Grandes cambios se han desencadenado durante la última década en la profesión del fotógrafo publicitario y su relación con las agencias de publicidad de Mendoza a partir de la introducción de nuevas tecnologías digitales de captura de imágenes al ámbito. Este hecho indefectiblemente modificó la manera en que se resuelven aquellas decisiones acerca de las fotografías que se utilizan en publicidad en nuestra provincia y los procesos que se llevan a cabo para producirla.
Es así que el rol del fotógrafo publicitario, quien años atrás mayormente se desempeñaba haciendo uso de tecnologías propias de la época dentro de la agencia publicitaria como parte de la misma, se ha modificado de modo tal que en ciertos casos llegó a ser reemplazada su figura, en otros se comenzó a subcontratar y en la mayoría simplemente comenzó a hacerse uso de las nuevas tecnologías que hoy en día se brindan de modo popular y espontáneo.
Creemos que este fenómeno tuvo lugar debido a que las nuevas tecnologías digitales para la captura de imágenes llegaron para producir lo que denominamos una situación de democratización y socialización de la imagen, colocándola al alcance de muchas más personas que se dedican a la fotografía publicitaria sin necesidad de tener una especialización al respecto. Es decir, como aficionados o personas que desconocen el oficio pero aprenden aspectos básicos de la utilización de una cámara digital y se animan a desarrollarlos comercialmente.
Asimismo, estos avances llegaron de la mano de amplias posibilidades de obtener la imagen requerida en el momento justo por medio de la herramienta web Internet, reduciendo ampliamente la necesidad de la
134 agencia de disponer de un fotógrafo capacitado y facilitando la obtención de una imagen que además en muchos casos es obtenida de manera gratuita.
Los avances tecnológicos y la socialización del método digital de captura de imágenes produjeron grandes cambios a nivel social y laboral, y la publicidad claramente es parte de este proceso. Se desencadenan de esta manera modificaciones en las tareas que desempeña diariamente el fotógrafo publicitario o quien se encargue de la obtención de la imagen publicitaria que finalmente se destinará a una determinada pieza publicitaria, y como consecuencia también se modifica el modo en que se comunica visualmente en la publicidad que se produce hoy en día en Mendoza.
En muchos casos estos trabajadores, quienes se encuentran técnicamente formados para ejecutar funciones de fotografía profesional, fueron fácilmente reemplazados por herramientas web o por individuos que, a pesar de no tener la capacitación profesional que los primeros despliegan, disponen de amplias posibilidades de asemejarse rápidamente a su perfil estudiando y aprendiendo básicamente el manejo técnico de la tecnología oportuna. Esto provoca un claro aumento en la oferta laboral mucho mayor a la demanda publicitaria y de mercado que presentan las agencias mendocinas y las empresas hoy en día, y por ende una disminución en las contrataciones de fotógrafos profesionales.
Esta situación exige una competencia forzada que muchas veces resulta injusta e indigna debido a la notable desigualdad tanto a nivel de formación profesional como de experiencia laboral entre el profesional fotógrafo publicitario y el reciente aprendiz o fotógrafo aficionado, quien en medio de esa feroz competencia ofrece servicios y productos tan tecnológica y resultadistamente similares a los del primero que además son insuficientes en relación con los honorarios que actualmente perciben, los cuales consecuentemente son cada vez más bajos y, según su testimonio, poco acordes a lo que es esperado.
Es válido aclarar en estas instancias que consideramos que el mismo profesional de la publicidad que se desempeña en las agencias podría
135 abarcar este mercado y evitar la contratación de terceros para este fin siendo capacitado en materia de fotografía publicitaria durante su formación académica si es que la tuvo. Éste resulta ser un contenido curricular que se encuentra íntimamente relacionado con la carrera, el cual brindaría un agregado complementario al profesional publicitario, facilitándole una herramienta más de inserción en el mundo laboral además de darle la posibilidad de prescindir de lo que podría significar en este caso un costo extra para la agencia de publicidad donde aquel se desempeña y mejorar la actividad y el ejercicio diario de la práctica publicitaria.
Consideramos que las agencias de publicidad, las cuales antes de la era digital disponían de un espacio para su propio estudio de fotografía y grabación in house (dentro de la misma), comenzaron a prescindir del mismo a partir de esta revolución tecnológica debido a dos razones: no resulta rentable mantenerlo cuando se dispone de herramientas web que brindan imágenes publicitarias de manera gratuita y al alcance de todos, y por falta de profesionales con conocimiento técnico del tema en cuestión que pudieran hacer un uso adecuado del mismo que justifique todo lo que significa abrir un lugar para un nuevo puesto de trabajo.
Otro factor determinante es el presupuesto del que disponen hoy en día las agencias publicitarias mendocinas para ejecutar las tareas que se desprenden de todo lo que refiere a la producción de una fotografía publicitaria. Éste resulta en la mayoría de los casos insuficiente en relación con los requerimientos económicos de los profesionales que se dedican a ejecutar dichas tareas y los de la agencia.
Por otro lado, planteamos la utilidad de que una capacitación publicitaria al menos básica para los fotógrafos que se dedican a esta rama profesional brindaría un asiento teórico y facilitaría una comunicación fluida y
unicidad de lenguaje entre los profesionales en cuestión.
Consecuentemente, este hecho aportaría grandes beneficios a la hora del desarrollo y de concluir en una ejecución final exitosa del proceso publicitario.
136 Es evidente que los cambios a nivel tecnológico que se produjeron a lo largo de la última década han promovido a su vez cambios a nivel de las relaciones laborales que se despliegan entre el profesional de la publicidad y el de la fotografía, como así también los modos y acuerdos implícitos o explícitos de éstos para con el cliente.
De este modo, sostenemos que el desarrollo diario de las tareas y funciones que cumplían los profesionales de la fotografía publicitaria mendocina en la etapa pre-digital se vio afectada por este proceso de cambios sucesivos y vertiginosos, el cual a su vez produjo transiciones que impactaron en la actividad alterando las posibilidades laborales, las exigencias a nivel de formación profesional de los trabajadores y cambiando las tecnologías de las que se hacían uso años atrás comparadas con las actuales. Estas últimas son mucho más amplias e inicialmente de fácil comprensión pero también más complejas y diversas ya que derivan en el uso de nuevos métodos de pre-producción, producción y post-producción, adicionando también el delicado uso de nuevos sistemas de software para su ejecución.