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FINDINGS: PBL – STAKEHOLDER KNOWLEDGE,

En Chile, las formas identitarias que adoptan las clases medias y su correlato en el consumo, han constituido un foco de atención atractivo para diversos investigadores. Quienes en su mayoría se han visto influenciados, directa o indirectamente, por la teoría de la homologación elaborada por Bourdieu, y el diagnóstico epocal y normativo presentado por Baudrillard. Esta visión ha determinad el que se privilegie la lectura de los sectores mesocráticos chilenos como aspiracionales, en tanto se considera que habrían adoptado formas de consumo “desajustadas” respecto de su posición social. Pasemos a revisar algunos ejemplos.

De acuerdo a Aninat y Elaqua (2010), Frei perdió la elección presidencial del 2009 debido a que no fue capaz de responder a las demandas de la “clase media aspiracional”, afirmación que nos permite tomar conciencia de las implicancias políticas y prácticas de esta perspectiva teórica.

Por su parte Moulian (1998) acusa a las clases medias y los sectores populares de prácticas “patéticas” de arribismo, que las llevarían a vivir en un mundo de apariencias. Con tal acusación realiza un fuerte juicio valórico respecto a las formas legítimas o auténticas del consumo.

De manera coincidente, aunque más comedida, el informe elaborado por el PNUD el año 2002 plantea que en Chile, la conversación social respecto al consumo gira en torno a aspiraciones y frustraciones, y a partir de ello elabora cuatro tipologías para el consumidor chileno. Entre las cuales el consumidor existencial o “yo consumo para ser más”, correspondería al 20% de los entrevistados, quienes serían, en su mayoría, de estrato medio. Por su parte María Luisa Méndez, desde una perspectiva abiertamente influenciada por Bourdieu, plantea que los procesos de diferenciación social en Chile no se agotarían en la definición de barreras de naturaleza cultural, sino que es preciso incorporar al análisis las barreras de orden moral y afectivo. De acuerdo a esta autora, dicha aproximación se presentaría como un aporte para pensar la construcción de identidades a partir de trayectorias personales de movilidad diversas, que demandan el reconocimiento de sus grados de autenticidad, ya sea por su “fidelidad a los orígenes” o por su “fidelidad al proyecto sí mismo” (Méndez, 2008). No obstante concordamos con Méndez en la relevancia de considerar los aspectos morales y afectivos en las investigaciones acerca del consumo, estimamos conflictivo

el que éstas sean abordadas tan sólo desde la perspectiva de la distinción y en función de su autenticidad, en momentos en que el consumo en Chile se revela como multidimensional y complejo.

Si bien, los diversos autores revisados no precisan del todo la forma en que conceptualizan a la aspiracionalidad, en las formas en que utilizan dicha noción dejan ver el que la consideran una forma de consumo que implica no sólo el deseo, sino la adquisición y uso de bienes considerados propios del estilo de vida de niveles socioeconómicos más altos, por lo que su adopción constituiría un acto advenedizo y desajustado.

Desde esta perspectiva la práctica de esta forma de consumo, por parte de los sectores mesocráticos, resultaría inauténtica en tanto implicaría el que estos grupos carecerían de parámetros propios a la hora de consumir, lo que los llevaría a imitar a segmentos más acomodados, y tendría peligrosos efectos sobre su calidad de vida, como el sobreendeudamiento.

A nuestro parecer, dicha interpretación se presenta como particularmente conflictiva en tanto se basa en premisas morales, a partir de las cuales se signa a ciertas prácticas como adecuadas o no, sin reconocer la posibilidad de que los diversos estratos sociales que componen nuestra sociedad, y entre ellos las clases medias, cuenten con parámetros morales particulares, divergentes o contrapuestos, a partir de los cuales signan a los bienes consumidos. Es decir, se está planteando el que tan sólo algunos estratos contarían con las capacidades agenciales para establecer sus propios parámetros significativos (las clases altas), mientras otros (las clases medias) al no detentarlos estarían destinados a la copia. Lo cual, unido a la falta de evidencia empírica que sustente esta postura, da lugar a un escenario sociológico fuertemente prejuicioso.

Consecuentemente, estimamos que si bien es posible que los sectores mesocráticos desarrollen, en función de ciertos bienes y contextos, formas de consumo aspiracionales, es necesario indagar con mayor precisión en las dinámicas prácticas y simbólicas de estos sectores, antes de afirmar el que su forma de desear, adquirir, utilizar y desechar bienes se remiten a esta forma de significación.

Por lo cual la presente tesis busca contribuir al desarrollo de esquemas teóricos útiles para dar cuenta de las dimensiones simbólicas que se imbrican con las prácticas de consumo de las

clases medias santiaguinas. Todo esto a partir de una investigación que procura reconocer, teórica y metodológicamente, la diversidad interna existente en estos grupos como posiciones sociales que dan lugar a diversas prácticas y formas de valoración de los bienes de consumo, las que se remiten, a su vez, a estructuras simbólicas autónomas, ancladas en hitos temporales y espaciales resultantes de la historia social y vida cotidiana de dichos segmentos. De tal modo que las formas en que las clases medias significan a los objetos de consumo no podrían ser reducidas, en todos los casos, a formas imitativas de los sectores más acomodados de nuestra sociedad.

Cabe destacar que, por razones teóricas y metodológicas, nos centraremos en las prácticas de desmercantilización y/o apropiación de los bienes de consumo que realizan las clases medias santiaguinas. En tanto los procesos de mercantilización no pueden ser entendidos como definidos o dependientes de las prácticas de una clase social en específico, pues responden a intereses de actores de carácter transnacional, como la industria y el retail. No obstante ello, las lecturas que las clases medias santiaguinas realicen de estos procesos constituyen materiales relevantes para esta investigación.