CHAPTER 4. EXTREMUM SEEKING CONTROL OF INJECTION TIMING IN A
4.1 Problem Formulation and Extremum Seeking Control Using a Soft Sensor
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Capítulo IV
Fig. 68
proporcionaran pequeñas modernizaciones. Todo lo anterior afecta la variabilidad y adaptación del discurso corporativo a públicos más jóvenes, y obstaculiza la diversificación de las temáticas del medio.
A partir los resultados del grupo focal, tipográficamente necesita variarse, modernizarse, “Representa el estilo de confección de los setenta y el tipo en el que se conformó quedó en desuso según los estándares de diseño a nivel internacional” (Díaz, en grupo focal con los periodistas, 4 de abril de 2011).
“El diseño del cabezal es provinciano, desactualizado, alejado de las tendencias actuales, no solo en el mundo, también en nuestro país” (Pérez, en grupo focal con los periodistas, 12 de enero de 2011).
Otras particularidades que afectan el diseño del cabezal coinciden con la capacidad del crecimiento marcario; no existe la cobertura completa del campo gráfico, los elementos que lo conforman no mantienen una relación integral. Vanguardia constituye una editora, con
publicaciones adicionales, a pesar de esto no existe una relación común entre el semanario y los tres suplementos. Tampoco se ha desarrollado una extensión de los signos gráficos: una síntesis que permita la identificación sin la necesidad de incluir la palabra completa.
Los principales aciertos del cabezal resultan la buena diferenciación del nombre de la publicación con respecto al resto de los elementos visuales y el color, que a pesar de las particularidades del cambio, es característico de la publicación e identitario de la provincia. A pesar de todo esto, le falta información visual, no se sabe si es diario o semanario; el genérico contiene una información ambigua e incompleta, generalmente este tipo de recurso resume qué es el periódico y a quién o a qué institución se rige. Además, sería importante darle más realce a la fecha de la publicación, pues si tomamos varias ediciones no existe ninguna diferencia en la parte superior. Adicionalmente la imagen de la estatua del Che es incompatible con la tipografía que presenta el lema (¿es un lema de la publicación o una alusión a la provincia?) en su parte inferior. Por último, el llamado en la parte derecha del cabezal formalmente no guarda ninguna relación con este.
Los problemas morfológicos recaen en la tipografía Futura, en su versión Bold Italic, y en
la similitud de las contraformas de las letras a y d, que hacen muy monótono el ritmo de la palabra; el problema del rasgo descendente de la g se compensa con la letra v en un nivel inferior, no obstante el peso visual y los grosores de esta última no concuerdan con los del resto de las letras. El uso de sombras en la palabra no aporta ningún rasgo distintivo a la identidad de la publicación. El empleo de línea de borde ocasiona problemas en el encaje de los colores negro y naranja en la imprenta, por último, la degradación del color negro en el genérico de la publicación debilita y complejiza la legibilidad
(Diezcabezas, en entrevista personal, 10 de mayo de 2011).
Méndez Calas, coincide en algunos puntos y agrega:
Hay soluciones como el “out line” negro y el degradado, presentes en el nombre y genérico del semanario, que atentan contra la calidad del impreso y no cumplen función alguna. Eso puede verse en las planas ya reproducidas. Además la introducción de una línea diminuta blanca, no esperada en la impresión, viene de un defecto presente y, a la vez, no contado en la pauta de su solución cromática. Me refiero a la presencia del comúnmente llamado desencaje, que ocurre cuando hay pautados colores diferentes, uno al lado del otro y el resultado no queda como se quiere. No puede ser que por capricho se cuele un tercer efecto, cuando en
verdad deberían ser dos los modelados.
El cabezal no resiste reducciones, por tanto como marca, no es versátil ante futuras aplicaciones. Cuenta con textos ilegibles como el de la imagen del Che. Además ya existe una publicación homóloga en la nación, me refiero al Guerrillero; pero si tiene que ser así, el diapasón de imágenes a tratar del Che resulta infinito, por tanto el provecho gráfico también lo es.
El genérico no dice nada y la fecha no documenta, aunque sea semanario la gente debe identificar a la publicación muchas veces por su fecha, aunque parezca poca cosa, eso vende, y es muy necesario. En esencia es un cabezal muy monótono, tipográficamente aburrido, no es una estructura clara, limpia, bonita (Méndez, entrevista personal, 16 de mayo de 2011).
Las manchetas de interiores (ver figura 69) guardan solo un vínculo con el cabezal: repiten el nombre del periódico en idéntica tipografía y menor puntaje, pero presenciamos una solución facilista, además el pensamiento martiano y la imagen del mártir (mancheta de la página dos) no establecen ninguna relación tipográfica con las formas del cabezal de portada. La modernización de este elemento depende de los recursos gráficos escogidos como base común para el rediseño.
