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Se incluyen en los fenómenos de mesonivel o regionales las catástrofes naturales, en muchas de las cuales puede intervenir la actividad humana como potenciadora o aceleradora. En esta categoría están incluidos, entre otros, las inundaciones, los terremotos, los maremotos y los huracanes
a. Inundaciones
La inundaciónes la ocupación temporaria del terreno por una capa de agua proveniente de la lluvia excesiva, por desborde del cauce de los ríos o corrientes superficiales o por el avance de una masa líquida sobre una superficie llana. El anegamiento es el desalojo del aire de la tierra y el afloramiento de la capa freática (Prego, 1996: 273).
La inundación es un fenómeno natural en el que las aguas salen de “un curso históricamente definido por parámetros normales” hacia un área ocupada por población o por su actividad, quedando afectada en su seguridad y sus bienes (Roze, 2003: 15)17.
Las inundaciones pueden alternarse con sequías y consecuentes tormentas de polvo (Ameghino, s/f: 26). Bialet Massé, en su célebre informe de 1904, describió los ríos de Jujuy como “rápidos, de grandes velocidades, apenas tienen ripio entre los cantos rodados; en estos momentos llevan agua”, y sus consecuencias: “no son pocos los obreros que han perdido la vida allí, cruzándolos a caballo...”. Relata entonces la inundación repentina de un campamento que arrasó las carpas de un equipo de ingenieros y sus ayudantes produciendo más de veinte muertos (Bialet Masse, 2003: 50).
Variadas pueden ser las causas que provocan las inundaciones: abundantes lluvias, la fusión de masas de nieve, el derrumbe de diques o represas, el deslizamiento de tierras y las corrientes de fango que producen obstrucciones en el trayecto de las aguas, entre otras.
El desborde del cauce de los ríos, el oleaje de las mareas, los vientos sobre la costa de los estuarios y, más devastadores, los ciclones que abaten una zona, también son causantes de inundaciones (Naciones Unidas, 1977: 32). La deforestación y la erosión del suelo agravan el problema, porque impiden la neutralización natural de parte de las inundaciones (Naciones Unidas, 1977: 12).
Las inundaciones se producen en los valles y llanuras aluviales de las cuencas de los ríos y en las costas marítimas. Son las áreas donde se asientan y desarrollan las actividades de la mayoría de la población mundial.
Las inundaciones fluviales, en general, son procesos naturales que se producen periódicamente y proporcionan nutrientes, convirtiendo en tierras fértiles las planicies (llanuras) aluvionales, tradicionalmente utilizadas para la agricultura. Se conoce sobre la existencia de crecidas regulares y lentas de carácter estacional, cuyos caudales tienden a mantenerse (por ejemplo, el Nilo en Egipto y el Mekong en Vietnam) y no provocan las catástrofes de las inundaciones fulminantes.
En zonas costeras, los embates del mar han servido para modelar las costas y crear zonas pantanosas como albuferas y lagunas, que, tras su ocupación antrópica, se han convertido en zonas de gran vulnerabilidad.
La ingeniería hidráulica viene desarrollando cálculos de las vías fluviales así como procedimientos de prevención de inundaciones: embalses, depósitos controlados, diques de defensa, canales aliviadores y reencauzamiento de vías de agua. Esas mismas obras llevan a la mayor ocupación y densidad del área protegida sobre la base de una mayor percepción, falsa, de seguridad (Naciones Unidas, 1977: 36).
17 Roze (2003) la enmarca en una percepción social del fenómeno, completando su definición: “se da cuando los
En las grandes concentraciones urbanas, la limitada disponibilidad de terreno seguro favorece la ocupación de áreas inundables. Sin embargo, existen a nivel mundial (Naciones Unidas, 1977: 131) y nacional información y avisos para prevenir desastres por inundación:
• Prohibición en el cauce y área de desagüe de un río.
• Restricción en la extensión máxima de la inundación posible de cálculo. • Advertencia en la de la inundación máxima probable.
