1. INTRODUCTION
2.4 Materials
Dominicana, sintió mucha vergüenza que la vieran en la calle y supieran lo que hacía. Fue entonces que optó por esta modalidad de trabajar encerrada, tal como la llama ella.
Los malestares, padecimientos y sufrimientos de las mujeres que trabajan en la calle (aunque Eunice lo haya hecho temporariamente por las razones expuestas) están en el cruce de múltiples situaciones de violencias2. Éstos se construyen en las intersecciones de las experiencias y trayectorias de vida con el trabajo en la calle y las diversas exclusiones condensadas y expresadas en la economía de la calle. Así, la noción de padecimiento que estamos reconociendo en este análisis involucra a todas estas dimensiones. El padecimiento –si bien expresado en las individualidades– es social. Los cuerpos y los sujetos, en todo caso, son los enclaves donde las asimetrías y desigualdades sociales se expresan a través de diversas modalidades de sufrimiento.
Al amalgamar cuerpo, emociones y experiencias como unidades integradas, los malestares, padecimientos y sufrimientos se ubican en un orden que los articula, y nos remiten a las dimensiones vinculares, políticas y morales que en ellos se expresan.
En las mujeres que trabajan en la calle, podemos reconocer una variada amplitud de fuentes de malestares y sufrimientos. Vinculados a la configuración de la prostitución, éstos refieren a las mismas relaciones como fuentes de sufrimiento, hasta aquellos que encarnados en el cuerpo, remiten a las simbolizaciones negativas asociadas a los estigmas de la prostitución. En otro orden de problemas, las constelaciones de precariedad que envuelve a muchas de ellas, se duplican en sus personas y en quienes las rodean.
Vayamos por paso y veamos estas situaciones.
Tatiana expresa de este modo sus malestares en una entrevista:
–Si, si, si y anímicamente muchas veces porque... como esto es algo tan difícil y a mi no me gusta entonces hay día que no tengo ganas de aguantar a nadie, a ningún cliente, y esos son los días que no trabajo. Por ahí salgo a la calle, pero estoy con tan mala gana que no le doy importancia a nadie, sino que salgo a hacerle compañía a las chicas y charlo con ellas y no le doy pelota a nadie. Salvo que me llame algún cliente por teléfono que son los fijos pero si no, no le doy pelota a nadie. Estoy ahí en la esquina y no hago nada y sino directamente no salgo. Le digo a las chicas hoy yo no voy a salir, me quedo en casa, no tengo ganas de nada, y me quedo.
……….
2 Utilizamos el término violencia para referirlo a una multiplicidad de fenómenos que exceden la violencia física y
que refieren a otras formas invisibles de violencia: simbólica, y a aquellas que resultan de procesos de exclusión política, económica, social (Shepper-Hughes, 1992, Epele, 2001).
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–Eh…es lo mismo lo que pasa que uno no siente nada. No, no, no sentís nada, no se siente nada porque uno se bloquea y ya está. O de pronto por ahí trata de ni acordarse de que esta ahí y ni con quien está, y después muchas veces que uno se pone y está por ejemplo y hay música y se pone a escuchar la música, y lo único que tenés viste es la música acá en la cabeza. No pensás en otra cosa o sea que no sentís, no... Pero eso sí el alivio de cuando entro a casa sí. Salir a la calle y decir: otra vez, bueno, va, a ver qué me toca hoy, viste de cuando vas a salir a la calle y cuando entras Puffah! y sentarte y por fin estoy en casa. Viste? Se siente, es diferente porque si o si aunque no estés bien, si vas a trabajar siempre tenes que demostrar que estás bien y cuesta a veces, cuesta un montón. Viste? Estar fingiendo constantemente cuesta.
“Fingir”, “ser un payaso”, son términos que muchas refieren. Éstos aluden a cómo se construye la experiencia y la subjetividad en la situación de prostitución, y que son connotados como uno de los nudos conflictivos alrededor del cual giran parte de los malestares y padecimientos de estas mujeres.
Estas fuentes de padecimientos se amplifican cuando se cruzan con las connotaciones estigmatizadas de la prostitución. Así, sentimientos de culpa, vergüenza y un agobio que se prolonga en el tiempo, resultan reconocibles en muchos de los relatos. Estos sentimientos, asociados a la experiencia de la prostitución, se corporizan concretamente en muchas de las dolencias físicas narradas por ellas, así como también en prácticas de cuidado ginecológico (o su no cuidado) que hablan de las connotaciones morales asociadas a la misma.
Así, Violeta expresa sus dolencias
–O sea hay muchas cosas que vos tenes que aguantarte vos acá, yo con un tipo así que estoy trabajando acá yo se que no me puedo calentar, no me caliento.
–¿Nunca acabaste?
–No, no, no puedo acabar ni siquiera me mojo, por eso muchas veces o sea es como que adentro que tengo seco, mas el preservativo como que me lastima me irrita adentro y tengo ese dolor que cuando yo voy a tener relación con mi pareja si tengo, pero tengo ese dolor y muchas veces he venido y no he tenido relación con mi pareja porque estoy lastimada por dentro, esa parte te la tenes que aguantar. Y a veces tu pareja no la entiende.
– ¿Él te molesta por eso?, ¿Qué te dice?
–Como que salgo a trabajar con los demás y estoy aguantando eso y con él que yo ya me saqué las ganas y así, pero sabes que yo no me puedo mojar a veces, no me lubrico, no me caliento y no me lubrico. Y eso es feo, es muy feo. Acá tenés que aguantar y muchas cosas y es feo, pero bueno…
…. –Y cuando te toca un tipo que es mayor, te toca un viejito ponele que no se le para a veces cuesta poner preservativo no? por más que sea mayor no podés dejar de poner un preservativo. Y no te olvides que el que viene acá ¿????, yo sin preservativo no ¿?. Porque yo no se qué enfermedad puede llegar agarrar o no, yo no, tengo mi dentadura y mis encías sangran, yo sé que yo estoy bien porque me hago los controles, de vez en cuando me hago el HIV y esas cosas, vamos a ver el ginecólogo, me hago revisar, a veces tengo alguna infección, alguna cosa pero yo no se que, o si el tipo tiene contagio de sida alguna cosa. Bueno por ahí yo controlo más mis dientes, por ahí lo lastimo sin querer, algunos son brutos, te quieren meter todo así de golpe y entonces si hay ¿??, vos lo lastimás entre que mis encías sangran y el tipo le sale sangre yo me voy a contagiar de alguna cosa. En ese sentido tengo o sea.
Quizás por las razones expuestas por Violeta, Gabriela, y Marta no hayan registrado las sequedades vaginales propias de la post menopausia como un momento diferente de su propia corporalidad. Cuando