En la ciudad de Río de Janeiro el origen y evolución de las favelas ha sido como en general en Brasil, la llegada de familias procedentes de otras regiones, principalmente de la región nordeste, buscando mejores oportunidades de trabajo y sin condiciones para establecer su vivienda en la ciudad formal, se alojan en los morros (colinas) del centro de la ciudad o en las llanuras periféricas lejanas al centro. La ubicación de los asentamientos informales se da por toda la extensión municipal, pero la mayor presencia es en esa zona interior, lejos de la franja de costa, parte de la ciudad desconocida por los extranjeros y por muchos brasileños, donde predominan los terrenos más planos. Donde son palco de historias contadas por los medios de comunicación es el centro urbano, franja costera del océano y de la bahía de Guanabara, en la cual se acodan muchos morros de difícil acceso y ocupación para una urbanización formal, esos terrenos, en principio sin interés urbanístico, fueron sitio ideal para la construcción de las viviendas de los nuevos habitantes por la proximidad al centro de trabajo. Su modo de crecer y apropiarse del suelo ha sido muy diferente del modo de desarrollo de las favelas de la periferia y de la ciudad de Sao Paulo, donde predominan los terrenos con poca inclinación.
Una intervención significativa, por tratarse de la gran dificultad de acceso a las áreas más altas del Morro do Alemão, que ha sido llevada a cabo por el arquitecto Jorge Mario Jáuregui84, fue el Teleférico do
Alemão, inspirado en el Metro-cable de Medellín, que ha tenido éxito de integración del barrio Santo Domingo Savio a la ciudad formal. Inaugurado en 2004 ha sido uno de los Proyectos Urbanos Integrales (PUI), que “se desarrollaron a partir de tres estrategias fundamentales: intervenir físicamente en las zonas
84 Jorge Mario Jáuregui es arquitecto de origen argentino, lleva veinte años radicado en Río de Janeiro y trabajando en la
urbanización de los barrios informales. Graduado por la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Rosario, Argentina y arquitecto urbanista por la Facultad de Arquitectura de la URFJ. En 1999 gana el Grande Premio de la Bienal Internacional de Arquitectura de São Paulo y al año siguiente el "Sixth Veronica Rudge Green Prize" en Diseño Urbano de la Universidad de Harvard, galardón que ya habían logrado Siza Vieira y Norman Foster. En 2002 recibió el 1º Premio de Investigación de la Bienal Ibero- americana de Santiago de Chile.
2.3[10]. Ubicación de los asentamientos informales en el municipio de Río de Janeiro. IBGE, Censo 2010.
2.3[11]. Calle 4, Rocinha, Río de Janeiro. Antes lo que era un callejón de un metro de ancho, fue ensanchado, pavimentado y al fondo la Pedra da Gávea. Fotografía Raphael Gomide, 2010.
Río de Janeiro
más conflictivas con el fin de crear ambientes seguros; promover la participación comunitaria para avanzar cívicamente hacia la resolución de los conflictos y tratar los problemas a una escala territorial” 85.
La obra del Metro-cable preveía la instalación de equipamientos públicos y además de ser un instrumento que forma parte de la infraestructura urbana de transporte, permite la conexión física entre la ciudad formal y el barrio informal y constituye un medio que promueve el desarrollo social. Como en Medellín, las estrategias y el carácter de intervención de las favelas situadas en terrenos muy inclinados son muy diferentes de la actuación en áreas más extensas y planas. Se hace más complicada la apertura de vías de circulación de vehículos, aceras, obras de accesibilidad integral, instalación de infraestructuras, sin contar los servicios públicos de bomberos, recogida de basura o reparto de correos. En general, la circulación en las zonas más inclinadas se hace a pie o por motocicletas, donde existe un ingenioso servicio de moto-taxi muy utilizado por los habitantes.
