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4   Foreign Intervention and Outside State Support for

4.1   Introduction 117

Dentro de la amalgama de narrativas ficcionales, los animales se han encontrado como coequiperos, acompañantes, rivales y elementos que componen la subjetividad de los personajes en tanto le aporta características sobrenaturales de mayor envergadura que la de un humano. Esto en la ficción es muy explorado y “explotado” ya que uno de los cuestionamiento constantes surge de las posibilidades que pudieran desarrollarse si el ser humano lograra tener las condiciones fisiológicas de estas criaturas de la naturaleza, quienes siguen exponiendo alternatividades de vínculo con la tierra tan diversas que el humano ha querido mimetizarlo en sus creaciones tecnológicas, arquitectónicas y sociales.

Así mismo, partiendo de las narrativas fantásticas y de los textos narrativos tradicionales como los cuentos y las fábulas, se han vinculado las actitudes y acciones humanas a los animales con el fin de postular desde lo fantástico una lectura moral de las aptitudes y acciones que los sujetos llevan a cabo. Esto abre la posibilidad creativa de imaginar corporalidades animales humanoides que invitan a una exploración continua de las redes que pueden conectase entre ambos elementos.

Dentro de las expresiones estéticas de cosplay nos encontramos con el Gijinka, el kemonomimi y el furry, donde cada especificidad se conecta con el devenir animal de manera que implican tránsitos de intensidades diversas, creativas, propositivas y críticas frente a las relaciones postantropocéntricas entre sujetos-animales.

Figuras 62, 63 y 64. En estas imágenes se evidencia una composición cosplayer desde la categoría del Gijinka, la cual trata de la humanización de criaturas, animales y objetos ofreciéndoles una corporalidad humanizada, teniendo en cuenta de mantener elementos intensos y representativos de los elementos evocados; en este caso la cosplayer formula a Xerneas, un pokémon49

legendario tipo hada que posee la habilidad de irradiar energía de vida en el lugar donde se encuentra. Créditos a Moni Muñoz y a Blue Berry Producciones. Imagen de Xerneas (Pokémon) tomada de: http://es.pokemon.wikia.com/wiki/Xerneas

En un primer acercamiento a las formas de lo corpóreo basadas en la conexión con lo animal encontramos el Gijinka; en el ejemplo la cosplayer hace un performance creativo de una criatura con figura de ciervo donde lo femenino resalta en las intensidades que transitan por las prótesis delicadamente compuestas desde una idea singular. Cabe resaltar que este personaje no tiene genero ni sexualidad impuesta, es simplemente una criatura que protege la vida natural de la tierra y como tal, la conexión no intentaba transgredirla negativamente sino potenciarla en tanto elemento ficcional afectivo vinculado a Zoé50 (Braidotti, 2009, p. 77)

Esta figuración es solo una posibilidad de muchas otras que se pueden presentar de dicho personaje, ya que las prótesis que se puedan diseñar partiendo de la configuración física observada pueden ser ilimitadas, además de creativas y curiosas. La capacidad de dicho elemento ficcional de ser una multiplicidad de variaciones según la forma en la que se conecte con el cosplayer quien vaya a realizar el performance es lo que evoca un devenir femenino encarnado en la diversidad, en las diferencias y en las posibilidades corpóreas que pueden encarnar estos personajes sin sentirse excluidas, rechazadas o juzgadas.

49 Franquicia de anime, manga y videojuegos basados en los “monstruos de bolsillo” aquellas criaturas que conviven con los seres

humanos, que poseen poderes y habilidades. Están categorizados por tipos de habilidades y la gran mayoría tiene la capacidad de evolucionar a un elemento de mayor fuerza. Existen pokémon que tienen relación con el origen de la vida, de los pokémon y de formas del mundo, así como aquellos que viajan en el espacio y en el tiempo. Solo existe un pokémon de creación humana a partir de un pokñemon raro: Mewtoo.