El estudio, la predicción meteorológica y los mapas hidrológicos son elementos que se deben elaborar en los niveles nacionales y regionales en relación con el Programa Mundial del Clima de la Organización Meteorológica Mundial (Hoffmann, 1996: 290). En nuestro medio, una institución que debe ser promovida es la Oficina de Censores Remotos del INTA, que opera con imágenes satelitales sin perjuicio de la labor de la Prefectura Marítima (Bellati, 1996: 303).18 La
georeferencia tiende a usar, en la actualidad, una red geodésica llamada Sistema de Posicionamiento Global (GPS) que permite definir en tres dimensiones, con alta precisión, elementos o fenómenos naturales. En Argentina, la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geodésicas de la Universidad Nacional de La Plata apoyó al Instituto Geográfico Militar en el establecimiento de un instrumento de ese tipo llamado POSTGAR9419. La Dirección de Geodesia
de la provincia de Buenos Aires lo adoptó para su territorio (Perdomo y Del Cogliano, 2003: 191).
La inundación de Santa Fe en abril de 2003
El Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación resumió las circunstancias de la inundación de la ciudad de Santa Fe en abril de 2003, así como la respuesta organizada para mitigar sus efectos. Se siguieron los pasos teóricos a través de cincofases (interdesastre, alerta, impacto, emergencia y reconstrucción) (R. Argentina, Ministerio de Salud y Ambiente, 2003).
Las inundaciones del norte santafesino, producidas por precipitaciones superiores a la media histórica20 y por el desborde del Río Salado, llegaron a la capital provincial, de 500.000
habitantes, a fines de abril de 2003. Sus defensas fueron desbordadas y el agua afectó a más de 140.000 personas, 20.000 viviendas y 148 escuelas, la mayoría de barrios pobres y marginales. La respuesta fue inmediata por la constitución del Centro de Operaciones de Emergencias, nacional y local, y el Centro de Operaciones de Salud. Se logró una información panorámica, sin las frecuentes contradicciones que suelen producirse en estos casos, oportuna y actualizada diariamente. Se estableció una sala de situación para concentrar los datos, planificar acciones y tomar decisiones. Se evacuaron más de 75.000 personas a 453 centros de refugio, en los que se
18 En Argentina, las ciudades de la Mesopotamia, las de la margen occidental del río Paraná y del Río de la Plata,
sufren periódicas inundaciones relacionadas con la compleja trama fluvial en la que están emplazadas, entre ellas Resistencia y Barranqueras (Chaco, entre las cuencas del río Paraná y el Bermejo); Santa Fe, entre la cuenca del río Paraná y el Salado del Norte, a su vez relacionados con el exceso del talado de bosques en todos los países de la primera cuenca y el sistema de embalses del Brasil (Fuschini Mejía, 1996: 311); las ciudades y campos del noroeste y centro-este (pampa deprimida) de la provincia de Buenos Aires (ubicados en la cuenca del Río Salado y relacionados con los desbordes del Río Quinto) y el área metropolitana de Tucumán (en la cuenca del río Salí), así como áreas de las provincias de Jujuy, Salta, aluviones en Córdoba, La Rioja, Catamarca y Mendoza (Domínguez y Carballo, 1996: 326).
19 Medido con receptores satelitales y similar al sistema internacional W6584.
20 Se relacionaron con el fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS o ENSO), que es un complejo fenómeno de
variaciones climáticas entre el océano y la atmósfera que cambia el régimen pluvial de las regiones tropicales, alternando sequías y lluvias tropicales y produciendo vientos y mareas extremas en regiones subtropicales. Hay otros patrones de El Niño: Oscilación del Atlántico Sur (OAN) y la del Pacífico-Norteamérica (PNA) (Hernández,
realizó la provisión de abrigo, alimentos, material y equipos de higiene, control sanitario en rondas diarias y actividades de recreación. Se implementó una vigilancia epidemiológica de emergencia, detectándose brotes de hepatitis A, leptospirosis21 y enfermedad tipo influenza. Se
vacunó contra la hepatitis A a la población de uno a catorce años, se aplicó la Triple bacteriana entre los uno y seis años y la Doble adulto a mayores de seis años. Se hicieron 165 investigaciones epidemiológicas. Se indicó quimioprofilaxis con doxicilina22. Se atendió la
demanda médica y odontológica, se detectaron embarazadas y enfermedades crónicas. Se apoyó con el programa Medicar y el de Planificación Familiar. Se dio apoyo psicológico y psiquiátrico a las situaciones de estrés y de pánico. Se hizo control veterinario de carnes y animales domésticos con guarderías, vacunaciones (contra la rabia y leptospirosis), quimioprofilaxis (contra la leptospirosis), desparasitaciones. Se implementó la desratización.
Se indicó a la empresa de provisión de agua aumentar la presión de la red, para evitar introducción de sustancias, y la cloración.
