8. Evolution of construction: practice and theory
8.2 Problems of construction management
Atendiendo a finalidades didácticas nos proponemos en este artículo encarar los conceptos de oración, enunciado y proposición haciendo uso de los aportes habidos en los enfoques normati- vos, estructurales y generativo-transformacionales de la gramática. Nuestro interés es pedagógi- co y por ello nos abocaremos a dilucidar ciertos conceptos claves que aún gozan de una percep- ción errada en el trabajo didáctico en lenguaje.
1. La oración: enfoque enunciativo versus enfoque gramatical
Dos son los enfoques que han marcado el estudio de la oración: uno, el enfoque enunciativo; otro, el enfoque gramatical. Veamos en qué consisten cada uno de ellos.
1.1. El enfoque enunciativo
Según este enfoque se denomina oración a cualquier unidad del idioma que tiene sentido en un contexto comunicativo. Un morfema (pre), una palabra (hermoso), un sintagma (en esa casa), una construcción (los niños juegan en el patio) son oraciones en la medida en que un hablante las utiliza en situaciones de comunicación específicas: pre, dicha por alguien como respuesta a la pregunta ―¿cuál es el prefijo en la palabra prenatal?‖; hermoso, expresada por alguien ante la vista externa del Museo Tumbas Reales de Sipán, en Lambayeque; en esa casa, manifestada por alguien que le señala al taxista donde debe estacionarse; los niños juegan en el patio, dicha por alguien a quien se le ha preguntado por qué hay tanto ruido en el patio del colegio. Cada una de esas formas contextualizadas constituye enunciados, es decir, lenguaje hablado, dicho y manifestado, que delimita un sentido específico, gana para sí una significación de uso en virtud del contexto que le sirve de marco. Esos enunciados, se dice, son oraciones.
La oración, por lo tanto, al ser asociada con el enunciado termina siendo asumida como una unidad de comunicación. Para que haya oración tiene que haber contexto, sentido y relación comunicativa entre participantes. Bajo este enfoque, cuando se examina el problema de la es- tructura de la oración (¿cómo está constituida?) se llega a establecer propuestas como las si- guientes: oraciones amembres, un solo bloque lingüístico; oraciones unimembres, sólo predica- do; oraciones bimembres, con sujeto y predicado; oraciones trimembres, con sujeto y predicado más un circunstante.
Precisamente, los ejemplos pre, hermoso, en esa casa serían casos típicos de oraciones amem- bres pues ellas no pueden ser segmentadas en sujeto y predicado ya que en su estructura no los tienen, constituyen un solo bloque estructural, de ahí su nombre de amembres (‗sin miembros‘). No tienen sujeto ni predicado pero, al ser enunciados, sí poseen sentido, es decir, significan algo en el contexto comunicativo. La presencia del sentido es la que les da el estatus oracional.
47 1.2. El enfoque gramatical
A la inversa, un enfoque gramatical propiamente dicho, entiende que la oración es aquella es- tructura que dispone de sujeto y predicado. Por tato, los ejemplos anteriores, pre, hermoso, en esa casa no serían oraciones; se trata, respectivamente, de morfema (pre), palabra (hermoso) y sintagma (en esa casa): no son oraciones. Que esas formas adquieran sentido al ser utilizadas en un contexto comunicativo los transforma en enunciados (hechos de habla) pero no en ora- ciones (hechos de lengua). En el enfoque gramatical un enunciado no es una oración. Ambos son realizaciones lingüísticas que pertenecen a planos diferentes y no son equivalentes ni idénti- cos.
El enunciado (lo dicho = realización lingüística) se manifiesta en el habla, en el contexto de uso, en el instante en que un hablante pronuncia –o escribe– algo: el morfema pre se transforma en enunciado cuando alguien lo pronuncia como respuesta a la pregunta ―¿cuál es el prefijo en la palabra prenatal?‖ (en una sesión didáctica del curso de lenguaje), la palabra hermoso se con- vierte en enunciado cuando alguien la expresa ante la vista externa del Museo Tumbas Reales de Sipán (durante una primera visita a dicho museo), el sintagma en esa casa se transforma en enunciado cuando alguien la manifiesta señalándole al taxista donde debe estacionarse (acer- cándose al punto de llegada donde solicitó que se le traslade). Enunciar es decir algo en una situación de comunicación. Su ámbito es la realización verbal. Todos producimos enunciados en el instante en que hablamos.
