Chapter 2 Literature Review
2.7 Project-based language learning (PBLL)
2.7.2 Previous research on the implementation of PBLL in various contexts
empresarial de la SAIS en sus cinco primeros años de existencia probaron su
316 Clase Obrera, Órgano del Comité Central del Partido Comunista Revolucionario, 18 de enero de 1979, nro, 42.
317 Entrevista con Eduardo Agama, Huancayo, 13 de octubre del 2012.
318 Justo Gutiérrez Poma habría contado para su subsistencia con el apoyo de su familia y el trabajo eventual en el campo. Sus hijos estaban al cuidado de su esposa y sus padres.
319 AGH. RESERVADO Of. No. 007-79-PH. Huancavelica 10 de enero de 1979. Informe Mensual del mes de Diciembre de 1978. Oficios Dirigidos Ministerio del Interior-Reservados 1979.
inviabilidad local y frustró los sueños de un desarrollo empresarial controlado. Como resumió el responsable de DESCO-Huancavelica en un artículo de 1980, la reforma agraria en Huancavelica había fracasado en “transformar los regímenes serviles o semiserviles de trabajo por un sistema de tipo salarial” 320.
La SAIS (Huancavelica nro 40) se ha mostrado incapaz de dar trabajo a sus propios “socios” cuyo ingreso fundamental, en consecuencia, se deriva de su condición de feudatario o poseedor de una parcela como comunero, complementando con la venta eventual de su fuerza de trabajo como semi proletario en las minas de la región, en la selva o en las cosechas de las haciendas costeñas321.
Además de esta situación, anotó que la SAIS misma continuaba con las viejas prácticas que el patrón de hacienda sostenía con sus antiguos feudatarios, aunque la SAIS establecía ése vínculo de manera “impersonal, algo extraño a la ideología del campesino serrano, que no puede atender y resolver todo aquello que el patrón [de hacienda] solucionaba a cambio de la «lealtad», que el campesino le debía.”322 La SAIS tampoco
generó lealtad alguna entre sus cuadros burocráticos y profesionales, de hecho la empresa había hecho fama de ineficiencia y corrupción.
Ninguna de las instancias de participación y gestión cooperativa impuestas por la reforma funcionó realmente. Las comunidades campesinas “socias” fueron marginadas y su importancia radicó principalmente en su disponibilidad para proveer de fuerza de trabajo, sin contratos individuales y por la vía de mecanismos colectivos. La paga, además, solía hacerse tarde y “adicionalmente la SAIS daba coca y alcohol, como compensación a los bajos «salarios» que pagaba.”323
320 Vela, Jaime. “Hasta la mujer me van a pedir”, la disolución de la SAIS Huancavelica. Revista Quehacer, nro. 4, abril 1980, p. 60-68.
321 Ibid, p. 66. 322 Ibid, p. 67. 323 Ibid. p.67
Desde el punto de vista de los funcionarios de la reforma agraria, el fracaso de la SAIS Huancavelica se debía a un mal diagnóstico de sus diseñadores, quienes no habrían ponderado lo suficiente el desequilibrio existente entre el incremento poblacional y el acceso a la tierra, lo que repercutió finalmente en la sed de tierras y en la “usurpación” familiar o colectiva de predios ajenos, casi desde el comienzo mismo del proceso de adjudicación. Un informe señalaba que en la campaña agrícola de 1978-1979 el área ejecutada por la empresa había comenzado a disminuir en relación a las dos campañas previas. La explicación era “en razón de que en varias unidades han dejado de ejecutar [los planes de la empresa] por las invasiones y las campañas de grupos de izquierda que han generado desinterés en los campesinos.”324
En setiembre de 1979, la Prefectura dirigió un informe al Ministerio del Interior sobre las invasiones de dieciséis comunidades a predios de la empresa en los distritos de Huando y Palca. Allí se señalaba que la principal causa de las tomas era “la falta de tierras” justo al inicio del periodo de siembra; y porque las mejores tierras de las haciendas habían ido a parar a la SAIS. El informe también destaca el crecimiento demográfico, la falta de alternativas laborales, la pobreza de las tierras “y los rudimentos de producción empleados, así como la carencia de una tecnología que eleve el volumen de producción”, como las causas de que la SAIS no tenga un “normal desarrollo.”325 Pero fue en estos distritos donde también algunas ocupaciones de tierras
no tuvieron lugar debido a la intervención de campesinos de la SAIS que impidieron el paso de los movilizados y obligaron a negociar acuerdos entre las partes.326 Por su lado
las comunidades campesinas y los socios de la SAIS buscaron objetivos diversos ante el fracaso de la empresa en una temporada en la que, para mayores males, las cosechas habían resultado magras.
