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Performance of the Loop Scope Technique

2.3 The Loop Scope Method

2.3.3 Performance of the Loop Scope Technique

La imagen o representación de la población es necesaria para la acción de las organizaciones, que van a mantener múltiples relaciones con la colectividad, ya sea para reforzar o para disminuir o estabilizar los recursos humanos.” La expresión tiene es algo grosera, pero reconstruye, por desgracia, la concepción que ha prevalecido durante bastante tiempo en el transcurso de la historia entre muchos pueblos. ¿No es Platón quien ilustra esta concepción cuando establece límites a su República? Como filósofo que es, él aporta las razones y los medios de administrar a la población. Preconiza un número máximo, por no decir óptimo, que busca estabilizar. Frente a la población, pueden identificarse tres situaciones claras: mínima, óptima, máxima. Sabemos que en la Grecia antigua “los pensadores, preocupados por la organización y el destino de la ciudad, no podían ignorar los problemas de población, así fue como aparecieron las primeras doctrinas de población en el mundo occidental…”14

¿Por qué esta preocupación? Para hacer posible, dado el pequeño número estable, el desarrollo normal de las instituciones democráticas. En ese caso, la finalidad era mantener una población mínima; pero si la preocupación es la potencia, la meta puede ser alcanzar el máximo de población. Finalmente, si el objetivo es lograr el máximo de bienestar socio-económico, se buscará llegar al nivel óptimo de población. Los objetivos concebibles son múltiples, evidentemente.15 Para alcanzar el máximo de población, se debe restringir a la población a aceptar el mínimo vital absoluto. Eso se logrará mediante la persuasión o la coacción.

La población óptima sólo es un concepto cómodo. Se aspira a la población óptima, sin alcanzarla jamás. Considerando una serie de hipótesis, la población óptima es teóricamente aquella que permite la obtención del nivel de vida más elevado. (Figura 13)

13 Enviados especiales, missi dominici, comisarios del pueblo, etc.

14 M. REINHARD y A. ARMENGAUD, Histoire générale de la population mondiale, Montchrestien, Paris, 1961, p.35.

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60 Figura 13

Para alcanzar dichos objetivos el Estado deberá tener información muy específica respecto de la población, por un lado, y respecto al medio ambiente, por el otro. Conformémonos primero con considerar las relaciones con la población. La opción de una población máxima requiere de una distribución muy igualitaria de los recursos necesarios para la estricta satisfacción de las necesidades; en otras palabras de un vasto sistema de recaudación bajo los conceptos de comisiones o impuestos sobre la energía excedente, de la cual podrían disponer ciertos miembros de la colectividad. Pero eso supone que el Estado propicie la natalidad, incitándola de formas diversas, o que fomente la inmigración. Aunque ambos medios tienen por objetivo el incrementar “los recursos”, no tienen el mismo significado.

Incrementar la natalidad no modifica la composición racial, étnica, lingüística ni, al parecer, religiosa de la población. Fomentar la inmigración plantea diferentes problemas en cuanto a esta composición. Se puede resumir la situación de las políticas “poblacionales” empleando vectores (Figura 14).

61 El vector 1 indica una política demográfica basada esencialmente en la inmigración, mientras que el vector 3 indica una fuerte orientación hacia la natalidad. Los Estados Unidos y Australia en el siglo XIX y en parte del XX fueron representativos del vector 1, mientras que países como Italia y Alemania ilustran perfectamente el vector 3. Si fuera necesario dar un ejemplo del vector 2, podríamos referirnos a Suiza.

La inmigración indica la voluntad de ahorrar tiempo o de valorizarlo, lo que sería equivalente. Pero la ganancia en tiempo se traduce en una modificación cualitativa de la población. Modificación que hay que ponderar, ya que va a originar problemas.

Incrementar la natalidad obedece a la voluntad de no modificar sensiblemente la composición; de ahí la necesidad de organizar las estructuras a largo plazo; para ello, el Estado deberá generar políticas en materia de salud, educación, alojamiento y empleo.