La oración (lo por decir = virtualización lingüística), en cambio, existe sólo a nivel de lengua, no de habla. Es oración la construcción los niños juegan en el patio en la medida en que en su estructura se establece una relación de predicación entre un elemento del que se dice algo (el sujeto) y un elemento que es el que dice ese algo (el predicado). La oración es tal porque predi-
ca, porque ora, pero en un plano virtual, no real, es decir la oración predica antes de ser dicha o
hablada, por eso se dice que ella es virtual (su existencia la adquiere en la lengua), no es actual (su existencia no la adquiere en el habla). Este rasgo predicador es el que le asigna a la oración su estatus de unidad comunicativa virtual. La oración, aun cuando todavía no sea hablada (enunciada) ya tiene en sí misma, en su estructura, la relación sujeto + predicado, relación que le da un estatus potencialmente comunicativo. Cuando alguien a quien se le ha preguntado por qué hay tanto ruido, responde los niños juegan en el patio está transformando esa oración en enunciado. De tal modo, la estructura los niños juegan en el patio será oración debido a su pre- dicación estructural, en el plano de la lengua (ámbito de las posibilidades verbales), y será enunciado, debido a su realización situacional, en el plano del habla (ámbito de las actualizacio- nes verbales). Un enfoque gramatical solamente se justifica si estudia la oración en su predica- ción virtual, no en su actualización real. La gramática estudia la organización potencial de la lengua, sus estructuras virtuales. La pragmática estudia la realización actual del habla, sus es- tructuras ejecutadas. En otros términos, la oración es teorizada por la gramática; el enunciado es teorizado por la pragmática.
2. Un enunciado no es una oración, una oración no es una proposición, una proposición no es un enunciado
En su libro Vivir para contarla Gabriel García Márquez escribe: “Creo que la esencia de mi modo de ser y de pensar se la debo en realidad a las mujeres de la familia y a las muchas de la servidumbre que pastorearon mi infancia”. Ante dicha cita, hacer lo siguiente: leer la cita en voz alta. Volver a leerla en voz alta. En las dos lecturas: ¿se ha producido la misma oración?; ¿se ha producido el mismo enunciado?; ¿se ha producido la misma proposición? ...
48 2.1. En las lecturas realizadas, se ha hablado dos veces, se ha producido dos hechos físicos dife- rentes, la voz se escuchó dos veces: del silencio se pasó a hablar (primera lectura oral); luego vino otro silencio; después se habló nuevamente (segunda lectura oral); posteriormente vino otro silencio. Así: Silencio + Primera lectura [Creo que la esencia de mi modo de ser y de pen- sar se la debo en realidad a las mujeres de la familia y a las muchas de la servidumbre que pastorearon mi infancia] + Silencio + Segunda lectura [Creo que la esencia de mi modo de ser y de pensar se la debo en realidad a las mujeres de la familia y a las muchas de la servidumbre que pastorearon mi infancia] + Silencio. Este ejercicio demuestra que se ha producido dos enunciados diferentes. Cada lectura oral realizada constituyó un enunciado diferente. A pesar que se pronunció las mismas palabras, los enunciados producidos son dos, se usó dos veces el idioma. «Un enunciado es cualquier fragmento de habla producido por una persona, antes y después del cual se produce un silencio por parte de esa persona (…) un enunciado es el uso que hace un hablante determinado, en una ocasión determinada, de un fragmento de la lengua, que puede ser una secuencia de oraciones, o un sintagma, o, incluso, una sola palabra» (Hurford y Heasley 1988, p. 26).
