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4.1 Entertainment Programming

4.1.1 Network Broadcast

La producción de Mendelssohn se concentra en los años que la historia general de Europa denomina “la Restauración”. Dentro del siglo XIX, este período reaccionario en la política internacional surgido después del congreso de Viena, asistió por un lado al surgimiento de movimientos nacionalistas y sociales que estallarían en la Revolución de 1848 y por otro a una cierta paz social en comparación a las violentas disputas de la época revolucionaria y napoleónica.

En el campo artístico se afianzo la idea del individuo a través del Romanticismo. En este sentido Dahlhaus afirma que la relación de la Restauración y su influencia política no se manifestó de una manera estricta en las obras musicales; solamente detecta que la tendencia a reflejar un “espíritu de los tiempos” seria el deseo de paz y resignación a través de tendencias monárquicas y eclesiásticas concretas visibles en óperas y oratorios9. Pero restablecer tradiciones musicales tales como la idea del músico de corte o música para ocasiones festivas, resulto imposible. Los compositores mostraron una personalidad individual cada vez más marcada aún relacionándose con las instituciones de la época que fundamentalmente reflejabanascenso de la burguesía, más que las intenciones monárquicas. Esta burguesía se destaco plenamente como la consumidora fundamental de música en este periodo y permaneció relativamente ajena a los problemas de la aristocracia, el surgimiento del operario industrial y el ascenso del llamado ‘cuarto estado’ que poco a poco cobraba conciencia de su existencia e importancia.

9 DAHLHAUS, Carl. La musica dell'Ottocento. Firenze: La Nuova Italia, 1990, pág. 62.

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2.1.2.-El entorno y la audiencia de Mendelssohn

Douglas Seaton realizó un estudio detallado de la relación de Mendelssohn con su público. Surgido en el seno de una familia de la alta burguesía prusiana, desarrolló su carrera en un marco social e institucional totalmente distinto al conocido por músicos, por ejemplo, del siglo XVIII. Mendelssohn conoció perfectamente las necesidades e intereses de esta sociedad a la que Wilhem Riehl describió como poseedora de una

“delicadeza y versatilidad de cultura con la cual se suavizaron todas los vestigios de brutalidad de las características nacionales, y encontró expresión en la música de Mendelssohn […] la influencia de Mendelssohn se transformó en una influencia universal desde la sociedad culta en la cual el trabajó y vivió y en cuyo espíritu el creó”. 10

Por su parte, Seaton divide la burguesía prusiana en el grupo de alta burguesía, burguesía intelectual, y trabajadores de la burguesía, pero caracteriza a los tres grupos como autónomos del estado de la aristocracia y los ubica donde la cultura y el concepto de la historia de la cultura alemana jugaban un rol fundamental como marco de pertenencia. Un ejemplo de la misma lo constituye la proliferación de sociedades corales, en las cuales el nacionalismo tendiente a una unidad alemana comenzaba a surgir desde la idea de la lingüística y el conocimiento de la cultura histórica (Goethe, Bach, Durero). Mendelssohn perteneció a estas sociedades corales desde su infancia: concretamente a la “Singsakdemie” de Berlín, de la cual su abuela por parte materna había sudo una de las grandes benefactoras económicas. La interrelación de artes dentro de estos grupos surgía de la puesta en música de textos de gran elevación cantados por la comunidad en un estilo musical que remontara toda la historia del arte alemán como medio de conciencia nacional11. Por ejemplo, Mendelssohn compuso la cantata en homenaje a Durero (1828), expresamente para esta sociedad.

Es interesante marcar cómo la identidad religiosa fue promovida desde el estado como un elemento de adaptación a las teorías del teólogo Schleiermacher que divulgó la

10

En BROWN, Clive. A portrait of Mendelssohn, Yale: Yale University Press, 2003. La traducción pertenece al Autor.

11 DAHLHAUS, Carl. La musica dell'Ottocento. Firenze: La Nuova Italia, 1990, pág.197.

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aplicación de la razón en la teología, la contextualización histórica de la fe, y desde allí fue determinante para la conversión de los judíos Mendelssohn en los cristianos Mendelssohn Bartholdy. El siglo XIX en general logro transformar la idea de religión, en una idea de religión del arte, la cultura, y los rituales de la cultura ayudaban a satisfacer el deseo de una sugerencia subjetiva fuera de la rigidez del dogma. Para este público, Mendelssohn produjo la mejor música sacra de su época y logró cristalizar símbolos sonoros claramente discernibles como imágenes de esta subjetividad religiosa burguesa.