Como concreté anteriormente al no estar
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Fig. 70 (Diezcabezas,2007)
pensado el cabezal para futuras aplicaciones, no resiste reducciones y en las páginas con folios luce mal. Estas situaciones hay que pensarlas. Un cabezal, también es una marca, una identidad. Mientras mejores resultados tengamos en sus aplicaciones, mayor calidad poseerá. Lo común entre todas las manchetas es una pobre identidad tipográfica y visual
(Méndez, entrevista personal, 16 de mayo de 2011).
En la mancheta de crédito se repite cada uno de los problemas anteriores, sin embargo es preciso la optimización de su espacio vertical, “las fechas y años históricos son importantes, pero no debe darse tanta relevancia en esa zona, menos cuando es la última página de la publicación” (Diezcabezas, en entrevista personal, 10 de mayo de 2011).
Con la revisión bibliográfico documental se encontró un punto de vista que también contribuye con el análisis del cabezal y las manchetas interiores. La manera de leer palabras es diferente de la de leer textos. La palabra necesita impacto, el texto, comprensibilidad (ver figura 70) . De ahí que las minúsculas en diseños cortos o de palabras, debido a las ascendentes y descendentes de la tipografía que aparecen de forma aleatoria, estorban. Las mayúsculas son capaces de crear bloques sólidos horizontales (Diezcabezas, 2005).
Resulta evidente que el conjunto cabezal, manchetas interiores y de crédito no conforma una unidad común, pues la identidad va más allá de la reiteración de un
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A partir del análisis de contenido realizado con la muestra se determinaron las características de las portadas maquetadas en el periódico. El Centro de Interés Visual (CIV) no constituye una de las mayores dificultades. Existe un predominio de CIV establecidos a partir del resalte de un recurso gráfico, un poco más de la mitad de la muestra mostraba dichas particularidades; no obstante, una porción considerable de esta contó con la inexistencia de este recurso en portada (ver figura 71). Esta particularidad repercute en la recepción del semanario, pues debe ser la primera, aquella plana que seduzca al lector.
Mario García (1989), uno de los autores más citado en el primer capítulo, determina que la portada tiene que llamar visualmente la atención para crear un conjunto atractivo. Ha de comunicar una serie de mensajes que pueden o no relacionarse unos con otros, y la forma de representarlos transmite inmediatamente su importancia al lector.
El resto de los CIV analizados constituyen lo que García (1989) denomina como encajado, es decir, combinaciones de varios elementos, que se reparten entre conjuntos de recursos gráficos (ver figura 72) y de titulares, (ver figura 73) como máximo gancho para el lector. La última de las opciones se detectó en solo una edición, pero aquellos casos en los que se mezclan varios elementos resultaron comunes. Las principales variantes encontradas fusionaban una o más fotografías con un titular, desplegado y a color. También se detectó, con el análisis de contenido, la unión entre el cabezal y elemento:
Se necesita saber cuáles son las características de la publicación. Luego identificar significaciones y rasgos de estilo que la distinguen. Establecer más adelante el concepto definitivo, su transformación visual, y por último, decidir cómo se va a revolucionar la publicación, con sus pautas o requerimientos a seguir. Solo entonces se podrá homogenizar el semanario, visto como un sistema integral de información, para que todos sus elementos armonicen entre sí ( Diezcabezas,en entrevista personal, 10 de mayo de 2010).
El documento que en estos momentos utiliza
Vanguardia como carta de estilo no establece ninguna normativa para la confección de la primera plana en general, sin embargo en otras pautas gráficas confeccionadas por estudiantes del ISDI, como parte del rediseño de periódicos, tales como Juventud Rebelde, Granma, Trabajadores y el semanario
Opciones, sí se referencia cada detalle de lo que vendría siendo la ventana del periódico. En cada una de ellas se explica el uso de los llamados, los titulares, los sumarios, la grilla, las características de los recursos gráficos e incluso los cambios previstos para una posible edición de luto.
Fig. 71 Fig. 72 Fig. 73
Fig. 75
Fig. 74 Fig. 76
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un titular que, combinándose, forman una gran masa de color, y por último, el conjunto que integran caricaturas (tamaño mediano) y titulares, que resalta la agrupación al estar rodeados de mucho blanco.
De todas estas situaciones se determinó que en más de la mitad de los casos se estableció correctamente el CIV (ver figura 74), pues resultaba fácilmente identificable permitiendo el recorrido por el resto de la plana; en un total de seis ejemplos los CIV existen, pero no destacan (ver figura 75) no obstante, en ocho casos resultó imposible identificarlos, de ahí que se le diera la clasificación de mal (ver figura 76).