En el idioma hola es una palabra, mi libro de historia es un sintagma, lea el diario es una ora- ción. Palabra, sintagma y oración son hechos idiomáticos, existen virtualmente en la lengua, son signos que forman parte de los esquemas del idioma. Palabra, sintagma y oración se convierten en enunciados cuando alguien los pronuncia en situaciones comunicativas particulares, cuando los habla, dice o enuncia. Pedro saluda con un hola a su amigo; María dice mi libro de historia solicitando a un compañero de clase la devolución del libro prestado hace una semana; Luis intenta convencer a un señor acerca de la certeza de una noticia diciéndole lea el diario. Pedro, María y Luis, en situaciones comunicativas diferentes, han producido enunciados distintos. Ca- da uno de ellos eligió una unidad del idioma y la convirtió en enunciado. Pedro eligió una pala- bra (hola), María un sintagma (mi libro de historia), Luis una oración (lea el diario). Palabra, sintagma y oración, en tanto son habladas, se convierten en enunciados.
En el idioma En el uso del idioma
hola palabra hola enunciado mi libro de historia sintagma mi libro de historia enunciado lea el diario oración lea el diario enunciado
No se requiere de hablantes y unidades diferentes para que haya enunciados diferentes. Un mismo hablante puede convertir una misma unidad del idioma en enunciados distintos. Pedro, a las 8 de la mañana se encuentra con un amigo de barrio y le dice hola; a las 11 de la mañana ve a un compañero de trabajo y lo saluda con un hola; a las 9 de la noche ingresa en una tienda para comprar cigarrillos y saluda al dependiente diciéndole hola. Ha producido tres enunciados distintos usando la misma palabra. Las tres enunciaciones de hola (una misma palabra) consti- tuyeron hechos físicos diferentes (tres enunciados).
Si señalo un objeto del aula (por ejemplo, la mesa) y solicito a cada uno de los estudiantes que mencione el objeto que he señalado, resultará obvio que cada quien me dirá: mesa, mesa, mesa, mesa, mesa, etc. Cada estudiante produce un enunciado diferente utilizando una misma palabra, una palabra que su idioma, en este caso el español, le provee.
Las palabras, sintagmas y oraciones en tanto pertenecen al idioma conservan su significado
49 (sentido). El hola enunciado por Pedro puede comunicar: (a) <provocación> a las 8 de la maña- na (pues el amigo a quien saluda lo agredió verbalmente la semana anterior); (b) <cordialidad> a las 11 de la mañana (pues desea iniciar un diálogo sobre un asunto de su interés), (c) <aten- ción inmediata> a las 9 de la noche (pues requiere que le vendan inmediatamente los cigarri- llos).
2.2. En las lecturas realizadas anteriormente de la cita de García Márquez, también se ha produ- cido la misma oración. Considerando que la oración pertenece al idioma, es la misma unidad la que se leyó. La oración es una estructura abstracta que se define por la función de predicación que se establece entre el verbo y ciertos sintagmas nominales. Es oración la estructura: Sn (sin- tagma nominal) + V (verbo) + Sn (sintagma nominal). Estructura básica que obviamente, me- diante el principio de expansión sintagmática, puede tornarse en una estructura compleja (ora- ción compuesta). La cita leída: Creo que la esencia de mi modo de ser y de pensar se la debo en realidad a las mujeres de la familia y a las muchas de la servidumbre que pastorearon mi in- fancia, se estructura de la siguiente manera (y esta estructura se mantiene en cualquiera de las enunciaciones de la oración): Sn (yo) + Verbo (creo) + Sn [[QUE + O1 [Sn (la esencia de mi modo de ser y de pensar) + Reflex (se) + Sn (la) + Verbo (debo) + Sp (en realidad) + Sp (a las mujeres de la familia) + y + Sp (a las muchas de la servidumbre) + Que + Sn (ellas) + Verbo (pastorearon) + Sn (mi infancia)]] ]*. Se trata de una estructura compleja cuya base está dada por la relación Sn + Verbo + Sn. El segundo Sn está conformado por otra oración, subordina- da, que funciona como Sn objeto directo respecto al verbo. Es una oración.
