4.2 Multi-echelon inventory optimization approaches
4.2.1 Common assumptions
4.2.2.2 Optimization procedure
La descentralización de la cultura puede ser entendida como un conjunto de mecanismos de planificación, ejecución y seguimiento que, articulados entre sí, ejecutan un trabajo coordinado y concertado con las políticas y lineamientos estatales, facilitando el desarrollo cultural y el acceso a los bienes y servicios culturales en condiciones de autonomía y equidad. La descentralización cultural, desde la territorialidad y la institucionalidad es,
actualmente, un punto de especial interés para algunos países como Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Paraguay y Uruguay. Como acertadamente anota Gonzalo Carámbula “la descentralización cultural, funcional y territorial, es determinante para la promoción y el respeto de la diversidad cultural. Las políticas culturales, particularmente la diversidad cultural, encuentran en la descentralización su ámbito natural y apropiado, en la medida que cada
localidad pueda desenvolver sus propias políticas culturales en forma independiente pero articulada en red y/o con los espacios centrales” 182.
Argentina ha sido pionera en la articulación de políticas culturales a nivel descentralizado. El Ministerio de Cultura desarrolla programas de ejecución en todo el territorio nacional a través de instituciones descentralizadas y con el apoyo de la Dirección Nacional de Acción Federal, que cumple funciones específicas enfocadas a la coordinación de la acción cultural a nivel provincial. Las acciones de planificación y coordinación estratégica se dan en la totalidad del país, dinamizando las expresiones, costumbres y recursos culturales, humanos y profesionales de las regiones y las provincias argentinas. Otra institución que refleja la política de descentralización argentina es el Consejo Regional Norte Cultura183, organización integrada por las autoridades de cultura de las provincias de Catamarca, Jujuy, Salta, Santiago del Estero y Tucumán, que promueve y coordina la actividad cultural en base a objetivos y políticas concordantes y concurrentes para el desarrollo armónico, la integración y la articulación regional.
Bolivia cuenta con los Consejos Departamentales de Cultura, cuyos consejeros tienen la tarea de garantizar la participación social activa y propositiva en el marco de la construcción de políticas culturales, en base a la legalidad, la legitimidad, la representatividad y la autonomía de gestión.
Colombia ha ido construyendo un sistema descentralizado fuerte, con participación de las regiones. El Sistema Nacional de Cultura contempla los Consejos departamentales, distritales y municipales, presididos por la máxima autoridad de la instancia territorial correspondiente y la coordinación de estas acciones por parte de la Dirección Nacional de Fomento Regional. La descentralización se manifiesta en la inserción de la cultura dentro de los planes de desarrollo local, regional y nacional, la autonomía de las instituciones culturales locales, los fondos mixtos, la determinación de planes de cultura departamentales o distritales y el acceso a la financiación de la cultura. A nivel departamental, el sector cultural está conformado por institutos, secretarías, direcciones, coordinaciones de cultura y otras entidades y, a nivel municipal, se compone de secretarías, departamentos, unidades o coordinaciones de cultura y casas de cultura municipales. Estas últimas son consideradas como la
182. CARÁMBUA, Gonzalo. Regionalización Cultural de Uruguay. Universidad de la República. Dirección Nacional de Cultura,
2011, p. 319.
entidad emblemática y tradicional a través de la cual se fortalece la descentralización, generando espacios para participar en las Jornadas departamentales, con la presencia de los responsables de cultura de los municipios y el apoyo en la estrategia de los Promotores Regionales. A nivel distrital, se han creado Secretarías como la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá, que tiene un amplio despliegue de acciones culturales para la capital. Otro ejemplo de descentralización interesante en Colombia se da en el área de las artes con la existencia de los Comités Regionales que gestionan los Salones Regionales, la investigación curatorial con grupos locales, el Programa de Laboratorios de Investigación - Creación y el Observatorio de Laboratorios. En Chile, el tema de la regionalización y la descentralización correlativa es de suma importancia. El Consejo Nacional de la Cultura y las Artes se desconcentra territorialmente a través de los Consejos Regionales de la Cultura y las Artes. El país se ha dividido en quince regiones, cada una de las cuales cuenta con un Consejo Regional y un Director Regional nombrado por el Presidente del Consejo. En desarrollo del Programa de Acceso Regional, cada región genera anualmente un programa cultural independiente184, cuya ejecución es coordinada por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. La acción de los Consejos Regionales se ve apoyada por los Centros Culturales, creados en 2007 como entes articuladores, coordinadores y difusores de las políticas y acciones culturales, constituyendo así un elemento clave en el desarrollo cultural local de Chile. Complementan esta acción los Comités Consultivos Regionales, que tienen por ley la función de asesorar al Consejo Regional en lo relativo a políticas culturales y al plan de trabajo anual. Cabe destacar como programa complementario de la política descentralizadora chilena el Programa Sello Regional185.
