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In document S12CPUV2 Reference Manual (Page 51-59)

La filosofía de Hobbes está construida alrededor de la noción de artificio, según un método que integra este proyecto artificialista. Se trata ahora de mirar su obra maestra: desde la introducción el Leviatán es presentado como “An Artificiall Man”61. El Leviatán designa a la obra en su conjunto, y el Estado epónimo. Observemos ese Leviatán, ese hombre artificial.

60 Reglès pour la direction de l´esprit, regles 1-6, p. 76-108, edición Alquié, tomo I.

En las Règles pour la direction de l’esprit[Reglas para la direccion del espíritu], libro dedicado al método a seguir para llegar a la certeza, Descartes había resaltado el papel del análisis en el acceso a la verdad. El análisis consiste en descomponer en el número necesario de elementos los cuales serán luego colocados en cadenas racionales. La idea de deshacer para reconstruir está inscrita en este proyecto. Podemos considerarlo como el punto de partida que constituye el primer principio de los Príncipes de la philosophie (una obra tardía en la cual Descartes condensa su primera filosofía y su método): “1. Que pour examiner la vérité il est besoin, une fois en sa vie, de mettre toutes choses en doute autant qu’il se peut. 2. qu’il est utile de considérer comme fausses toutes les choses dont on peut douter ».

Traducción ; « Que para examinar la verdad es necesario, une vez en la vida, cuestionar todas las cosas tanto como sea posible. 2. que es necesario considerar falsas todas las cosas de las que podemos dudar”. El segundo punto es una especie de inversión de la ficción de derecho que consiste en considerar verdadero lo que sabemos que es falso. Vemos aquí, como en Hobbes, la proximidad entre el método de los juristas y el pensamiento metafísico.

Príncipesde la Philosophie, edición Alquié, tomo III, p. 91

61 Hobbes insiste en el carácter artificial del proyecto: distingue desde la primera línea de la introducción “an artificial

A/ ¿QUIÉN ES EL LEVIATÁN?

El Leviatán se refiere a una criatura bíblica monstruosa. La referencia a la Biblia sitúa a la obra en un contexto religioso esencial para su comprensión. La mitad del Leviatán está dedicada a un análisis de los textos sagrados y a interrogaciones sobre el equilibrio entre los poderes religioso y temporal. El título tiene por consiguiente un sentido político y religioso.

¿QUÉ SENTIDO TIENE LA METÁFORA DEL LEVIATÁN EN LA BIBLIA?

Se trata de un monstruo marino descrito en el libro de Job, una ballena, un animal marino gigantesco que nadie puede atrapar; aparece en los Salmos (74,14 y 104, 26), en Isaías, 27. Este nombre designa un monstruo colosal, con mucha frecuencia asociado a un monstruo marino, pero también está descrito como un dragón, una serpiente o un cocodrilo. Puede ser considerado como la evocación de un cataclismo terrorífico capaz de modificar al planeta, y de trastornar el orden y la geografía, y hasta de acabar con el mundo. Su poder está asociado con el advenimiento de un episodio aterrador. Leviatán es también, según ciertas versiones, el nombre dado a uno de los principales demonios del infierno. Es representado en el Medioevo en forma de unas grandes fauces abiertas que se tragan a las almas, representando así la entrada a los infiernos. El Leviatán es identificado a menudo con la bestia del apocalipsis.

Vemos que el Leviatán no tiene nada de divino, contrariamente a lo que se anuncia en la introducción, está más cerca del demonio que del ángel. El Leviatán es un monstruo pavoroso que posee un poder colosal. En el Libro de Job,62 aparece una larga descripción63: la descripción insiste

62El Leviatán interviene en el libro de Job, en el contexto de la letanía de Job; Job no logra doblegar su orgullo: no

fuertemente en el carácter invencible del monstruo, no le teme a nada. El último versículo aporta una indicación política sorprendente: “En la tierra nadie es su dueño; fue creado para no temer a nada”. Indomado sobre la tierra, obedece a un amo divino. “Fue creado para no temer a nada” parece implicar una finalidad que dirigió su creación, el Leviatán tiene el objetivo de no temer ¿Fue ésta especificidad la que orientó la elección de Hobbes?

En el capítulo XXVIII del Leviatán, Hobbes nos recuerda la descripción: “There is nothing, saith he, on earth to be compared with him. He is made so as not to be afraid. He seeth every high thing below him, and is King of all the children of pride 64. La expresión “all the children of pride-todas los criaturas soberbias-, nos remite de manera explícita al libro de Job: el motivo es célebre, Job que no escucha sino su orgullo se queja sin cesar de los males que lo agobian, y no logra vencer su postura de hombre orgulloso. Encontramos de nuevo la expresión de la adecuación a su tarea “He is made as so” -está hecho de manera que-, sin embargo, ya no está hecho para un fin. La adecuación ya no es la del finalismo: la filosofía de Hobbes, por su adhesión al mecanismo, excluye cualquier posición finalista, los seres no están hechos para un fin.