La oración como unidad idiomática también tiene significado. Pero su significado es sintáctico. La oración es una unidad idiomático-sintáctica, se define por las relaciones combinatorias esta- blecidas entre distintas subunidades, los sintagmas nominales y el verbo. La construcción la niña mira el cuadro es una oración porque ella contiene el esquema Snsujeto + V + Snobjeto. En dicho esquema se formalizan las unidades la niña, mira y el cuadro. Y no solo estas unidades sino cualquier unidad del idioma con posibilidades combinatorias: Snsujeto + V + Snobjeto (la niña + mira + el cuadro); (mis amigos + escriben + un cuento); (esa señora + compró + un juguete); (¿tú + patearás + la pelota?). La oración la niña mira el cuadro, sea enunciada en cualquier con- texto comunicativo, mantendrá siempre la misma estructura sintáctica: Snsujeto + V + Snobjeto. La oración fue la unidad privilegiada del análisis estructural y generativo-transformacional. Actualmente, con el auge la lingüística del texto, la oración ha perdido ese privilegio, el cual ha sido asumido por el texto. Los esquemas sintácticos que se utilizan en el análisis actual son tex- tuales (mecanismos de cohesión), ya no oracionales. El concepto moderno de microestructura es clave al respecto. Esto sin embargo, no ha conllevado la eliminación de la oración como unidad analítica, su estudio se conserva y continúa resultando productivo para el conocimiento de los mecanismos organizativos de los idiomas.
2.3. En las lecturas de la cita de García Márquez, además, se ha producido la misma proposi-
ción. Es decir, la misma estructura semántico-cognitiva que subyace a toda oración y a todo
enunciado. Una proposición constituye el esquema cognitivo que asevera algo sobre lo que acontece como evento en el mundo.
Según el enfoque propuesto por la semántica generativo-transformacional, la proposición orga- niza entidades mentales (los argumentos) vinculadas por relaciones de predicación (el predica- do). Todo predicado dice algo de algo (predica), y en este decir define las posiciones argumen-
50 tales. Por ejemplo, el contenido semántico del predicado caminar define posición para un argu- mento: ‗alguien que camina’; ―caminar‖ es un predicado monoargumental: argumento alguien + predicado caminar; el contenido del predicado golpear define posición para dos argumentos: ‗alguien’ que golpea’ y ‗alguien’ o ‗algo que es golpeado’; ―golpear‖ es predicado biargumen- tal: argumento alguien + predicado golpear + argumento alguien (o algo); el contenido del pre- dicado entregar define posición para tres argumentos: ‗alguien que entrega’, ‗alguien que reci- be lo entregado’ y ‗algo que es entregado’; ―entregar‖ es predicado triargumental: argumento alguien + predicado entregar + argumento alguien + argumento algo.
La proposición siempre subyace en los esquemas sintácticos de una oración declarativa: José camina, el profesor golpeó la mesa, el canillita entregó el periódico al policía, o la mañana está calurosa, la clase se inicia a las 3 de la tarde, el domingo es día no laborable, todas ellas aseveran algo sobre lo que acontece en el mundo. Los predicados proposicionales se formalizan en los esquemas sintácticos de los verbos, y los argumentos proposicionales se formalizan en los esquemas sintácticos de los sintagmas nominales. Estos esquemas proposicionales y oracionales son los que se enuncian en el hablar.
Proposición
argumento predicado Argumento
(alguien) (golpear) (algo)
Oración
sintagma nominal verbo sintagma nominal
(el profesor) (golpeó) (la mesa)
Enunciado
Dicho dicho Dicho
[el profesor] [golpeó] [la mesa]
La cita de García Márquez tiene el siguiente esquema proposicional: alguien + creer + algo.
En resumen, para los enunciados, oraciones y proposiciones existen estudios particulares: los
enunciados son estudiados por la pragmática; las oraciones por la sintáctica; las proposiciones
por la semántica. Para los enunciados, oraciones y proposiciones existen juicios de valor especí- ficos: los enunciados son valorados como adecuados e inadecuados; las oraciones como co- rrectas o incorrectas; las proposiciones como congruentes o incongruentes. Para los enuncia- dos, oraciones y proposiciones existen competencias específicas: los enunciados se rigen por una competencia expresiva; las oraciones por una competencia idiomática; las proposiciones se rigen por una competencia elocucional.
Referencias bibliográficas
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