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3.2.1 ¿Qué significa alfabetización para el desarrollo?

La palabra desarrollo tiene varios significados y con las actuales estructuras políticas basadas en la economía se ha intentado relativizar el término; en esta propuesta analizamos desde su definición general, hasta el concepto de desarrollo progresivo sustentable. Así el PNUD define:

El desarrollo humano abarca mucho más que la variable económica: significa un estado en que las personas puedan vivir en forma productiva y creadora de acuerdo con sus necesidades e intereses. Para el PNUD los pueblos son la verdadera riqueza de las naciones, por ende, el desarrollo consiste en la ampliación de las opciones que ellos tienen para vivir de acuerdo con sus valores. (PNUD, 2007: 4)

Partiendo de lo básico e intentando dar una concepción integradora de la alfabetización se puede pensar en dos líneas de desarrollo:

1. El desarrollo político, económico y social de la sociedad toda o de algunos de sus niveles estructurales.

2. El desarrollo personal y colectivo.

Ambas líneas se complementan, se relacionan y se integran en la vida política, económica y social pues en el desarrollo personal y colectivo, es obvio que el hombre o la mujer son producto de sus relaciones sociales, que han desempeñado a través de toda la historia un importante papel en la vida política, económica y social de la sociedad en la que viven, cualquiera haya sido su nivel de desarrollo. Han sido los mismos seres humanos quienes han ido conceptualizando su actividad en cada ciclo del desarrollo de su existencia.

Si esta afirmación es aceptada, entonces las siguientes reflexiones deberán tenerse muy en cuenta a la hora de concebir cuál debe ser la formación que debe contribuir a un desarrollo progresivo, en el que hombres y mujeres asuman las transformaciones de acuerdo con la realidad histórica concreta en la que se desenvuelven.

En cuanto al primer aspecto, el desarrollo político, económico y social de la sociedad toda o de algunos de sus niveles estructurales, es bueno insistir que de la misma forma que las estructuras socioeconómicas determinan la tasa de analfabetismo, el analfabetismo influye en el desarrollo progresivo de la sociedad, por lo tanto no es posible esperar por un cambio de estructuras para afrontar la alfabetización de las personas jóvenes y adultas que han quedado rezagadas en su superación.

La consolidación del modelo neoliberal, el incremento de las desigualdades en la distribución de la riqueza y el aumento de la pobreza en el ámbito mundial, reafirman hoy la causa del aumento del analfabetismo como máxima expresión de la discriminación educativa y de la exclusión social.

Federico Mayor, en su informe a la Conferencia Mundial de Educación para Todos, celebrada en Tailandia en 1990, plantea: ...el analfabetismo inhibe el progreso y la productividad, impide el avance cultural y espiritual y facilita la dependencia crónica de sociedades enteras. Los problemas que emanan del analfabetismo, constituyen las razones integrales del ciclo permanente de pobreza y subdesarrollo que aflige a muchas naciones del mundo... (Solórzano, 2007: 7)

Por eso no se puede determinar socialmente al desarrollo como resultado de un aspecto aislado, sea sólo lo económico, lo social, educativo o humano, así: de un lado, no todas las estructuras socioeconómicas propician el desarrollo de la educación y de la cultura; del otro lado el analfabetismo y la falta de educación no permiten el desarrollo socioeconómico, y esto solo conduce a un círculo vicioso, ya que adolece de acciones objetivas para la disminución o eliminación del analfabetismo. Una propuesta eficaz sería:

En lo relativo al desarrollo social, también es obvio que no hay desarrollo social integral si no hay desarrollo de la política y la economía. Esto dicen las vastas experiencias del desarrollo de la sociedad a través de toda la historia de las sociedades que han antecedido a la actualidad.

En la segunda forma de desarrollo relacionada a la persona y al colectivo, que se manifiesta en la participación social y en el aporte crítico o reflexivo que el individuo puede realizar en su sociedad, debe tenerse en cuenta que se refiere a diversos aspectos:

a) Crecimiento intelectual de la persona y su capacidad para compartirlo con el colectivo, con base en:

1. Adquisición de conocimientos y/o saberes significativos.

2. Desarrollo de habilidades para conocerse a sí mismo, conocer al grupo donde se desenvuelve y de los problemas que acontecen en toda la sociedad.

3. Desarrollo de habilidades para la comunicación.

b) Atención al desarrollo físico muscular para el desarrollo de las capacidades y competencias adecuadas a la edad.

c) Reconocimiento de lo afectivo como sentimiento que propicie y fomente la sensibilidad humana, para que con dignidad y respeto al colectivo, pueda contribuir a abordar los problemas más acuciantes y a la transformación de su medio y de la sociedad.

d) Desarrollo de capacidades para mantener la memoria histórica y conservar el acontecer contemporáneo.

Visto así, el desarrollo es un proceso de transformación de la persona -hombre o mujer- en todas sus dimensiones, en las que los sujetos se desenvuelven en un medio determinado, en una interacción condicionada por ese medio, pero a su vez en permanente transformación por dichos sujetos. De ahí la importancia de un desarrollo en el que, a partir de las potencialidades existentes por el desarrollo alcanzado, las personas se preparen en la búsqueda de niveles cualitativamente superiores de desarrollo social.

Si las circunstancias condicionan la vida de las personas, entonces será necesario crear condiciones que hagan más placentera y útil sus vidas (Marx y Engels, 1978). De ahí el papel del desarrollo científico técnico, para el que las personas deben prepararse. Es un proceso continuo progresivo que comienza con la vida misma y no termina nunca.

En el terreno teórico, pocas tendencias se pronuncian por una concepción tradicionalista, sin embargo, en la práctica, son múltiples las manifestaciones

obsoletas, dadas quizás y no siempre por la falta de una formación adecuada de quiénes la imparten.

La alfabetización (...) y la pos-alfabetización implican esfuerzos en el sentido de una correcta comprensión de qué es la palabra escrita, el lenguaje, y sus relaciones con el contexto de quien habla y de quien lee y escribe, comprensión por tanto de la relación entre ‘lectura’ del mundo y lectura de la palabra... (Freire, 1983: 121)

Así, es necesario que todo proceso de alfabetización incluya y transparente de manera explícita una educación desarrolladora, tanto individual y colectiva, como sociopolítica y económica.