DCO2: Reduced_config State: This state is entered when the device powers-up with a reduced configuration set or a valid DEVICE CONFIGURATION SET command is received.
4) Long Logical and Long Physical Sector Format Example: 524 Bytes Per LBA Address, 2096 Bytes Per Physical Sector
4.16 Power Management feature set
Cuando un mono cae del árbol, se sube otra vez y se tira de cabeza, para hacerle creer a los dem ás que se lanzó a propósito, y no por su torpeza. Los seres hum anos no son tan distintos. Cuando m eten la pata en una relación, la vuelven a m eter com o para dem ostrar que “no es que se m e escapó un error, sino que soy así de torpe ad red e”.
Así que es bien difícil en tre n ar a un hom bre en la cam a. Pero se puede lograr.
Veamos cuáles son los peores errores que com eten los hom bres en la cama:
1) Va al grano en vez de ponerse m im oso. Algunos hom bres creen que las mujeres son como microondas que se calientan en diez segundos, sin darse cuenta de que para tener éxito con una mujer en la cam a debe dem ostrarle a ella que le fascina su pelo, su boca, su risa, su inteligen cia, sus ocurrencias, sus ideas, y por último, ya que está allí, y para no despreciar, su entrepierna. ¿Que así se hace muy largo? ¡Pues nadie está condenado a m uerte ni hubo aviso de m eteorito estrellándose contra la Tierra! Dile que alquile la película Hechizo del Tiempo (The Groundhog
Ana von Rebeur
torpe en el am or se despierta una y otra vez a vivir el m ism o día, hasta que por Fin aprende cóm o se conquista a una chica, m om ento en el cual por fin pasa a vivir el día siguiente, con ella feliz a su lado.
2) Él ignora tus pechos. Cuando los varones nos tienen horizontales y con poca ropa, pierden súbitam ente el interés por nuestros pechos. Esos mismos pechos que los vuelven locos cuando llevas un buen escote, pasan a último plano cuando las bragas están a m ano. Lo que prueba que los pechos son un pobre sucedáneo de lo que ellos realm ente quie ren. De hecho, m uchos antropólogos afirm an que el pecho fem enino es una vil imitación del trasero fem enino, y que está ahí com o recordatorio para que al m irarte de frente los hom bres no olviden que eres mujer y que anhelas tener sexo al m enos una vez en la vida.
El problem a de la indiferencia m asculina hacia los pechos, es que ellos ignoran que a las mujeres les erotiza que un hom bre sienta cierto interés por sus pechos. Así que debes pedirle a tu novio que al m enos haga el esfuerzo de fingir que los aprecia, cosa que a los hom bres les cuesta bastante porque no son buenos para fingir. Otra solución es que trates de acostarte con Antonio Banderas, que com o todo buen actor, podrá hacer com o que le interesan tus pechos a través del m étodo Stanislavsky de la m em oria em otiva o de algún otro recurso del Actor’s Studio. Pero que no se entere Melanie Griffith.
3) Él no capta que cada mujer es distinta. A tu hom bre debes darle señ ales corporales sobre lo que te gustaría que te hiciera. O decírselo claram ente y con todas las letras, con un diagram a en una pizarra si luego de cum plir las bodas de oro él aún no ha captado tus señales corporales. Hay hom bres que creen que a todas las m ujeres les gusta que les tiren del pelo al hacer el amor, y otros que creen que eso es poco erótico porque no saben dónde poner la peluca. Lo m ejor es decirle clara y directam ente si eso de que te tire del pelo te gusta o no. Porque si no se lo dices de en trad a, luego cuesta m ucho m ás decírselo. Luego de diez años de relación, él reaccionaría mal dicién- dote: “Cristina, todos estos años estuviste esperando que yo te tirara del pelo... ¿Y nunca m e has dicho nada? Entonces, ¿quién te ha tirado del pelo en mi lugar?”
