1. INTRODUCTION
2.5 Procedure
sociales7, el ocultamiento se convierte en un locus de tensiones en algún momento de las trayectorias de vida y del trabajo en la calle. Éste tiene implicancias, tanto para permanecer en la prostitución como para salir de ella . La posibilidad que algún familiar, y especialmente los hijos varones, por sobre todo, conozcan o se enteren, es una situación temida y suele ser un foco de conflicto en relación a la experiencia de la prostitución.
Que el trabajo en la calle sea visibilizado, opera como una situación límite para muchas de ellas. En el trabajo de investigación, el tema del ocultamiento se colaba espontáneamente, tanto en las observaciones como en las entrevistas, y en caso que no surgiera en éstas, ese ítem fue específicamente indagado. Aún para aquellas mujeres cuyas parejas sabían lo que hacían (Violeta, Belén, Alfonsa, Rufina, Eloísa), ésta era o había sido una situación conflictiva en relación a sus hijos. Pero veamos algunas situaciones.
– ¿Tus hijas saben…?
–Nooo. No, no.
– ¿Por qué?, ¿le dirías?
–No.
–¿ Por qué?
–Vergüenza. No. (Llora) No, te digo más, Milagros sale conmigo a entregar las cosas (refiere a la venta de productos) y las chicas dicen ahy! no trabajé Pau, no te puedo pagar porque no tengo un mango, no trabajé, y ella dice “yo no entiendo en que trabajan tus amigas, están todo el tiempo paradas en la esquina” te dice, ¿viste? Imaginate que da vergüenza, a mí esto me da vergüenza, trabajar en la calle me da vergüenza (llora).
–¿Esto lo charlas con las chicas de la esquina?
–El tema de la familia, no. Es un tema tabú, no se toca, se toca el tema que el hijo le falta el libro, de que el hijo pasó de grado, de que este chico no le quiere estudiar, no pero eso no, que nos agarramos a trompadas con mi marido porque quiere que le lleve plata, no eso no es.
–¿Ese tema no se toca?
–No.
–¿Qué temas no se tocan?
–Ese. Por ejemplo, nunca nos enfrentamos a decirle que pasaría si tu hijo se enterara, porque hay mujeres que llevan los chicos acá cerca de la escuela y tiene un apodo o sea vamos a decir un nombre cualquiera no? Laura no es Laura, su verdadero nombre es otro nombre, Laura es acá Laura en la esquina y nosotras decimos Laura, Laura y ella cuando viene te dice “pará loca yo no soy Laura me estás quemando”, voy con el nene viste, o sea esto es algo privado vamos a decirlo, le digo, los chicos creo pero vos tenes que ¿?, porque no sabes si metes la pata o no metes la pata. Algunos sí lo saben, las mujeres grandes la mayoría lo saben, pero algunos no, ¿me entendés?
– ¿Qué les pasa, a ellas, qué te parece que les pasa con esto de ocultar?
– Yo pienso que lo mismo que a mí, les da vergüenza, le da vergüenza.
7 En la cotidianeidad de las relaciones de la calle, me tocó presenciar varias situaciones en que este ocultamiento tomaba forma:
Raquel está en la vereda de enfrente de donde estamos hablando con Marisol y Adela. Cuando miro hacia delante, me hace señas para que llame a Adela. Cuando ésta la mira, Raquel le grita que se fije por un hombre que está un poco más adelante en la vereda. Adela lo mira y le hace seña que está ahí. Entonces, me comenta que ese hombre es el socio del marido de Raquel y no sabe que ella está en la calle y, por lo tanto, Raquel no quiere que la vea (Notas de campo, septiembre 2005).
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(Fragmento de entrevista a Belén).
El hecho de haber ´blanqueado´ la situación es un punto de inflexión que define cualitativamente la relación con los hijos. Ésta adopta un diferente carácter e implicancias, si éstos son varones o mujeres. Nuestras mujeres entrevistadas –Griselda, Estrella, Eunice, Rufina – en un momento dado, siendo sus hijas ya jóvenes o adolescentes, transparentaron su situación. En todas ellas, éste fue un momento sumamente doloroso y difícil de transitar, pero permitió acercarlas desde un lugar de comprensión y fundamentalmente de alivio.
Veamos algún testimonio.
– ¿Y cuándo se enteró que vos trabajabas en?
–Después que se murió el padre, ella ya sospechaba, pero cuando murió el padre le tuve que decir yo, tenía 12 años ella, lloramos las dos juntas pero le tuve que decir, porque antes que se entere por un tercero le tenía que decir yo.
–Y ella ¿Por qué sospechaba?
–Porque ella se imaginaba, pero ella no estaba bien segura todavía porque una abuela de ella, la madre del padre, le había comentado, dicho algo, pero ella no podía creer. Y yo antes de que se ante que le laven la cabeza a mi hija preferí yo hablar con ella, decírselo, no, lo tomo viste.
– ¿Cómo se lo dijiste?
–Le dije lo que yo hacía, porque yo me tenía que ir venir a Tucumán acá y dejarlas a ellas con mi mamá en la casa desde que murió el padre. Yo me separé de mis hijas después que murió el padre porque antes yo nunca me separé de mis hijas.
(Fragmento de entrevista a Estrella).
Si asumimos que las experiencias en torno de la situación de prostitución en relación con las trayectorias de vida, reconfiguran las expectativas y proyección hacia el futuro, desarmar la situación de ocultamiento opera como una suerte de ´rito de pasaje8´. En esa sintonía, Griselda, militante de la organización AMMAR y como parte de la revisión de varios aspectos de su vida respecto de la situación de prostitución a partir de la experiencia en la Asociación, transparenta su historia a su hija. Esta situación no exenta de sufrimientos mutuos, permite reconfigurar la relación con su hija. Como resultado de este compromiso afectivo, su hija empezó también a participar y colaborar en la organización. Tal es el caso también, de Berenice y Silvana, otras hijas de mujeres que participan en la Asociación y que se acercan a la misma, con diferentes modalidades y motivos.
En el caso de los hijos varones, el ocultamiento se entrama con reconocer en ellas todos los atributos de una moral sexual que no corresponde a lo esperado para una madre. En esa tónica, el ocultamiento puede llegar a ser el organizador de la experiencia de la prostitución en relación a los hijos varones, tal como en el caso de Zunilda, para quien su orgullo es haber llegado a los 63 años, sin que su hijo se entere de su trabajo en la calle, aun a costos altísimos en relación a su calidad de vida. En su caso, el
8 Aludimos con este término a aquellas situaciones que, ubicadas específicamente en un momento dado de una trama
social, hablan del tránsito de un estado a otro, y cuyo pasaje connota cambios cualitativos e importantes diferencias entre la vieja y nueva situación.