En Ecuador, el Código Orgánico de la Organización Territorial ha transferido funciones culturales a los entes descentralizados. El Artículo 3 establece como uno de sus principios el compromiso por parte de los gobiernos autónomos descentralizados de “priorizar las potencialidades, capacidades y vocaciones de sus circunscripciones territoriales para impulsar el desarrollo y mejorar el bienestar de la población, e impulsarán el desarrollo territorial centrado en sus habitantes, su identidad cultural y valores comunitarios. La aplicación de este principio conlleva asumir una visión integral, asegurando los aspectos sociales, económicos, ambientales, culturales e institucionales, armonizados con el territorio y aportarán al desarrollo justo y equitativo de todo el país”. Asimismo, en el literal e) del Artículo 4 se contempla como uno de los fines de los gobiernos autónomos descentralizados, “La protección
184. Los enlaces a las Políticas culturales regionales de Chile pueden encontrarse al final de este informe en el ANEXO 1. 185. http://www.cultura.gob.cl/programa/sello-regional/
y promoción de la diversidad cultural y el respeto a sus espacios de generación e intercambio; la recuperación, preservación y desarrollo de la memoria social y el patrimonio cultural”.
La Secretaría de Cultura de El Salvador descentraliza su función cultural a través de las Casas de Cultura, que están bajo la dirección del Departamento de la Dirección Nacional de Espacios de Desarrollo Cultural.
En España -de acuerdo a lo contemplado en el Artículo 1 del Real Decreto 257/2012, por el que se desarrolla la estructura orgánica básica del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte- dicho Ministerio es el departamento de la Administración General del Estado encargado de “(…) la promoción, protección y difusión del patrimonio histórico español, de los museos estatales y de las artes, del libro, la lectura y la creación literaria, de las actividades cinematográficas y audiovisuales y de los libros y bibliotecas estatales, y la promoción y difusión de la cultura en español”.
Sin embargo, la Constitución Española otorga amplias competencias a las 17 Comunidades Autónomas en materia de cultura, lo cual ha constituido un modelo descentralizado y concurrente en relación con las políticas culturales. Quiere decirse que, en materia cultural, concurren las políticas estatales, autonómicas y locales en virtud de títulos competenciales que se han interpretado como paralelos. En efecto, el Artículo 148 de la Constitución Española habilita a las Comunidades Autónomas para asumir competencias a la hora de tratar temas relacionados con “la artesanía; museos, bibliotecas y conservatorios de música y el patrimonio monumental de interés de la Comunidad Autónoma; el fomento de la cultura, de la investigación y, en su caso, de la enseñanza de la lengua de la Comunidad Autónoma; la promoción y ordenación del turismo en su ámbito territorial”. Sin perjuicio de ello, el apartado 2 del Artículo 149 manda al Estado servir a la cultura como misión y atribución esencial. Y respecto a los municipios, el Artículo 25 de la Ley 7/1985, Reguladora de las Bases del Régimen Local, otorga competencias a los municipios en materia de patrimonio histórico-artístico (literal e) y de actividades e instalaciones culturales, ocupación del tiempo libre y turismo (literal m).