Se distribuyeron alimentos, materiales de higiene y pastillas de cloración, se limpiaron las calles de residuos y remanentes de la inundación.
Finalmente, se apoyó sanitariamente el operativo “Volviendo a casa”.
La enumeración precedente, resumida de la publicación ministerial, se presenta para mostrar la diversidad de problemas que deben enfrentarse en situaciones de desastre, las que sólo son eficaces bajo unidad de mando, apoyada en comités de coordinación y asesoramiento y en cartografía, información panorámica y oportuna, con buena distribución de responsabilidades y equipos de acción, con registros y evaluaciones sistemáticas y buen apoyo logístico en la provisión de recursos.
Por otra parte, el operativo se vio dificultado por la inundación del hospital de Niños “Dr. Orlando Alassia” y el de Rehabilitación “Vera Candioti”, de la Estación Transformadora de Electricidad, así como del Instituto de Educación Física y el Centro de Alto Rendimiento Deportivo que podrían haber contribuido al albergue de evacuados. El hospital Iturraspe quedó al borde de la zona inundable. Estas instituciones claves en la emergencia probablemente quedaron inoperantes en función de antiguos errores en el planeamiento urbano.
b. Terremotos
Los terremotos son temblores del terreno que se producen por choques de las placas tectónicas y por la liberación de energía, en respuesta a una reorganización brusca de materiales de la corteza terrestre, cuando se supera el estado de equilibrio mecánico. Con frecuencia, se producen por liberación de energía potencial elástica, acumulada en las rocas contiguas al plano de una falla activa, pero también pueden ocurrir por otras causas, por ejemplo, por hundimiento de cavernas o por movimientos de laderas (Tarbuck y Lutgens, 1999: 358 y ss.).
Aproximadamente, se registran 80.000 sismos por año, siendo tres veces más frecuentes en el mar, desde donde pueden generarse grandes olas que llegan a la costa a velocidades
21 En marzo-abril de 1998 se detectó en un barrio de Santa Fe, en una de las cotas más bajas y donde desembocan
colectores pluviales del centro de la ciudad, un brote de leptospirosis. A partir del caso índice, personal del CAP local visitó los hogares de once manzanas realizándose una encuesta epidemiológica y tomas para serología. Se confirmaron doce casos positivos para Leptospira interrogans, la mayoría de ellos subclínicos. Solamente el caso índice presentó insuficiencia renal aguda y requirió diálisis. Se detectaron perros seropositivos, se constató un aumento de roedores (que migran desde el campo a la ciudad en las inundaciones) y se encontraron espiroquetas tipo leptospiras en las aguas de la inundación producida por un aumento de precipitaciones pluviales que afectó el área de baja cota. Los casos se presentaron entre nueve y diecisiete días después de la inundación y todos los encuestados manifestaron haber tenido contacto con el agua de la inundación. La leptospirosis puede pasar por alto por la existencia de casos subclínicos, pero debe ser siempre investigada en casos de inundación (Vanasco, 2000: 35-40).
22 Doxicilina: de cinco a once años: un comprimido de 100 mg/semana, y de doce años y más: un comprimido de
considerables. Estas, al chocar contra la tierra, pueden producir Tsunamis (como el de la isla de Ishigaki, Japón, 1971).
La intensidad de los terremotos se mide con sismógrafo. En la actualidad, existen dos escalas sismológicas de medición: Richter y Mercalli.
Según la escala de Richter, también conocida como escala de magnitud local (ML), se asigna un valor arbitrario o un número para cuantificar la envergadura de un terremoto, de 0 a 9. Es la escala utilizada para evaluar y comparar la intensidad de los sismos. Esta mide la energía del terremoto en el foco y sigue una escala de intensidades que aumenta exponencialmente de un valor al siguiente.
La escala de Mercalli consta de doce unidades y evalúa la intensidad de los sismos a través de los daños causados a distintas estructuras y por la observación de los efectos en las personas (por ejemplo, 6: despertar de las personas dormidas, oscilación de objetos pendientes, sacudida de árboles; 9: destrucción de edificios).
Las escalas no consideran los muertos. El terremoto de Shensi (China, 1556) produjo el mayor número: 830.000 muertos. El terremoto de Lisboa (1755, 60.000 víctimas) puso en crisis el pensamiento de la Ilustración europea. El “Big One” arrasó San Francisco (EE.UU., 1906), que, como una gran zona sur de la costa oeste, está asentada sobre la Falla de San Andrés, con riesgo de permanentes terremotos.