324 Archivo CCP. “Extracto del informe elaborado para la liquidación de la SAIS” (manuscrito). Diciembre de 1980.
325 AGH. Of. No. 625-79-PH. Huancavelica, 27 de setiembre de 1979. Oficios Dirigidos Ministerio del Interior-Reservados 1979. También: Toro, O. 1982, p. 61; Manrique, Toro, Valdivia y Vergara, 1983, op. cit., p. 96.
326 AGH. RESERVADO Of. No. 837-79-PH. Huancavelica 7 de diciembre de 1979. Informe Mensual de los meses de octubre y noviembre. Oficios Dirigidos Ministerio del Interior-Reservados 1979.
Cuadro 4: Invasiones en las provincias de Huancavelica y Angares en 1979.
Nombre de los
predios invadidos Comunidades invadidas Fechas Comunidad o predio invasor Hechos ocurridos CAP Mateo
Pumacahua-Anexo Pumaranra
3 de enero Caserío Checcocruz de la comunidad Paucará
Checcocruz invade pastos naturales de Pumaranra Pantachi Norte 23 de enero Comunidad de
Pantachi Sur, sectores Chuccllaccasa y Armapampa de Chopcca, Huayanay, Parcco-Chacapunco y Occo Están ocupando sementeras y pastos de Pantachi Norte sin autorización
SAIS Huancavelica
nro. 40. agosto 10 de Pongos Chico y Pongos Grande Comuneros invaden la SAIS acusan do malos manejos. Sub Unidad de Producción Esmeralda- Anexo Mascota. 10 de
agosto Comuneros de Rantay-Lircay invaden terrenos anexo Mascota
Viaja el juez y personal de la Guardia Civil, Zona Agraria y solucionan Quimina (Palca) CAP Mariscal Cáceres 25 de
agosto Chilhuapampa (Palca) Necesidad de tierras para sembrar Acobambilla 3 (dist
Huando)-CAP Mariscal Cáceres
24 de
setiembre Comunidades de Ccechccas y Challhuapuquio (dist Palca), Acobambilla, Chillhuapampa, Putacca, Quimina y Florida (dist Huando)
Eran unos 900
campesinos movilizados para ocupar tierras sub utilizadas Unidad de Producción Huayllallo-CAP Mariscal Cáceres 24 de setiembre Comunidades de Ccaccasiri, Palmadera y Ayaccocha
Llegan a acuerdo para constituirse en Grupos Campesinos y seguir pagando deuda agraria Predios privados de Manyacc 25-30 de octubre Comuneros de Parcco y Manyacc
Liderados por Demetrio Reymundo Taype Predio Florida
(Palca) –CAP Mateo Pumacahua
10 de
noviembre Comunidad campesina Putacca (Palca)
Cotay 23 de
noviembre Yauricocha, Telapaccha y Orccobamba
Falta de pastos Invasión con ganado. Adjudicada a las 3 comunidades
Fuentes: AGH, Archivo CCP y Vela, 1980. Elaboración propia.
Desde uno o dos años atrás varias comunidades habían solicitado su desafiliación de la SAIS; algunas como Parcco-Chacapunco solicitaban su reconocimiento como comunidad campesina y no como “Grupo Campesino”, una categoría inferior en la jerarquía corporativa diseñada por la reforma agraria. Al oeste de la capital departamental, la comunidad de Telapaccha pretendía crear su propia granja comunal pero la necesidad la empujó a ambicionar los pastos de la Sub Unidad de Producción
Ganadera Cotay -integrante de la SAIS Huancavelica nro 40-, y un sordo conflicto tendrá pocos años después un violento desenlace.327
Un poco al norte de Lircay, capital de la provincia de Angaraes, los dirigentes y campesinos del predio Constancia justificaron la ocupación de predios de la SAIS señalando, por ejemplo, que a pesar de haber “aplaudido” la Reforma Agraria, el Plan Inca y el Plan Túpac Amaru, no se había cumplido con los lemas de “la tierra para quien la trabaja”, ni el de “elevar el nivel económico social y cultural de los trabajadores del campo”. Los campesinos desde hacía cinco años, manifestaron, “jamás hemos sido beneficiados en forma alguna por esta inservible institución [la SAIS], por el contrario hemos encontrado MAYOR HAMBRE, mayor EXPLOTACION, MISERIA, ABANDONO y ENGAÑO” (sic), además tal institución “está mal aplicado en nuestro medio, toda vez que ha empeorado nuestra situación, ya que en la época de los hacendados, por lo menos, estos siendo explotadores nos dejaban comer, es decir, satisfacíamos nuestras necesidades primarias humanamente, lo que con la SAIS, no encontramos siquiera para comer…” El viejo tutelaje de “la época de los hacendados” era evocado para impugnar el proyecto reformista y nacionalista, cuyo grado de continuidad con respecto a las precariedades de antaño, parecía mayor.
