• No results found

4.7. DATA ANALYISIS AND INTERPRETATION

4.7.2. THEME 1: Perceptions on environmental exposure

4.7.2.1. Learners’ perspectives on environmental issues

En mi opinión, si los hablantes podemos comunicar e interpretar distintos tipos de expresiones referenciales es porque la lengua dispone de mecanismos que codifican esa variedad. Cuando el hablante desea hacer referencia a algo, debe seleccionar una expresión referencial que indique o guíe al oyente en la búsqueda del referente al que alude. Se apoya, para ello, en el contenido descriptivo de una expresión referencial y el tipo de sintagma nominal utilizado.

Así pues, tras estudiar los distintos tipos de expresión referencial desde el punto de vista pragmático, habrá que estudiar cuáles son los rasgos formales que permiten codificarlas.

La referencia a entidades se realiza en la lengua mediante los sintagmas nominales en sus distintas formas: nombres propios, sintagmas nominales definidos o indefinidos y pronombres. La bibliografía ha incidido en el carácter de

expresión referencial que tienen los nombres propios y los sintagmas nominales definidos y, en ocasiones, también los indefinidos, como podemos observar en estos ejemplos:

34. Aznar evitó cualquier comentario sobre la sentencia del Supremo.

35. El portavoz del gobierno ha dimitido alegando motivos familiares.

36. Un abogado le aconsejó que presentara una denuncia.

Al estudiar los pronombres, sin embargo, se incide sobre todo en su capacidad como expresiones anafóricas.

37. Amalia llegó muy tarde anoche. Pero ella dice que llegó a las nueve.

Sin embargo, tanto unos como otros tienen capacidad para referir y para correferir. En los siguientes ejemplos, se puede observar que los sintagmas en cursiva son correferenciales:

38. Aznar llegó ayer a Lisboa. El presidente del gobierno evitó cualquier comentario sobre la sentencia del Supremo.

39. El portavoz del gobierno ha dimitido. Miguel Ángel Rodríguez ha alegado motivos familiares.

El hecho de que sean introductores de una entidad en el discurso, o de que estén evocando una entidad que ya ha sido introducida parece depender más bien de cómo se construye el discurso o el contexto de uso. Tampoco es difícil imaginar contextos en los que el pronombre carece de antecedente y se constituye como el introductor del referente en el discurso. En estos casos, el hablante quizás puede apoyarse en algún gesto

que indique el referente al que alude.

40. No hables tan alto, que ella puede oírte.

Por otra parte, a través de algunos ejemplos podemos observar que algunos sintagmas nominales se pueden usar para hacer distintos tipos de referencias. En los siguientes ejemplos el sintagma nominal el bocadillo de jamón sirve para hacer una referencia a una entidad individual o a una clase de entidades, como podemos observar en los ejemplos:

41. Nos vamos en cuanto Pepe se acabe el bocadillo de jamón.

42. La especialidad de la casa es el bocadillo de jamón.

La referencia particular que se hace en la primera oración o la referencia genérica en la segunda no es causada por el sintagma nominal el bocadillo de jamón, que no presenta ninguna variación en una y otra.

Lo mismo sucede con el sintagma nominal una casa en las oraciones siguientes:

43. Me he construido una casa en mi pueblo para pasar los veranos.

44. Cuando me jubile, me construiré una casa en mi pueblo y me iré allí a vivir.

En la primera, entendemos que hay una casa que existe actualmente y por supuesto conocida por el hablante y a la que se refiere en su emisión (salvo que creamos que es un mentiroso). En la segunda oración, sin embargo, entenderemos que el hablante no refiere a una casa real y actualmente existente, sino más bien a una casa inexistente en el estado de cosas actual. Como en los ejemplos anteriores, la causa de esta

diferente interpretación no está en el sintagma nominal una

casa.

Por tanto, al analizar las expresiones referenciales no habremos de ceñirnos al estudio de los sintagmas nominales, sino que deberemos ampliar nuestro análisis a otras partes de la oración que están condicionando el tipo de referencia.

Es más bien la conjugación del verbo efectivo construir en el tiempo pretérito o en tiempo futuro lo que nos induce a interpretar de dos modos distintos un mismo sintagma nominal.

Las características lógico-semánticas de los verbos o del predicado, la estructura del sintagma nominal, la presencia o ausencia de determinante, su definitud, etc., son rasgos que han sido estudiados en relación con la especificidad e inespecificidad de las expresiones referenciales. Sin embargo, en la mayoría de los estudios se puede apreciar que los distintos autores han tratado estos rasgos de forma aislada. Por ejemplo, al examinar la referencialidad o la especificidad en una serie de ejemplos se analiza bien la definitud, bien las propiedades lógicas del verbo, bien la modalidad, pero no se estudia cómo esos rasgos pueden actuar conjuntamente. Es decir, no se analizan sus interrelaciones. En mi opinión, el estudio aislado de cada uno de esos factores ha desvirtuado el análisis referencial hasta extremos absurdos y contradictorios.

Aquí, intentaré demostrar que en la elaboración de la expresión referencial intervienen diferentes factores – morfológicos, sintácticos y semánticos– y que cada uno de ellos actúa y es operativo en un determinado momento.

1.6.2. La expresión referencial en el discurso: