Aún prevalece, aunque diversificado, el carácter comercial y de servicios propio del barrio, nutrido además con una participación –no menor- de algunos migrantes en el rubro, fácilmente identificables en Calle Cuba, Puerto Rico, Literato de Azorín, por mencionar algunas. Al respecto,
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Concentra buena parte de los negocios étnicos de la ciudad (entre 180-190 aprox., básicamente de chinos, marroquíes, latinos y senegaleses) Torres, 2007.
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se distingue entre locales de comercio étnico, por un lado, y comercio migrante56, por otro, (relativo al rubro escogido por estos últimos). Mientras entre los primeros emergen elementos materiales propios de la cultura de origen en destino, en los segundos surge un componente transnacional vinculado al uso social que adquiere por ejemplo el locutorio, como lugar donde el aquí y el allá se confunden, las relaciones sociales se retroalimentan y los roles se perpetúan.
Comercio étnico: Este tipo de comercio, gestionado y regentado por población migrante, se caracteriza por la venta de mercancía propia de la cultura de origen en los contextos locales. Independientemente de la subjetividad contenida en la elección de estos rubros comerciales, lo cierto es que estos productos originarios, se transfieren al país de destino, convirtiéndose en materia prima para el desarrollo de una actividad económica. En el caso de Ruzafa encontramos, las carnicerías Halal, algunos bazares de ropa árabe, restaurantes africanos, latinoamericanos entre otros.
Comercio Migrante: Este tipo de comercio, gestionado o regentado por migrantes, se caracteriza por la venta de mercancía ordinaria. A diferencia del comercio étnico, este no se constituye a partir de elementos materiales de la cultura del origen, sino estos pueden aparecer de manera ocasional, como complementarios al comercio ofrecido. Dentro de esta clasificación, por ejemplo, podríamos distinguir las tiendas de venta de frutas y verduras a cargo de población pakistaní, algunos bares más tradicionales españoles ahora a cargo de población china y así también los locutorios (para el caso de Ruzafa regentados principalmente por población marroquí y latinoamericana)
Los espacios de comercio, consumo y servicios, como micro emprendimientos de parte de la población migrante, ya sea mediante el comercio migrante (locutorios, comercio chino) o étnico (restaurantes de comida, venta de productos típicos, por mencionar algunos) adquieren una connotación más social que tiende a trascender la transacción puramente económica.Algunos de los más mencionados por la población migrante latinoamericana entrevistada: los locales de abastecimiento al interior del Mercado (de ecuatorianos), la panadería peruana, el “Agapito” de venta de productos latinos, dispuestos en las afueras del mismo. En calles aledañas el Bar Boliviano ubicado en Sueca, y una panadería colombiana. Uno de los entrevistados referido al “Agapito”, señala:
“Eso se convierte en un centro de reunión a raíz de que por ejemplo no podemos olvidar la salteñas57, tomar una cerveza paceña que es de allá… entonces vas, compras una salteñita y al día siguiente vas compras una salteñita y es tu amigo, viene otro a comprar otra salteña y es tu amigo, ya conversas y se hace como un centro de reunión. Ahí el tema laboral también como que se da,
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Es preciso señalar que el propósito de graficar esta distinción referida a las formas de apropiación económica, asumidas por el comercio, responde a fines explicativos, que en la práctica no necesariamente aparecen como un tipo ideal puro.
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Empanada típica boliviana.
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“¿dónde hay trabajo? mientras se come una empanadilla, ya se contactan unos con otros y más todavía los sábados y los domingos se encuentran” (Migrante boliviano)
La Imagen Nº2, da cuenta de lo anterior y retrata al “Agapito”, concurrido local de productos latinos, donde suele acudir población latinoamericana -no solo del barrio sino de diferentes localidades de la ciudad -, en busca de comidas y bebidas típicas, contactos laborales y conversación. Este local como una forma de apropiación material del espacio, como un micro-espacio etnificado que concentra a al colectivo latinoamericano (Torres), opera además como un elemento simbólico de centralidad casi exclusivamente migrante, como lugar de sociabilidad -en su mayoría entre ecuatorianos, bolivianos y colombianos- debido a que entre su clientela no se observa un mayor involucramiento de la población autóctona.
Imagen Nº2: Apropiación económica del espacio en Ruzafa
Fuente: Calles del Barrio Ruzafa 2011-2012. Elaboración propia58
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Desde el centro a la derecha de la fotografía se trata de Migración latinoamericana (en las cercanías del Mercado de Ruzafa). Desde el centro hacia la izquierda predominan imágenes de comercio oriental y árabe.
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Algo muy similar ocurre los domingos, al interior del locutorio ubicado en Carrer dels Tomasos en las cercanías del Mercado, donde el dependiente de origen brasileño, -en una mesa improvisada al fondo del lugar-, ofrecía cerveza a la clientela asidua, que encontraba conversación y tal vez consuelo, con un otro en circunstancias similares. El domingo, era el día en que la mayoría de los migrantes (generalmente ecuatorianos y bolivianos) tomaba contacto con sus familiares “del otro lado del charco”. Una atmosfera más bien melancólica circundaba este espacio semipúblico, y encontraba su haber en la condición misma del migrante, alejado del núcleo familiar más próximo, obligado a lidiar con la transnacionalidad de los afectos59. La siguiente cita, extraída de una conversación entablada con una migrante boliviana, da cuenta de esto último:
“¿Me contabas que tienes amigos acá?
Si ahí al frente tengo un amigo de Brasil, el del locutorio, muy amable él se pone triste...con el siempre hablamos, me cuenta de su familia como están…Claro, todos los inmigrantes nos sentimos mal, no hay a quien avisar de las cosas que te pasan, a veces uno la retiene no se puede desahogar y yo creo que cuando una persona se desahoga está tranquilo” (Migrante boliviana)
La idea de transnacionalidad, referida a una posible dualización de las vidas de los y las migrantes como lo diría Blanco (2006), en un ir y venir entre origen y destino. En este sentido, podría decirse que el locutorio como espacio de comercio migrante además de facilitar el intercambio y las relaciones sociales periódicas entre población migrante –ejemplificada en la práctica habitual en torno a la mesa improvisada del día domingo- deviene en la configuración de este como un espacio social transnacional, determinado por las relaciones estrechas entre el origen y el destino60.