63

41.19 Unas llamas salen de su boca, dejando escapar chispas de fuego.

41.20 Un humo sale de su nariz, como un recipiente que hierve, de una caldera ardiente. 41.21 Su soplo prende los carbones, sus fauces lanzan lamas.

41.22 La fuerza reside en su cuello, y el pavor aparece ante él.

41.23 Sus partes carnudas forman un solo conjunto, fundidas en él, inquebrantables. 41.24 Su corazón es duro como la roca, duro como la rueda del molino.

41.25 Cuando se yergue, los más valientes tienen miedo, y el terror los hace huir.

41.26 Es en vano que lo atacan con la espada; la lanza, la jabalina, la coraza, no sirven para nada. 41.27 Ve el hierro como paja, el bronce como madera podrida.

41.28 La flecha no lo hace huir, las piedras de la honda son para él como caña. 41.29 Ve la masa como una brizna de paja, se burla del silbido de los dardos. 41.30 Tiene por debajo tejas puntiagudas, se arrastra como un rastrillo sobre el barro. 41.31 Hace hervir las aguas profundas como una olla, convierte el mar en un pebetero. 41.32 Deja tras él un sendero luminoso; el abismo adquiere la cabellera de un anciano. 41.33 En la tierra nadie es su dueño; fue creado para no temer a nada.

64 Hobbes, Leviathan. P. 252, Continum International Publishing Group, a critical edition by G.A.J Rogers and Karl

Schuhmann, volume two.

Traducción de Manuel Sánchez Castro: “Nada existe sobre la tierra, que pueda compararse con él. Está hecho de manera que no sienta el miedo. Menosprecia todas las cosas altas, y es rey de todas las criaturas soberbias”. P. 262, Editorial Fondo de Cultura Económica.

En suma, el Leviatán se caracteriza por su desmesura, es propiamente un monstruo. Posee un poder inigualable, “No hay nada sobre la tierra que le sea comparable”.

- ¿POR QUÉ EL LEVIATÁN?

¿Por qué haber escogido este monstruo en particular? ¿Acaso fue solamente por su fuerza y el terror que inspira? En un libro dedicado al análisis de los grabados y de los retratos relaciónados con el Leviatán65, Horst Bredekamp propone una hipótesis muy audaz: la descripción propuesta por el libro de Job habría interesado a Hobbes ya que está construida alrededor de una metáfora mecanicista. La descripción del Libro de Job hace énfasis en la fuerza y se empeña, en efecto, en definirla bajo un ángulo decididamente físico. La descripción presenta al cuerpo e insiste en varios órganos; el corazón, el cuello, el vientre; actúa como un autómata. El texto lo asimila a herramientas o a máquinas: “Tiene por debajo tejas puntiagudas, se arrastra como un rastrillo sobre el barro” y sus efectos son propiamente los de una máquina: “Hace hervir las aguas profundas como una olla, convierte el mar en un pebetero”66. El Leviatán tiene por consiguiente el doble mérito de interrogar la relación con la religión, y de expresar una fuerza incomparable: permite interrogar el poder bajo el ángulo de la filosofía natural, no es más que una acumulación de fuerzas.

EL LEVIATÁN, ¿UN MONSTRUO?

La escogencia del Leviatán interroga de manera general la relación con el monstruo. Es interesante ver que esta criatura es un monstruo. En efecto, al utilizar a un monstruo para llevar el nombre de su obra, Hobbes hace referencia a los antiguos y por consiguiente al naturalismo. Desde Aristóteles, la

65 Horst Bredekamp, Stratégies visuelles de Thomas Hobbes. La maison des sciences de l’homme. 66 Pasajes del libro de Job, descripción citada anteriormente.

monstruosidad es un fracaso de la naturaleza, una deformación: la materia le ganó a la forma. El monstruo es el resultado de lo que ha sido emprendido para alcanzar un fin pero que ha fracasado en su realización. Como lo afirma Aristóteles ; “Así, los monstruos no serán sino errores (de la naturaleza en el logro) de este fin”67. El monstruo es percibido como un ser contrario a la naturaleza aún en la época medieval. Al elegir esta figura bíblica, Hobbes establece su política contra natura. El Leviatán es esa figura monstruosa de una política todopoderosa y artificial, una criatura mortal que es paradójicamente, igual a Dios.

B/ ¿QUÉ SIGNIFICA EL LEVIATÁN?

