... ¡Y siguen a esos mamarrachos!

SEGUNDO ESTUDIANTE (al primero)

875 No tan aprisa, vienen dos detrás

Muy bien vestidas y muy bellas; Mi vecinita es una de ellas

Y a mí me gusta por demás. Van paso a paso con donaire

880 Y no han de hacernos un desaire.

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EL PRIMERO

¡Señor hermano! La etiqueta no me arroba. ¡Ven! que perdemos la sabrosa pieza.

Mano que empuña el sábado la escoba El domingo acaricia con más delicadeza.

BURGUÉS

885 El nuevo burgomaestre me revienta;

Cada día su orgullo se acrecienta.

¿Qué hace por la ciudad con tanto hablar? De mal en peor con él todo anda;

No hay más que obedecer a lo que manda

890 Y pagar como nunca, sin chistar.

MENDIGO (cantando) ¡Bondadosos caballeros!

¡Bonitas damas lujosas

Que habéis, por mejillas, rosas! ¡Oíd el lamento sincero

895 De este pobre pordiosero!

¡No gire el manubrio en vano! Quien da con abierta mano Es quien encuentra alegría: ¡Que yo en tan festivo día

900 Pueda cosechar ufano!

OTROBURGUÉS

Nada me gusta más en los feriados Que conversar de guerras y combates, En tanto que allá lejos, en Turquía, Los pueblos se pelean como orates.

905 Sorbiéndose un vasito enfrente a la ventana

Mira uno deslizarse los buques río abajo, Y vuelve tarde a casa un poco alegre

Bendiciendo la paz que bendice al trabajo.

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TERCERBURGUÉS

Eso, señor vecino, también conmigo reza.

910 Pueden romperse la cabeza

Y hacer del mundo un revoltijo,

Con tal de que en mi casa todo siga bien fijo. VIEJA (a las muchachas burguesas) ¡Ah! ¡Qué arregladas y donosas!

¿Cómo no van a enamorar?

915 ¿Pero por qué tan orgullosas?

Lo que desean puedo procurar...

MUCHACHA BURGUESA

Águeda, vamos, de tratar me cuido Públicamente a vieja tan soez. Por cierto que el futuro prometido

920 Me lo hizo ver en una noche de San Andrés.

LAOTRA

A mí en el cristal de su esfera Me lo hizo ver, un guapo militar; Lo busco siempre dondequiera Mas nunca lo consigo hallar.

SOLDADOS (cantan) Castillos con adustas Murallas y troneras, Muchachas altaneras Me gusta conquistar. ¡Audaz es la faena, 930 La paga es señorial! Llamando a enganche, Tocamos diana,

Para alegría sana, Para suerte fatal.

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935 ¡Eso es ir adelante! ¡Eso es vivir!

Castillos y muchachas Se tienen que rendir. ¡Audaz es la faena, 940 La paga es señorial! Y los soldados Marchando van. Fausto y Wagner FAUSTO

Ríos y arroyos libertó de hielo Suave mirada de la primavera;

945 A su calor vivificante el valle

Verdece de esperanza lisonjera. Se retiró a las ásperas montañas, En su debilidad, el viejo invierno;

De allá su escarcha, en ráfaga impotente,

950 Por momentos blanquea el verdor tierno.

Pero el sol nada blanco ya tolera:

Nuevas formas despierta dondequiera Y todo lo abrillanta de colores.

Y aunque en el soto escasas son las flores,

955 No importa: el sol toma por ellas

A la gente que acude con sus prendas más bellas. Desde esta altura vuelve tu mirada

A la ciudad: de su portal adusto Sale una multitud abigarrada

960 Que a bañarse de sol corre con gusto

La Ascensión del Señor todos festejan, Porque ellos mismos el sepulcro dejan De viviendas herméticas y oscuras; ¡Y huyendo las estrechas ataduras

965 De oficio y gremio, el amontonamiento

De sus techos, el apretujamiento De sus calles, la noche augusta y fría De sus iglesias, van hacia la luz del día!