50 Este concepto plantea la vida como todo aquello que se desvincula de lo humano y que potencia las formas diversas alternativas

ligadas a la tierra. Se hace necesario mencionarlo en este caso, cuando la narrativa transversal del personaje que está siendo representado en el ejercicio cosplayer tiene un vínculo colectivo con las demás criaturas que se encuentran en dicha serie.

La fantasía con la cual lo femenino se materializa provoca una interrelación entre sujeto/animal (u objeto) donde sus propias complejidades son el elemento observable y potenciable por medio de las prótesis, que ya no son simplemente elementos que constituyen la base figurativa del animal, sino la singularidad con la cual tanto el sujeto que realiza el performance se expone, como una visión nueva de lo que podría formularse de la criatura en una encarnación humanoide.

Figuras 65, 66, 67 y 68. En estas fotografías se pueden evidenciar las composiciones maquínicas diversas de un elemento transversal: Xerneas, el pokemon de la vida. Cada creación estética del personaje difiere de la otra en la medida en que lo experimentado con el personaje formuló distintas líneas de fuga en cada conexión, además produjo una serie de multiplicidades que van desde la erotización, la simplicidad, el honor y la mutación. Créditos fotográficos a Kamui kate (USA), Shaoran Li (COLOMBIA), Negri y Lani Riddle (ALEMANIA) cosplay. Fotografías tomadas de:

https://worldcosplay.net/search/photos?q=xerneas

En segunda instancia encontramos el Kemonomimi, figuración ficcional que se caracteriza por incluir en una figura antropomorfa elementos de animales como lo son las garras, cola y orejas. Este tipo de personajes transitan desde los cuerpos más tiernos e infantilizados, hasta los cuerpos más voluptuosos y erotizados.

El elemento animal en este caso, formula en el CsO dos posibilidades: en la primera una conexión con lo animalesco referido al tipo de animal que compone la corporalidad del personaje y sus potencialidades de agenciamiento o de accionar; por otro lado, proporciona un elemento desde el cual configurar dicha composición como elemento de lo tierno, lo delicado y lo susceptible de ser domesticado o tratado como un animal amaestrado. En el caso de lo femenino, ambas posibilidades se combinan para integrar sujetos eróticos, sensibles y feroces, que usan dichas características para generar estrategias de captura, moldeamiento y accionar dentro de las relaciones que entablan con los otros.

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El devenir animal figura en estas formulaciones como el elemento de estrategia para capturar los deseos de los otros y constituir relaciones en las que se atraviesan agenciamientos afectivos, muchos de ellos sexualizados y erotizados en tal medida que lo femenino se formula como una multiplicidad de composiciones estéticas que van de la mano con las posibilidades otras que lo animal le atribuye al personaje, lo cual, en muchas ocasiones propone una configuración de la mujer como elemento de poder, fuerza y sensualidad que logra amedrentar a lo masculino Mayoritario y traerlo para hacerlo manada, parte de la composición maquínica de la subjetividad femenina.

Estos encuentros entre lo animal y lo subjetivo proponen un devenir femenino potenciado en la capacidad estética de encarnar las conexiones narrativas a las corporalidades de las cosplayers y permiten fluir formas otras en las que el género, lo animalesco y la feminidad proponen haecceidades singulares, en donde las prótesis ya no son segmentos duros y los cuerpos barreras, por el contrario, se abren para permitirse experimentar con las diversas posibilidades que el entorno le brinda.

