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Literature Review: Theoretical Perspective and Hypothesis Development

Stage 1: Obedience Punishment Avoidance Stage 2: Follow rules that serve one's interestPost-conventional Level

3 Chapter Three Research Methodology

3.7 Questionnaire Testing

Muchos de los estudios críticos, históricos, artísticos y culturales relativos a la actividad cinematográfica aplican el término “cine árabe” a la producción egipcia, sin que dicho término suponga, naturalmente, descartar la producción cinematográfica del resto de los países árabes. La difusión de ese término se debe a una amplia serie de consideraciones históricas y artísticas, las más destacadas de las cuales son:

1. Egipto es el país árabe que más tempranamente conoció el cine, y posee una amplia historia en este sentido, de casi un siglo. Es, por lo tanto, natural que el término de “cine árabe” en su sentido amplio e histórico, se aplique a Egipto, a la vista de su carácter de pionero y representante de los demás países árabes. La aparición del cine en Egipto se produjo más o menos al mismo tiempo que en los principales países del mundo.

2. Egipto se considera el único país árabe que posee una industria cinematográfica en el sentido profesional, científico, mercantil, cultural y de producción, sobre todo si lo comparamos con el balbuceante movimiento de producción cinematográfica en muchos otros países árabes, lo cual ha hecho que Egipto conserve su posición destacada como representante del cine árabe.

3. La temprana apertura de Egipto a las diversas culturas humanas contribuyó a la adopción del movimiento de producción cinematográfica árabe, de forma que no se puede disociar del fenómeno de producción de cine a escala mundial.

4. En Egipto se dan el capital nacional, las condiciones económicas y los cuadros técnicos precisos para la aparición y desarrollo gradual de esta industria, de manera que puede ofrecer una contribución activa a la renta nacional del país. Había en el país un amplio y pionero movimiento de producción teatral, y eso permitió que el movimiento del cine adquiriera buenas dosis de experiencia y talento artístico y técnico.

5. Desde el punto de vista político y cultural, Egipto constituía y sigue constituyendo el centro de gravedad del mundo árabe, merced a la profundidad de su cultura, a su emplazamiento geográfico en el corazón del mundo árabe y su apertura cultural absoluta a las capitales del mundo, con sus diversas políticas e ideologías.

6. Egipto acoge desde muy pronto un festival internacional de cine, reconocido por las organizaciones mundiales, el Festival Internacional de Cine del Cairo, que ha celebrado más de 35 ediciones, y en el que han participado diversos países del mundo. Eso ha consolidado en la memoria del cine mundial la idea de que el cine egipcio es el representante auténtico del cine árabe. Asimismo, Egipto tiene, además del ese festival, numerosos festivales cinematográficos de calidad y especializados que se celebran en El Cairo, Alejandría, Ismailía y Asuán, aunque sean de menor tamaño y difusión que el conocido festival del Cairo.

7. Egipto participa desde muy pronto en la mayoría de los festivales cinematográficos internacionales con películas que representan la cultura árabe, lo cual ha contribuido a que dicha participación y dichas películas se consideren representantes del cine árabe.

8. Egipto es considerado el primer país árabe que se ocupa del aspecto científico del cine, con la creación de un proyecto de carácter docente de enormes dimensiones: la Academia de las Artes, que acoge, junto a los institutos de teatro, los conservatorios, las escuelas de danza y música árabe y los centros de crítica artística, un instituto de enseñanza de las artes y ciencias del cine, que comenzó a recibir a estudiosos egipcios y árabes. Los especialistas que trabajaron en este instituto contribuyeron, con sus diversas orientaciones e intereses, a enriquecer el movimiento cinematográfico en los países árabes.

9. Egipto es el primer país árabe que ha adoptado una política de producción de cine conjunta con países de la zona y con países del mundo desarrollado en este ámbito. De ahí la difusión de su prestigio en tanto que representante auténtico del cine árabe.

10. La llegada de una serie de cineastas y personas vinculadas al cine desde Egipto a las filas del cine mundial, como el caso de los actores de cine árabe Omar Sheriff, Youssef Chahine, Salah Abu Seif, y otros genios del cine árabe egipcio.