En este sentido también tenemos que destacar el avance de la institución del concierto publico, donde Mendelssohn tuvo un rol determinante como organizador y creador de un modelo en el cual el elemento de entretenimiento puro comenzaba a dar paso al de un evento cultural y educativo que entronizó la creación del repertorio en un nivel casi religioso. Su actitud hacia los repertorios pianísticos, organísticos y sinfónicos han sido modélicos para la generación posterior, como destaca Mónica Lichtenfell.

Este mundo de cultura encontraba su otro foco de acción en el salón romántico tan bien descrito por Madame de Stael en su libro Viaje a Alemania. Allí se discutía acerca de la literatura, las artes, las ideas políticas, mezclada con la ejecución musical y la presencia de las personalidades más o menos significativas de la sociedad local o internacional. El salón, llevado adelante en Berlín por Lea Salomo Bartholdy, madre del compositor y continuado por su hija Fanny Hensel, fue el más importante de la ciudad y se dieron cita en él las máximas personalidades de la cultura europea. En Berlín, los Mendelssohn adquirieron una residencia, la Leipzigerstrasse Nº 3, que se haría famosa por sus reuniones musicales y por su salón literario, siendo la casa más visitada por la intelectualidad alemana y también por los visitantes notables del extranjero.

Es digno de recordar que Abraham Mendelssohn alquilaba las habitaciones de la parte superior de la casa a personas notables, a veces de la cancillería prusiana, a veces a personajes simplemente del ambiente cultural, lo que motivó que vivieran en esa casa alguno de los más íntimos amigos de Mendelssohn, como el diplomático y poeta Karl Klingelmann, el pintor Heidemann, Eduard Devirent , actor y barítono - quien fuera su gran amigo y con el cual estrenaría luego la Pasión según San Mateo en 1829- y figuras importantes tales como Alexander von Humbodlt, el filólogo August Droysen, los

hermanos Schlegel, uno de ellos tío del compositor, Ludwig Tieck,, Karl Maria von Weber, Heirich Heine, Hegel, Rossini, Spontini y una cantidad muy importante de personalidades de la música, que semezclaban con representantes de la alta burguesía ávidas de pertenecer a una verdadera élite cultural.

El salón de los Mendelssohn Bartholdy abrió su panorama en cuanto al mundo literario leyendo a Shakespeare, a Goethe, a Ossian y a Jean Paul Richter que en ese momento eran los cuatro ídolos del compositor quien, por otra parte, se entusiasmó con el Quijote cervantino, las novelas de Walter Scott y la nueva poesía romántica de Heine. Él mismo fue capaz de traducir en esta época (1825) Andria de Terencio, respetando la métrica latina en su paso al alemán, en una versión que ha sido catalogada como notable por el propio Goethe.

Más allá de la enorme influencia cultural que este núcleo significó para el compositor, mucha de la música de Mendelssohn está basada tanto en su propia experiencia cultural, sus viajes y su subjetividad como en “una literatura que refleja la intención de comunicarse con una audiencia culta o de entusiasmar y mejorar la cultura literaria burguesa”12. La obra de Mendelssohn se relaciona tanto con la subjetividad romántica como con el foco de donde fue tomada, con el gesto de sofisticación de donde surgió: el núcleo de una sociedad que buscaba a través de la apropiación cultural un lugar de pertenencia y diferenciación respecto de la aristocracia tradicional.

2.1.3.- La difusión del Romanticismo y la estética romántica en el mundo de Mendelssohn

El Romanticismo es un movimiento cultural y político que surge como reacción revolucionaria contra el racionalismo de la Ilustración y el Clasicismo. Comenzó a gestarse a fines del siglo XVIII y se desarrolló a lo largo del siglo XIX, extendiéndose desde Inglaterra a Alemania para desde allí difundirse por Europa.

12SEATON, Douglass, “Mendelssohn´s Audience”, en Reichwald, Siegwart (ed.). Mendelssohn in

performance. Indiana: Indiana University Press, 2008, pág. 15.