4) No te llena de piropos. El m ejor am an te es el que te hace creer que eres la persona m ás irresistible del planeta. En un encuentro ella tiene que decirle a él que lo encuentra fascinante, porque lo prim ero
¿Por qué no saben hacer el amor?
que hay que acariciar es el ego. Asimismo, él tiene que decirle a ella que está pasm ado con su belleza, que no puede creer lo suave que es su piel y que está hipnotizado con la curva de su espalda y el brillo de sus ojos. Hasta la fea con un ojo de vidrio se lo cree, especialm ente la parte del brillo de su ojo. Eso la hace sentirse deseada, y la m ujer que se siente deseada se siente sensual y con unas ganas locas de dem os trarle a él que hará todo lo posible para hacerlo feliz. ¡Hasta com prarle una Big Mac!
5) No cu id a sus palabras. Otro detalle: en la cam a hay que decir sólo cosas bonitas. Si no hay nada bonito para decir, mejor no decir nada. Y mucho menos: “No sabía que eras tan gorda” o “Qué feo que te m uerdes las uñas". Recuerda que hay una palabra fatal en la cama. Es la palabra
“espera". La pasión no espera, así que no hay palabra más m ata-pasión
que “espera" usada en frases como: “Espera que voy al b añ o ” (¿por qué no ha ido antes?), “Espera que llamo a mi m ad re” o “Espera que m e quito la prótesis”. Quítatela si quieres, pero no lo anuncies.
Ana von Rebeur
6) Te trata com o si fueras una actriz porno. Otro error masculino es tratar a la m ujer com o a una actriz porno y aplicar frases de esas películas triple equis como: “¿Verdad que te gusta, zorra?”, que a él le pueden parecer estim ulantes, pero a su mujer le pueden parecer gro seros. Quizás deberían probar con: “¿Verdad que te gusta, am or mío/ ángel de mi corazón/ bom boncito adorado?”
7) Siempre lo hace igual, y no es creativo. A veces hay que arriesgar cierta incom odidad con tal de rom per la rutina en la cam a. Por ejemplo: hacerlo en un auto es horriblem ente incómodo, pero si una sabe que él lo haría en el auto, no hace falta hacerlo porque ya es sexy pensar que él se anim aría a hacerlo. Yo tuve un novio que juraba que lo haríam os en el ascensor, pero esa prom esa nunca cumplida creo que nos mantuvo más tiem po unidos d e lo que jam ás deberíam os haber estado. O sea que por ser tan imaginativo, m e hizo perder un tiem po precioso de mi reloj biológico, maldito sea.
8) Dormirse después del orgasmo. Dormirse en el instante siguiente al orgasmo, sin besos, sin palabras de amor, sin ordenar siquiera una pizza a domicilio, es un a flagrante grosería. ¡Pero qué decepcionante, si yo la quería de mozzarella, tom ate, palmitos y anchoas y él la pidió sólo de mozzarella!
9) Asexuarse después del orgasmo. Muchos hom bres dejan de ser rom ánticos después de hacer el amor, y te tratan com o si fueras un am igóte de su equipo de fútbol diciendo: “¡Ey! ¿Se hace algo hoy, o nos quedarem os aquí tum bados com o viejos?” o “¿Salimos? ¡Ya estoy harto de estar encerrado aquí dentro!” Pero estos por lo m enos hablan en plural. He sabido de casos en los que, luego de hacer el amor, un h o m bre le ha dicho a ella: “Yo salgo a correr: ya m e siento claustrofobia)”. O que ella lo ha escuchado hablando por teléfono, diciendo: "No, Jorge, no estoy ocupado, estaba m atando el tiem po hasta que m e llamaras, ¿vamos al club?”
10) No puede seguir el ritmo. Otro terrible problem a del sexo es la descoordinación. Hacer el am or es com o danzar horizontalm ente: hay que saber m antener el com pás y no pisar a la com pañera. Quizás lo m e jor que podría hacer una pareja por su vida sexual es apuntarse a clases de tango y luego de haber ganado un par de concursos internacionales, ahí sí, irse juntos a la cam a.
¿Por qué no saben hacer el amor?
11) Un error m ayúsculo. Un error grave que puede co m eter un hom bre en la cam a es llam arte con el nom bre de otra mujer. Podrá ex cusarse diciendo: “Lo he dicho adrede, para ver qué cara ponías cuando te llaman Nancy”. Si te lo tragas, cuida a ese hom bre... ¡porque estás m uerta de am or por él!
