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9. Causes of construction performance problems

9.4 Results from prior research

Pero la Gramática tiene interés no sólo en los textos de Internet; también hay que informar sobre los aspectos morfológicos y sintácticos que representan en algún sentido novedades o tenden- cias nuevas. Así, a nadie se le escapa que el prefijo o seudoprefijo e- (de electronic) empieza a generar nuevos sustantivos que designan nociones relacionadas con la Informática. Hoy se es- cribe e-business, e-comercio, e-vídeo y muchas otras palabras. Frente a los prefijos normales, que se escriben junto a la base léxica, pero sin guión, (excepto ex-+sustantivo), este seudoprefi- jo se escribe con guión. Parece, pues, que los morfólogos y los ortógrafos deberán seguirle la pista.

Otro de los prefijos o, mejor, elemento comparativo, propio del ámbito informático es ciber. Con él se han formado, entre otras, las palabras ciberespacio, cibercafé y ciberadicción. Y con hiper, se habla de hipertexto, hipervínculo e hiperenlace.

En lo que a la sufijación se refiere, debe reseñarse la tendencia a generar verbos neológicos con -ear (chatear, formatear y, más modernamente, cliquear o clickear), al lado de otros con -izar, sufijo enormemente productivo en castellano en los últimos tiempos: informatizar, digitalizar, inicializar, computadorizar o computarizar. El sufijo -eo lo tenemos en chateo y escaneo, y - alia es familiar en Informática como Letralia, navegalia, oralia, Hispanalia, muestralia, entre muchos otros. No nos olvidemos del ya añejo disquete y su derivado disquetera.

Con el componente net inglés se han formado compuestos como Internet, Intranet, Telnet, BIT- NET, ETHERNET y, con el orden cambiado, Netiquette (de net+etiqueta).

Como elementos neológicos deben tenerse en cuenta, entre otros, los acrónimos módem, CD- ROM, emoticono, bit, kilobit, Telemática, telecos (las telecos: las telecomunicaciones). Y son muchos los sustantivos formados con siglas como http (hipertext transfer protocol), la WWW (World Wide Web), los SMS, el SPAM, el PC, una URL, la CPU, etc.

En lo que al género se refiere, el diccionario deberá recoger la palabra Internet como ambigua en cuanto al género, pues se usan indistintamente el/la Internet. Este sustantivo, además, presen- ta algún rasgo de nombre propio cuando, además de escribirse con mayúscula inicial, puede funcionar como sujeto sin artículo y sin otros determinativos: «Internet apasiona a los jóvenes». La palabra web presenta igualmente dos géneros, pero no son equivalentes o, lo que es lo mis- mo, no se trata de un sustantivo ambiguo: cuando se habla de la web se alude a la palabra pági-

87 na; cuando se habla de el web, se omite la palabra sitio. No obstante, en otros casos, los sustan- tivos elididos son los masculinos servidor [web], navegador [web], correo [web], espacio [web]. Los problemas gramaticales del número son también numerosos. No se sabe si debe dejarse la palabra web invariable en el sintagma páginas web o si debe añadírsele una -s (páginas webs). Yo he visto ambas formas. Incluso cuando web se ha usado como sustantivo no apositivo y sin determinativos, siempre he visto webs: «es mejor acudir a webs». Este texto apareció en el dia- rio El País de 17-6-2001, en la página 3 de su suplemento «Negocios». Incluso podría propo- nerse el plural webes, como de club tenemos clubes; pero este plural sería totalmente anómalo porque la -b no es consonante final española. Habrá que ver también cómo se pluralizan pala- bras como intranet (yo he visto «las intranets»), o los sustantivos software y hardware, o hacker y cracker, si no reciben traducción en castellano. No parecen descabellados los plurales respec- tivos hárdwares, sóftwares, háckeres y cráckeres (quizá háqueres y cráqueres). Más problemas presenta el plural del nuevo sustantivo puntocom. En efecto, esta palabra que ha surgido con valor adjetival en sintagmas como empresas puntocom, se ha convertido en sustantivo cuando se habla de las [muchas, miles...] puntocom. ¿Pluralizamos en puntocomes o, como hacen algu- nos, en puntoscom? Lo razonable, dada la complejidad del neologismo en su configuración mor- fológica, sería dejarlo como invariable. El problema se plantea cuando aparece la palabra sin determinativos: «ya no aceptan puntoscom»; «hasta 60 000 personas han sido despedidas en lo que va de año en puntoscom». (El País, ibídem). Y si se registra chat, habrá que pensar en un plural chats (no *chates), como se hará con argots y robots, y como se hace con mamuts, plural más razonable que el forzado mamutes, aunque hay que reconocer que fagot presenta los plura- les fagots y fagotes. Por su parte, tanto clic como clip deberán hacer sus plurales como clics y clips.

