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Chapter 3 Methodology

3.9 Data collection

3.11.2 Microethics

Desde la década de 1930 el Partido Comunista Colombiano fue uno de los referentes principales de la izquierda marxista en el país. Pese a los constantes conflictos en

que se vio inscrito para su funcionamiento73, no fue sino hasta finales de los años cincuenta en que dejó de liderar este tipo de izquierda. La conformación del Movimiento Obrero Estudiantil Campesino, MOEC, compuesto de antiguos integrantes del Partido Comunistas y otros sectores, inició lo que en nuestro medio ha sido llamado “la nueva izquierda” para diferenciarla de la izquierda ligada al Partido Liberal o al Partido Comunista vía Moscú. La nueva izquierda fue el centro de la oposición política al Frente Nacional, menos ligada a las vías institucionales tradicionales de la política, y altamente radical en sus acciones.

En cuanto al MOEC, esta organización apareció en 1959 en una coyuntura de movilizaciones por un alza en el transporte, y se convirtió en contestataria al Partido Comunista, impulsando focos guerrilleros en Cauca, Vichada y Urabá al estilo de la Revolución Cubana. La aplicación sistemáticas de las lecciones de la revolución de Fidel Castro, la ausencia de claridad en cuanto a la fuerza direccional de la Revolución que limitaban el ámbito de la acción a la implantación de focos guerrilleros para dar origen a las condiciones insurreccionales sin extender el trabajo político a formas de organización y movilización de las masas a fin de generar en ellas conciencia, entre otros aspectos, limitaron la consolidación del MOEC. De un inicial desprecio por las luchas gremiales, democráticas o por los intereses inmediatos de las masas se pasó a la búsqueda de mayor vinculación con los obreros y campesinos pobres para conocer sus problemáticas. Este cambio de orientación se presentó con la segmentación del MOEC en dos tendencias: la “izquierdista” que buscaba el estallido revolucionario de inmediato y la “marxista” que buscaba primero organizar al pueblo antes de la insurrección74. La primera segmentación llevó a mayores escisiones y a la finalización de la organización, pasando muchos de sus miembros a formar otros grupos.

73 Desde sus orígenes en el país, el Partido Comunista sufrió una evolución interna. Desde 1949 había lanzado la consigna de autodefensa sin privilegiar la lucha armada para la toma del poder. Durante el Frente Nacional vaciló entre aprovechar los espacios políticos que le dejaba el sistema, incluso su legalización. Frente a la coyuntura internacional favorable a la toma pacífica del poder, desmotivó sus autodefensas. No obstante, luego de 1961 proclamó todas las formas de lucha y con la invasión de Marquetalia en 1964 reactivó sus guerrillas, dando origen en 1965 a las FARC.

Dentro de las nuevas agrupaciones de recepción de antiguos miembros del MOEC estuvo el Movimiento Obrero Independiente Revolucionario, MOIR. En la misma línea del MOEC, distanciaba su actividad política del monopolio de la izquierda marxista mantenido durante mucho tiempo por el Partido Comunista. Fundado en Medellín en 1970 como punto de convergencia de militantes maoístas del MOEC, inicialmente el MOIR se caracterizó por su radical oposición a la lucha parlamentaria – democrática y beligerancia contra el Gobierno del Frente Nacional y otros sectores de la izquierda como el mismo Partido Comunista y el Bloque Socialista. La composición del MOIR era multisectorial, agrupando mayormente a obreros y dándole importancia al campesinado como motor de la revolución, que también comprendía una fase de revolución agraria para desconcentrar la tierra75. Su nota característica en la década de 1970 fue la constante crítica al revisionismo y oportunismo del desaparecido Partido Comunista Colombiano y demás grupos extremoizquierdistas76.

De un importante impacto en el ámbito universitario a través de su sección juvenil, Juventud Patriótica JUPA, el MOIR enfatizó en el pensamiento del Mao y se vinculó oficialmente con el Partido Comunista Chino, como lo hiciera el Partido Comunista de Colombia – Marxista Leninista. El nacionalismo, el antiimperialismo y el rechazo al sistema de tenencia de la tierra en Colombia por la vía terrateniente fueron otros puntos de la plataforma política del MOIR, así como lo era su aceptación de un partido que abandera las luchas del proletariado para conformar una mayor vinculación con el pueblo. El trato diferencial para los campesinos al reconocer en ellos motivaciones diferentes para la revolución a las que tuvieran los obreros y no tener un completo desprecio por la burguesía nacional que por sus contradicciones con el capitalismo internacional entraría a formar parte de la revolución, eran otros aspectos importantes del ideario político del MOIR.

