4.5 Convergence Proof
4.5.2 Distributed Convergence
El concepto de recursividad –sujeción a reglas o pautas recurrentes (RAE)-, conecta con otro de fundamental importancia para Giddens: el de estructura. Tradicionalmente se ha identificado la estructura con la norma en su aspecto constrictivo, como un aspecto limitante de la actuación humana, normalmente expresado en forma negativa: ―prohibido hacer esto o aquello‖, ―no hacer tal cosa‖, etc. ―Estas concepciones están en íntima relación con el dualismo de sujeto y de objeto social: aquí ‗estructura‘ aparece como algo ‗externo‘ a la acción humana, como una fuente de restricción impuesta a la libre iniciativa del sujeto independientemente constituido (Giddens 2003:53).
Sin embargo, la norma o regla encierra un aspecto positivo que muchas veces puede pasar inadvertido para gran parte de la gente, perdiéndose oportunidades de desarrollo personal o colectivo, pues para Giddens ―todos los tipos de restricción… son también tipos de oportunidad, medios para habilitar una acción‖ (Giddens 2003:150). Indudablemente, la norma limita la actuación humana: no se pueden hacer tantas cosas como se desea porque se vive en sociedad y en función de eso, se limita la conducta, pero al mismo tiempo, se sientan las bases del orden necesario para vivir en sociedad, dentro de las cuales es posible el ejercicio de la propia libertad, aunque no de manera irrestricta, como ya se ha hecho notar. En este sentido, la estructura restringe y posibilita al mismo tiempo, o, en palabras de Giddens ―constriñe y habilita‖.
Esta doble función de la estructura es lo que él denomina dualidad de estructura, lo cual significa que en una situación determinada, existen ya unos lineamientos generales de la conducta humana que indican el camino a seguir –la ―dimensión sintagmática‖-, pero al mismo tiempo, no todo está dicho: para esa situación determinada existen una variedad de formas de ir por ese camino, o incluso, por otros caminos que finalmente llegan a un mismo punto –la ―dimensión
paradigmática‖- (Giddens 1998:53), en virtud de la creatividad y libertad humanas, y del lugar y contexto histórico en los que se articulan esas relaciones. Como se verá más adelante, en el caso que estamos presentando, se puede considerar el concepto de estructura en el hecho de la existencia de unas normas para la conservación del medio ambiente natural, que constituyen precisamente, una de las estructuras de ese lugar: esas normas prohíben tirar basura en los ríos, verter aguas residuales por parte de las industrias y aguas negras en los mismos. El aspecto sintagmático de la norma, señala las cosas que no deben hacer los actores, el no haberse atenido durante años a estas normas ha dado como resultado la degradación del medio ambiente, y concretamente, el río, se ha convertido en un foco de insalubridad para las poblaciones ribereñas.
A partir de que comienzan a limitar su actuación los agentes individuales y colectivos –los particulares, no tirando basura al río; las industrias, no vertiendo aguas residuales sin tratamiento; los Ayuntamientos, tratando las aguas negras mediante la instalación de plantas tratadoras- comienzan también a constatar los beneficios de un medio ambiente natural más limpio. El aspecto paradigmático les permite participar en las variadas formas de cuidado del medio ambiente y disfrutar haciéndolo como por ejemplo, lo es la participación en las Ferias Ambientales que constituyen un medio de recreación, de formación, y de cuidado del medio ambiente.
Las estructuras de poder de alto nivel –entendidas en sentido funcionalista- a las que estaba ligado este ingenio azucarero y por las cuales se protegía, daban razón de la impunidad de estas acciones. Sin embargo, la duración de las instituciones y la actuación social no están dadas de una vez para siempre, según Giddens, la dualidad de estructura posibilita tanto la reproducción de ciertas prácticas, pero también su cambio. Así, estas comunidades que venían padeciendo desde décadas atrás las consecuencias de prácticas insostenibles ambientalmente, no sólo por parte de actores externos, sino de ellos mismos, decidieron cambiar en un momento determinado.
La estructura es la condición para que se reproduzcan unas prácticas sociales pero al mismo tiempo, es el resultado de esas mismas prácticas sociales que
constituyen los sistemas sociales ―reglas y recursos son delineados por los actores desde estructuras de significación, de dominación y de legitimación, y estas estructuras son reproducidas o transformadas a través de aquellas prácticas sociales‖ (Gregory 2009:726). Así pues, la estructura no sólo hace referencia a reglas sino también a recursos que hacen posible la reproducción social.
―En teoría de la estructuración, se mira como ―estructura‖ reglas y recursos con implicación recursiva en una reproducción social; ciertos aspectos institucionalizados de sistemas sociales poseen propiedades estructurales en el sentido de que por un tiempo y por un espacio hay relaciones que se estabilizan. ‗Estructura‘ se puede conceptualizar abstractamente como elementos normativos y códigos de significación: dos aspectos de reglas. También son dos las clases de recursos: recursos de autoridad, nacidos de la coordinación de la actividad de agentes humanos, y recursos de asignación, que provienen del control sobre productos materiales o sobre aspectos del mundo material‖ (Giddens 1998:32).
Por esta razón, una estructura –en la teoría de la estructuración- es más que una norma, es una propiedad que hace posible el obrar humano en sociedad ―estructura denota entonces, en análisis social, las propiedades articuladoras que consienten la ‗ligazón‘ de un espacio-tiempo en sistemas sociales: las propiedades por las que se vuelve posible que prácticas sociales discerniblemente similares existan a lo largo de segmentos variables de tiempo y espacio, y que presten a estos una forma ‗sistémica‘ ‖. La forma en que se dan esas relaciones interpersonales o sociales que confluyen en un lugar y un tiempo determinados constituye la estructuración social. El devenir humano –histórico, social- sin embargo, no está dado de una vez para siempre, ni existen leyes generales que lo expliquen; se construye en cada acción del agente, que es el resultado de la deliberación y de la decisión del propio agente y que se concatena con las acciones de los otros agentes.
―No existen, ni existirán leyes universales en las ciencias sociales, y ello no se debe, principalmente, a que los métodos de comprobación empírica y de validación adolezcan de alguna insuficiencia, sino a que, como lo he señalado, las condiciones causales incluidas en
generalizaciones sobre la conducta social humana son intrínsecamente inestables por referencia al saber mismo (o a las creencias) que los actores tienen sobre las circunstancias de su propia acción‖ (Giddens 2003:33).
De ahí que Giddens asegure que la estructura es intrínsecamente transformacional: está abierta al cambio. ―Decir que estructura es un ‗orden virtual‘ de relaciones trasformativas significa que sistemas sociales, en tanto prácticas sociales reproducidas, no tienen ‗estructuras‘ sino que más bien presentan ‗propiedades estructurales‘, y que una estructura existe, como presencia espacio-temporal, sólo en sus actualizaciones en esas prácticas y como huellas mnémicas que orientan la conducta de agentes humanos entendidos‖. En este sentido, la estructura depende del obrar del agente, está dentro de él, a diferencia de los planteamientos funcionalistas que sitúan la estructura fuera del ser humano; es por eso que una cultura está viva sólo en la medida que es asumida por agentes humanos.
Para Giddens estructuración significa la forma en cómo se conectan o articulan las relaciones sociales en un contexto determinado: ―la articulación de relaciones sociales por un tiempo y un espacio, en virtud de la dualidad de estructura. ―Las propiedades estructurales de sistemas sociales no existen fuera de una acción, sino que están envueltas inveteradamente en su producción y reproducción‖ (Giddens 1998:395), y en otro lugar acota ―a las propiedades estructurales de raíz más profunda, envueltas en la reproducción de totalidades societarias, denomino principios estructurales. Y las prácticas que poseen la mayor extensión espacio-temporal en el interior de esas totalidades se pueden denominar instituciones‖ (Giddens 1998:54), de ahí su importancia. Lo cotidiano, lo que se hace de manera habitual posibilita los aspectos de reproducción en virtud de la dualidad de estructura: ―el término ‗cotidiana‘ apresa con exactitud el carácter rutinizado propio de una vida social que se extiende por un espacio-tiempo. La repetición de actividades que se realizan de manera semejante día tras día es el fundamento material de lo que (Giddens denomina) la naturaleza recursiva de la vida social‖ (Giddens 1998:24) (Por su naturaleza recursiva, entiendo que las propiedades estructuradas de la actividad social –por vía de dualidad de estructura- se recrean de continuo a partir de los mismos recursos que las constituyen) (Giddens 1998:24).