• No results found

Literature Review: Theoretical Perspective and Hypothesis Development

Stage 1: Obedience Punishment Avoidance Stage 2: Follow rules that serve one's interestPost-conventional Level

3 Chapter Three Research Methodology

3.5 Research Population and Sample

3.6.5 Questionnaire Administration

Como resultado del progreso de la industria, la producción y la estética alcanzado en el ámbito del cine indio dentro del contexto asiático, e incluso a nivel mundial, con un modelo artístico e intelectual singular, comenzó a utilizarse la denominación de Bollywood para el cine indio, a la vista de que se había convertido en un centro industrial avanzado a nivel mundial, que podía competir con la industria de Hollywood, ese símbolo de la industria cinematográfica occidental en todos sus aspectos.

Partiendo de estas premisas, Bombay se convirtió en la ciudad de un cine rico en su legado cultural, sus ideas y su técnica., una especie de meca para los cineastas del continente y del mundo. La producción cinematográfica de la ciudad adquirió características singulares, tal como especifica el Dr. Shawqi Abdelfattah en su libro

Luces sobre el cine indio con las siguientes palabras55:

“Nadie sabe a ciencia cierta quien inventó la palabra Bollywood para referirse al cine comercial indostánico producido en Bombay a comienzos de los años 70 del siglo

pasado. Algunos creen que fue el gran actor icónico Rajesh Khanna quien la utilizó por primera vez en una entrevista de prensa. Lo más probable es que fueran los aficionados al cine lo que comenzaran a utilizar ese término como una nueva moda en aquella época, moda que perduraría y florecería sin un motivo claro, como muchas de las cosas que surgen en la vida por pura casualidad. Lo cierto es que no hay ninguna ciudad de cine indio que lleve el nombre de Bollywood, tal como sucede con la ciudad por antonomasia del cine americano, la célebre Hollywood”.

En lo que atañe a la relación con el mercado cinematográfico indio, Bollywood ha tenido un instinto “zonal” envidiable. Pese a que las películas indostánicas se producen generalmente para el territorio indio en general, los productores y distribuidores saben, gracias a su instinto cinematográfico “zonal” que determinada película va a batir los récords de taquilla en una de las seis zonas en que se divide el mercado interior del cine en la india. Cada zona tiene sus peculiaridades culturales, su identidad socio geográfica, su lengua propia y una distribución racial determinada de sus habitantes. Por lo tanto, el gusto y las inclinaciones cinéfilas de cada zona son algo conocido por los profesionales y productores veteranos del mercado indio. Esas seis zonas son:

1. Bombay, incluyendo partes de Maharastra, el sur de Guyarat y Karnataka. 2. Delhi, que cubre Uttar Pradesh, Uttaranchal y la zona de la capital nacional. 3. El Panyab oriental, que incluye el Punjab, Hariana, Jammu y Cachemira.

4. El distrito este, formado por el Punjab occidental, Bihar, Jharkhand, Nepal, Urissa y Assam.

5. Rajastán, que incluye Rajastán, Chhatissgarh, Madhya Pradesh y Maharastra norte.

6. El sur, que comprende las regiones gobernadas por Mysore: Andhra, Tamil Nadu, Andhra Pradesh y Mahasashtra sur, en tanto que Mysore comprende Bangalore, y la parte de la provincia de Karnataka que no está en la zona de Bombay. Andhra incluye las zonas restantes de Andhra Pradesh y Tamil Nadu, que forman juntas el estado de Kerala.

Esta división muestra claramente que las zonas del noreste de la India, incluyendo los estados de Sikkim, Megalaya, Manipur, Tripura, Arunachal Pradesh, Mizorán y Nagaland, están al margen del círculo del cine de la zona de Bombay y Bollywood. Esto se debe en parte a cuestiones logísticas, y mayormente a motivos políticos, puesto que las convulsiones que estas zonas experimentan han hecho imposible que puedan verse las películas indostánicas en sus salas de proyección. En la zona más extrema del noreste, en las colinas de la provincia de Assam, en concreto en la capital de la provincia, Guwahati, se pueden ver películas indostánicas en las salas de cine.

Es muy interesante conocer y observar cómo esta división influye en la distribución de las películas y en su rendimiento comercial. Si la película es, por ejemplo, de crímenes o de terror, e incluye grandes dosis de escenas impactantes, violencia, o persecuciones de coches, el público fundamental será el de Delhi, Panyab oriental y Rajastán. El distribuidor no espera que las películas como “Black 2005”, del director Sanjay Leela Bhansali, o “Parineeta” (“La mujer casada”, 2005), dirigida por Pradeep Sarkar, tengan éxito de público en esas zonas, pese a que son películas excelentes, pero se caracterizan por ser dramas tranquilos que no atraen al público de esas zonas.

Pero si la película es musical, como “Jhankar Beats” (2003), dirigida por Sujoy Ghosh, o “Page 3”, dirigida por Madhur Bhandarkar, que están marcadas por el mundo de la ciudad y su estilo de vida, el gran público de esas películas será el de Bombay, sin duda, e incluso más en Panyab. En el caso de las películas románticas y los dramas sentimentales familiares, la mayor afluencia de público será en las salas de la zona de Rajastán y del distrito este.

Esto explica el éxito de las películas de violencia en las zonas del norte, como la película “Soldier” (“Soldado”, 1998), dirigida por Abbas-Mustan, y la película “International Khiladi” (1999), dirigida por Umesh Mehra, en tanto que estas películas desaparecen en toras zonas sin dejar rastro en la vida pública o en la memoria del público cinéfilo.

Las películas cuyo tema principal es la juventud, como “Dil Chahta Hai (“Los deseos del corazón”, 2001), del director Farhan Akhtar, cosechan un claro fracaso en todas las

zonas de la India, pero en Bombay pueden suponer pingües beneficios que compensan a sus autores por el fracaso, e incluso baten récords en taquilla. Es raro que el público cinéfilo de Bombay o Delhi o Bangalore o de las grandes ciudades oiga algo acerca de las películas que ocupan los primeros puestos en la zona del este del país.

Esto explica parcialmente el deseo de los productores de que una sola película incluya diversos elementos, como un poco de violencia, escenas de impacto, junto con algo de canto y de danza, un tema dramático familiar, una historia de amor romántico que huye, o un personaje de comedia que aparezca de vez en cuando. Todo eso con el fin de superar los límites de una región cinematográfica en concreto y llegar a más regiones, pues el productor sabe que el público acudirá solo por uno de los elementos de la película, o por determinadas escenas.

Por consiguiente, el espectador de las películas producidas en Bollywood tiene que desprenderse de sus sentimientos de extrañeza si se topa con algunas canciones o danzas en el contexto de una película de impacto y violencia, o se ve algunas escenas de violencia y disputas dentro de una historia de amor sencilla y suave. El objetivo es el público que se oculta tras los límites de una determinada zona, que pretende ver lo que se ha hecho para él.

Hay algunos modelos de películas en los que el cine de Bollywood ha conseguido integrar los diversos elementos sin perjudicar el contexto general de la película y sin desafiar la lógica general del espectador imparcial. Por ejemplo, la película Bobby (1973), del director Raj Kapoor, o la película símbolo “Sholay” (“Brasas”, 1975), del director Ramesh Sippy, que son películas inolvidables que lograron superar los límites regionales, étnicos y lingüísticos, y convertirse en vehículo de expresión de una sola nación india en un momento histórico determinado, haciéndose eternas.