En el año 2011 el ayuntamiento de Río de Janeiro encarga a Mario Jáuregui el proyecto de un teleférico para la favela Morro do Alemão, a ejemplo del exitoso de Medellín. La nueva intervención urbanística contemplaba en su programa la instalación de espacios públicos en las estaciones del teleférico como
85RESTREPO ECHEVERRI, Alejandro; RODRÍGUEZ OSORIO, Carlos Mario; MONTOYA CORREA, Carlos Alberto, “Catenarias Sociales: Línea de
Metrocable y PUI Nororiental, Medellín”, en Arquitectura Viva, núm. 138, 2011, pp. 62-65. Donde comentan el proyecto de una singular infraestructura de accesibilidad, que ha permitido la regeneración social y económica de un conflictivo barrio de Medellín.
2.3[12]. Izquierda: Metro-cable, Medellín. Fotografía Empresa de Desarrollo Urbano. 2.3[13]. Derecha: Teleférico de Morro do Alemão, Río de Janeiro. Fotografía: André Fernandes.
Río de Janeiro
bibliotecas, centros polideportivos, agencias de correo, centros de salud, agencias de bancos y centros controladores del tráfico.
Fundamentalmente para una ciudad como Río de Janeiro, con barrios informales tan presentes, se hace necesa su integración y no su aislamiento con barreras físicas o sociales. Comenta Jáuregui sobre su intervención en Manguinhos, barrio informal del centro de la ciudad, que todo pasa por analizar los aspectos negativos y positivos del barrio, buscando también sus propios potenciales de desarrollo. Dentro de los negativos están la demanda de servicios públicos que se traduce a problemas de acceso físico, salud, violencia y falta de oportunidades de trabajo, centros educacionales, formación e incorporación activa de la población. De los positivos Jáuregui expone en primer lugar, lo que busca este estudio, la participación comunitaria: “El empoderamiento de las personas: generar potestad para conseguir determinadas cosas” afirma, el proceso de desarrollo y urbanización pasa obligatoriamente por el diálogo con la población.
“Se trata no de ayudar y sí contribuir para transformar y eso implica la presencia en el sitio, escuchar, participar y actuar”86.
A través del diálogo surgen cuestiones que van más allá de las demandas de infraestructura y se logra un mejor entendimiento de los procesos, origen, desarrollo y soluciones a los problemas.
El Programa Favela-Bairro en Río de Janeiro fue unos de los proyectos propuestos por el alcalde Cesar Maia en el año 1993, cuando asume su primer mandato. El ayuntamiento organizó entonces las favelas por su dimensión para ordenar y crear programas para su urbanización: pequeñas, con hasta 500 viviendas, medianas, de 500 hasta 2.500 viviendas y grandes, con más de 2.500 viviendas. El Programa Favela Bairro era el que tenía como objetivo la urbanización de las favelas medianas, que representaban el 40% de las viviendas informales del municipio y que fueron por ese motivo el primer programa a ser implantado. De entre las medianas han sido seleccionadas las primeras dieciséis, ordenadas por la facilidad de construcción en el local, así proceder a retirar de forma urgente las viviendas en zona de riesgo. Las favelas pequeñas y grandes fueron objeto de actuación respectivamente en los programas Favela-Bairrinho y Grandes Favelas.
Hasta el año 2000, 38 favelas recibieron obras de mejorías en la que fue la primera fase del programa Favela-Bairro, cuyos objetivos fueron implementación de infraestructura, servicios sociales, regularización de propiedad y la construcción de un jardín de infancia en cada favela urbanizada. Los
86 Trechos de: Cidade de Deus/ Ciudad de urgencia, Proyecto elaborado en 2004 a pedido del Comité Comunitario de Cidade de
Deus, Jorge Mario Jáuregui.
2.3[14]. Situación preexistente, planta del proyecto y obra finalizada del Centro Cívico, habitacional y parque de Manguinhos, Río de Janeiro. Fotografías y planta, estudio Jorge Mario Jáuregui.
Río de Janeiro
espacios públicos fueron definidos como una prioridad dentro de esa primera fase y se hacía una amplia discusión de los proyectos con los habitantes, según las directrices del programa, que estipulaban que uno de sus objetivos era obtener la mayor participación posible de moradores en el planeamiento de los proyectos.
En la segunda fase del 2000 al 2005, se implementaron obras de urbanización en otras 62 favelas y 24 ocupaciones irregulares, donde los objetivos del programa fueron: implantación de jardines de infancia y centros de informática, formación en cursos de higiene y salud y desarrollo de la comunidad, incluyendo también la regularización de una gran parte de las propiedades.
