Literature Review: Theoretical Perspective and Hypothesis Development
Stage 1: Obedience Punishment Avoidance Stage 2: Follow rules that serve one's interestPost-conventional Level
3 Chapter Three Research Methodology
3.5 Research Population and Sample
3.6.4 Questionnaire Piloting
Desde el punto de vista histórico, el cine indio nació con el nacimiento del cine europeo. Las referencias históricas señalan que el día 7 de julio de 1896 la ciudad de Bombay acogió la primera proyección de películas de cine Torgaf de los hermanos Lumière, que obtuvo un importante éxito de público, lo cual animó a muchos intelectuales indios a producir cine de naturaleza documental.
El año 1913 se considera el punto de inflexión del cine indio, pues en ese año (D.J. Phalke) produjo la primera película totalmente india, inspirada en el mito nacional denominado (Raja Harishchandra).
Tras esa película, Phalke viajó a Londres para ejercitarse en las destrezas propias de la industria del cine y conseguir los equipos precisos. Al volver a su país, produjo películas basadas en sus propias referencias de la mitología sánscrita, creando con ello un nuevo género cinematográfico, el cine mitológico, que se construía poniendo en funcionamiento los elementos necesarios para filmar los milagros y maravillas que la mitología incluía, de forma muy impactante. Eso tuvo un gran efecto en los espectadores, que acogieron con entusiasmo este tipo de arte, e incluso encontraron en él un buen reflejo de su identidad, su cultura y sus raíces. Además de esto, Phalke, que era un amante del arte, presentó muchas películas documentales breves.
Este éxito ayudó a la rápida creación de las compañías de cine indias, entre las cuales destacan:
1. La compañía de cine Baburao Painter Maharastrha en Kolhapur (1918-1932), financiado con el festival de Kolhapur , que produjo muchas películas históricas, y descubrió al nuevo talento F. Shantaram.
2. La compañía de cine Kohinoor en la ciudad de Bombay (1919-1932), que instituyó la profesión de las grandes estrellas de la pantalla muda, como Sulochana y Ghora.
En el período comprendido entre 1913 y 1934 los productores de cine consiguieron hacer 1.268 películas de cine mudo. “La mayoría de las películas de éxito estaban inspiradas en las leyendas religiosas Ramayana y Mahabharata. Los directores utilizaban las historias legendarias para presentar un discurso moderno de forma especial, con una profundidad sentimental que llegaba al público normal, que sentía que esas imágenes móviles surgían de su propio mundo y le hablaban a su propio presente”53.
Con la aparición del sonido en el cine, el movimiento cinematográfico indio inició, a partir de 1931, una nueva etapa de desarrollo, facilitado por la amplia difusión de este arte en la india y la abundancia de producción de cine mudo que había logrado asentar
53 Ahmad Shawqi Abdelfattah, Luces del cine indio, vol. 1, ed. Ministerio de Cultura, Festival de
una extensa experiencia cinematográfica en el país, que era capaz de desarrollar una producción nacional en sus diversas variantes: la mitológica, la histórica y el cine de efectos visuales. Esta evolución es descrita por el libro sobre el
cine indio de Rachel Dwyer y de Divya Patel los cronistas y escritores del cine indio de la siguiente manera54:
“Las primeras películas sonoras de la india se produjeron en 1931, lo cual añadió otra cualidad al cine india, la del sonido. La organización de los estudios era similar a la de Hollywood, pues cada estudio empleaba a sus propios directores, y las estrellas y directores musicales tenían el mismo sueldo que los demás empleados. La historia de estos estudios es enormemente complicada puesto que muchos eran simplemente sucursales de otros estudios.
La mayoría de las películas de cine producidas en Bombay utilizaban la lengua hindi- urdu. Pero los estudios regionales utilizaban las lenguas locales, como el bengalí, el maratí o el panyabí, o bien producían dos copias al mismo tiempo de una película, la primera en la lengua local y la segunda en la lengua hindi-urdu. En cuanto a las películas indias del sur, no utilizaban su lengua propia, y, además comenzaron posteriormente a producir películas en lengua hindi-urdu.