Pese a todas estas consideraciones, que convierten al cine egipcio en el representante del cine árabe en la memoria crítica, histórica e internacional, no se puede despreciar la producción cinematográfica, creciente y de calidad, en algunas otras capitales árabes, que mostraron un interés artístico y cultural especial por el cine, aunque en mucha menor medida que Egipto. Ello se debe, quizá, a una cadena de circunstancias históricas, económicas y artísticas que no han ido a la par con las experimentadas en Egipto. Nos referimos a los países árabes más importantes que han sido testigos de la aparición de intentos serios y de calidad en el terreno de la producción cinematográfica, sin que esos intentos se hayan convertido en un movimiento industrial regular, como sucedió en Egipto. Esos países son Argelia, Siria, El Líbano, Irak, Palestina, y Túnez, con ciertas diferencias entre unos y otros, naturalmente.

Dicho esto, a la vista de la importancia del cine egipcio desde el ángulo histórico, industrial, artístico y cultural por su carácter de centro principal e importante de la industria del cine en el mundo árabe, y mayor polo de producción, variedad y distribución de la industria, vamos a tomarlo como modelo para hablar de la historia del surgimiento y desarrollo del cine árabe desde un punto de vista artístico, intelectual, estético y de producción, lo cual nos va a permitir conocer su identidad, estructura, pautas, referencias y símbolos más importantes.

En su libro sobre el cine en el mundo árabe, el investigador de la historia del cine árabe Jan Kassan subraya la importancia del papel desempeñado por el cine egipcio en la historia de la industria cinematográfica árabe, y el papel pionero en el contexto del mundo árabe. Considera que el cine egipcio es el autor de la primera película histórica

árabe, y que la enormidad de la producción y las posibilidades artísticas del cine árabe le hacen ocupar un lugar importante en el archivo mundial del séptimo arte, al menos desde el ángulo de la cantidad. Desde su punto de vista particular, la historia del cine egipcio se divide en las siguientes etapas56:

1. Etapa de nacimiento y del cine mudo. 2. Etapa del cine sonoro.

3. Películas anteriores a la segunda guerra mundial. 4. Películas posteriores a la segunda guerra mundial.

5. Etapa posterior a la revolución de julio de 1952 y hasta el año 1962. 6. Etapa del sector público / los 60.

7. Etapa de los 70 (1971-1980).

Con mucho detalle, Kassan trata el nacimiento y desarrollo de la industria del cine en Egipto, y la considera la más destacada del mundo árabe, diciendo así57:

“La industria del cine pasó por una serie de etapas. Al principio se basaba en los artistas aventureros, los valientes pioneros que eran dueños de pequeñas compañías. Con la apertura del Estudio de Egipto en 1935, que fue uno de los proyectos de la Compañía del Egipto de Representación y Cine, fundada por Talaat Harb en 1925 como una de las sociedades del Banco de Egipto, comenzó la segunda etapa de desarrollo de la industria, puesto que pasó a basarse en uno de los bancos más grandes de Egipto por entonces”.

56 Jan Kassan, El cine en el mundo árabe, Serie El mundo del saber, n.º 51, ed. Del Consejo

Nacional de Cultura, Artes y Literatura, Kuwait, marzo 1982, pág. 22-23.

Con la presencia del Estudio de Egipto, la industria de cine egipcio vivió una época de florecimiento, en la que las salas de proyección superaron el número de 100, y la media de producción de películas pasó de 10 al año en los 4 años anteriores a la inauguración del estudio a 20 películas en los 9 años siguientes, hasta el fin de la segunda guerra mundial, época en la que se produjeron 140 películas.

Tras la segunda guerra mundial comenzó una nueva etapa en la historia de la industria del cine en Egipto, en la que la producción de películas se hizo más sencilla, y se convirtió en un medio más rápido para obtener beneficios. Muchas películas lograron beneficios de más de 100.000 libras, pese a que el promedio de gastos oscilaba entre 20 y 25.000 libras. Eso fue consecuencia de la entrada de capitales intrusos, procedentes de los ricos de la guerra, en el terreno de la industria del cine, junto con el aumento del poder adquisitivo por esas mismas fechas.

En el período comprendido entre 1945 y 1951, por ejemplo, la media de producción de películas se incrementó hasta llegar a 50 películas, llegándose a las 341 películas, es decir, unas tres veces lo que se producía en 1927. El número de salas de cine llegó a ser de 244 en el año 1949, y el número de estudios pasó a 5, con 11 platós. Tras la revolución de 1952 la media de películas anuales se elevó a 60, llegando el número total de películas a 588 hasta el año 1962, es decir, el doble de las películas egipcias desde el año 1927. El número de salas de proyección llegó a ser de 354 en el año 1945.