51 “Kobayashi san Chi no maid Dragon” es una serie de anime que está enfocada en el humor, la parodia y el elemento

kemonomimi. Trata de la vida de una mujer llamada Kobayashi, a quien le llama la atención las elaboraciones históricas de las maid y la cultura geek, pero vive una vida muy rutinaria en la cual su trabajo como analista informática le consume todo su tiempo. En una borrachera llega a un bosque lejano y allí le salva la vida a Tohru, una dragona que estaba herida y quien por medio de un viaje interdimensional termino allí perdida. Desde entonces Tohru se enamora de Kobayashi e inicia su búsqueda a lo largo de la ciudad, encontrándola en un edificio de apartamentos. Para que no sea reconocida por los demás ciudadanos, Tohru cambia su forma animal por la de una Maid, manteniendo sus cuernos y cola, desde allí inicia una serie de acciones donde se involucran nuevos dragones y la vida tanto de Tohru como de Kobayashi cambian radicalmente.

Figuras 69, 70, 71 y 72. En las imágenes se pueden observar dos ejemplos desde los cuales se compone el elemento kemonomimi dentro de las experimentaciones estéticas de las cosplayers: en la primera se encuentra Enma Lapin con el personaje “Ahri” del videojuego “Leage of Legends” (más conocido como “LOL”) este personaje se caracteriza por poseer 9 colas y un par de orejas de las cuales su ser animal se conecta al zorro. Por otro lado se encuentran Mai, Nyuu, Nako, y Hikari como los personajes de la serie “Kobayashi san chi no maid dragon” Tohru, Kana, Lucoa y Elma. En dicha narrativa se pueden evidenciar las diversas formas en las que el kemonomimi puede elaborarse como multiplicidad, ya que cada personaje con sus características expone CsO diversos en las cuales su forma dragón constituye maquinas abstractas, desde las cuales generan sus relaciones con los otros. Créditos fotográficos a Paul D. Raven y Mai Elizabeta.

Imágenes tomadas de

https://mobaskins.com/category/ahri-skins/ y

http://www.enter.co/premios/2017/mejor-anime- 2017-kobayashi-san-chi-no-maid-dragon/

En este caso ya no hay una relación directa entre personajes-cosplayers o cosplayers-público, los deseos que se capturan o se conectan involucran los afectos hacia lo vivo, la magia, nuevas ideas narrativas y la búsqueda de nuevas conexiones con los animales, un agenciamiento maquínico de enunciación donde Zoé se hace narrativa, ficción y creatividad.

Por último tenemos el furry o la experimentación ligada a los afectos hacia los animales en tanto se configuran antropomorfos, es decir, que a pesar de ser animales, tienen características humanas dadas por los creadores de las narrativas de ficción. En este aspecto hay que ser específicos en que esta modalidad del cosplay se aleja de las experimentaciones furry en las que el CsO de quienes lo experimentaron se fragmentó y cristalizó, dando paso a líneas de muerte que se enfrascaron en patologías mentales y acciones en las cuales ya no es tomada como una expresión creativa sino como un elemento sedimentario dirigido a carencias o vacíos.

En Colombia, existen las comunidades que dan paso a las experimentaciones furry, pero son en muy poca medida vistos y conectados con la actividad ficcional del cosplay, esto se debe a que aún existen grandes resistencias que se generan de los imaginarios ligados a la actividad mencionados más arriba, pero poco a poco, como esporas que se desplazan a lo largo de los eventos y convenciones, se han abierto espacios en que se han encontrado con otros apasionados por dicha cultura peluda y se han dejado seducir por su exposición estética.

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El devenir femenino que transita en medio de esta experimentación del furry se mueva dentro de las exposiciones visuales del proyecto animal que llevan a cabo las personas que lo configuran, es decir, la práctica intenta minimizar y rechazar formas en las que se juzga como patológica esta experimentación,

52Para mayor información sobre la comunidad furry en Colombia, visitar su página web http://colombiafur.org/nosotros

Figuras 73, 74 y 75. A la derecha, formulaciones estéticas del furry elaboradas por Liliana Pérez y encarnadas por Juan M. Ospina. Estas máquinas propuestas desde la animalidad expresan formas otras de lo animalesco en conexión con lo humano en donde las potencias e intensidades transitan en líneas de Zoé en tanto es el animal quien se conecta con los sujetos y dan apertura a otras experimentaciones, atravesando reinos, épocas y narrativas. Créditos fotográficos a Lilysworld art.

https://www.facebook.com/lilysworldar t/

dando apertura a la rememorización de las costumbres sociales originarias como las posibilidades otras de conexión con Zoé, aquellas que por la sedimentación e imposición de lo Humano radical y racional, alejó y rechazó formas otras de lo espiritual que no fuera Dios o el mismo Hombre.