54 Para más detalles véase Rachel Dwyer y Divya Patel, El cine indio, consultado en Ammar
Ahmed Hamid, La serie del séptimo arte, n.º 77, ed. Ministerio de Cultura / Institución Pública de Cine, Damasco, 2003, pág. 7-18.
Los estudios New Theatre de Calcuta fueron los estudios regionales más importantes entre 1931 y 1955, y se caracterizaron por contar con la élite del mundo del cine. Su producción se basaba fundamentalmente en el teatro y la literatura. La lengua principal era el bengalí, pero muchas de las películas más célebres se producían en dos lenguas. Estos estudios fueron creados por B.B. Sircar, y a ellos se unieron posteriormente otras personalidades como Debaki Bose,y Derin Ganguly y B.C. Barua, así como las grandes estrellas del estudio, entre ellos K.L. Saigal, que hizo el papel protagonista en las copias hindis y bengalíes de forma sucesiva. Una de las películas más famosas de estos estudios fue “Devdas”, dirigida por Barua en 1935. Una serie de personalidades importantes del cine indio, entre ellas Bimal Roy, Nitin Bose y Hrishikesh Mukherjee, se lanzaron desde los años 50 a presentar sus trabajos en la nueva compañía.
Entre los fundadores de la compañía de cine Prabhat (1929-1953), que se estableció en primer lugar en Kolhapur y posteriormente en Pune, están V. Shantaram. V.G. Damle y S. Fatelal. Sus intereses no eran literarios, como pasaba con los estudios New Theatre, sino que estaban volcados en las películas sociales que dirigían Damle y Fatelal, que adquirieron gran fama por su música. También crearon grandes estrellas como Vinayak y Shanta Apte. La película Sant Tukaram (1936), producida por Damle y Fatelal se considera una de las más importantes películas del cine india.
Devika Rani y Himanshu fundaron la Compañía de Cine Sonoro Bombay (1934-1954) que acogió otros talentos como los de Gyan Mukherjee, Saadat Hasan Manto, Ashok Kumar, Dev Anand, Kamal Amrohi y Dilip Kumar. La mayoría de las películas eran de contenido social, destacando entre ellas la película
“Kangon” (1939), o
“Kismet”, dirigida por Gyan Mukherjee en 1943.
Entre el resto de los estudios destacan la Compañía Ardeshir Irani, la Compañía de Cine Imperial (1936-1938) que produjo la primera película sonora, y la Compañía de Cine Sagar (1930-1939) que produjo películas sonoras en diversas lenguas distintas del hindi, que hizo destacar a Sulochana, y Ranjit Movietone, fundada por Chandulal Shah, y la gran estrella Gohar. Hubo muchas compañías que produjeron películas de calidad limitada, algunas de ellas de efectos especiales, como las interpretadas por “Nadia la valiente” con la compañía Wadia Movietone en el año 1933, en tanto que las películas
históricas eran la especialidad de la Compañía Minerva Movietone (1936-1953), con su propietario Sohrab Modi.
La aparición del sonido en esta etapa del cine aceleró el desarrollo de los nuevos géneros artísticos del cine, por los que se sintieron atraídas las castas sociales más importantes. Dice Vasudevan que los tres géneros de los años 20: el histórico, el mitológico y el de efectos especiales, se consideraban como la categoría más baja, puesto que solo aportaban lo más habitual. En los años 30 el cine sonoro aportó la voz y la música, y surgieron nuevos géneros basados en la narración, entre ellos las películas sociales, las películas sociales de contenido islámico y las películas de fidelidad y amistas. Esas películas se consideraban de categoría intermedia, y aportaban buenas dosis de crítica a la sociedad india.