El tipo de confección de portada influye directamente en las características del diseño. De las cinco opciones incluidas en el acápite teórico solo se encontraron las variantes de confección de contraste y equilibrio, (ver figura 77) en la que los artículos se distribuyen en posiciones irregulares dentro de la página, y la confección concentrada por zonas (ver figura 78), donde la mayor fuerza recae en el trabajo periodístico más importante de la edición y el resto de los elementos contribuyen a concentrar la atención en esa zona destacada. A pesar de que la segunda opción resulta más atractiva por el destaque que proporciona, solo se empleó en menos de la mitad de los casos.
En ocasiones, las fotos de primera no son las idóneas para desplegar, pues carecen de interés gráfico o su calidad no resulta la más adecuada. En otros casos, a partir de decisiones ajenas al diseño, las fotografías de primera plana no
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adquieren el tamaño necesario, pues se sustituyen por otro tipo de contenido (García, en grupo focal con los diseñadores, 8 de abril de 2011).
Estos puntos de vista se reflejaron también en el análisis de contenido, muy pocas portadas presentaron mayor peso de elementos gráficos (ver figura 79), aún cuando este recurso constituye una de las opciones esenciales para proporcionar dinamismo e interés a la plana. La principal tendencia se encontró en las confecciones que equilibraron el contenido gráfico con el cuerpo del texto (ver figura 80). Esta característica resultara idónea si habláramos de la estructura de las páginas interiores pero, sin lugar a dudas, en portada se precisa de imágenes que seduzcan al lector.
A propósito de lo anterior Méndez Calas resume las características de una portada atractiva y funcional:
…que atraiga, informe y venda la noticia por encima de publicaciones del mismo tipo en un estanquillo. Una primera plana es como un cartel. De hecho, existe un nombre similar al soporte para darles clasificación a portadas resueltas o pensadas con este método: las portadas de tipo póster. Y el cartel cómo soporte, está diseñado para llamarte la atención en la calle (…) e informarte de algo sin la necesidad de un intermediario. Eso mismo debe hacer la portada de un periódico. Y si puede verse por encima de las demás, mejor
(Méndez, en entrevista personal, 16 de mayo de
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2011).
Los datos anteriores guardan estrecha relación con los siguientes: tan solo seis primeras planas incluyeron fotos grandes (ver figura 81), y los pocos casos encontrados corresponden, en su mayoría, a ediciones del 2011. El peso de las fotografías se establece a partir de imágenes medianas, (ver figura 82) de ahí que el equilibrio entre texto e imágenes constituya una de las principales características de la primera plana del periódico en cuestión. Se encontró además una pequeña parte del conjunto de portadas, cubierta por fotos muy poco desplegadas (pequeñas), que no cumplen ninguna función.
Con el resto de los recursos gráficos la situación empeora. No se publicaron en primera infografías ni caricaturas grandes, se establece prioridad para los trabajos medianos (ver figura 83) y una ínfima parte para los pequeños (ver figura 84).
Los recursos gráficos tienen protagonismo en esta novela, pero en un papel de villano. Hay que convertirlos en héroes lo antes posible y veremos que hasta pueden ganar algún premio por mejor actuación. Hay que pensar bien el uso que se le da a estos recursos, que no tienen otro papel que el de apoyar, de forma efectiva, la información. No son elementos que se colocan para adornar simplemente, un periódico no es un árbol de navidad (Morán, en entrevista personal, 15 de mayo de 2011).
En todas las técnicas aplicadas se encontró que una de
Fig. 81 Fig. 82
las mayores fortalezas del periódico aparece con el colectivo de Melaito y sus caricaturas; no obstante, constituye un recurso subutilizado, pues el total de la muestra asciende a cuarenta y un periódicos, y en solo dieciséis de ellos se hallaron caricaturas en primera plana. Otorgarle mayor protagonismo a la caricatura aportaría grandes variaciones al diseño, concibiéndolo más interesante y llamativo. De igual forma, fortalecería la identidad de la publicación.
Con la ilustración sucede de forma similar. Resulta también un recurso subutilizado, pues solo tres de los trabajos de este tipo adquirieron grandes proporciones (ver figura 85). Con las medianas (ver figura 86) tampoco se alcanzó una cifra significativa. El mayor peso recayó en las ilustraciones pequeñas (ver figura 87).
