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Aunque la aplicación de medidas de reducción de la accidentalidad en carreteras existentes es considerada hoy en día como un objetivo esencial de la política de mejora de la seguridad, y se han desarrollado programas de este tipo a mayor o menor nivel en todo el país, consiguiéndose con ellos una importante reducción de accidentalidad y una alta relación beneficio-coste, la prevención de los accidentes debe conseguirse también mediante la introducción de los principios de seguridad en el diseño, acondicionamiento y conservación de las carreteras como un medio para evitar los accidentes. Por ello se ha implantado en Gran Bretaña un sistema de auditorías de seguridad vial de los proyectos de nueva construcción, e incluso de los de acondiciona- miento o conservación.

Una auditoría de seguridad es la evaluación de los elementos físicos de una infraestructura viaria y sus interrelaciones, en aquellos aspectos que influyan en la seguridad de los usuarios de la carretera y el resto de los afectados por un proyecto de construcción, con el objeto de detectar riesgos potenciales para la seguridad antes que una nueva carretera o el acondicionamiento de una existente sean abiertos al tráfico. No tiene relación con la concepción general del proyecto [IHT, 1990]42.

El principal objetivo de las auditorías de seguridad es asegurar que todos los proyectos de carreteras permitan una explotación lo más segura posible. Esto supone que la seguridad debe ser tenida en cuenta a lo largo de todo el proceso de redacción y ejecución del proyecto.

A partir de este objetivo principal, se pueden establecer otros:

- minimizar el riesgo de accidentes en la parte de la red viaria adyacente al proyecto, así como en las obras del mismo;

- resaltar la importancia de la seguridad vial en el proyecto de carreteras de cara al usuario;

- reducir el coste total del proyecto a lo largo de su vida útil, ya que los diseños mal concebidos resultan caros de rectificar una vez ejecutados.

De acuerdo con lo establecido en el "Código de Buena Práctica de Seguridad Vial" de la Asociación de Administraciones Locales (Local Authority Associations), todos los proyectos que afecten a carreteras dependientes de los condados serán sometidos a una auditoría de seguridad. El objetivo de esta política es minimizar el riesgo de que las nuevas actuaciones originen riesgo de accidentes. La finalidad

perseguida es ayudar a reducir la accidentalidad, lo que requiere una actitud constructiva por parte de todos los implicados.

La auditoría de seguridad debe ser una parte integrante de la planificación, el diseño y la construcción de un proyecto, de forma que el proceso de diseño incorpore la experiencia y las técnicas de reducción de accidentes en sus primeras etapas.

Aunque la normativa de proyecto tiene en cuenta la seguridad, el cumplimiento estricto de las normas de diseño no siempre evita los problemas de seguridad y la auditoría contribuye a disminuir las posibilidades de que se introduzcan factores contrarios a la seguridad por una mala combinación de elementos de diseño, que el proyectista no haya detectado.

Las fases de la auditoría de seguridad [Northamptonshire County Council, 1992]108.

Fase 1: A la terminación del estudio de viabilidad o diseño inicial.

Revisión de la elección de itinerarios y de estándares, del impacto en la red viaria existente y la integración en la misma y de las intersecciones previstas (número y tipo).

Fase 2: A la terminación del anteproyecto.

Evaluación del trazado en planta y alzado, las distancias de visibilidad y la disposición de las intersecciones incluyendo los ramales y el diseño de las mismas. Revisión de los cambios de diseño introducidos respecto de la primera fase.

Evaluación en detalle del diseño de las intersecciones, la señalización horizontal y vertical, los semáforos, la iluminación, las medidas de ordenación temporal del tráfico durante la obra, incluidas las relativas a peatones y ciclistas, etc. Revisión de los cambios de diseño introducidos respecto de la fase 2. Fase 4: A la finalización de la construcción.

Comprobación de que el diseño se ha llevado a la práctica satisfactoriamente y que las modificaciones introducidas durante la construcción no perjudican a la seguridad.

Fase 5: Seguimiento de la actuación.

Se mantiene un registro de todos los accidentes con víctimas que se produzcan en el ámbito de la actuación desde la apertura inicial hasta el fin del período de recepción y a continuación, desde la apertura hasta pasados tres años.

Al concluir el período de recepción se realiza un análisis inicial del registro de accidentes.

Con el fin de que el procedimiento sea utilizado satisfactoriamente y con consistencia se han establecido cuatro categorías de actuaciones:

1. Proyectos de mayor entidad: construcción de nuevas carreteras, etc.

2. Proyectos medios: construcción de nuevas intersecciones, modificaciones importantes de carreteras existentes.

3. Proyectos menores: refugios, instalación de señales, modificación de bordillos, etc.

Los proyectos de menor entidad, incluyendo los de conservación, son sometidos al proceso de auditoría de seguridad, aunque no serán aplicables todos los requisitos establecidos para cada fase.

Para la realización de las auditorías de seguridad se han elaborado una serie de listas de control, con el fin de proporcionar a los proyectistas experimentados una comprensión rápida del papel de la auditoría de seguridad en el proceso de diseño, y permitir que los que tienen una menor experiencia aborden su trabajo con mayor confianza. Las listas de control establecen una relación de los aspectos que deben comprobarse en cada fase de la auditoría, en función del tipo de carretera y sus características.

1.4. HOLANDA.

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