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Macedonia visitaros otra vez. Y quise ser enviado por vosotros a Judea.

a. «Y debido a esta confianza». En la sección anterior (vv. 12–14), Pablo hablaba

confiadamente de la conducta personal: de los corintios respecto a Pablo [p 71] y de Pablo respecto a ellos. La palabra griega pepoithesis (confianza), en este versículo resume su

descripción anterior en cuanto a sentirse orgulloso. Pablo debía sentir fascinación por el uso de esta palabra en esta epístola (véase 3:4; 8:22; 10:2). Si no es en Efesios 3:12 y Filipenses 3:4, no aparece en ningún otro sitio del Nuevo Testamento, y expresa una confianza básica en Dios, la gente o uno mismo.

b. «Tuve la intención de ir antes a vosotros, para que recibieseis doble bendición». Nótese que, en los dos primeros capítulos de esta epístola, Pablo escribe en primera persona del singular, en lugar de hacerlo en plural; en los dos primeros capítulos de esta epístola, frecuentemente Pablo se dirige a su audiencia en plural para luego cambiar al singular y viceversa. Aquí se dirige en primera persona singular (yo) porque los corintios dudaban de la integridad de sus palabras. Anteriormente, Pablo había escrito que después de Pentecostés viajaría a Éfeso, pasando por Macedonia hacia Corinto. Añadió que se quedaría con los corintios durante algún tiempo, y que incluso pasaría con ellos los meses del invierno (1 Co. 16:5–8), en espera de que el viaje por mar fuera posible. Pero ahora les anuncia que una visita a los corintios era lo primero en su itinerario.

Algunos traductores conectan el término antes con la frase tuve la intención, de modo que la cláusula quedaría así: «Yo hice planes al principio» (GNB).44 Pero el contexto explica que

Pablo había determinado [ἐβουλόμην] ir primero a Corinto, desde Éfeso, antes de pasar a Ma- cedonia, y volver de nuevo a Corinto (v. 16). La mejor explicación, pues, es unir el adverbio antes al verbo ir.

Otro problema de este versículo es la expresión griega charin, que los traductores, cada cual según su criterio, traducen por «gracia», «alegría» o «bendición». Pero algunos eruditos objetan el uso de esta expresión, porque ven en ella una forma de autoglorificación por parte de Pablo. Adoptan una variante griega, charan (gozo), que puede ser tanto el error de un escribano como una alteración deliberada; con el uso de esta variante, los antiguos escribas pretendían eliminar cualquier malentendido del texto.

La palabra charin también puede significar «regalo» o «expresión de bondad», en el sentido de la colecta para los santos de Jerusalén (1 Co. 16:3; 2 Co. 8:4, 6, 7, 19). Es esta expresión

43 Bauer, p. 812.

GNB Good News Bible

de bondad la que los corintios experimentan cuando contribuyen en la recaudación para los pobres de Jerusalén.45

¿Cuál es el significado de la expresión doble bendición? Es el acto de ayudar a Pablo por segunda vez. Pablo desea que los corintios lo envíen primero a Macedonia y, a su regreso, que lo envíen a él y a sus compañeros a Jerusalén con el dinero colectado.

c. «Os quise visitar camino a Macedonia y, volviendo de Macedonia visitaros otra vez». El plan inicial de Pablo había sido visitar las iglesias de Macedonia. [p 72] Después, habría viajado a Corinto, donde pasaría una temporada (1 Co. 16:5–6). Probablemente a causa de una crisis en la congregación corintia, Pablo cambió de idea y decidió hacer una visita breve a Corinto, continuar para Macedonia, y regresar luego a Corinto. Sin embargo, cuando llegó a aquella ciudad, la visita se convirtió en algo triste (2:1), y no tenemos certeza de que visitara a las iglesias macedonias. Regresó a Éfeso, donde escribió la supuesta carta triste (2:3–4), que Tito entregó a los corintios. De hecho, Pablo se encontró con Tito en Macedonia, y éste le informó del deseo de los corintios de verlo. Pablo se llenó de alegría (7:6–7). Decidió mantener su plan original (1 Co. 16:5–7) y, vía Macedonia, viajar a Corinto, donde pasaría el invierno. Como tenía que pasar por Macedonia, le pediría a los representantes de aquellas iglesias que lo acompañaran con lo colectado de estas iglesias (8:1–7).46 Estos representantes viajarían

con él a Corinto, donde recogerían la colecta de los corintios y se embarcarían para Judea, a fin de entregar el dinero a los pobres de Jerusalén.

«Y quise ser enviado por vosotros a Judea». La frase ser enviado por vosotros no significa simplemente que los corintios le dijeran adiós a Pablo. En la iglesia primitiva, esta frase obligaba a los cristianos a dotar a los misioneros de dinero, comida, bebida, ropa y protección prestada por un acompañante.47 Pablo quería que los corintios mostraran su generosidad

enviándolo a él, en su camino a Jerusalén, con la colecta para los santos y los necesarios suministros para el viaje. Cuando Pablo realmente abandonó Corinto y se marchó a

Jerusalén, vía Macedonia, no tuvo a nadie que lo acompañara (Hch. 20:4). Quizás Lucas y Tito fueron los acompañantes elegidos por la iglesia de Corinto para entregar el donativo económico a los santos de Jerusalén (8:16–19).