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La libertad auténtica es su búsqueda constante, por eso es que su rasgo revolucionario es incuestionable. Debido a que el Romanticismo es una manera de sentir y concebir la naturaleza, la vida y al hombre mismo, es que se presenta de manera distinta y particular en cada país donde se desarrolla; incluso dentro de una misma nación se manifiestan distintas tendencias proyectándose también en todas las artes. El Romanticismo, apunta Di Benedetto,

“[…] como todos los conceptos dentro de la cultura tiene una función de identificar una época, movimientos espirituales, corrientes estilísticas, con significados múltiples y complejos estrechamente unidos entre si y al mismo tiempo contradictorios. El impulso original del movimiento vino de Inglaterra, pero fue en Alemania donde éste se definió conceptualmente como teoría filosófica y literaria, como visión orgánica del mundo en el cual la cultura alemana se reconoció y expreso su propia identidad con tal fuerza que logro imponer un rol hegemónico sobre la cultura europea de todo el siglo XIX”. 13

Si bien es clara la relación etimológica entre romántico y el término francés para novela, roman, no toda la crítica se pone de acuerdo con respecto al origen del vocablo y su significado. La primera aparición documentada del término se debe a James Boswell a mediados del siglo XVIII, quien lo utiliza con referencia a lo inefable, a aquello que no se puede expresar con palabras.

Otro posible origen de la palabra es aquel que relaciona ‘romántico’ con la expresión

in lingua romana que alude a las lenguas romances distinguiéndolas de aquéllas pertenecientes a la antigüedad clásica representada por el latín. Se trataría por tanto de un giro hacia la lengua propia y vernácula como representante de la propia cultura; igualmente surge con este término una oposición entre ‘romántico’ y ‘clásico’, en este caso, en función de la lengua que se prefiera.

Goethe es la piedra fundacional del Romanticismo alemán y uno de los grandes genios de la literatura universal. La gran obra representativa de este período es el Fausto, largo y complejo poema dramático de tema filosófico, publicado en dos partes en el que se reflexiona sobre el destino humano a través de la historia del protagonista, que vende su alma al diablo a cambio de la sabiduría y la juventud; Fausto es, en la intención del poeta, símbolo de la humanidad, que yerra cuando actúa, pero que debe actuar para hallar la salvación.

13DI BENEDETTO, Renato. El Siglo XIX. Madrid: Ediciones Turner, 1982.pág. 3. La traducción pertenece al

Autor.

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Junto a Friedrich Schiller y el grupo llamado "los románticos alemanes" (Novalis, E. T. A. Hoffmann y Friedrich Hölderlin) formaron una corriente mística centrada en las bases históricas (Geschichte) del pueblo (Volk) opuesta al estratificado ideal francés y basado en tres puntos fundamentales: oposición al Clasicismo y a la racionalidad, búsqueda de un arte basado en la libertad, el sentimiento y la espontaneidad y recuperación del espíritu originario del pueblo pangermánico.

Por su parte, Herder se erige en defensor de la existencia de un espíritu nacional ligado al idioma, cuyo desarrollo representa la historia de cada país; ese espíritu se manifiesta según su pensamiento en las creaciones del pueblo y en los grandes poetas, afirmando así el nacionalismo y el populismo que Schiller practicaría en su teatro.

Friederich Schelgel, siguiendo a Schiller – que oponía la poesía ingenua y sentimental (moderna) a la poesía objetiva (que tenía por objeto la perfección formal) –y contra la necesidad defendida por los neoclásicos de ajustar la creación a reglas o leyes sostiene que la poesía crea sus propias normas pues es engendrada por la fuerza original invisible de la humanidad.

En Inglaterra se revive el interés por la mitología y las tradiciones escandinavas o celtas (atribuidas a Ossian) y se cultiva, a través de Wordsworth y Coleridge, un nuevo sentimiento ante la naturaleza.

En términos generales, en la literatura, de forma diferente a la tradición dieciochesca - que había destacado en los géneros didácticos - el Romanticismo sobresalió sobre todo en los géneros lírico y dramático.

La atención al yo hace que empiecen a ponerse de moda las autobiografías, como las

Memorias de ultratumba de François René de Chateaubriand.