Como en el Behemoth, Hobbes escoge una ficción bíblica para expresar su pensamiento. Sin embargo, el Leviatán cesa de ser un monstruo bíblico, es un hombre, un autómata. Además, el Leviatán nos remite al título de la obra, es decir a la obra en su conjunto, pero también al Estado. Así, la introducción le confiere su dimensión política : “For by Art is created That great Leviathan called COMMON-WEALTH, or STATE (in latin CIVITAS) which is nothimg but an Artficiall Man ; though of greater stature and strenght than the Naturall, for whose protection and defence it was intended68. Esta frase es esencial: el Leviatán designa a la República o al Estado, y es un hombre artificial. El lector recuerda el título de la obra epónima y no puede evitar preguntarse si toda la obra que lee es un Leviatán, un hombre artificial, o si el Estado es un Leviatán ¿Por qué mantener esta ambigüedad? El sentido de la obra es complejo: Hobbes lo designa metonímicamente por medio del Leviatán, todo y parte de la obra, criatura monstruosa.

67 Aristóteles, Física, 2.8. 199b, Editorial Biblos, Argentina 1993

68 Hobbes, Leviathan. P. 9, Continum International Publishing Group, a critical edition by G.A.J Rogers and Karl

Schuhmann, volume two.

Traducción de Manuel Sánchez Castro: “En efecto: gracias al arte se crea ese gran Leviatán que llamamos República o

Estado (en latín Civitas) que no es sino un hombre artificial aúnque de mayor estatura y robustez que el natural para cuya protección y defensa fue instituido”. P. .3, Editorial Fondo de Cultura Económica.

C/ GRABADO DEL LEVIATÁN

El frontispicio del Leviatán propone al lector un nuevo enigma: el monstruo marino se convirtió en hombre, un gigante.

Lucien Jaume hace un análisis muy detallado de este grabado69 que acompañaba a la edición de 165170. Jaume afirma que “Pour Hobbes, cette représentation figurée n’avait pas la valeur d’un simple enjolivement, mais exprimait sa vision profonde de la spécificité, de la réalité et enfin de l’unité du « Commonwealth »71. Jaume nos recuerda que ésta ilustración es un verdadero paradigma: observamos un personaje, un gigante compuesto a su vez de numerosos pequeños personajes. El personaje está sitúado sobre unas ciudades y unos campos contra los que él combate. El personaje no es un monstruo marino – contrariamente a la representación de Blake72, por ejemplo –, sino un gigante

69 Hobbes consideraba importante acompañar sus obras de ilustraciones. Así lo hizo en varias ocasiones. Para el Leviatán,

la elección de la ilustración fue compleja: dos ilustraciones diferentes fueron publicadas. Hobbes quería encontrar la ilustración más adecuada para ofrecer a su protector, deseaba así evitar la ira de los grandes y los anatemas de la iglesia.

70 Lucien Jaume, Hobbes et l´état représentatif moderne. P. 19, PUF, Paris, 1996 71 Ibíd. P. 19

Traducción; “Para Hobbes, esta representación figurada no tenía el valor de un simple adorno, sino que más bien expresaba su visión profunda de la especificidad, de la realidad y finalmente de la unidad del Common Wealth”.

72 Este punto no ha sido estudiado por la crítica: ¿por qué esta representación reemplazó al Leviatán por un personaje

humano? ¿Cuando debía el monstruo tomar una apariencia humana? El mismo título del Leviatán no es analizado jamás, todos los comentadores afirman que el Leviatán es un monstruo bíblico: pero ¿por qué haber escogido este ser ficticio, en

compuesto por humanos. Su tamaño es proporcional a su poder, como lo afirma el aforismo: en el frontispicio del Leviatán (cf. ill. 1), Hobbes cita, en la traducción latina de San Jerónimo, un versículo sacado del capítulo 41 del libro de Job: “(n) on est super terram potestas quae comparetur ei”, no hay en la tierra poder alguno que le sea comparable. Lleva los símbolos del poder: una espada y un báculo episcopal. Sin embargo, el poder religioso que porta como símbolo el báculo no anula a las iglesias representadas en el primer plano. Jaume ve en esta distinción, así como en la representación de actividades económicas exteriores al poder del Leviatán, la voluntad de separar a la sociedad civil, del Estado. No hay duda alguna de que Hobbes prepara ya el terreno de su pensamiento político en esta ilustración que acompaña tradicionalmente la publicación del Leviatán. Pero también parece esencial notar que el Leviatán presentado en forma gráfica, por medio de este grabado, bajo el nombre de un ser ficticio, Leviatán, cuyo título es recordado mediante un aforismo que identifica claramente al texto con la imagen, no sea sin embargo una simple alegoría: paradójicamente, en la introducción a su artículo, Jaume precisa que “L’allégorie est le portrait d’une réalité effective”73. El grabado y la elección de un ser ficticio como el Leviatán evocan un género narrativo, como aquel que Rabelais empleó un siglo antes. En la obra de Rabelais, los gigantes permitían al autor expresar en forma satírica, con una ironía mordaz, su crítica de la sociedad, la religión y del poder monárquico. Nada de eso en esta obra: el Leviatán no deja lugar alguno a la narración74, y este ser ficticio es “an Artificiall Man”75 real, –un hombre artificial real-.

lugar de otro? Hobbes elige un segundo monstruo bíblico cuando escribe el Behemoth. La elección de este ser ficticio en lugar de cualquier otro tiene ciertamente un sentido más amplio que faltaría por estudiar.

