6.5 Heuristic Approaches
6.5.4 Initial Solution Generation
APRECIACIÓN
2.2 Descripción de imágenes mitológicas, sagradas
y mágicas.
La mitología aparece de manera constante en casi todas las civilizaciones y, de igual forma, la mayoría de las mitologías están relacionadas con una religión.
Los mitos son relatos basados en tradiciones y leyendas, fundadas en la concepción que cada cultura tiene sobre el nacimiento del universo, el origen del mundo, los fenómenos naturales y las conductas del hombre; sin embargo, la mayoría de los mitos están relacionados con una fuerza natural o deidad, en otros casos son simplemente historias y leyendas, que se han transmitido oralmente, de generación en generación.
El hombre construye estas historias como una forma de explicarse quién es. La representación de deidades es un medio para rendirles culto y devoción; a través de éstas, invocan sus poderes y ofrecen sacrificios.
pública la estatua de su padre Belo y mandó a sus súbditos que ofreciesen incienso y elevasen sus plegarias.
Influidos por este ejemplo, los pueblos vecinos deificaron a sus príncipes, a sus legisladores, a sus guerreros, a sus grandes hombres y aun a aquellos que habían conquistado una vergonzosa celebridad. Las pasiones y los vicios fueron también divinizados.
Los pueblos de Grecia fueron los que elevaron la mitología a su mayor esplendor; la embellecieron con ingeniosas concepciones, la enriquecieron con su
sabiduría y vertieron a manos llenas las creaciones de su imaginación.
Zeus
El poderoso Zeus era el rey de los dioses griegos y el dispensador de la justicia divina. Soberano de los cielos (sus hermanos Poseidón y Hades gobernaban el mar y el infierno, respectivamente), él llevaba un rayo para representar su poder asociado con el clima. Zeus vivía en el nublado Monte Olimpo, desde donde contemplaba todo y a menudo intervenía en los asuntos de los hombres.
Apolo, hijo de Zeus, era un joven atractivo que llevaba el arco o la lira, y personificaba el ideal clásico de la belleza masculina. Era el soberano de la poesía, la música, la danza, el pensamiento intelectual así como también de la medicina, el pastoreo y la colonización.
Visnú (o Vishnú)
Júpiter y Antíope, Hendrick Goltzius, 1612.
Vishnú es el dios principal de la Trimurti, es decir, él es el creador, preservador y el destructor del universo. Habitualmente se representa como un ser de forma humana, piel azul y cuatro brazos sosteniendo una padma o flor de loto, una caracola (ambas para alentar a sus devotos), un chakra (disco similar al que usan los ninjas, que Viṣṇú usa para degollar a los demonios) y un mazo o cetro de oro (símbolo del poder real en el Universo).
A diferencia de los dioses griegos o hindúes, en la mitología prehispánica, además de ser muy rica y variada, los dioses del México antiguo, podían ser representados en forma de animal o como elemento; los dioses están relacionados
con la vida y encarnan la fuerza de la naturaleza. Ehécatl-Quetzalcóatl es el dios del viento, elemento que precede a la lluvia, ésta última representada por Tláloc, dios del agua y del rayo, quien junto con Chalchiuhtlicue, su esposa, guarda estrecha relación con la tierra a la que fertiliza, como también lo hace el sol, para producir las plantas tan necesarias al hombre.
“Los más antiguos mexicanos creían en un dios llamado Tonacatecuhtli, quien tuvo cuatro hijos con su mujer
Tonacacihuatl. El mayor nació todo colorado y lo llamaron Tlantlauhqui. El segundo nació negro y lo llamaron Tezcatlipoca. El tercero fue Quetzalcóatl.
El más pequeño nació sin carne, con los puros huesos, y así permaneció durante seis siglos. Como era zurdo lo llamaron Huitzilopochtli. Los mexicanos lo consideraron su dios principal por ser el dios de la guerra.
Según nuestros antepasados, después de seiscientos años de su nacimiento, estos cuatro dioses se reunieron para determinar lo que debían hacer.
y a una mujer y los mandaron a labrar la tierra. A ella también le ordenaron hilar y tejer, y le dieron algunos granos de maíz para que con ellos pudiera adivinar y curar.
De este hombre y esta mujer nacieron los macehuales, que fueron la gente trabajadora del pueblo. Los dioses también hicieron los días y los repartieron en dieciocho meses de veinte días cada uno. De ese modo el año tenía trescientos sesenta días.
Después de los días formaron el infierno, los cielos y el agua. En el agua dieron vida a un caimán y de él hicieron la tierra. Entonces crearon al dios y a la diosa del agua, para que enviaran a la tierra las lluvias buenas y malas. Y así fue como dicen que los dioses hicieron la vida...”.
En esta imagen del dios Tláloc observa con cuidado cada una de sus formas y elementos, investiga qué simbolizan y escríbelo.
De la investigación que realizaste sobre Tláloc, selecciona alguna otra representación de este dios, dibújala y coloréala, apreciando su riqueza formal y simbólica. Utiliza tus plumines o lápices de color.
Inventa un personaje mitológico inspirado en la descripción que se ha hecho sobre estos seres. Tu personaje debe simbolizar algún valor o concepto: la libertad, la valentía, la belleza, la amistad, etc. Después haz una descripción sobre tu trabajo y los valores que representaste.