3.3 Alternative Tested Approaches
3.3.2 Histogram-Based Classification Systems
Ante la situación expuesta a lo largo de este capítulo y ante la crisis, hemos querido conocer en esta investigación qué salidas profesionales tienen o están buscando los profesionales de la información y que ofrecen en este sentido los colectivos profesionales. El bloque 3 del cuestionario preparado para esta tesis, denominado “Salidas ante la crisis”, aborda estos aspectos a través de dos preguntas:
1) ¿qué salidas profesionales hay para los afectados, cómo se materializan, si hay o no diferencias entre hombres y mujeres y cuáles son los sectores más demandados?
2) ¿Qué papel deben jugar las facultades universitarias y demás grupos colectivos tanto en la formación de los nuevos periodistas como en la formación continua y de reciclaje vía másteres, seminarios, cursos, etc.?
En relación con las respuestas a esta segunda pregunta, algunas de ellas ya se han introducido en capítulos correspondientes a la formación (y que se pueden leer completas en el anexo correspondiente) No obstante, estas son algunas de las respuestas obtenidas bien a través de entrevistas personales, bien a través de la contestación al cuestionario.
“Hoy el periodista debe reinventarse cada día, buscar nuevos nichos de mercado y convertirlos en modelo de negocio, y convertirse en un experto en Periodismo digital. El futuro está en la especialización y en la formación personalizada” (MONTAÑÉS, 2015: anexo 3)
“La crisis ha reducido sustancialmente las oportunidades de trabajo en general. Los mayores de 50 tienen escasas o nulas posibilidades de hallar un empleo porque no lo hay y porque ningún medio está dispuesto a pagar el salario que requiere un periodista experimentado, dado que pueden contratar a becarios y recién licenciados con estipendios exiguos o ninguno. Sí han crecido de forma muy importante los medios digitales lanzados por los periodistas veteranos que se han quedado sin empleo. El Informe de la Profesión, señala que el número de medios aparecidos a partir de 2008 y lanzados por periodistas, era de 454, si bien se han registrado ya 22 medios cerrados y 26 medios que llevan más de tres meses sin actualizarse, con lo cual, el número de medios activos censados por la APM, a 1 de noviembre de 2014, era de 406. El mencionado Informe dice que, como consecuencia de los recortes sufridos por las empresas periodísticas en los últimos años, se ha ido generando un grupo, los prejubilados. Representan en torno al 4% de los periodistas encuestados y un 68% de ellos desarrollan trabajos periodísticos, aunque también es significativo el
porcentaje de aquellos que realizan trabajos en comunicación o en la docencia (29%). El 22% de los profesionales que contestaron la encuesta se encuentran en paro, y no se trata, además, de una situación pasajera, puesto que casi un 30% lleva en esta situación más de 3 años y otros 43%, entre 1 y 3 años. Ahora mismo los sectores más demandados son los digitales y la comunicación empresarial e institucional” (RODRÍGUEZ LÓPEZ, 2015: anexo 1)
En este sentido, Elsa González, presidenta de la FAPE, afirma ante la pregunta de si “¿notan un trasvase de profesionales hacia los gabinetes de comunicación?”