73Traducción; “La alegoría es el retrato de una realidad efectiva”.

Lucien Jaume, Hobbes et l´état représentatif moderne. P. 22, PUF, Paris, 1996

74 El trabajo sobre el Estado de naturaleza pudo ser analizado como un relato de formación, y ser así asimilado a un relato

de formación. Sin embargo, el mismo Leviatán no es un ser romanesco.

75 Hobbes, Leviathan. P. 9, Continum International Publishing Group, a critical edition by G.A.J Rogers and Karl

D/ EL HOMBRE ARTIFICIAL

La introducción al Leviatán da orígen al “hombre artificial”, citemos de nuevo este pasaje que debe ser leido ahora en su conjunto: “Nature (the art whereby God hath made and governes the world) is by the Art of a man, as in many other things, so in this also imitated, that it can make an Artificial Animal. For seeing life is but a motion of Limbs, the beginning whereof is in some principall part within; why may we not say, that all Autómata (Engines that move themeselves by springs and wheels as doth a watch) have an artificial life?”76 Este pasaje expresa de manera admirable todos los sentidos del artificialismo en Hobbes : muestra la relación entre el artificio y el arte, retoma por su cuenta las teorías de Descartes en términos de mecanismo, amplía a un nuevo concepto este artificialismo duplicándolo, “vida artificial”, y por último expresa todo esto como una realidad, siendo que se trata de una ficción.

Antes que nada, Hobbes recuerda el acto de creación que precedió a la creación del hombre. Se trata aquí de una producción. El arte del hombre es capaz de recrear la creación original, esta creación es entonces artificial: no es natural, depende del arte. La relación con la ficción que se expresa aquí adquiere sentido en la unión arte-naturaleza. Es necesario también captar la etimología de la palabra

ficción que hace resonar toda la concepción mecanicista de Hobbes en este contexto, fictus significa

“Modeler dans l’argile, reproduire, inventer”77. Este autómata, este Estado, este “Dios mortal”, imita un cuerpo que es ya, él mismo, fruto de una construcción artificial para el espíritu que trata de entender sus secretos de funcionamiento.

76 Ibíd. P. 9

Traducción de Manuel Sánchez Castro Traducción; “La Naturaleza (el arte con que Dios ha hecho y gobierna el mundo) esta imitada de tal modo, como en muchas otras cosas, por el arte del hombre, que este puede crear un animal artificial. Y siendo la vida un movimiento de miembros cuya iniciación se halla en alguna parte principal de los mismos, ¿porque no podemos decir que todos los autómatas (artefactos que se mueven a sí mismos como lo hace un reloj, por medio de resortes y ruedas) tienen una vida artificial?”. P. 3, Editorial Fondo de Cultura Económica.

El artificio es aquello que depende del arte y se opone a la espontaneidad de la naturaleza. Hobbes retoma aquí algunos términos casi aristotélicos78, el arte imitando a la naturaleza. Pero toda la habilidad de Hobbes reside en una cierta subversión de los conceptos, apoyandose al mismo tiempo en los descubrimientos de Descartes. El cuerpo es ya concebido como un ser artificial que obedece a las leyes de la mecánica; “For seeing life is but a motion of Limbs”79. Apoyándose en una teoría mecanicista como la de Descartes, puede realizar un segundo traslado y proponer un concepto de

“vida artificial”, mientras que para Descartes solo el cuerpo se parece a una máquina. La definición de la vida, parecida aparentemente a la del mecanismo cartesiano, permite a Hobbes asimilar al cuerpo con el espíritu, los dos son asociados en esta vida artificial. Hobbes hablará seguidamente de un alma artificial.

La separación inicial entre el arte y la naturaleza queda anulada: el arte es como la naturaleza ¿Qué diferencia hay entre la vida humana y un artefacto automotor? ¿Qué diferencia hay entre el hombre y el hombre artificial, el Leviatán? Uno es creado por el arte, el otro por la naturaleza, uno es un ser concebido, construido, fingere en latín, “fingido”, el otro es un ser natural. El Leviatán está de entrada bajo el signo de la ficción, del artificio. Hobbes continúa entonces la metáfora de esta vida mecanicista para définir ese cuerpo totalmente artificial, el cuerpo politico: “Which is nothimg but an

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