En la prosa, incluso el género didáctico pareció renovarse con la aparición del cuadro o artículo de costumbres. También surgió el género de la novela histórica y la novela gótica o de terror, así como la leyenda, y se prestó atención a géneros medievales como la balada y el romance. Empiezan a escribirse novelas de aventuras y folletines o novelas por entregas.

No obstante, el teatro fue el gran vehículo de comunicación de la expresión romántica; era el género más popular y a través de él se canalizaron sus anhelos de libertad y de sentimiento nacional.

Por su parte, la poesía trató de liberarse de las preceptivas neoclásicas, y prefirió cantar los aspectos marginados de las convenciones sociales.

Los escritores tratan preferentemente temas sobrenaturales, historias que acontecen en países lejanos, que narran aventuras de héroes legendarios, que evaden la realidad, en una búsqueda de lo inalcanzable, el infinito, y que rinden culto a la naturaleza.

En cuanto a la pintura romántica, ésta se caracteriza por el rechazo a las convenciones neoclásicas y sus rígidas reglas. Utiliza diferentes técnicas: el óleo, acuarelas, grabados y litografías, la textura comienza a ser valorada en sí misma y aparecen las superficies rugosas junto con las formas más sutiles; la pincelada es libre, viva y llena de expresividad, desaparece la línea frente al color a la vez que se recupera la potencia sugestiva de este último, liberándose las formas y los límites excesivamente definidos.

La luz es un factor de gran importancia para la plástica decimonónica y se cuidan sus gradaciones dando un carácter efectista; las composiciones tienden a ser dinámicas, marcadas por las líneas curvas y los gestos dramáticos.

En cuanto a la temática, lo característico es la variedad, aunque existen elementos comunes en lo que hace al el tratamiento de los temas. Surge el exotismo de la memoria de un misterioso y glorioso pasado que incluye desde la antigua Grecia hasta la edad Media, - en especial la época gótica, que se constituye en el estilo por excelencia - en una amplitud geográfica que incluye Oriente, el mundo desconocido del norte de África y la nueva América salvaje. Por último, la fantasía, y sobre todo el drama con un obsesivo sabor por la muerte, la noche y las ruinas, así como por los monstruos y las criaturas anormales.

Otro gran descubrimiento del Romanticismo es la Naturaleza y el cultivo del género del paisaje, que será exhaustivo. Se pintan paisajes fantásticos, imaginativos, de estudio, evocados, etc., con especial valoración de los estados atmosféricos como, por ejemplo, la niebla.

En términos generales, las características de este período pueden resumirse en las siguientes:

 La conciencia del Yo como entidad autónoma dotada de capacidades variables e individuales como la fantasía y el sentimiento. Es propio de este movimiento un gran aprecio por lo personal, un subjetivismo e individualismo absoluto, un culto al carácter nacional o Volksgeist, frente a la universalidad de la Ilustración dieciochesca.

 La primacía del Genio creador de un Universo propio, el artista como demiurgo. En el campo de la música, se asiste al surgimiento del intérprete virtuoso.

 Valoración de lo diferente frente a lo común, lo que lleva a una fuerte tendencia nacionalista.

 El liberalismo frente al despotismo ilustrado

 La originalidad frente a la tradición clasicista y la adecuación a los cánones. Cada hombre debe mostrar lo que le hace único.

 La obra imperfecta, inacabada y abierta frente a la obra perfecta, concluida y cerrada.

 Frente a la afirmación de lo racional, irrumpe la exaltación de lo instintivo y sentimental. Se da como premisa la afirmación de que ‘la belleza es verdad’.

 Los románticos amaban la naturaleza frente a la civilización como símbolo de todo lo verdadero y genuino.

 Se produjo una mayor valoración de todo lo ‘antiguo’ como expresión de la belleza de lo primigenio. A diferencia del período precedente, se priorizó todo lo relacionado con la Edad Media, en contraposición a la anterior inclinación por la recreación de la antigüedad clásica.

 Ideal artístico: interinfluencia y fusión de las artes.

Varios de estos ítems resultan claros en cuanto nos enfrentamos al corpus de la fecunda obra musical de Mendelssohn en todos los géneros, incluso sus acuarelas, dibujos, cartas y poemas. No obstante, de vital importancia resultan las influencias de algunos pensadores más influyentes en su línea de pensamiento estético como detallaremos a continuación buscando detectar la idea de una estética propia.