12) El peor de todos los errores. Los hom bres son seres básicam ente haraganes. Tienden a evitar todo lo que sea trabajo y esfuerzo. Por eso, el peor de todos los errores sexuales que un hom bre puede com eter es que, para evitar esfuerzos, eviten hacernos el amor. Ellos desconocen que m ientras ellos siem pre tienen el m ism o nivel de testosterona a lo largo de todo el año, las m ujeres tenem os un ciclo horm onal muy va riable. Hay m om entos en que tenem os m ás estrógeno en la sangre, en otros tenem os m ás progesterona, y hay otras horm onas que nos hacen aum entar y dism inuir las ganas de hacer el amor, de m anera dem asiado im predecible para un hom bre que no lleve la cuenta con un alm anaque, u n a calculadora y un lápiz. Aunque biológicam ente no tengam os el período de celo físico de otras hem bras mam íferas (ninguna especie es co nstantem en te receptiva com o la hum ana6), la verdad es que sí tene m os un período de celo psíquico que nos hace variar el deseo sexual... y el humor. A lo largo del m es hay m om entos en que nos m olesta que nos toquen y hay otros en que estam os calientes (generalmente después de menstruar, cuando com ienzan los días fértiles). Si un hom bre se nos acerca cuando nos está por venir la m enstruación, hay m uchas posibi- lidades de que lo saquem os corriendo, y él ya no intentará nada más pensando: “Ella m e rechaza”. Esto puede cam biar con cada mujer, pero si el hom bre insiste todos los días, llegará un m om ento en que acertará ju stam en te cuando estem os locas de lujuria. ¿Por qué no puede una m ujer saltarle encim a a él si tiene ganas? Porque él la apartará dicien do: “Esta noche no: aún sigo dolido por tu rechazo del m es p asad o ”. Y como esa actitud no es para nada m asculina ni sexy, ella lo m an d a al diablo, él no vuelve a insistir y ahí quedan los dos enfadados, con votos de celibato dignos de dos m onjes trapenses. Ella entonces se pone de mal hum or porque no tiene sexo, se queja por todo, no es feliz, y él se
6 Astuto sistema hum ano diseñado para que ellos no se marchen con otra dejándonos solas con ios crios y sus pañales sucios.
Ana von Rebeur
pasa la vida jugando al tenis, porque, ¿quién quiere estar en casa con una m ujer en celo con cara larga porque él no la toca?
Es hora de que los hom bres sepan que una m ujer bien aten dida es una co m p añ era fenom enal que les perdona todo. Está de m ejor humor, es m ás indulgente y m ansa, se conform a con m enos y ni ve la m ugre que él va dejando por la casa. Hacer el am or nos cam bia los niveles de energía, nos quita la histeria, nos calm a y nos hace ver la vida color de rosa. Lo quieras o no, si en la cam a no pasa nada, senti mos que hay com o un m andato con el planeta que queda incumplido. Las m ujeres som os muy eficientes y nos m olesta m ucho estar con un m andato incum plido. Del sexo a que quedes em barazada hay un gran trecho, pero si tienes sexo, cum ples con tu parte de la especie y te tranquilizas. Ya he dicho que los hom bres quieren m ujeres felices. Pues si las quieren ver felices, harían bien en hacerles el am o r... o al m enos unos m asajes sensuales.
Y cóm o le explicas todo esto a tu marido? Pues dile: “Cariño, si cada perro dejara de m ontar a las hem bras porque ellas les gruñen cuando no están en celo, se extinguirían los perros”. A lo cual el quizás te responda: “¡Mejor! Igual no m e gustan los perros”. En cuyo caso, quizás debas re signarte a que se extinga la raza hum ana. O quizás sea el m om ento de conseguirte un m arido chino por Internet, ya que, pese a la limitación del gobierno respecto a la cantidad m áxim a de hijos, parece que los chinos son los únicos hom bres del planeta que no se ofenden porque ella los haya rechazado el m es pasado.