Las películas de contenido social son la expresión de un concepto global que fue edificando de forma sutil el cine de ambiente contemporáneo, incluyendo también el cine de éxito social. Estos dos estilos estaban fuertemente conectados con los movimientos literarios contemporáneos, que se ocupaban de las cuestiones de orden social.
Las películas de lealtad y amistas generalmente narraban la maravillosa vida de los santos del canto de la Edad media, ligados a las tradiciones Bakhti o de la “lealtad del amor a la divinidad”, en las que la lealtad y los sentimientos de los que adoran a las deidades se expresan mediante himnos dedicados a los dioses y que incluyen muchas canciones populares en la India. Por eso los productores de películas de este tipo ofrecían canciones e historia ya hechas. Cada película regional en cada lugar de la India reflejaba más o menos la tradición de una divinidad. La lengua hindi, que luego iba a convertirse en la lengua nacional, llegó tarde a este movimiento, pese a disponer de importantes textos en muchas lenguas, como el braj bhasha y el awadhi. Las películas de corte histórico del movimiento religioso bhakti mostraban al público la religión, y confirmaban sus raíces al margen de la religión brahmánica, difundiéndose en los dialectos populares, incluyendo las castas inferiores de la sociedad y las mujeres, en lugar de presentar las formas y esquemas sánscritos que se iban a desarrollar más
adelante. Después de la independencia, Bombay se convirtió en el centro del cine hindi- urdu, tras la llegada del sonido en 1931, pese a que esa ciudad caía fuera de la región hindi-urdu parlante, al norte de la India, puesto que el urdu era una de las lenguas más importantes de la ciudad, debido al gran número de habitantes.
Los años 40 y 50 son vistos como la época dorada del cine indio, quizá porque el nuevo sistema de producción independiente permitió una mayor flexibilidad en la organización de los estudios, pese a que los productores habían empezado a tratar de reducir los riesgos utilizando componentes tipo “receta”, como las estrellas, la música y la danza. Esta época fue testigo de la eclosión de algunos importantes directores, como Raj Kapoor, Mehboob Khan, Gauri Rut o Bimal Roy, así como las canciones en play
back y la llegada del “ruiseñor de la india”, Lata Mangeshkar, y un conjunto de estrellas
de cine como Nagesh, Madhubala, Dilip Kumar, Raj Kapoor y Dev Anand. Fue Satyajit Ray quien en aquella época presentó su primera película, llamada
“Pather Panchali” (La canción del camino”, El 1957),
con la ayuda del gobierno occidental de Bengala, con lo cual se consolidó como uno de los cineastas más grandes del mundo. Ray tomaba casi siempre sus historias de la literatura bengalí, que se movía en el terreno del ambiente cultural y local específico de Bengala. Sus películas pertenecen a la tradición del arte cinematográfico mundial. Sin embargo, solo obtuvo popularidad a nivel regional, ni siquiera a nivel nacional.
Los medios de comunicación modernos reservaban un espacio para comentar las novedades del cine nacional y el papel del gobierno en el desarrollo del cine. Aunque Nehru no era un aficionado al cine, era consciente de la dimensión política de la popularidad de Raj Kapoor en la URSS o en cualquier otro lugar del mundo. Por eso mantuvo una buena relación con el mundo del cine. El interés del gobierno por esta industria en fase de rápida expansión se dirigió a la censura y a los gravosos impuestos, lo cual hacía que los productores de cine solo pudieran obtener escasos beneficios. Esta visión negativa por parte del gobierno llevó al boicot de los productores de películas musicales de All India Radio y a la creación de la industria del cine, que consideraba que el gobierno la veía como fuente importante de impuestos pero no como fuente cultural relevante. El gobierno, en esa época, creó la Academia Nacional de Danza, Literatura y Teatro, pero no una academia de cine. En el año 1960 el gobierno creó la Compañía de Financiación del Cine, que se fusionó con la Asociación de Producción de Imágenes Animadas en 1980 para fundar la Compañía de Desarrollo Cinematográfico Nacional y de Financiación de Filmación de Películas. En 1961 se creó el Instituto del Cine en Pune, en los antiguos estudios Prabhat, al que rápidamente se sumó el Archivo de Cine nacional, que se amplió posteriormente, incluyendo la televisión. Por primera vez, los estudiantes podían aprender los entresijos de la historia del cine en un ambiente académico. Muchas compañías del arte cinematográfico se formaron en el instituto, así como algunas compañías de cine indio. El gobierno, en 1973, instituyó la Dirección de Festivales de Cine, por medio del decreto de regulación del Festival de Cine Internacional Anual, que sigue constituyendo hasta nuestros días una de las pocas oportunidades que el público indio tiene de ver el arte y las películas del mundo.