De otro lado, a la denuncia de “campañas de los grupos de izquierda” que buscaban destruir la SAIS se sumaba la acusación de “rebeldía” de los dirigentes campesinos “para acatar las disposiciones administrativas de la SAIS Huancavelica Ltda. Nro. 40”
328. Replicando viejos reflejos patriarcales los campesinos eran mostrados por los
agentes del estado como incapaces de autonomía política, disponibles para agentes externos. En octubre de 1979 un informe de la policía de investigaciones señalaba que “la masa campesina” tenía:
su desarrollo político nulo, permaneciendo en un nivel social, económico y cultural bajo, pero últimamente con motivo de las infiltraciones de elementos de
327 AGH. Informe Nro 15-PM. Asunto: Sobre garantías solicitadas por las autoridades comunales de Telapaccha. Moya, 27 de junio de 1979. Expedientes 1979 Meses mayo-agosto.
328 AGH. Informe. IN. 0074-79-SDRA/AH-HVCA. Huancavelica, 16 de mayo de 1979. Expedientes 1979 Meses mayo-agosto.
ultraizquierda con el objeto de ganar adherentes a sus partidos políticos, estas personas están propiciando invasiones de Comuneros socios y no socios de la SAIS de esta ciudad en agravio de la misma; asimismo con motivo de haberse ligado la dirigencia de la SAIS con el grupo DESCO…329
Los aludidos “elementos de ultraizquierda” no eran “infiltrados” sino muy probablemente los promotores de DESCO que asesoraban y capacitaban a dirigentes de las mismas comunidades y predios de la SAIS. De hecho, los vínculos políticos de los campesinos con los partidos de la izquierda eran bastante precarios, aunque destacaba por su antigüedad el trato con el Partido Comunista (Unidad), cuyo cuadro en la zona era Rufino Castellanos, quien por otro lado había sido algo desplazado por la emergencia local de la “nueva izquierda” maoísta en sectores más articulados como el minero o el magisterial. Ningún otro grupo izquierdista parecía haber logrado suplir y encabezar la iniciativa comunera o satisfacer ideológicamente sus motivaciones, el interés tampoco era fuerte ni evidente, salvo lo que parece haber sido una iniciativa más personal de dirigentes como Gutiérrez Poma o Castellanos.330
La movilización campesina para recuperar y ocupar tierras entre 1978 y 1980 expresó no sólo el fracaso de la redistribución propuesta por la reforma agraria, sino también el punto de inflexión después del cual la tolerancia social frente a la carestía y los abusos contra las economías domésticas resultó inmanejable. Un estudio de DESCO de 1978 acusaba el enorme divorcio entre “la propaganda y la realidad” que finalmente había demostrado que la tan mentada autogestión no había existido nunca. Lo que sí había surgido con las empresas estatales era una división del trabajo y del poder “entre quienes deciden a nombre del Estado o por su propia condición de técnicos -nombrados por éste- y un campesinado al que se le plantea la obediencia a los dictados del nuevo patrón.”331
329 AGH. Apreciación de la situación del sector campesino en el departamento de Huancavelica. 28 de octubre de 1979. Carpeta 3 Oficios Recibidos 1979.
330 Vela, op. cit., 1980, p. 70.
La latente amenaza comunera sobre la SAIS, que sus técnicos definieron como un asedio, empujó a la empresa a anunciar, el 19 de abril de 1979, el comienzo de una reforma en su composición predial.332 Era el comienzo del fin. El anuncio del “cambio
de modalidad en las adjudicaciones de la SAIS” 333 apareció en el momento preciso en
que el campesinado huancavelicano buscaba aprovecharse de su debacle, alentado además por las consignas del congreso de la CCP. Pero los antiguos propietarios vieron también la ocasión como precisa para buscar recuperar sus anteriores predios. En Acobamba los ex propietarios Oscar Sáez, Adelina Candioti y Almes Altez intentaron apropiarse de los predios Mollebamba I, II y II, denunciando y desalojando a los comuneros del Grupo Campesino «Túpac Amaru» nro. 36”, atizando un conflicto que había nacido justamente con la expropiación y la creación de la SAIS334. Muy pronto las
expectativas de los ex dueños crecerán con el fin de la dictadura y el retorno de las viejas relaciones con el poder.