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¡Mira con qué presteza se derrama

970 La multitud por prados y vergeles!

El río bajan, cruzan y remontan Con ágil balanceo los bajeles; Y ya casi zozobra con su carga Aquel último bote que se larga.

975 Ya desde la montaña, allá a lo lejos,

Multicolores trajes nos mandan sus reflejos. Ya en la aldea todo es algarabía...

¡He aquí del pueblo el cielo verdadero! Grandes y chicos cantan su alegría.

980 ¡Aquí puedo ser hombre y serlo quiero!

WAGNER

Pasearse con vos, señor doctor, Es de provecho y es honor.

Aquí yo solo no andaría, empero, Porque enemigo soy de lo grosero;

985 Violines, bochas, gritos estruendosos,

Ruidos son para mí los más odiosos... Arman un pandemónium que da espanto Y a eso lo llaman alegría y canto.

ALDEANOS (bajo el tilo)

(Baile y canto)

Para el baile se arregla el pastor

990 De chaqueta y jubón de color,

Con cintas como banderas. Debajo del tilo ya nadie cabía, Y todos bailaban con loca alegría...

¡Tararín, tirín,

995 Cante el violín!...

¡Floridos cual primaveras!

Presuroso irrumpió en el montón Y a una chica le dió un empellón, Rodilla en las posaderas.

1000 La chica se enoja, se planta en el medio

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Y dice: ¡ eres tonto, tonto sin remedio! . . . ¡Tararín, tirín,

Cante el violín!... ¡Qué rodillas tan groseras!

Mas la ronda era como una cuerda; Se bailaba a derecha y a izquierda Y volaban las polleras.

Calor ya sentían y ya enrojecían

Y en brazos robustos ya desfallecían... ¡Tararín, tirín,

Cante el violín!...

Los codos en las caderas. Desconfío de tu aire taimado;

A su novia más de uno ha engañado Con mentiras lisonjeras.

Pero él con halagos aparte la lleva; Y en torno del tilo la grita se eleva...

¡Tararín, tirín, Cante el violín!...

¡Las muchachas sandungueras!

ALDEANO VIEJO

Es muy gentil, doctor, de parte vuestra. Que no nos desdeñéis en este día,

Paseando en medio de esta muchedumbre Con toda vuestra gran sabiduría.

Nuestro jarro mejor tomad por eso Y esta fresca cerveza en él bebed; Al brindarlo os deseo cordialmente Que no tan sólo aplaque vuestra sed: El número de gotas contenido

Sea al de vuestros días añadido.

FAUSTO

El confortante trago no rehuyo. Gracias, y vuestros votos retribuyo.

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(El pueblo se reúne en círculos alrededor de Fausto)

ALDEANO VIEJO

Al visitarnos este alegre día

Muy oportuno fuisteis, en verdad,

1035 Ya que en los tristes días de otros tiempos

Nos prodigasteis vuestra caridad. Vive y está presente aquí más de un Que vuestro padre al fin logró salvar Del ardiente delirio de la fiebre

1040 Cuando la peste supo dominar.

Entonces vos también aún muy joven, Asiduo entrabais en cada hospital;

Muchos muertos sacaban de ellos, pero Nunca llegasteis a sentiros mal.

1045 Soportasteis más de una dura prueba,

Que a quien ayuda, Dios su ayuda lleva.

TODOS

¡Salud! ¡Que pueda este hombre de alma pura Hacer el bien cien años todavía!

FAUSTO

Inclinaos ante Ese que en la altura

1050 Enseña a hacer el bien y el bien envía.

(Sigue caminando con Wagner

WAGNER

¡Qué emoción, hombre ilustre, habrá tu pecho Ante el respeto de estas multitudes;

Feliz quien de sus aptitudes Puede obtener tanto provecho!