Este período se considera un momento importante pues permite diferenciar las creaciones cinematográficas en la India de las que vimos anteriormente, merced a los cambios que se introdujeron en el género artístico a partir de los años 30. Madhav Prasad dice que la película social, dominante en el cine indio, con su contenido romántico, familiar y feudal, que había resistido durante largo tiempo los cambios en el género artístico, se había convertido a principios de los 70 en algo intermitente. Esto fue entendido como parte del gran cambio ideológico, como ese consenso nacional creado por el movimiento político, un desafío para los usos estéticos y las formas típicas de la india, el realismo de los países civilizados, frente a la concepción de los países orientales, que giraba en torno a la clase media y a la estética del movimiento. Esto produjo importantes cambios en la esfera de las cuestiones políticas e ideológicas, y tuvo naturalmente un claro impacto en los géneros artísticos, en las pautas, criterios y significados de los conceptos narrativos.
El cine comercial indio produjo en la década de los 80 películas tomadas de la “estética de la movilización”, en las que la violencia era el principal factor de atracción. Pese a que sus raíces se situaban en los movimientos políticos y sociales de los años 70, ese fenómeno también se remontaba a los cambios que se produjeron en la naturaleza de los espectadores del cine motivados por la llegada de la televisión en color en el año 1982, seguida por la difusión de los aparatos de video. Si bien los espectadores de cine de la clase media comenzaron a ver las series de televisión en la India en 1991, pero la clase media volvió a las salas de proyección cinematográfica en esa década, debido a la mejor del mercado y al avance en la calidad de las películas. Los integrantes de la clase media pasaron a pagar 100 rupias por la entrada para ver una película en una sala de cine lujosamente amueblada, frente a las 10 rupias que pagaban en los arrabales de clases bajas. Los dueños de los cines comerciales conocían la variedad del público y proyectaban diferentes clases de películas en lugares diferentes en zonas más baratas. Sin embargo, la comedia, en su mayor parte, era monopolizada por las actuaciones de un hombre, Govinda, célebre entre las clases bajas. Su talento fue creciendo posteriormente y siendo del agrado de las clases medias. Las grandes películas que tuvieron un éxito aplastante en los años 70, y que batieron récords de taquilla, con grandes presupuestos, fueron las películas románticas, lo cual mostraba la hegemonía
de los valores de la nueva clase media, pues proporcionaban al variopinto público de la India, tan mezclado socialmente, entretenimiento y distracción social. Estas películas mezclaban el formato romántico, familiar y feudal, con una nueva estructura, con un lenguaje y un acento completamente indio, y estaban ligadas, generalmente de forma indirecta al despertar política indio de los años 80 y 90.
El cine del norte de la India influyó poderosamente en el cine indio a principios de los 90 y hasta mediados de dicha década, con películas como las de Mani Ratnam y otros directores, grabadas en lengua hindi, que obtuvieron un gran éxito. También se volvieron a producir varias películas de cine Tamil en la India, cuya influencia fue indirecta, por medio de la música de A. R. Rahman y el alto nivel artístico, lo que le permitió obtener un éxito mayor al logrado en taquilla.