Los doce países signatarios del Convenio Andrés Bello presentan cifras diferenciadas en cuanto al número de analfabetos, así como en la ejecución de programas de alfabetización. El siguiente cuadro, nos permite visualizar la situación actual de manera comparativa en cada uno de ellos.
Cuadro 1
Situación del analfabetismo en los países signatarios
PAIS Total de analfabetos de 15 % de años o más analfabetismo femenino
Bolivia 670.075a 74 Chile 480.865 52 Colombia 2.345.764 51 Cuba 17.845b 52 Ecuador 672.478 57 España --- --- México 5.942.091c 62 Panamá 168.140 54 Paraguay 191.683 59 Perú 1.465.320 69 R. Dominicana 736.698 49 Venezuela 104.509 4d 53 Total 12.795.468
Fuente: Programa Iberoamericano de Alfabetización (PIA-2007) a La República de Bolivia se encuentra realizando el Programa Nacional de Alfabetización y desde el 2006 hasta mediados del 2007, ya ha alfabetizado a 280.182 personas. b La República de Cuba redujo la tasa de analfabetismo a un 3,9% en el año 1961 y
actualmente existe el 100% de la escolarización de los niños, lo que ha permitido que en la actualidad la tasa de analfabetismo sea de 0, 02%.
c En México, se está desarrollando campañas de alfabetización en los niveles estaduales. d En la República de Venezuela, se implementó una gran campaña nacional de alfabetización en la que se alfabetizó a 1 millón 500 mil personas, entre 2003 y 2005.
Todos los países del Convenio vienen desarrollando programas de alfabetización detallados a continuación:
Fuente: Elaboración propia con base en el Programa Iberoamericano de Alfabetización (PIA-2007) y las informaciones del Instituto Pedagógico Latinoamericano y Caribeño sobre los países que desarrollan el Programa “Yo, sí puedo”.
Pero esta variedad de programas de alfabetización no resuelve aún las necesidades de todos los países del Convenio. Hay que reconocer la gran labor que se desarrolla con el programa “Yo, sí puedo” y “Yo, sí puedo seguir”, que se realiza con la cooperación solidaria de los pueblos de Cuba y Venezuela. Esta ayuda ha posibilitado resultados significativos en Venezuela, Ecuador, Bolivia y México.
En la ponencia Alfabetización, Integración y Desarrollo, el Lic. Jairo García Montes3 expone con nitidez la política de renovación que en el campo de la
alfabetización se ha trazado el Convenio Andrés Bello. En este documento se afirma que,
...el papel preponderante que le cabe a la alfabetización en términos de transformar las vidas de las personas y comunidades, es un hecho incontrovertible. El grado en que estos vínculos puedan ser mejorados dependerá de cómo se aborda la alfabetización bajo circunstancias económicas y sociales de carácter local, no desde la limitada perspectiva impuesta por las intervenciones e instituciones educacionales tradicionales. (García, 2007: 3)
Los criterios se adscriben a los planteamientos del Coordinador del Observatorio Latinoamericano de Políticas Educacionales, quien plantea:
El problema del analfabetismo en América Latina es un problema de carácter estructural en tanto que los índices se mantienen en un sector de la población sobre el cual no se aplica ningún tipo de política, no es un problema sólo de campaña de alfabetización. Una política democrática tiene que generar condiciones de vida que permitan revertir la situación que lleva a que los analfabetos continúen siendo analfabetos. Lo que hace que un analfabeto siga siendo analfabeto son las pésimas condiciones de inserción de esa población adulta a derechos, posibilidades y beneficios de los cuales están sistemáticamente afuera. La superación del analfabetismo no supone resolver los graves problemas con los que está íntimamente relacionado (pobreza, injusticia y violencia), sin embargo, la alfabetización incorporada a un programa de atención integral en una comunidad se convierte en la puerta de entrada al ejercicio de los derechos fundamentales, en condición imprescindible para la participación eficaz de la gente en el proceso democrático. La alfabetización deja de ser el proyecto panacea o salvador para ser un componente fundamental de un proyecto social más amplio y que requiere de una estrategia intersectorial. (García, 2007: 3)
En las dos últimas Reuniones de Ministros del Convenio Andrés Bello (REMECAB), realizadas en La Habana el año 2005 y en Asunción el 2006, se determinó priorizar el programa de alfabetización en la gestión 2006-2009.
Entre las resoluciones de la REMECAB de La Habana (2005), se establece que la organización debe:
Incentivar en cada uno de los países miembros la lucha por la paz y concreción de acciones efectivas para vencer el analfabetismo, alcanzar la educación básica de calidad con énfasis en el logro de los aprendizajes fundamentales, fomentar la defensa de nuestros valores culturales y lograr el desarrollo científico tecnológico. (Convenio Andrés Bello, 2005: 3)
García complementa que:
De igual forma, la Resolución No. 1 de la Reunión de Ministros celebrada en Asunción, Paraguay, declara: Mantener la prioridad otorgada al Programa de “Alfabetización para el desarrollo” dentro del Plan de Acción del Convenio Andrés Bello 2006-2009, mediante el apoyo y asistencia técnica a los países en función de la alfabetización inicial, la prosecución de la básica primaria para los jóvenes y adultos y la creación de entornos alfabetizados. (García, 2007: 4)
En esta misma Resolución, se insta e instruye a la Secretaría Ejecutiva del Convenio para que participe activamente en el Plan Iberoamericano de Alfabetización y en el Año Iberoamericano de Alfabetización.
Es muy importante resaltar la articulación de acciones -hasta ahora dispersas y no coordinadas- de los organismos internacionales y las agencias cooperantes, sobre un tema tan importante como la alfabetización, que hasta hace poco era terreno en disputa. El renovado interés e impulso que ha cobrado el tema precisa de diálogo y trabajo conjunto entre los organismos, máxime cuando se ha arriesgado la apuesta por la superación del analfabetismo en Iberoamérica.
Estas razones, además de otras sociales y humanas, justifican la formación de un área de “alfabetización para el desarrollo”, en la que se priorice no sólo los programas o proyectos específicos, sino todo lo concerniente al trabajo de investigación y evaluación de la alfabetización en los países del Convenio.