A pesar de todo lo anterior los tipos de encuadre determinaron un equilibrio entre estructuras horizontales y verticales. Se detectaron, además, fotografías con encuadres irregulares (ver figura 88) a partir del empleo de software de procesamiento de imágenes; no obstante, salta a la vista que el equipo de diseñadores necesita mayor especialización en este tipo de herramientas.
Con el análisis se determinó que la mayoría de las imágenes publicadas carecen de pie de foto y que cuando se incluyen dentro de la composición, debajo, resulta la ubicación más frecuente y justificada, la forma más reiterada, lo que crea una tendencia y posible identificación. Esporádicamente el pie aparece a un
Fig. 87 Fig. 88
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lado y sobre la foto, en recuadro blanco o entre líneas horizontales.
Una parte significativa de los recursos gráficos publicados presentan mala calidad, y los errores más frecuentes son de iluminación, enfoque, impresión y pixelaje, sobre todo en ilustraciones pequeñas y fotos de archivo.
Vanguardia necesita vender sus productos comunicativos, no por un precio, sino por la aceptación, por la preferencia informativa. Esto solo se logra con confecciones que motiven y estimulen la atracción del lector. Como el medio no depende de las ventas para sobrevivir, no tiene competencia en un estanquillo, resulta que cada semana se editan semanarios sin pensar en el receptor (Lay, en entrevista personal, 19 de abril de 2011).
La diagramación de portada resulta otro elemento determinante para el diseño. No existe en esta porción del periódico un formato de columnas establecido, constantemente se construyen combinaciones con estructuras de diferentes dimensiones, que siempre aparecen justificadas. Esta diversificación podría aportar variedad, pero también conspira en contra de la formación de un patrón, que sin caer en la rigidez, responda a una identidad.
Todo lo contrario sucede en el momento de analizar los módulos en los que se ubican los bloques de texto. Las estructuras más repetidas constituyen dos módulos horizontales (ver figura 89) y dos verticales (ver figura
Fig. 90
90),
ambas direcciones, que aportan mayor dinamismo, además la misma estructura reticular suele repetirse en varias ediciones consecutivas.
La violación de las líneas guías establecidas con la grilla resultan una constante en el diseño. Muy pocas ediciones, vistas con el análisis de contenido, respetan estas estructuras (ver figura 91 y una porción considerable, simplemente, no lo hace (ver figura 92), pues cada artículo persigue un orden común y no a una disposición general de toda la plana; un tercer caso, muy común, es cuando las columnas de texto responden a una estructura establecida y concreta, pero las líneas de l o s r e c u r s o s g r á f i c o s r o m p e n e s t e r i t m o constantemente, y si bien puede utilizarse en algunas ocasiones, buscando contraste, el abuso de este recurso no resulta recomendable. Además de todo lo anterior, se puede establecer como tendencia, que en la mayoría de los casos, solo el orden de las fotos y las líneas del artículo principal respetan la retícula, el resto de los elementos responde a otras estructuras.
“Romper con las líneas guías conducirá al caos, al manejo por el gusto propio y no el de una pauta. Hágase la misma pregunta con un proyecto arquitectónico, aunque parezcan especialidades diferentes, sin normas, tampoco se puede” (Méndez, en entrevista personal, 16 de mayo de 2011).
Con el objetivo de diferenciar dos artículos se varía el número de columnas, característica que retribuye a la variedad, pero en otros casos, aun cuando se mantenga en contadas ocasiones aparecen conjuntos en
);
Fig. 91
tipográfico, buscar una familia o varias de ellas, con diversas variantes, para obtener una gama completa de pesos visuales que cubra las necesidades de diseño, no solo en los titulares de las noticias principales, también en los créditos de autor, crédito de fotografía y/o ilustración, sumarios, así como el uso o abuso de la capitular para empezar el texto de la noticia, ¿será que no hay otra solución para decirle al lector que ese es el inicio del texto?
(Diezcabezas, en entrevista personal, 10 de mayo de 2011).
Este es uno de los elementos del diseño con mayor interés por parte de la dirección del periódico; no obstante el semanario precisa de primeras planas con mayor peso de imágenes y no de texto, de primeras que atrapen, a simple vista la atención del lector (García, en grupo focal con los periodistas, 4 de abril de 2011).
De igual forma, también urge una identidad para la confección de las portadas, sin caer en directrices fijas. La portada necesita un sello, que pudiera establecerse a través de la consolidación de los comentarios gráficos, e implante un estilo de primera acorde con la historia gráfica. Asimismo, esta técnica permitió determinar que el estilo de primera no se corresponde con lo que el lector va a encontrar en interiores (González, en grupo focal con los periodistas, 4 de abril de 2011).
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la misma cantidad de columnas en los trabajos, estas no coinciden en sus líneas a causa del trabajo desordenado