La inmigración es una solución relativamente rápida mientras que la natalidad es una solución a más largo plazo. Ambas implican estrategias diferentes. Valerse de una u otra modifica sensiblemente la estructura de edad. En el hipotético caso en el que ambas opciones tuvieran éxito (fomentar la natalidad y/o la inmigración) la pirámide demográfica se “modela”; es decir, aparece un nuevo sistema de relaciones. (Figura 15)

Figura 15

Las relaciones “verticales” o intergeneracionales se transforman y en virtud de ello se cuestionan algunas jerarquías. Las relaciones “horizontales” o intersexuales son igualmente influenciadas y de ello se derivan algunos problemas. Estas últimas son particularmente importantes en el caso de la inmigración, que puede ser familiar pero que, con frecuencia es individual.

El Estado, que pretende el poblamiento de una región o de una zona, probablemente escogerá la inmigración si quiere realizar su programa a corto plazo. La opción depende del tiempo disponible, de la dimensión del espacio y de los medios. Las empresas, para incrementar la oferta de mano de obra, prefieren valerse de la inmigración; se interesan sobre todo por una categorización de edad en la pirámide demográfica y carecen de una visión global.

Es más raro que el Estado desee una población mínima, aunque se dan casos; por ejemplo, en varias regiones de Europa, después del periodo napoleónico. El fomento de la emigración es un posible medio. Se puede actuar sobre la natalidad, igualmente, favoreciendo los métodos anti- conceptivos. La esterilización en la India ha sido muy utilizada en los últimos años. Resulta difícil, en casos así, tomar en cuenta la violencia que se ejerce sobre los individuos. En los casos extremos, se puede citar a los genocidios. Pero si el genocidio es un medio para limitar a la población, su objetivo es en la mayoría de los casos diferente: se trata de eliminar a una etnia o raza, un grupo lingüístico o una minoría religiosa que representa un obstáculo para la política de homogeneización o de integración. Es la violencia utilizada como medio político.

62 La organización no sólo manipula la vida, sino también la muerte, con tal de asegurar su dominio sobre la población. Además, el poder descubrió en el siglo XX que, para alcanzar sus objetivos, era necesario algunas veces eliminar a la población a gran escala. La revolución industrial mató generaciones enteras para lograr sus fines, y aunque no se califica como genocidio, se trata de la muerte lenta de niños, hombres y de mujeres en las fábricas. Hay una geografía de la vida, así como hay una geografía de la muerte.16

Pero el poder no tiene como único objetivo el de aumentar o disminuir los recursos, sino que se interesa también por repartir, por distribuirlos en el espacio.

El Estado puede tener como objetivo la distribución equilibrada de la población en el territorio y puede remodelar el mapa de distribución de la población con medidas que fomenten la creación de nuevos ordenamientos e inversiones que creen empleos, por ejemplo.17 Pero ciertamente son las empresas las que, juegan el rol principal en la distribución de la población, ya que tienen un interés primordial por disponer de mano de obra en donde tienen sus inversiones. Las empresas buscan la mayor movilidad geográfica para satisfacer sus necesidades de mano de obra.

Respecto a la lengua, la religión o la etnia, sus objetivos son con frecuencia la búsqueda o conservación de la homogeneidad, por medios que no están exentos de violencia. Puede tratarse, de hecho, de la gestión o del control de la heterogeneidad. La explotación de esta heterogeneidad es muy frecuente, tanto por parte del Estado como por parte de las empresas y en las páginas siguientes nos referiremos a los problemas que de ahí surgen.

Pese a todo, la población reacciona y resiste. Es un actor-objetivo que puede y hace fracasar las manipulaciones de las que es objeto. Oposición resistencia y rebelión son las palabras que subrayan las etapas de la reapropiación de un poder del cual la población está, casi siempre, desposeída por parte de las organizaciones. En términos gráficos, la resistencia se expresa por medio de arborescencias, es decir, de líneas sin circuito. Hay una caída de mensajes que no se recuperan por la raíz del gráfico, que permanecen sin respuesta. La rebelión es una ruptura de la comunicación, una negación de intercambio, un cuestionamiento de la relación.