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La política de seguridad vial se centra en tres aspectos:

- aumento de la conciencia y colaboración pública respecto al problema de la seguridad vial;

- identificación precisa de los usuarios más vulnerables y adopción de medidas para mejorar su seguridad;

- desarrollo de actuaciones que produzcan disminuciones cuantificables "a priori" de la sinistralidad, con una buena relación coste-eficacia.

Se han establecido cuatro líneas de actuación fundamentales relacionadas respectivamente con la carretera, los conductores, los vehículos y los usuarios más vulnerables. Dada la escasez de recursos, su asignación se realiza con estrictos criterios de optimización de la relación coste-eficacia. El Departamento de Transportes está por ello dedicando una especial atención a mejorar la calidad de la información estadística de seguridad vial y de su explotación para la evaluación de la eficacia de las actuaciones desarrolladas. Por otra parte se ha decidido limitar al máximo los recursos empleados en actividades relacionadas con la seguridad vial que no tienen una rentabilidad demostrable en cuanto a la reducción de la sinistralidad.

Uno de los aspectos fundamentales de la política británica de seguridad vial es el relacionado con las carreteras. En 1989 el Gobierno elaboró un libro blanco titulado "Carreteras para la prosperidad", en el que se anunciaba un importante aumento de la asignación de recursos para los programas de construcción, mejora y conservación de carreteras. En este documento se dedica una gran atención a la seguridad vial, que es considerada como un elemento fundamental para los análisis coste-beneficio en la selección de proyectos para los programas al que se le otorga una importancia superior a la del ahorro de tiempo de viaje. El valor de la vida humana en estos análisis se aumenta hasta 500.000 libras y se regula la obligatoriedad de incluir en la evaluación de proyectos de infraestructuras viarias de la "red estratégica nacional", a cargo de la administración central, una auditoría de seguridad vial.

El "Road and Vehicle Safety Directorate" desarrolla sus actuaciones de mejora de la seguridad vial en la red de carreteras nacionales mediante programas de actuación por itinerarios, cuyos resultados son evaluados y publicados periódicamente.

Los servicios regionales por su parte desarrollan un programa de control de la seguridad, con el fin de identificar necesidades de actuación de mejoras de la red y evaluar los resultados de actuaciones ya desarrolladas.

En el resto de la red, que está cargo de las autoridades locales, no se han planteado programas generales de seguridad vial, sino que cada administración local desarrolla sus propios programas, en muchos casos basados en actuaciones a pequeña escala con una alta relación coste-eficacia en la reducción de accidentes. Estas actuaciones incluyen:

- mejoras de la señalización horizontal y vertical; - iluminación;

- mejoras del pavimento;

- remodelación de intersecciones; - semaforización de glorietas, etc.

Un aspecto diferencial del enfoque británico de la planificación de medidas de seguridad vial, radica en la adopción de objetivos cuantificados de reducción del número de accidentes, tanto a nivel general como en los programas concretos. Para ello se evalúa en función de la experiencia previa la reducción de la accidentalidad esperada con las distintas actuaciones posibles.

La financiación asignada por el Departamento de Transportes a estos programas locales se ha duplicado. La ventaja de estos programas es que pueden ejecutarse con rapidez, obteniéndose rápidamente resultados en cuanto a la reducción de accidentes.

Más del 90 % de la red del Reino Unido está constituida por carreteras locales, con limitación de velocidad a 30 millas/hora, gestionadas por las autoridades locales. Aunque su volumen de tráfico es sensiblemente inferior al de la red nacional, un 75 % de los accidentes tienen lugar en carreteras locales, por lo que la importancia de los programas de mejora de la seguridad vial en este ámbito es sustancial. En este sentido, las administraciones locales, en cumplimiento de los establecido en su "Código de buena práctica en seguridad vial", han elaborado Planes locales de seguridad vial para sus correspondientes zonas de responsabilidad. Estos planes incluyen la de objetivos cuantificados de reducción de la sinistralidad y mecanismos de evaluación de los resultados alcanzados. Por otra parte, se impone también un criterio de análisis coste- beneficio para la selección de las medidas a incluir en los planes, y la revisión desde el punto de vista de la seguridad vial de todos los proyectos de actuaciones relacionadas con la red viaria.

En conjunto, las medidas de mejora de las seguridad relacionadas con la infraestructura se espera que contribuyan al objetivo global de reducción de las conse- cuencias de la accidentalidad en un tercio para el año 2000 con reducciones del orden del 10-13 %. De éstas, un 5 % se atribuye a los programas de actuaciones a nivel nacional y local y un 5-8 % a la adopción de medidas puntuales de bajo coste y alta eficacia.

1.3.4. Sistemas informatizados de apoyo a la gestión de la seguridad vial.

La información estadística de accidentes procede de los aproximadamente 250.000 partes de accidentes que elabora anualmente la policía y es incorporada a la base de datos de seguridad vial del Departamento de Transportes.

Anualmente se publican informes completos de los datos estadísticos relaciona- dos con la seguridad e índices de sinistralidad, y trimestralmente se elaboran informes menos completos.

Al estar basada en los informes de la policía, la información estadística sobre la accidentalidad incluye sólo los accidentes con víctimas, en los que es legalmente obligatoria la intervención de la policía. Se considera que el número de accidentes sin víctimas puede ser del orden de 10 veces mayor que el de accidentes con víctimas registrado. Por otro lado, si bien se contabiliza la práctica totalidad de los accidentes mortales, se estima que un porcentaje superior al 20 % de los accidentes con víctimas no figura en las estadísticas de la policía.

La información incluida en la base de datos es explotada a nivel nacional para facilitar el establecimiento de la política general de seguridad y el seguimiento de los programas desarrollados. Por otra parte, las administraciones locales utilizan la información relativa a sus ámbitos de responsabilidad para el establecimiento de los programas anuales de seguridad vial. Los programas incluyen cuatro tipos de actuaciones distintas:

- tratamientos de puntos singulares; - actuaciones generalizadas en toda la red;

- actuaciones por itinerarios; - actuaciones por áreas.

La metodología para la explotación de la información con el fin de establecer estos programas está contenida en diversos manuales y publicaciones del TRRL y la "Institution of Highways and Transportation" [Royle y otros, 1986]70 y en el "Código de buena práctica en seguridad vial".

La aplicación más importante de la información sobre accidentalidad es, sin embargo, la evaluación de los resultados de los programas de reducción de la sinistralidad nacionales y locales.

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