Pasada su experiencia carcelaria (salió libre el 21 de febrero) Justo Gutiérrez volvió a dirigir el boletín de la federación huancavelicana. No está claro de dónde provenían los fondos para su publicación, quizás del TEA o del PCR, como fuere el dirigente huancavelicano usará esta tribuna para iniciar una vehemente campaña contra el “burocratismo” de la CCP, el gremio campesino dirigido por Saturnino Paredes y a la CGTP. La edición de abril-mayo de 1979 de este “órgano comunero de la FEDECCH” también muestra una gran familiaridad con los discursos radicales del indianismo de aquellos años. Es probable que la redacción del boletín haya sido hecho a dos o más manos, quizás con intervención de Ricardo Peralta, quien también intervino en la elaboración de otro boletín ése mismo año, Hatarisum Comunrunas, y lideró un efímero “Consejo Nacional de Coordinación de Comuneros del Perú”335. En las páginas de Voz
332 AGH. Informe Nro. 001-83-PCL-SAIS-HVCA Nro. 40. 9 de setiembre de 1983. Carpeta 5 Oficios recibidos, 1983.
333 Archivo CCP. “Extracto del informe elaborado para la liquidación de la SAIS” (manuscrito). Diciembre de 1980.
334AGH. “Acobamba, el regreso de los gamonales”, en: SUR, Boletín Informativo Agrario, nro 20, p. 5-6. Octubre de 1979. Centro Las Casas-Cusco. También: AGH. Inf. No. 0244-77/SAH-MI. Acobamba, 24 de mayo de 1977. Carpeta 1 Oficios Recibidos Ministerio del Interior, 1977; AGH, Of. Nro. 80-77-FADH. Huancavelica, 16 de mayo de 1977. Expedientes 1977 enero-abril 1977.
335 Entrevista a Javier Lajo, Lima, 11 de setiembre del 2012. Sólo hemos encontrado una de las dos ediciones que tuvo el boletín Hatarisum Comunrunas, bajo la dirección de Ricardo Peralta.
Campesina Huancavelicana se insiste en pensar las comunidades como entidades “auténticas”, amenazadas por poderes ajenos y corrupción interna, dibujando una situación de asedio y una ominosa depuración social:
Nuestras comunidades sufren muchos problemas internos debido a la opresión feudal y capitalista que soportamos. Algunos “campesinos acomodados” (generalmente de origen extracomunal) en compadrería con las autoridades que el gobierno impone a la comunidad (Teniente Gobernador, Juez de Paz, Agente Municipal y policías) han afectado y golpeado la cohesión y unidad de la comunidad. Algunas de nuestras comunidades están muy desorganizadas y desestructuradas. Debemos reanimar las prácticas colectivas interrumpidas, la producción comunitaria, las tiendas comunales, etc. Debemos combatir a los elementos “degenerados” y dirigir, todos los comuneros auténticos, la
Reorganización, Restructuración y fortalecimiento de nuestras comunidades.336
El editorial agrega que la lucha por la recuperación de la tierra ocupada por la SAIS y las CAPs debe conducir a la constitución de nuevas comunidades, “queremos comunidad!” es la consigna que se levanta a su vez en Hatarisum Comunrunas. Los símbolos y diagramas de ambas publicaciones son las propias del TEA, como reconoce su fundador, quien agregó que el Programa de la FEDECCH publicado en Voz
Campesina Huancavelicana fue ideado conjuntamente con él y probablemente también con Ricardo Peralta.337
A pesar de los préstamos indianistas, el discurso que sostiene Gutiérrez Poma está teñido de retórica clasista matizada con tenues demandas indianistas, como al sostener la expulsión de los agentes estatales a cambio de volver a las propias de la comunidad. A estas alturas la perplejidad acompaña a la pregunta por su papel en aquel año convulso para el país y si acaso sus circunstancias eran únicas o reflejaban de manera similar o análoga lo que ocurría en otros lugares y espacios sociales.
336 “Editorial”. Voz Campesina Huancavelicana. Órgano Comunero de la FEDECCH. Abril-Mayo 1979. 337 Entrevista con Javier Lajo, Lima, 11 de setiembre del 2012 y entrevista con Juan Poma, Lima, 27 de febrero del 2001.
F ue nt e: E sp in oz a L ol i, 19 80 . M ap a 3