1. INTRODUCTION
1.14 Identifying behaviour change techniques within interventions
(Schepper-Hughes, 1992:431, en Epele, 2010:225)
El reconocimiento de estas tramas nos ubica en la subjetivad en acto, y permite reconocer las sutiles relaciones que recortan a estas mujeres, del lugar de sujetas pasivas que mecánicamente reproducen y convalidan las relaciones de poder implicadas en la situación de prostitución. Desde una perspectiva que capture sus puntos de vistas, es posible reconocer aquellas definiciones de sí mismas, que la construyen y delimitan como personas.
Construir relaciones de confianza, ya sea por la escucha o porque no se roba, como en el relato de Violeta, y no ejercer una demostración de poder por el pago de relaciones sexuales, en el caso de los varones, implica hablar de cómo se constituyen estos vínculos morales y se construyen estas relaciones. Definir qué valores y límites están presentes como demarcatorios de sí, implica tomar un lugar activo en dicha construcción, constituyendo éstos, la materia con que se establecen las relaciones. En definitiva, en la tipología que sintetiza lo expresado por ellas respecto de sí mismas, y sobrepasando las connotaciones negativas asociadas a la prostituta en el mundo de la calle: ser limpia, honesta (no robar) y no apurar al otro, hablan del compromiso emocional y de las inversiones morales involucradas en la construcción de sus personas, al tiempo que designan las lógica y su proximidad a las relaciones de la economía de la calle.
Estas inversiones morales pueden adoptar diferentes contenidos, y éstos se articulan con sus trayectorias y experiencias de vida. Así, Teresa (41 años), que convive con el virus del vih-sida y que por períodos, suele estar en las márgenes de los márgenes (dormir en las guardias del hospital porque no tiene dinero para completar la cuota de su hotel, comer en el comedor de la Iglesia de la plaza, vestirse con ropa donada, etc.), en la entrevista otorga un énfasis especial el haber comunicado su condición de portadora a los clientes que se le acercan. Esta comunicación –que no es menor en muchos sentidos– le permite recortarse y distinguirse como una persona recta ´a diferencia de lo que me hicieron, yo avisé a mis clientes´ dirá Teresa, y éstos me agradecieron. En una situación que amalgama lo corporal como fuente de emociones y enfatizando este orden moral, Teresa termina delimitando lo que la construye como persona en la siguiente situación de la entrevista. En relación a su condición de portadora, le pregunto si hay hombres que no quieren usar preservativos, Teresa dice “en esos casos le digo que no y si se pone muy rígido y estamos en el hotel, le devuelvo la plata”. En ese momento, transgrediendo una norma metodológica del trabajo de campo, no puedo evitar el comentario y le digo ¡que buena que sos! Mi comentario, que había tenido que ver con la serie de privaciones que le venía escuchando, no fue aceptado por Teresa. Considerando que los gestos y las situaciones no verbales también comunican, Teresa realiza un pequeño gesto con la mano, y retira todo su cuerpo hacia atrás, se recuesta en la silla y
me dice “yo soy así, aprendí que hay que ser así, Cómo voy a cobrar? si no hice nada, no puedo cobrar por ir al hotel y no hacer nada…” Se queda uno minutos pensativa y vuelve a recalcar el asunto diciendo
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“eso fue lo bueno que aprendí de mi padre, que después de mis hijos es lo mejor que tuve en la vida” (Entrevista y nota de campo, mayo de 2011).
El carácter de inversión del que hablaba alude al empeño, a las decisiones y estrategias que se pone en juego en estas relaciones (Bourdieu, 1988) –de un modo similar al que puede hacer alguien que produce e invierte en su trabajo- Éstas, constituyen los capitales y las fuerzas con que cuentan los sujetos. De ese modo, cuando Violeta relata cómo devuelve un dinero extra que se le da en recompensa por no haber robado, no sólo se está recortando como un sujeto moral, sino que esta delimitación constituye su capital. Si en este punto, retomamos el papel de las emociones (Lutz y Abu-Lughold, 1990), estos relatos
–como formas comunicativas de los sentimientos y emociones involucradas en la construcción de la experiencia y de sí mismas-, pueden leerse como una valoración positiva, como una fuerza capaz de movilizar y no como una muestra de debilidad en el contexto de esas relaciones.
Al introducir estas tramas morales y emocionales como parte de las relaciones clientelares, es posible reconocer la amplitud de experiencias y modos de significar la prostitución, tanto para los varones (Chejter, 2011) como para las mujeres. Desde este lugar, es posible iluminar otras tensiones presentes en esta configuración, y a las cuales aludimos al comienzo de este capítulo: las relaciones liminares y ´las personas que se salen de libreto´: con esto me refiero a los clientes y mujeres que se enamoran y aquellas relaciones que devienen en amistad en estas situaciones.
¿Salidas de libreto u otras formas de relaciones socio – sexuales?
–¿te ha pasado de engancharte con algún cliente emocionalmente?–Estuve a punto, sí estuve a punto. Y no sé, una persona que siempre me llama por teléfono de tanto en tanto salimos a tomar un café y no es más mi cliente.
–¿No es más tu cliente?
No, no, no salimos porque los dos estuvimos en la misma situación.
–¿Qué quiere decir?
–De engancharnos casi, estábamos a punto de engancharnos los dos, entonces se puso distancia. –Si me llama a veces vamos a tomar café o me dice porqué no preparas un mate y vamos a tomar un mate y bueno y cargo el termo y el mate y nos vamos, me pasa a buscar y nos vamos a tomar mate en el auto y nos quedamos ahí charlando pero no pasa de ahí ya mas porque no, pero no porque yo no haya querido eh. Sino él le puso distancia porque se dio cuenta como diciendo nos vamos a meter en quilombos los dos y no sirve.
–¿Por qué te parece que pasa ese enganche?
–Y no sé, pienso que…este ...yo porque estaba sola y encontré a alguien con quien me sentí muy bien, con el cual hubo piel y ..bueno después era el tema de llamarme todos los días y viste ver de pronto que hay otra persona que se acuerda de uno, es muy lindo y más si es del sexo contrario. Es muy lindo y eso me fue enganchando de a poquito entendés y a él le pasaba lo mismo pero que pasa, es casado, es casado tiene un hijo a pesar de decirme que nos vemos me cuenta los berrinches que tiene en su casa pero bueno, como le digo yo, yo no te puedo solucionar nada. Yo te puedo escuchar pero por ahí puedo opinar pero no te puedo solucionar nada tus problemas.