Chile, Perú, Ecuador, Colombia, América Central, México, Hawai, Japón, China, Paquistán, India, Irán, Afganistán, Turkmenistán, Marruecos, Yugoslavia, Alaska, Filipinas, Rumania, Yemen, Armenia, Turquía, Italia –en especial Sicilia–, son países y regiones que han sufrido terremotos de gran intensidad.
En Argentina, el más grave del siglo XX fue el terremoto de San Juan, el 15 de enero de 1944
(9º Mercalli), que produjo 10.000 muertos (Cecchini, 2000: 34).
La mortalidad y la morbilidad producidas por terremotos dependen de su intensidad y duración (las ondas más potentes duran segundos), del tipo de construcción, de la densidad poblacional y del momento respecto de la vida cotidiana en que se presentan. El suelo firme de asiento disminuye el daño.23
La mayoría de las muertes se producen por el colapso de los edificios y las viviendas. Son más afectadas las construcciones mixtas con adobe o ladrillo con componentes de piedra y vigas de madera o metal, en general las viviendas tradicionales más viejas de áreas pobres. Hay culturas pobres, asentadas sobre zonas sísmicas, que construyen chozas seguras (por ejemplo, Etiopía, Papúa-Nueva Guinea, Bali). Esto determina la vulnerabilidad de la población.
Comparación de los efectos de los sismos en Managua, Nicaragua (1972), y San Fernando, California (1971)
Características y efectos de los sismos Managua, 1972 San Fernando, 1971
Magnitud (escala de Richter) 5.6 6.6
Duración de las ondas más potentes, en seg. 5-10 10
Área de intensidad Mercalli*
VIII-XI, Km2 66,5 500
VII-VIII, Km2 100 1.500
Estimaciones
Población del área afectada 420.000 7.000.000
23 Por ejemplo, terremotos en Saidi (Irán, 1972, 12.000 muertos) y Gediz (Turquía, 1970, 10.000 muertos)
(Seaman, 1989). El terremoto de Caracas (1965) afectó zonas asentadas sobre suelo de aluvión. En el sismo de Managua (1972), que se percibió muchas horas antes con pequeños temblores, muchas personas durmieron a la
Muertos 4.000-6.000 60
Lesionados 20.000 2.540
Casas destruidas o inseguras 50.000 915**
Nota: * La escala de Mercalli de la intensidad del temblor va de 0 a XII según la experiencia
subjetiva de los individuos y la lesión física a las estructuras.
** Esta cifra incluye 65 apartamentos.
Fuente: Seaman, 1989: 13. Datos de Kates y col.
Cuando hay signos premonitorios, ligeros temblores, que permiten salir de los edificios, la morbilidad suele ser mucho menor. Los terremotos que se producen de noche suelen producir más víctimas (por ejemplo, Guatemala, 1976, y Bolivia, 1985; OPS, 2000: 6). Una de las secuelas de los terremotos son los incendios, que suman nuevas víctimas (por ejemplo, Kobe, Japón, 1985; OPS, 2000: 6).
Las lesiones detectadas en pacientes asistidos varían según los casos.
Sismos en Irán (1962) Lesiones más frecuentes
Zona afectada Distrib. % Extremidades Superiores e inferiores 57,6
Vértebras 11,8
Pelvis 8,2
Lesiones en cara y cabeza 10,6
Lesiones en tórax 11,8
Fuente: Seaman, 1989: 13.
Entre las lesiones internas, se destaca el estallido de la vejiga y la lesión de las vías urinarias en los sismos nocturnos, cuando la primera está ocupada (Seaman, 1989: 13).
El síndrome de aplastamiento es uno de los más graves, pero su frecuencia no parece alta, quizá por fallas de observación.
Las tareas de rescate y la asistencia precoz permiten salvar numerosas vidas. Las primeras se dificultan con la magnitud del sismo y con las horas de oscuridad. Dependen de una buena organización bajo conducción única.
En Santa María de Cauque, aun con servicio rápido de rescate, el 7% de los atrapados (seis personas murieron) se comunicaron hasta tres horas después, pero no pudieron rescatarse hasta el amanecer (Glass, 1997: 638-643).
Un terremoto suele tener complicaciones, como desprendimientos de tierra y roca que provocan el enterramiento de poblaciones al pie de alturas (Perú, 1970).
c. Tsunamis
Los tsunamis se producen por terremotos subacuáticos que generan desplazamientos bruscos de placas tectónicas en el lecho marino. Ellos, a su vez, ponen en movimiento masas de agua en ondas que pueden viajar a cientos de kilómetros por hora (Seaman, 1989: 29). Pueden generarse por erupciones volcánicas y desprendimientos de tierras.24
Desde 1997, se detectaron diecisiete tsunamis de grandes proporciones, de los cuales once se produjeron en zonas del océano Pacífico.
24 La erupción del volcán Krakatoa (al sur de Sumatra) en 1883 generó olas de cuarenta metros de altura y
En diciembre de 2004, un tsunami de gran magnitud asoló las costas de Tailandia y de Sumatra a 800 Km/h, con olas de gran altura. Sus efectos se esparcieron en forma concéntrica y llegaron en alrededor de ocho horas a la costa nororiental de África, a 4.800 kilómetros de distancia (Somalía), con olas de envergadura.
En América del Sur, la zona potencial de tsunamis se ubica en la costa del Pacífico limítrofe entre Perú y Chile (National Geographic, 2005).
Hay una red de sensores submarinos para detectar terremotos subacuáticos en el Pacífico Oriental en plan de extensión.25 Se ha recomendado la siembra de manglares para reducir el
oleaje en zonas amenazadas. d. Erupciones volcánicas
La erupción volcánica es la expulsión de magma, roca fundida con gases y cristales disueltos, con un alto contenido en sílice y más o menos viscoso, según sus restantes componentes y la temperatura. Antes de la erupción suele haber temblores de tierra y dilatación de los volcanes por temperaturas de 1.000ºC, que después impulsan el magma hacia la “chimenea” y las fisuras, súbitamente. El magma se transforma en lava cuando alcanza la superficie terrestre. Esta baja en torrentes a 100-300 metros por hora; a veces, y según la menor viscosidad, a mucha mayor velocidad.
Es sabido que los suelos de origen volcánico son fértiles y atractivos para el asentamiento humano. Por ello se ocupan fácilmente, y, si bien la actividad volcánica es intermitente, con prolongados períodos de inactividad, lo que genera es una falsa seguridad, especialmente en las generaciones que no han tenido experiencia de erupción (OPS, 2000: 9).
La expulsión de la lava hirviendo puede generar derretimiento de hielos y glaciares, derrumbes y aluviones, o puede suceder la emisión de grandes concentraciones de gases y material particulado representado por las cenizas volcánicas.
Las víctimas se producen por el intenso calor, asfixia por cenizas y gases, heridas por explosión o ahogamiento en corriente de barro26 (Tarbuck y Lutgens, 1999: 82), traumatismos y
aplastamientos por caídas de piedras o derrumbamiento de techos, o al ser quemadas por lava. La alta proporción de óxido de silicio en el magma y la lava puede producir a largo plazo mayor incidencia de silicosis (OPS, 2000: 9). Si bien los gases disueltos son vapor de agua (70%), dióxido de carbono (15%) y nitrógeno (5%), suele haber alrededor de 5% de dióxido de azufre, contaminante de la atmósfera (Tarbuck y Lutgens, 1999: 87).27
e. Huracanes
Los huracanes son sistemas meteorológicos en espiral que contienen vientos de gran intensidad y bancos de nubes tormentosas que producen fuertes lluvias. En su centro, el ojo del huracán, los vientos son ligeros, el cielo claro y la temperatura del aire cálida. En el océano
25 En Japón, Hawai y la costa oeste de EE.UU.
26 La erupción del volcán Venado de Ruiz (Colombia, 1985) inundó con una calada de barro al pueblo de
Armero, en su ladera, provocando 23.000 muertos (OPS, 2000: 9).
27 Hay alrededor de ochocientos volcanes activos conocidos distribuidos en la Tierra. Sin embargo, la mayor
concentración está en el “anillo de fuego” del Pacífico, que se inicia en lado occidental de la península de Indochina, atraviesa los archipiélagos de Indonesia, Filipinas, Japón y Hawai, cruza el Atlántico y bordea la mayor parte del borde occidental de las Américas, incluyendo la cordillera de Los Andes. También hay volcanes activos en la periferia del Mar Mediterráneo, en el Cáucaso y en las islas de los distintos océanos.
Hay mayor actividad volcánica bajo los mares que sobre la tierra, y se ubica a lo largo de los dorsales centro- oceánicos.
Las erupciones más conocidas en la historia fueron la del Vesubio (Nápoles, Italia) que sepultó, en el año 79 d.C.,