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The Overarching Theme “Students’ Motivation to Learn in the Australian

Chapter 5: Results of Interviews with Arabic International Students and

5.1 Students’ Interviews Thematic Analysis

5.1.3 The Overarching Theme “Students’ Motivation to Learn in the Australian

Es claro que no todo tipo de raíces participa de estas construcciones, como tampoco lo hacen todos los tipos de morfemas de aspecto ni cualquier morfema de género. En primer lugar, las raíces que constituyen la base de la derivación de estos nombres son, desde el punto de vista semántico, raíces eventivas, es decir, predicados que describen cierto tipo de situaciones en el mundo, concretamente, situaciones dinámicas específicas, y no entidades o individuos. Así, no participan de estas construcciones raíces de nombres simples como carro, cuya raíz representamos como √CARR-, que no deriva en nombres del tipo aquí descrito. Por lo tanto, formas como carrada o carrida resultan extrañas en una interpretación eventiva. Asimismo, nombres como limonada o naranjada (derivados de √LIMÓN y √NARANJ-, respectivamente) tampoco pueden recibir una interpretación de este tipo. Por otra parte, en Argentina o Perú, por

ejemplo, es posible obtener formas como parrillada (de √PARRILL-) o pollada (de √POLL-) con significado eventivo no agentivo; se trata de eventos en el mismo sentido en que fiesta puede considerarse un evento. De este modo, estas formas se distinguen de los nombres eventivo- agentivos en que estos últimos presentan estructura argumental, como vimos en el capítulo 1.78

Los nombres eventivos en -da, como se ha mencionado, tampoco derivan de raíces con significado estativo, como, por ejemplo, √EST- o √TEN-, presentes en estar o tener, que dan lugar a sustantivos derivados, como estancia o tenencia, y expresan situaciones estáticas o incluso refieren a meros objetos nuevamente. Por esto, no son posibles *estada o *tenida en una interpretación eventivo-agentiva. Finalmente, tampoco intervienen en la formación de estos nombres raíces con significado causativo, como √HAC- o √CAUS-, que se encuentran en verbos como haría o causó, pero no derivan en *hacida o *causada.79

En segundo lugar, desde una perspectiva categorial, una premisa de esta investigación es que las raíces que forman los nombres eventivos que nos

78 Bustos Gisbert y Santiago Lacuesta (1999) consignan la existencia de –ada como un sufijo de acción con derivaciones semánticas variadas, aunque no incluyen los casos mencionados. Por su parte, Fernández Ramírez (1986) considera que el sufijo femenino – ada no se encuentra emparentado con el sufijo masculino –ado (cf. capítulo 1, nota 11). 79 Asimismo, parecen forzados los casos de construcciones derivadas de predicados ditransitivos como ?Me encantó tu entregada del paquete a la señora esa. ¡Casi se te cae!.

interesan aquí son raíces sincategoremáticas en el léxico estrecho (o "lista 1", en términos de Marantz 1997), es decir, raíces que no adquieren categoría hasta un punto bastante avanzado de la derivación sintáctica. En este sentido, asumimos que las raíces de las formas participiales en general y, con ellas, las raíces de los PNs, entre las que se encuentran las de los nombres eventivos que estudiamos, no tienen categoría gramatical hasta haberse insertado en una derivación en concreto. En otras palabras, estas raíces no presentan categoría gramatical de manera aislada para luego insertarse en una derivación, sino que se categorizan en la sintaxis, donde constituyen parte de una estructura compleja.

En consonancia con Marantz (1997), asumimos que la base de derivación de estos nombres son raíces "neutras" categorialmente, carentes de rasgos categoriales inherentes, y que la palabra derivada obtendrá categoría gramatical configuracionalmente. Así, siguiendo a Marantz (1997), asumiremos para las raíces de los nombres en –da, un comportamiento similar, pero no idéntico, a las formaciones inglesas analizadas por este autor, tales como destruction ('destrucción') o growth ('crecimiento'), por ejemplo. El autor mencionado sostiene que –en oposición a las formas gerundivas en –ing, destructing o growing– los nombres destruct on y growth "no son verbos en ningún estadio de la derivación [gramatical- A.M.C.]", por lo que SDs como

i

John's destruction of the city ('la destrucción

de la ciudad por parte de Juan') o the tomatoes' growth ('el crecimiento de los tomates') "no se encuentran relacionados transformacionalmente" con oraciones como that John destroyed the city ('que Juan destruyera la ciudad'), that John grows tomatoes ('que Juan cultive tomates') o that tomatoes grow ('que los tomates crezcan'), respectivamente. Más bien, raíces como √DESTROY (√DESTRU-) y √GROW (√CREC-) serán categorialmente "neutras entre N y V" en palabras del autor. De esta manera, cuando estas "se insertan en un entorno nominal, el resultado será una 'nominalización'", y "cuando estas se insertan en un entorno verbal, se convertirán en verbos." (Marantz 1997: 215).80

Concretamente, en torno a las nominalizaciones que estudia, el autor propone que, para una nominalización como destruction ('destrucción') en sintagmas como the destruction of the city o the city's destruction ('la destrucción de la ciudad'), el entorno bajo el cual una raíz neutra como √DESTROY se convertirá en un nombre, o se 'nominalizará', será aquel en que la raíz se encuentre en el contexto de un núcleo funcional de determinante (D) con el que se amalgamará (merge). El autor propone la siguiente representación para dar cuenta de esta nominalización:

80 La traducción es mía.

(5) The destruction of the city / the city's destruction D

3

D √DESTROY

3

√DESTROY the city (Marantz 1997: 18) En el apartado 3.2.3 examinaremos en detalle y discutiremos esta propuesta de Marantz para, en 3.2.5, dar cuenta de la estructura de los nombres eventivos en –da y, posteriormente, en 3.3, analizar su comportamiento al interior de los SDs y de las oraciones.

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