El proceso de descentralización cultural en Honduras se inicia en 2007 y se ha desarrollado a partir de una división territorial establecida en 7 regiones. Aunque se crearon los Consejos Regionales como espacios de gestión de asuntos culturales (como debate de políticas y programas culturales, programaciones y establecimiento de alianzas con distintos sectores públicos y privados), éstos no han funcionado de manera ejecutiva, ni coordinada entre sí hasta el momento. Teniendo en cuenta esto, el Plan de Nación ha enfatizado la necesidad de integrar dichos Consejos Regionales de Cultura, con el fin de afianzar y complementar sus funciones y generar estrategias
regionales de cultura que puedan incidir en la definición de una Política Nacional de Cultura. Se prevé que para el año 2022 la consolidación de los Consejos Regionales como un espacio de promoción, fomento y difusión del arte y la cultura sea una realidad. Por otro lado, las Casas de la Cultura de Honduras se conciben como las entidades oficiales responsables de brindar condiciones para el florecimiento de la cultura local, por ser las instancias responsables de trasladar las políticas y servicios públicos que el Estado define como su responsabilidad o competencia al plano municipal y departamental.
En México, la Dirección de Desarrollo Regional y Municipal, perteneciente a la Dirección General de Culturas Populares de CONACULTA, tiene dentro de sus funciones asesorar los procesos de fortalecimiento de las Unidades Regionales y de las instancias estatales de culturas populares en los distintos estados mexicanos. Cumple una función activa en la generación de proyectos que, en colaboración con creadores y portadores de conocimientos y elementos del patrimonio cultural inmaterial, permiten ponerlo en valor a nivel nacional, tal y como puede verse en iniciativas como el Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias186. Dentro de las Políticas Culturales del GRUN, Nicaragua adquiere el compromiso de desarrollar programas de descentralización cultural que apoyen a los gobiernos locales, enfocados a la preservación y promoción de la identidad, la historia, las lenguas, las tradiciones, el folclore, las artes, la literatura, las artesanías y, en general, todos los elementos patrimoniales, materiales e inmateriales, vivos e históricos.
La Oficina de Coordinación Regional de Panamá187, dentro del Instituto Nacional de Cultura, es la encargada de impulsar la participación de la comunidad en actividades ejecutadas por las oficinas de coordinación regional. Supervisa los proyectos y programas en desarrollo del Plan Regional y actúa como ente coordinador con otras dependencias del Instituto como Museos, Escuelas de Bellas Artes y Casas de Cultura.
En Paraguay, por mandato legal, la Secretaría Nacional de Cultura, en coordinación con la Comisión Nacional para la Descentralización del Estado188, tiene como función establecer nuevas medidas que permitan descentralizar la
186. http://www.culturaspopulareseindigenas.gob.mx/cp/index.php?option=com_content&view=article&id=283:programa-de- apoyo-a-las-culturas-municipales-y-comunitarias-pacmyc&catid=69:programas-y-acciones-de-la-dgcp&Itemid=89
187. http://www.inac.gob.pa/cregionales/152-ocr 188. Art. 8. Núm. b) de la Ley 3051 de 2006 de Paraguay.
gestión cultural pública, así como trabajar coordinadamente con las dependencias públicas de los departamentos, municipalidades y distritos del país en la aplicación e implementación de las políticas culturales. Por otro lado, como mandato específico debe “establecer mecanismos de comunicación, consulta y concertación con diferentes sectores de la sociedad en lo relativo a la gestión cultural y, específicamente, a la formulación de las políticas culturales”. En virtud de la Ley de Cultura de República Dominicana (Ley 41 de 2000), se crea la Secretaría de Estado de Cultura, que posteriormente cambia a Ministerio, y se establecen los lineamientos, estructuras y funciones de la organización administrativa, así como los parámetros para crear y consolidar el Sistema Nacional de Cultura. La función cultural descentralizada corre por cuenta de los Consejos Provinciales de Desarrollo Cultural, creados en todo el territorio nacional con el fin de apoyar y coordinar la acción cultural nacional.
En Uruguay, la Dirección Nacional de Cultura va camino de consolidar un proceso de regionalización que permita una distribución más equitativa de los recursos y la ejecución más eficiente de los programas a nivel descentralizado. Dicho proceso se implementará con el trabajo conjunto con otros Ministerios, Gobiernos departamentales y Centros MEC. Los Centros MEC son “espacios educativos y culturales, creados con el fin de facilitar el acceso a la educación, a la innovación científica y tecnológica y a servicios y productos culturales, llevando a cabo así políticas de democratización y descentralización para todos los uruguayos”189.