1055 Los padres te señalan a sus hijos;

Todos corren, en ti los ojos fijos; Se callan los violines,

Paran los bailarines;

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Andas, y forman filas a tus lados

1060 Y lanzan las gorras al viento:

¡Casi les viste arrodillados Cual si pasara el Sacramento!

FAUSTO

Sólo unos pasos más hasta esa peña Donde descansaremos. Muchas veces

1065 Me senté en ella a solas, pensativo,

Postrado por ayunos y oraciones.

Fuerte en mi fe y henchido de esperanza, Con lágrimas, suspiros y ademanes

Pensé obligar a Dios a poner término

1070 A la peste... ¡Y ahora, como burla

Siento el aplauso de esa muchedumbre! ¡Si tú en mi intimidad leer pudieras Cuán poco dignos son el padre, el hijo, De semejante fama!... Fué mi padre

1075 Hombre oscuro, de honrada medianía,

Que con sinceridad, pero a su modo, Sobre las sacras fuerzas naturales Forjó tenaz extravagante idea. Con un estrecho círculo de adeptos

1080 En su negra cocina se encerraba,

Para mezclar, según interminables Recetas, variedad de incompatibles. Rojo León, atrevido cortejante,

Desposado era al Lirio en baño tibio,

1085 Y ambos, en el tormento de las llamas,

Celebraban sus nupcias en un vaso Tras otro, hasta que en vivos tornasoles La joven Reina en el cristal lucía.

La receta estaba hecha, los enfermos

1090 Con ella sucumbían, pero nadie

Se preguntó jamás: ¿y sanó alguno? Así, con infernales electuarios,

Por todos estos valles y montañas Fuimos peor azote que la peste.

1095 ¡Yo mismo a algunos miles serví el tósigo!

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Se marchitaban luego, y debo ahora Soportar que se elogie al asesino...

WAGNER

¡No entiendo semejantes resquemores!

¿No hace bastante, acaso, un hombre honrado

1100 Puntualmente ejerciendo, y a conciencia,

El arte tal como le fué enseñado?

Quien cuando joven honra a sus mayores Consigue de ellos ser dilecto;

Si, adulto, sabe acrecentar la ciencia,

1105 El hijo alcanza un objetivo más perfecto.

FAUSTO

¡Feliz aquel que espera todavía Salir a flote en este mar de error! ¡Me fué preciso lo que no sabía Y lo que sé de nada me sirvió!...

1110 Mas la pura belleza de esta hora

No ha de empañar cruel cavilación: ¡Contempla cómo el sol poniente dora Las chozas engarzadas en verdor! El sol nos deja, el día muere lento,

1155 Pero allá nueva vida él animó.

¡Ah! ¡Si alzándome bajo el firmamento Me llevara tras él ala veloz!

En dulce paz viera a mis pies el mundo De un ocaso perenne al resplandor,

1120 Cumbres de fuego, valles de profundo

Reposo, ríos áureos de arrebol...

¡Ya tú, montaña abrupta, no pudieras Detener este vuelo sin igual!

¡Ya se abre con sus cálidas riberas,

1125 A los ojos atónitos, el mar!

El Dios parece hundirse en la espesura, Mas persiste el anhelo que encendió. ¡Corro a beber su luz eterna y pura! Ante mí el día, la tiniebla en pos,

1130 Las olas a mis pies, sobre mí el cielo...

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Ensueño hermoso, pero el sol se va... ¡Ay! ¡Que a las tenues alas de mi anhelo No pueda unirse un ala corporal!

Pero el ímpetu innato de la vida,

1135 Siempre ascendente, elévase inmortal,

Cuando la alondra, en el azul perdida, Lanza al espacio su canción triunfal, Cuando sobre selváticas alturas

Se explaya al viento el águila caudal,

1140 Y sobre lagos y sobre llanuras

Vuelven las grullas al país natal.

WAGNER

También yo tuve algún momento extravagante, Mas nunca sentí impulso semejante.

Pronto cansan de bosques y praderas las galas;

1145 Ni envidiaré jamás a las aves sus alas.

¡El goce intelectual, cuánto más nos eleva!