17. Cuando quise hacer esto, ¿acaso obré con ligereza? O, tenga los planes que tenga, ¿acaso los hago como el mundo los hace, de tal modo que diga primero «sí, sí» y luego responda «no, no»?

El texto griego muestra una variante para la expresión «quise hacer», en el sentido de algo «planeado». Algunos traductores han adoptado esta variante.48 Pero la primera lectura es la

preferida, ya que forma una transición en curso del versículo 16 al versículo 17, y expresa la intención original de Pablo de visitar Corinto. La frase cuando quise hacer esto nos transmite la idea de que tanto Pablo como los corintios sabían de las intenciones de aquél.

Pablo había escuchado que los corintios lo acusaban de ser desequilibrado. ¿Cómo res- ponde a esta acusación? Lo hace preguntándoles lo siguiente: «¿acaso obré con ligereza?» Hace una pregunta a sus lectores cuya respuesta sólo puede ser negativa. En el griego origi- nal, Pablo no hace esta pregunta con una facilidad sospechosa. Lo que quiere dar a entender es que no todo en la [p 73] vida está al alcance de nuestra voluntad, porque a veces Dios hace que las circunstancias impongan un cambio de planes. Para poner de manifiesto su in- tención, Pablo hace una segunda pregunta, que también espera una respuesta negativa: «O, tenga los planes que tenga, ¿acaso los hago como el mundo los hace» El texto en griego dice

45 Gordon D. Fee, «ΧΑΡΙΣ in II Corinthians I.15: Apostolic Parousia and Paul-Corinth Chronology», NTS 24

(1977–78): 533–538.

46 Cf. ibid., pp. 537–538.

47 Véase Hch. 15:3; Ro. 15:24; 1 Co. 16:6, 11; Tit. 3:13; 3 Jn. 6; Policarpo Fil. 1.1. 48 GNB, JB, KJV, NKJV, NAB, NCV, SEB.

kata sarka (lit. según la carne; yo lo he traducido por como el mundo), cosa que ocurre fre- cuentemente en esta epístola (5:16; 10:2–3; 11:18). Pablo no vive según la carne, sino según el Espíritu (Ro. 8:4).49 Nadie puede acusar a Pablo de hacer planes desde una perspectiva

mundana, ya que el apóstol ha demostrado siempre su total dedicación al Señor. Los corin- tios debían haber sabido que la responsabilidad de un cambio en los planes de Pablo no era cosa suya, sino de Dios.50

La última parte del versículo 17 hace un paralelo con un dicho de Jesús, que aparece en dos lugares distintos de la Escritura: «Que vuestro “sí” sea “sí”, y vuestro “no” sea “no”» (Mt. 5:37; Stg. 5:12b). Esta expresión de Jesús era tan conocida en la iglesia, que bastaban pocas palabras de ella para que se recordara toda entera.51 Imaginamos que Pablo habría enseñado

a los corintios este particular dicho de Jesús. Sabían que Jesús les había enseñado a hablar con honestidad; pero ahora los corintios denunciaban a Pablo y lo acusaban de persona poco digna de confianza.

¿Por qué se repiten, dos veces, las palabras sí y no? Una variante griega presenta una lectura más corta, que elimina la repetición. Pero puede que esto sea un malentendido del vocabulario arameo que usaba Jesús. Las lenguas semíticas frecuentemente repiten una palabra a modo de énfasis, como es evidente en la repetición de un nombre: «Moisés, Moisés» (Éx. 3:4); «Samuel, Samuel» (1 S. 3:10). No cabe duda de que esta característica semítica transcendió al Nuevo Testamento en la repetición «Señor, Señor» (Mt. 7:22). En conclusión: el dicho de Jesús, «Sí, sí» y «no, no», significa «una y otra vez sí, y una y otra vez no».52

Palabras, frases y construcciones griegas en 1:16–17

Obsérvese la cantidad de preposiciones del versículo 16: δια, εἰς, ἀπο, πρὸς, ὑπο, εἰς; también en el verbo compuesto προπεμφθῆναι, ser encaminado.

βουλόμενος—«queriendo, proponiéndome». El Texto Mayoritario tiene βουλευόμενος (planeando); pero manuscritos más antiguos y mejores favorecen la primera lectura.

μήτι ἄρα—la primera partícula exige una respuesta negativa a la cuestión retórica; la segunda, infiere una conclusión del contexto anterior y significa «pues», «entonces».

[p 74] τῇ ἐλαφρίᾳ—el nombre se refiere a la inconstancia, y el artículo definido señala al reproche que los corintios le hacían a Pablo.

ἵνα—esta cláusula expresa «el resultado esperado de una acción», más que un propósito.53

3. Autenticidad 1:18–22

18. Pero tan cierto como que Dios es fiel, nuestra palabra para vosotros no es «sí» y