En la segunda mitad de los años 50 comenzó el interés del estado por la industria del cine, lo cual se reflejó en la creación de la Sección de Artes en 1955, cuya producción se limitó a los cortometrajes, y luego en la creación de la Institución de Apoyo al Cine, en 1957, que contribuyó a financiar algunas películas, y la creación del Instituto Superior del Cine, en 1959. Con la creación de la Institución Pública del Cine en 1962 para la producción de largometrajes narrativos e históricos comenzó una nueva etapa en la historia de la industria del cine en Egipto, la etapa del sector público.

En esta etapa la industria del cine en Egipto sufrió cierta convulsión por la falta de un apoyo claro por parte del estado al cine. Los estudios, talleres y salas de proyección no habían pasado a nacionalizarse, y tampoco eran ya propiedad de sus dueños, al igual

que la producción, importación y distribución. Hubo diversas formas de propiedad de las instituciones del cine en manos de la Institución Pública, como también fueron muy diversas las estructuras administrativas y formas de producción, que no se mantuvieron estables ni siquiera por períodos de dos años.

Como consecuencia de ello, el promedio de películas al año bajó de 60 a 40, llegando a 416 películas en esta etapa, hasta el año 1971, el 50% de ellas del sector público y el 40% del sector privado, financiado desde el sector público, con un 10% del sector privado financiado por compañías de distribución árabes radicadas en El Líbano.

Asimismo, descendió el número de salas de proyección desde 354 en el año 1954 hasta 255 en el año 1966, al igual que el número de películas extranjeras importadas, que descendió de una media de 500 al año a 250 al año.

Pese al parón de producción del sector público desde el año 1971, la media de películas producidas se mantuvo en 40 al año hasta 1974, para luego elevarse a 50 películas en los años 1975, 1976 y 1977, aunque el número de salas de proyección siguió bajando hasta llegar a 190 en el año 1977.

Las tendencias artísticas más destacadas en el cine egipcio son la tendencia realista, que iniciaron Kamal Salim y Kamal Tilimsani en los años 40, y continuaron Salah Abu Youssef y Tawfiq Saleh y Youssef Chahine, hasta alcanzar la madurez y el cénit a finales de los 50 y comienzos de los 60. Entre los más importantes directores de la historia del cine egipcio están también Muhammad Karim, Niazi Mustafa, Ahmad Badr Khan, Ahmad Kamel Mursi, Fatin Abdelwahhab, Henry Barakat y Kamal Sheikh, que aportaron numerosas e importantes películas de diversos géneros y tendencias.

En el cine egipcio moderno, desde la revolución de 1952, destacan los nombres de algunos directores, como Hassan Imam, Atef Salem o Husam Eddin Mustafa. Pese al predominio de la producción comercial en sus películas. Del mismo modo, destacan, en la etapa del sector público, algunos nombres como los de Hussein Kamal, Khlail Shawqi, Sayed Issa o Jalal Sharkawi.

Tras la guerra de 1967, con la cruel derrota, surgió un llamamiento a un nuevo cine egipcio. En esa etapa destacaron algunos directores como Said Marzuq, Muhammad Radi, Ali Abdelkhaleq, Ashraf Fahmi y Mamdouh Shukri, que murió súbitamente en 1973 a consecuencia de una breve enfermedad, y es considerado como el mártir del nuevo cine porque se prohibió su película.

“El visitante de la aurora”, que se proyectó unos dos años tras su fallecimiento.

Shadi Abdessalam, con su película “La momia”, producida en 1969 y estrenada en 1975, representa la nueva tendencia del cine egipcio, que supera el realismo y evoluciona hacia una suerte de expresión interior particular. Esto comenzó también con sus documentales y sus cortometrajes de carácter narrativo e histórico, la más importante de las cuales fue “El campesino elocuente”.

“El campesino elocuente”.

surgieron después fueron Ali Badrkhan (“Karnak”, 1975) y

y Ahmed yahya (“Elazab Emrah”)

Hasham AboElnaser (“Elqmar”)

En el año 1977 se proyectó la película “El encuentro”, del director Sobhi Shaqiq, producida en 1972, que es una de las películas pioneras cuya proyección estuvo prohibida durante 5 años.