En la 3ª fase del 2005 al 2008 el programa se ralentizó por falta de recursos. Hasta el 2008 el programa alcanzó 168 comunidades implantando infra-estructuras básicas, además de los servicios y equipamientos públicos como áreas deportivas, muy demandadas en las favelas.
El siguiente programa que tomaría el relevo al Favela-Bairro fue el “Morar Carioca”, que desde el 2010 hasta la actualidad promueve obras de urbanización de favelas en Río. Desde las últimas intervenciones del programa Favela-Bairro el PAC (Programa de Aceleración del Crecimiento) programa federal, ha intervenido en las comunidades en forma de grandes obras de infraestructura como el teleférico del Morro do Alemão, el puente proyectado por Oscar Niemeyer para el acceso a la Favela da Rocinha, (que aún conserva el título de la favela más grande de Brasil) otros conjuntos habitacionales y equipamientos culturales.
Es en ese escenario donde encontramos la contribución de Jorge Mario Jáuregui para la urbanización de la favela de Manguinhos, entre otras tantas dedicadas a la ciudad, proyecto del 2009 para un conjunto residencial, centro social y parque lineal Rambla de Manguinhos, con recursos del PAC en conjunto con el gobierno estatal y el programa Morar Carioca municipal. Consistió en la elevación de 2 km de las vías del tren, que antes dividía la comunidad, para dar lugar a un parque lineal reintegrando la comunidad de Manguinhos, e integrando el barrio a la ciudad formal. Con la rambla también han tenido lugar las obras de infraestructura como canalización del río y drenaje de agua pluvial, eliminando el peligro de las inundaciones, instalación de alumbrado público y redes de agua, saneamiento y electricidad para la comunidad.
2.3[15]. Croquis del parque lineal de Manguinhos, The connective promenade, bajo de las vías del tren, Río de Janeiro. Autor arquitecto Mario Jáuregui.
2.3[16]. Núcleo Habitacional de Manguinhos, Río de Janeiro. Fotografía: estudio Jorge Mario Jáuregui.
Río de Janeiro
Jorge Mario Jáuregui, en el vídeo87 que expuso en el Moma sobre Manguinhos: “Smal Scale, big chance”,
comenta,
“Para entender los problemas hay que caminar los lugares – como dicen los filósofos, como dice Walter Benjamin: una ciudad nos llega por los ojos y por los pies, es así que se entienden los problemas, mirando las cuestiones, caminando los lugares y escuchando a las personas, es el primer paso. ¿Cómo se interpretan las demandas? Cuando uno camina, mira y escucha, la gente va colocando lo que quiere, desea y se imagina como posible, pero en ese trabajo, caminar, interpretar, escuchar, no hay que quedarse solamente en lo que se dice, está el lado latente, de lo “no dicho” que es lo que hay que hacer emerger a través del diálogo y que implica siempre una interpretación.
Una rambla, como en el caso de Manguinhos, era necesario hacer algo opuesto a lo que había allí, había división, se propuso una conexión, esa era la hipótesis proyectual. Y eso habría que construirlo después de visitar y conocer muchos lugares y tanto hasta que sea necesario, hasta que uno pueda decir que lo entendió. Cuando se entiende la estructura del lugar y del problema, uno puede imaginar cómo resolverlo. Cómo crear la oposición al problema es la solución.
En la favela casi todo es carencia, material, infraestructuras, vivienda, trabajo, servicios, todo, de falta material, pero de riqueza de relaciones sociales. Hay algo mucho mayor que en la ciudad formal, es la inmensa riqueza de relaciones sociales. Cuando uno llega al complejo del Alemão, o a la Rocinha, ahora, aquí, está lleno de gente, hirviendo de interacciones personales, bailes, fiesta, tráfico, producción y consumo, todo al mismo tiempo. Nadie pensaría en suicidio en la favela, no hay porque, hay demasiadas opciones para conectarse […] “.
87 Jorge Mário Jáuregui en vídeo que formó parte de la exposición: Small Scale, Big Change: New Architectures of Social Engagement.
Sao Paulo. Pequeña historia