¡Cómo de libro en libro, de hoja en hoja nos lleva! Suaves y bellas hace las noches invernales,

Difunde por los miembros un calor peregrino,

1150 Y si el lector, por un feliz destino,

¡Ay! desenrolla un venerable pergamino,

Es como si se abrieran las puertas celestiales.

FAUSTO

Un solo impulso en ti conciencia ha hecho: No llegues nunca a conocer el otro.

1155 Dos almas ¡ay! conviven odiándose en mi pecho

Es una de ellas indomable potro De voluptuosidad que ávido aferra Sus cascos, como garras, a la tierra,

La otra, violenta, huyendo del polvo tiende el vuelo

1160 Hacia el Elíseo de los grandes... ¡Oh!, si acaso

Genios del aire existen que de la tierra al cielo Tienden dominadores el invisible lazo:

Descended de vuestra áurea evanescencia

Y llevadme a una nueva, multiforme existencia!

1165 ¡Ah! ¡si una capa mágica tuviera

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Que a países extraños me llevara triunfal! ¡Ni por las más preciosas vestiduras la diera, Ni por la púrpura imperial!

WAGNER

¡No evoques el enjambre poderoso

1170 Que vaga del espacio en los vapores!

De todos los confines, sin reposo,

Tiende a la humanidad lazos traidores. Del Norte, agudos dientes espectrales

Y lenguas como flechas traen los aquilones;

1175 De Oriente acuden, infernales

De sequedad que roe los pulmones;

Cuando desde el desierto los lanza el Mediodía Y sobre las cabezas acumulan su fuego,

Su enjambre el Occidente nos envía,

1180 Que sólo nos refresca y da sosiego

Para ahogar los plantíos y bestias y hombres luego. Escuchan complacientes, dispuestos siempre al daño; Obedecen con gusto pues gustan del engaño;

Se nos presentan como enviados celestiales

1185 Y cuando mienten dicen cosas angelicales...

Mas volvamos: el mundo en gris se esfuma, Se enfría el aire cae la bruma:

Cuando anochece atrae más la casa... ¿Pero qué absorto miras, qué te pasa?

1190 ¿Qué puede en el crepúsculo darte tanta emoción?

FAUSTO

¿Viste ese perro negro que divaga a distancia?

WAGNER

Lo vi hace tiempo, no le di importancia.

FAUSTO

Míralo bien, observa todo...

¿Qué es esa bestia en tu opinión?

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1130

WAGNER

1195 Un perro do aguas que a su modo

Persigue el rastro del patrón.

FAUSTO

¿Notas que en espiral amplia, envolvente, Nos ronda y se aproxima poco a poco? Y deja, o mucho me equivoco,

1200 Una estela fosforescente...

WAGNER

Un perro de aguas negro es cuanto veo; Debe haber ilusión de vuestra parte.

FAUSTO

Pues yo, que anuda un lazo con cauteloso arte De magia a nuestros pies para el futuro creo.

WAGNER

1205 Yo le veo que muestra tímida indecisión

Al dar con dos extraños en vez de su patrón.

FAUSTO

El círculo se estrecha... ¡se nos acerca ya!

WAGNER

Lo ves: un perro y no un espectro viene acá. Gruñe y vacila, acuéstase mohíno,

1210 Menea el rabo, todo bien canino.

FAUSTO (al perro)

¡Ven aquí, ponte a nuestro lado!

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WAGNER

¡Un can graciosamente amaestrado! Te detienes y sirve bien derecho; Le hablas y salta hacia tu pecho;

1215 Lo que perdieras traería.

Tras tu bastón al agua saltaría.

FAUSTO

Tienes razón tal vez; no hallo señal alguna De hechizo, y sólo educación perruna.

WAGNER

Si el can está bien enseñado,

1220 Hasta del sabio la afición acrece,

Este de veras tu favor merece,

De estudiantes alumno aventajado.

(Entran por la puerta de la ciudad)

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