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Modal decomposition and frequency spectrum

0 20 40 60 80 100 120 2000 2017 2000 2017 2000 2017 2000 2017

Carne elaborada Huevos y productos derivados Azúcar y edulcorantes Grasas y aceites

G/PERSONA/DÍA

África Asia

América Latina y el Caribe América septentrional y Europa

Oceanía Mundo Países de ingresos bajos Países de ingresos medianos bajos Países de ingresos medianos altos Países de ingresos altos

En los países de ingresos altos durante el período 2000-17, la disponibilidad de carne y productos lácteos fue el doble de la cantidad disponible en otros grupos de países por nivel de ingresos. En 2017, la disponibilidad de carne roja en estos países fue de 97 g/persona/ día, lo que se traduce en 35,4 kg/persona/año. La disponibilidad de carnes elaboradas aumentó en todas las regiones y grupos de países por nivel de ingresos entre 2000 y 2017, en particular en los países de ingresos medianos altos, Asia y América Latina y el Caribe. La disponibilidad de productos lácteos en los países de ingresos altos disminuyó desde 2000, en especial en Oceanía y América septentrional y Europa. Los países de ingresos bajos registraron la menor disponibilidad de carne, huevos y pescado con pequeñas

variaciones. Se observan grandes aumentos en la disponibilidad de huevos y pescado entre 2000 y 2017 en los países de ingresos medianos bajos y medianos altos.

El aumento de la disponibilidad de carne, que es probable que refleje la demanda creciente, puede tener consecuencias positivas o negativas para la salud dependiendo del contexto. Para las poblaciones pobres y vulnerables de la mayoría de los países de ingresos bajos y para los grupos de población con mayores necesidades de nutrientes, tales como los lactantes y las mujeres en edad reproductiva, un pequeño aumento del consumo de carne y otros alimentos de origen animal puede mejorar mucho la idoneidad nutricional de sus dietas, ya que son una buena fuente de proteínas de calidad e importantes micronutrientes95.

Sin embargo, un consumo elevado de carnes rojas y elaboradas puede contribuir a una ingesta elevada de grasa saturada o sal y está asociado a un mayor riesgo de determinados tipos de cáncer y otras ENT relacionadas con la alimentación93,96.

Asimismo, las dietas ricas en alimentos de origen animal, en particular carne de vacuno, carne de cordero, leche y otros productos lácteos, tienen un mayor impacto ambiental que la alimentación a partir de las dietas basadas en alimentos de origen vegetal (véase la Sección 2.2).

La disponibilidad de azúcares y grasas alcanza los niveles más elevados en los países de ingresos altos, pero los mayores incrementos se registraron en los países de ingresos medianos altos.

La disponibilidad de grasas y aceites aumentó de

forma constante en todas las regiones y grupos de países por nivel de ingresos entre 2000 y 2017 (véase la Figura 19). Los mayores incrementos se observaron en los países de ingresos medianos altos. Los países de ingresos altos registraron la mayor disponibilidad en el tiempo, pero el menor aumento de la variación porcentual. En lo que respecta a los azúcares y edulcorantes, la disponibilidad en los países de ingresos altos (109 g/persona/día o 39,8 kg/persona/ año) fue el doble que en los países de ingresos medianos altos y medianos bajos en 2017 y cuatro veces la cantidad disponible en los países de ingresos bajos.

Las conclusiones presentadas en las figuras 17, 18 y 19 están en consonancia con otros datos empíricos que indican que en los últimos decenios las dietas, en particular las de los países de ingresos medianos altos, presentan un cambio de los cultivos básicos a una mayor cantidad de alimentos de origen animal, azúcares, grasas y aceites84,97.

Los grupos de alimentos disponibles para el consumo difieren según los grupos de países por nivel de ingresos. A escala mundial en 2017, los cereales, las raíces, los tubérculos y los plátanos representaban la mayor contribución al total de alimentos disponibles para el consumo humano, tanto en términos de las cantidades comestibles (34%) como de la energía alimentaria (51%) (Figura 20). A nivel mundial y en todos los grupos de países por nivel de ingresos, la energía alimentaria ha aumentado desde 2000, y los países de ingresos altos presentan el menor incremento (no se muestra). Las frutas y hortalizas representan el segundo grupo de alimentos más disponible (en porcentaje de peso), mientras que su contribución a la disponibilidad total de energía alimentaria es pequeña (un 6% a escala mundial), lo cual es esperable dado que suelen tener un bajo contenido de energía alimentaria. A la inversa, los azúcares y grasas son el segundo grupo de alimentos en cuanto a la contribución de energía alimentaria total, pero representan una fracción relativamente pequeña en términos de la cantidad disponible. En los países de ingresos bajos, los cereales, las raíces, los tubérculos y los plátanos representaban cerca del 60% de todos los alimentos disponibles (por peso) en 2017. Este porcentaje disminuye

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NOTAS: Las estimaciones aquí presentadas se han ajustado teniendo en cuenta las pérdidas de alimentos que se producen en una parte de la cadena de suministro, desde las actividades poscosecha hasta la venta al por menor inclusive, y se han ajustado considerando las partes no comestibles. El grupo “Otros” incluye bebidas (es decir, bebidas alcohólicas, zumos de frutas, zumos de frutas concentrados, zumos de hortalizas, concentrados para zumos de hortalizas y bebidas azucaradas), estimulantes (té, café y cacao), especias y condimentos y frutas conservadas con azúcar. Para obtener más información sobre los grupos de alimentos, véase el Anexo 2.

FIGURA 20

LAS PROPORCIONES DE LOS DIFERENTES GRUPOS DE ALIMENTOS DISPONIBLES PARA EL CONSUMO