75 Mosquera, Francisco. “MOIR”. En: Vieira, Gilberto. Colombia: tres vías a la revolución: Partido Comunista, Movimiento Obrero Independiente Revolucionario MOIR y Tendencia Socialista. Bogotá, Círculo Rojo de

lectores. 1973. Pág. 93 – 150.

76 Críticas como la centralidad que en Colombia le daba el Partido Comunista al liberalismo y la burguesía nacional como fuerza que lograría la liberación nacional de la dominación extranjera y orientaría la lucha de los campesinos en la eliminación de los terratenientes. También críticas como el seguimiento de las concepciones stalinistas de revolución y el predominio de Rusia como centro del socialismo en el ámbito internacional, restringiendo otras opciones e interpretaciones del marxismo.

Pese a que el MOIR no consideró necesaria la guerra popular prolongada como táctica adecuada, tampoco negó la posibilidad del uso de la violencia como forma de acceso al poder. Según los planteamientos de los años setenta, las clases dominantes no cederían el poder fácilmente, siendo la lucha guerrillera otra de las tantas formas de lucha77. El MOIR, junto con otras agrupaciones de izquierda, hizo tránsito de una posición radical que deslegitimaba las instituciones políticas colombianas hacia la lucha electoral, comenzando su participación en elecciones parlamentarias y en las asambleas departamentales, coincidiendo con algunos sectores de la antigua ANAPO Socialista.

En la heterogeneidad de organizaciones de la nueva izquierda se ubica el Partido Comunista – Marxista Leninista, bastión del maoísmo hasta finales de los años setenta. Esta organización, proveniente del Partido Comunista Colombiano y de otras agrupaciones como el MOEC, se presentaba hacia mediados 1960 en el contexto de enfrentamientos entre el comunismo de la Unión Soviética y la China. También se puede identificar agrupaciones como la Tendencia Socialista que surgió con la unión de una teoría de la revolución socialista para Colombia vinculada a los movimientos de masas y como forma de coordinación de la lucha de diferentes agrupaciones. Igual a otras tantas organizaciones, Tendencia Socialista recogía aspectos de la Revolución Cubana, sometiendo a críticas las “verdades absolutas del comunismo” a la luz del contexto latinoamericano78.

En el mismo campo de nuevas organizaciones de izquierda se ubica también la Unión Nacional de Oposición, UNO. Con un interés unificador de la izquierda en el país para hacerle frente a la política de los partidos tradicionales Liberal y Conservador en las elecciones de 1974, la UNO planteaba en su primer programa de

77 Mosquera, Francisco. Op. Cit. Pág. 139.

78 Sánchez, Ricardo. “Tendencia Socialista”. En: Vieira, Gilberto. Colombia: tres vías a la revolución: Partido Comunista, Movimiento Obrero Independiente Revolucionario MOIR y Tendencia Socialista. Bogotá, Círculo

197379 combatir el neocolonialismo y la dominación económica y político – cultural de Estados Unidos, apoyar las nacionalizaciones de recursos naturales, realizar una reforma agraria que suprima el régimen del terrateniente, extender las libertades democráticas, ampliar el respeto al derecho de organización popular, a la salud, la educación y la mejora en las condiciones socio laborales de los colombianos. La organización del Estado se planteaba desde un elemento clasista [obreros, campesinos, clases medias, productores nacionales] en el poder y los fines estatales se dirigen al intervencionismo económico, la eliminación de los monopolios y promover el desarrollo nacional de manera independiente a los intereses de las potencias extranjeras. Organizativamente, la UNO agrupaba a sectores de la izquierda marxista dejándoles su autonomía ideológica y estando a cargo de un Comando Nacional con presidente, tesorero y secretario. Si bien funciona a nivel nacional, se integraba a otros niveles departamentales y municipales, de zonas y barriales.

Apertura política y nuevas vías para la izquierda