“Grandísimo, pero no sólo trasvase, sino ampliación, hay nuevos nichos de empleo y bueno si hace treinta y tantos años cuando yo terminé la carrera, primero todavía se conectaba con Radio Nacional en las emisoras privadas, no había televisiones privadas y los gabinetes de comunicación, prácticamente...algún ministerio, o los ministerios. Ahora mismo, cualquier empresa que se precie tiene un medio de comunicación, (...) Muchos asociados que vienen, no hace falta ni reciclarse, directamente ya van ingresando desde las facultades. Gran parte de nuestros asociados trabajan ahora (...) ahora mismo se ha multiplicado, no doblado, ¡multiplicado!” (GONZÁLEZ DÍAZ DE PONGA, 2015: anexo 6)
“El sector más demandado es el de la comunicación institucional y corporativa. Aun así, en un estudio específico encargado por el Col.legi de Periodistes de Catalunya, se apuntaban otros sectores no vinculados directamente a la comunicación donde las habilidades periodísticas podían ser altamente competitivas” (BONET, 2015: anexo 2)
“No hay salidas estándar. Los más jóvenes optan por intentar montar algo en Internet o relacionado con la comunicación corporativa o salir del país. Los mayores suelen salir del sector o acogerse a despidos incentivados (siempre por debajo de los 45 días por año trabajado) que les permitan subsistir hasta la edad de jubilación” (BARCENILLA, 2015: anexo 4)
“En este momento, las salidas profesionales todavía siguen siendo escasísimas, hay alguna contratación puntual. Hay algunos profesores de la facultad, de las universidades de Periodismo, que les he escuchado decir que la salida que tienen los alumnos es montarse blogs. Claro, sí, eso es una salida muy bonita para escribir y sentirte satisfecho, pero de eso no comes. Es decir, ¿quién le va a dar publicidad a un recién licenciado en Periodismo que se monta un blog o un magnífico periódico digital? Se supone que nadie. Nosotros consideramos que, dentro de lo poco que hay, el Periodismo digital es lo que está teniendo ahora algunas salidas, aunque pocas, a través de medios muy modestos promovidos por varios profesionales, y desde luego, quien nos pide ayuda en eso le ayudamos, en cuanto a
asesoramiento quiero decir, pero dentro de que son muy pocas salidas y eso no te da para vivir (…) Sí, es una salida absolutamente digna. Es otro tipo de Periodismo, a mí personalmente me gusta el Periodismo que yo hago, buscar la información y difundirla, ahora si tuviera que empezar a trabajar en un gabinete de comunicación, intentaría hacer mi trabajo dignamente, qué ocurre, ahí no vas a opinar, no vas a informar de la actualidad, vas a informar de lo que hace tu empresa, de lo que interese al mundo empresarial o a los ciudadanos que les pueda interesar, pero ese trabajo también hay que hacerlo con buenos criterios periodísticos. Es más limitado, profesionalmente es una salida. Lo que ocurre es que las grandes empresas tienen un gabinete de comunicación, las pequeñas, no” (YANEL, 2015: anexo 7)
A la pregunta de si han notado un aumento de las agencias de comunicación, Yanel asegura, que “eso no ha cambiado, en El Mundo, por ejemplo, hay una persona para las relaciones externas o las empresas que no son periodísticas, las grandes tienen sus gabinetes de comunicación que son periodistas. Y luego los partidos políticos, esa es otra salida, a mí no me gusta, pero creo que lo que se trata es de que la gente haga su trabajo con criterios profesionales”. (YANEL, 2015: anexo 7)
Llegados a este punto, hemos querido preguntar acerca de lo que ofrecen los colectivos profesionales y el papel que deben jugar éstos y las facultades universitarias en la formación continua y reciclaje de los profesionales. José María García González, responsable de la secretaría sectorial de comunicación, cultura y artes gráficas del sindicato
Federación de Servicios de UGT, explica que:
“Estamos ante una profesión eminentemente vocacional, además dotada de cierta independencia lo que les hace recelosos de identificarse sindicalmente, (se considera a los sindicatos de clase politizados), pero conocedores de sus necesidades laborales participan del sindicalismo mediante los procesos legales (negociación colectiva, elecciones sindicales, eres, ertes) sin sindicarse, en su mayoría aunque hay excepciones, y utilizando los recursos formativos y judiciales que ofrecemos. Ahora bien, prefieren el asociacionismo en la vertiente profesional: colegios profesionales, recientemente, y sobre todo la participación, por lo menos de los que más tiempo llevan en la profesión, a través de la FAPE. Oficialmente no existen bolsas de trabajo (salvo las negociadas en los ee.r.e.) tampoco un observatorio oficial de la crisis, función que intenta desarrollar la FAPE, y el autoempleo se ha desarrollado, generalmente, como falsos autónomos o autónomos dependientes.
Tanto las asociaciones profesionales como sindicales desarrollamos cursos de búsqueda de empleo, de autoempleo o de cambio en las salidas profesionales, si bien el mercado comienza a estar saturado: tanto el empleo destruido como el acceso al empleo. En la actualidad salen de