Uno de los rasgos más sobresalientes del lenguaje informático es el de la abundancia de las es- tructuras sintácticas apositivas. Unas veces el sustantivo en aposición puede ser prefijal como antivirus en programa antivirus (como los neologismos faros antinieblas, dispositivo antirrobo o productos antipolilla en la lengua estándar) o hipertexto en documentos hipertexto. Otras ve- ces es un sustantivo normal como en correo basura (formado igual que contrato basura o comi- da basura en la lengua general), menú Herramientas, campo Dirección, comando Opciones de Internet, entre muchos otros. No son raras las estructuras apositivas con el segundo sustantivo como nombre propio (entorno Dos, entorno Windows), o como nombre extranjero. El caso más significativo se da con web: página web, gente web, navegador web, servidor web, correo web, etc. Pero la estructura apositiva más llamativa es aquella en que el elemento apositivo es una palabra siglada, a veces con cifra incluida: menú OSD, entrada DV, pantalla LCD, terminal RSDI, redes UMTS, Pocket PCiPAQ, sonido MP3, tarjeta PCMCIS S-6 K, líneas RDSI y ADSL, memoria RAM, dirección IP, código (página, documento) HTML, dominios DNS, programa ICQ, sistema operativo MS-DOS, tecnología WAP, lector CD-ROM, Dispositivo 3G, etc. Con frecuencia, los elementos apositivos siglados pueden funcionar como autónomos: los SMS, el SPAM, el IRC, el DVD, el DVB, una URL, la CPU, la http, un PC...

Pueden considerarse también estructuras apositivas aquellas en que aparece como segundo componente la construcción preposicional inglesa on line (en español, en línea), que aparece unas veces en una sola palabra (online), otras en dos (on line) y otras con guión (on-line). Así, tenemos empresa online, agencias online, formación (educación) on line, servicio online, traba- jo online, rincón online, mensajería online, soluciones online, reserva online, pago online, [ha- cerlo de] forma online, etc. Se habla de la online, como elemento autónomo, y llega a emplearse como un adjetivo en estructuras de superlativo relativo: «La Agencia Tributaria, la más online

88 del mundo», y como adverbio en «debemos seguir online las tendencias...» (en ABC, suplemen- to «Tecnologik@», 28-6-01, p. 7). Incluso he detectado en el diario El País (ibídem), la estruc- tura apositiva con el antónimo offline: «jugadores offline».

Una aposición especial es la de dominios .es por aparecer en la estructura el punto que precede a .es. También se sustantiva este componente: Los.es.

Por último, debemos reparar en usos retóricos como el de clic en «Todas [las lenguas grandes y pequeñas] están a un clic de distancia» (El País, ibídem); en el uso de Red, con mayúscula dia- crítica para resaltar su uso antonomásico; el adjetivo relacional virtual en tantos sintagmas (re- cetas virtuales, encuentros virtuales...), que a veces se convierte en adjetivo calificativo: besos (abrazos...) virtuales; en las locuciones verbales como hacer clic, hacer doble clic, o nominales (autopistas de la información, disco duro, tecnologías de la información [de la comunicación], pirata informático...); en el empleo de un sustantivo con forma latina, pero que nos ha llegado desde el inglés como multimedia, usado bien solo: el/los multimedia, bien en aposición: sistema [información] multimedia (se podría hacer un esfuerzo de adaptación al castellano en multime- dio/-os); en el empleo de verbos con regímenes diferentes de los de la lengua estándar, como colgarse [el ordenador], o bajarse alguien un programa, una imagen, un archivo, etc.; en el plu- ral tecnologías, muy próximo a otros también modernos como las políticas o las libertades, es decir, sustantivos abstractos usados en plural como concretos; en los mensajes cortos que se envían desde la Red a los móviles utilizando abreviaturas muy violentas gramatical y ortográfi- camente, hasta el punto de que una preposición como para se escriba (y quién sabe si se leerá) xa; en el empleo técnico del verbo visualizar, o en el de reiniciar, que en la Red no es sinónimo de reanudar, o en la expresión fijada GUARDAR COMO.

En fin, se ha podido ver que hay ciertos rasgos gramaticales destacables, aunque no claramente idiosincrásicos, de los textos en Internet, pero también una gramática especial en el lenguaje usado en torno a la Red.

Notas

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Unidad IV