La experimentación estética dentro del cosplay y de la misma idea del furry, intentan desligarse de lo establecido para brindar otras formas creativas de potenciación de los sujetos, haciendo que el devenir femenino sea subversivo, critico, en resistencia y persistencia dentro de una actividad que a pesar de sus esfuerzos, aun intenta ser segmentada y relegada. Así mismo, dentro de la actividad quienes desarrollan – en mayor medida- dicha composición estética son hombres, lo cual abre la posibilidad de que lo animal como devenir permita que lo masculino sea reconfigurado y propuesto como lugar de conexión con lo femenino en la medida en que se deja atravesar por las fuerzas, pasiones y afectos hacia la práctica lo impulsan a la encarnación, generando espacios en donde lo ético y lo político transitan como propuestas otras de ser y estar de los sujetos.

Hasta este punto, las diversas posibilidades estéticas que se formulan a partir de las conexiones que realizan estos cosplayers con lo propuesto por la ficción como animales, permite afirmar que las conexiones con lo otro están enfocadas hacia la creatividad: lo femenino se encarga de ser esa fuerza que acompaña la imaginación de dichos practicantes para hacer material esas ideas que, en un primer acercamiento con la narrativa y la misma subjetividad de los personajes, evoca una imagen que es modificada tantas veces como se es posible y se encarna en múltiples cuerpos. También, lo animal visto como Zoé, como ese sujeto hibrido que negocia con lo otro y se deja contagiar de sus propias intensidades, proporciona una máquina abstracta desde la cual se proponen elementos políticos de resistencia ante las trasgresiones que lo humano ha hecho de lo animal (sobreproducción industrializada, uso para la recreación, para la tortura), así mismo evoca elementos éticos desde lo cual la transversalidad de la vida en la que tanto humanos como animales se encuentran compartiendo como sujetos en proceso, cuestionan las relaciones de poder y las posibilidades que una conexión positiva entre las potencias de cada ser permiten ampliar y alimentar el umbral de movilización de las intensidades.

Dichas figuraciones humanoides, antropomórficas, animalidades en proceso de devenir conectadas a las narrativas ficcionales, encarnan las posibilidades subjetivas de lo otro, de materializar las otredades desde lo positivo y no como una minoría ligada a una imagen de lo Mayoritario, además que se formulan como líneas otras de experimentación por medio de lo estético donde lo animal y lo femenino se entrecruzan en la creatividad y la potencia movidas por el deseo de hacer visibles las encarnaciones, estas singulares que

intentan aún más cuestionar al Hombre de Vitrubio para situar y localizar sujetos nómadas, híbridos, simbióticos y colectivos.

Braidotti (2005) a este escenario estético le proporciona la noción de metamorfosis, mientras Deleuze (2004) la acompaña con la noción de “sostenibilidad”: la experimentación por medio de la práctica del cosplay de cuerpos encarnados desde la ficción promueven conexiones con lo otro en tanto se despliega como fuerza de Zoé, las cuales dan paso a la formulación de agenciamientos maquínicos de enunciación que permiten soportar y resistir dichas complejidades mientras se deslizan fuera de las sedimentaciones en donde intentan reterritorializarlas. La metamorfosis no se da solo por medio de las prótesis, se da en el encuentro de los deseos, las fuerzas, las intensidades y afectos que abren las fronteras para dar paso a las multiplicidades, a las formas otras del sujeto que lo hacen devenir animal, devenir femenino, devenir nómada en el transitar estético.