3.3 EXAMPLES OF ANALOGOUS PATTERNS OF STUDENT
3.3.8 Difficulties related to students’ epistemological views
3.3.8.2 Difficulties involving overlooking consistency
Su misión: "El objeto de la Comisión Prudencial (o Comisión Ejecutiva) es el de evitar pérdida de tiempo y de energías; asegurar un programa de trabajo provechoso y práctico, que ponga en actividad todas las fuerzas de la Sociedad; guardar y llevar al día todos los registros de la Sociedad".
El meollo de la Sociedad: Ya sabemos que esta Comisión la forman: La Mesa Directiva de la Sociedad, los Superintendentes de las Sociedades Infantil e Intermedia y los Presidentes de las Comisiones. Naturalmente, puesto que la Sociedad ha depositado en cada uno de estos de sus servidores parte de sus intereses, al reunirse todos y dar así forma a la Comisión Prudencial, se puede desde luego decir que esta Comisión viene a ser el corazón y el cerebro de la Sociedad.
Dice el Sr. Ch. F. Evans: "Cuando la Comisión Prudencial está llena de vida y de vigor, la obra de la Sociedad necesariamente refleja estas mismas condiciones. Una buena Comisión Prudencial puede tomar a la Sociedad más fría y muerta que podamos imaginarnos y convertirla en una Sociedad plena de actividad, de fuego y de entusiasmo".
Obsérvese esto: Al ser la Comisión Prudencial, como decíamos, el corazón y el cerebro de la Sociedad, ya se entiende que sus deberes y responsabilidades son de mucha trascendencia. La Sociedad va a trabajar conforme a los planes de su Comisión Prudencial, y de la Comisión depende, pues, el éxito de la Sociedad o su fracaso. Notemos la vida de nuestra propia Sociedad, de la Sociedad a la que cada quien pertenece. Sí la Comisión Prudencial está trabajando bien, la Sociedad marcha; si la Comisión descuida sus deberes, la Sociedad queda estancada. Se siente inmediatamente la falta de cohesión en el esfuerzo; no hay programa; como el ejército, sin Jefe, no avanza, y se reduce apenas a no retroceder. No hay Estado Mayor. Así pasa con la Sociedad.
No puede haber Sociedades débiles: Si la Comisión Prudencial tiene sus Reuniones regularmente, a las que cada miembro lleva sus sugestiones y planes para el trabajo de cada departamento de la obra. si de veras se está llevando todo en orden, con formalidad y con disciplina y con método, sintiendo cada uno que está poniendo en su comisión su propia dignidad y honor de Esforzador cristiano, que nos piden siempre ser cumplidos, rectos, esforzados y sinceros, seguramente que la Sociedad alcanzará un desarrollo magnífico, y estaremos sirviendo al Señor y a su Iglesia como debemos servirle: con celo. con éxito, con inquebrantable esfuerzo y devoción. No debe, no puede haber Sociedades de Esfuerzo Cristiano muertas o languidecentes. ¿Por qué? ¿No pide la causa gloriosa de Cristo todo lo mejor que hay en nosotros? ¿No está la Iglesia en México pidiendo a cada Esforzador mexicano duplique y centuplique sus esfuerzos para ganar a México para Cristo? ¿No está nuestra amada patria sufriendo mil dolores, presa del vicio y de las religiones falsas, esperando el día venturoso en que el pueblo mexicano conozca al Señor Jesús y le adore en espíritu y en verdad? ¿Es el Esfuerzo Cristiano una Sociedad para cristianos débiles, sin iniciativa, sin poder, sin ambiciones? ¡Comisiones Prudenciales, trabajad, velad, orad!
Que todos trabajen: En las Reuniones Prudenciales puede la Comisión darse cuenta exacta cuáles de sus miembros no están trabajando. Si uno no cumple ya por falta de piedad, o por falta de tiempo, o por falta de aptitudes. substitúyasele inmediatamente. No hay tiempo que perder. No es bueno que una pieza de la maquinaria deje de funcionar. Tal vez el Presidente de la Sociedad, que es el que generalmente nombra las Comisiones, o la Sociedad entera, si el Presidente ha pedido la ayuda de la Sociedad para nombrarlas, se han equivocado, escogiendo a una persona que no es idónea para la Presidencia de esa Comisión, y en tal caso se impone un nuevo nombramiento. Pudiera ser que la persona nombrada, aunque competente y consagrada, no tenga tiempo para hacer su trabajo. Entonces que esta misma persona pida ser relevada, presentando a la Prudencial su excusa legítima. Pero nunca se sacrifiquen los intereses sagrados de la Sociedad por temor a lastimar los sentimientos del miembro que no quiere o no puede trabajar. Con- toda prudencia, con amor, pónganse delante los intereses de la Sociedad y todo se resolverá bien.
La Reunión Prudencial: Procuren los miembros de la Comisión estar siempre al tanto de la vida de la Sociedad, y en las Reuniones Prudenciales estúdiense las manifestaciones de esa vida. Todo asunto nuevo llévese a la Reunión, y póngase la Comisión de acuerdo, por medio del voto, sobre la actitud que deba asumir en el caso. Absolutamente todo asunto que tenga que ventilarse por medio de discusión, preséntese a la Prudencial para que la Prudencial lo discuta primero. Un miembro fiel de la Sociedad jamás sorprenderá a la Comisión Prudencia) presentando directamente a la asamblea un asunto escabroso, que debe primero ser meditado y visto desde todos sus ángulos por la Prudencial. También se espera que por regla general los miembros de la Sociedad tengan en todo su valor y estima las determinaciones de la Comisión Prudencial.
Sugestiones para el Instructor
1. Háganse preguntas sobre la lección.
2. Hable el instructor unos minutos sobre cómo la misma naturaleza de las Reuniones Prudenciales, de