Digital Agenda
3. Structure of Scholarly Information
3.2 Structure and Semantics
3.2.2 Human and Machine-Readable Information
La participación y colaboración de los comuneros fue amplia tanto en Copaltitla como en Los Ajos, las familias seleccionadas para la muestra cumplieron con al menos dos de las siguientes características:
Producción anual del maíz.
Utilización del maíz como base alimenticia.
Aprovechamiento del maíz para la economía familiar. Presencia de niños, niñas, padres y abuelos en el hogar.
Realización de rituales para la producción agrícola y el bienestar familiar.
En Copaltitla, la producción del maíz durante las dos temporadas del ciclo agrícola anual se observó en la familia Cruz Valdés. Esta familia estuvo integrada por doña Margarita, don Calixto y sus hijos María de los Ángeles, Alejandra, Madaí, Karina, Jahir y Sebastián. El acercamiento a dichos integrantes propició el encuentro con doña Anastacia y su esposo don Celerino, tíos de los niños mencionados, puesto que con ellos comparten los periodos de siembra, cosecha, resguardo de los productos y envoltura del copal con las hojas de maíz. Siguiendo los parentescos y la cercanía de las viviendas, se observó a la cuñada, Doña Cirila, quien ayudada por sus hijas Alberta y Paula, también permitieron observar los modos en que cortan y lavan las hojas de maíz para la envoltura del copal. Asimismo, el trabajo con dicha familia me llevó a entrevistar varias veces al abuelo, don Bernardino, un experto indígena dedicado a la producción del maíz y las ofrendas, quien en sus recuerdos recrea la fiesta del mapache y el baile del elote12.
En cuanto a los procesos para la elaboración cotidiana de comida con maíz y la adquisición de dicho alimento mediante la participación desde la infancia se dio seguimiento a la familia Ruiz integrada por doña Juana y sus hijos Judas, María del Carmen, Francisco, Antonio, Silberia y Susana. En esta familia se observó principalmente el procedimiento para la elaboración de tortillas.
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Asimismo, la preparación de comida y el aprovechamiento de la planta del maíz para la economía familiar se observaron en la familia Santiago Cruz conformada por don Esteban, doña Lucía y sus hijos Maricela, Nancy, Esteban y Alejandro. Esta familia se dedica principalmente a la venta del sakauili. La delegación de responsabilidades a sus hijas y la colaboración de los hijos más pequeños permitieron visualizar el asumo de roles y funciones en el entorno del hogar.
En este mismo sentido se contó con la participación de la familia Cruz Hernández, en donde doña Zeferina y don Francisco mostraron la preparación del pijkej13 como alimento tradicional. La forma en que transmiten dichas prácticas a sus hijas Gladis, Mónica y Araceli fue el foco a analizar. Doña Zeferina compartió en varias ocasiones los usos del sakauili en su familia y la manera en que dicha comida tuvo importancia para su matrimonio.
Conviene resaltar que el trabajo realizado en esta comunidad fue enriquecido por expertos indígenas como el señor Tomás Gabino de la Cruz, quien compartió sus saberes respecto de la producción del maíz según su experiencia de vida. El presidente del comisariado ejidal, don Octaviano Cruz, brindó explicaciones sobre el tema de la propiedad de la tierra en Copaltitla. El agente municipal en el 2007, don Emilio y el agente municipal en el 2008, don Genaro, fueron las personas encargadas de permitir la ejecución de cada periodo de trabajo de campo en la comunidad. La señora Gina Hernández y su padre, el señor Chano Hernández expresaron los procedimientos que por décadas han utilizado para la cosecha del maíz. Finalmente, la señora Antonia Vera nos participó de sus relatos orales sobre las historias de la localidad.
Por otra parte, en la comunidad de Los Ajos se contó con la familia Hernández integrada por el profesor Jerónimo, doña Maura y sus tres hijos, Ángel, Procopio y Kory. La estancia en su hogar condujo a observar y describir a detalle la preparación de comida y la realización de rituales para la salud. En esta familia, un elemento esencial para
13 Pijkej o “pique” es un tamal de masa de maíz y frijol. Su elaboración se abordará en el Capítulo IV, bajo la
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comprender los significados del maíz en las prácticas observadas fue el uso y explicación desde la lengua originaria, en este caso, el náhuatl.
Bajo esta misma perspectiva acudí al hogar de don Esteban Enrique, su esposa María y su hijo Martiniano, quienes también brindaron explicaciones sobre la producción anual del maíz, los lugares para su almacenamiento y las formas de agradecimiento que realizan para sus divinidades.
En esta localidad, otra familia a la que se dio seguimiento durante las semanas de trabajo de campo fue la familia Méndez. En el mes de octubre de 2007, la profesora Lourdes, sus hijas Sheila y Sharit, así como su cuñada Beatriz mostraron su creatividad para utilizar las hojas de maíz en arreglos florales. Para los meses de mayo y junio de 2008, este ingenio las llevó a integrarse al grupo cultural “Huitzitzilin” para poder invitar a otras señoras interesadas en perfeccionar sus prácticas y aprovecharlas para exponer sus productos en eventos de localidades vecinas e inclusive para obtener recursos económicos a partir de sus ventas.
Debido a la gama de posibilidades que ofrecía el contacto con el maíz en la vida cotidiana de las familias, en la comunidad de Los Ajos profundicé en las concepciones que surgen desde el punto de vista cultural huasteco. Ello, me llevó a entrevistar a expertos indígenas dedicados a la curación de enfermedades físicas y espirituales. El tlatemolistli o diagnóstico de una enfermedad utilizando las semillas blancas y rojas de maíz en las manos de doña Valeria; las explicaciones respecto del levantamiento de sombra con don Rafael y las prácticas médicas experimentadas por doña Teodora dieron cuenta de los significados que se asocian al maíz desde la cosmovisión.
Quienes brindaron facilidades pero no pertenecen de modo directo a esta muestra fueron los agentes municipales en el 2007 y 2008, quienes otorgaron el permiso para permanecer en la comunidad de Los Ajos, así como el encargado de la clínica del IMSS, quien proporcionó algunos datos demográficos de la localidad.
Entre los expertos indígenas que entrevisté para encontrar los significados filosóficos desde la lengua originaria respecto de los nombres, objetos, comidas, bebidas y ofrendas
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se encuentran doña Agustina y el profesor Jerónimo. El apoyo de doña Agustina fue valioso porque no sólo mencionó significaciones literales sino la complejidad de ello aplicada a la cotidianidad. Por su parte, el profesor Jerónimo proporcionó sus conocimientos basados en su experiencia de vida y en sus relaciones con otras variantes del náhuatl en otros estados de la República.