7.2 Outstanding issues
7.2.2 Refining the ontology design
La consideración de la biblioteca como ámbito casi religioso, como refugio o templo donde el hombre halla abrigo en su andadura huérfana por la tierra, la expresa, quizá mejor que nadie, Jean- Paul Sartre en su hermosísima autobiografía: Las palabras, donde comparece el niño que fue, respaldado por el silencio sagrado de los libros. “No sabía leer aún, y ya reverenciaba aquellas piedras erguidas” escribe Sartre con fervor: “derechas o inclinadas, apretadas como ladrillos en los estantes de la biblioteca o noblemente esparcidas, formando avenidas de monumentos. Sentía que la prosperidad de nuestra familia dependía de ellas. Yo correteaba en un santuario minúsculo, rodeado de bloques pesados, antiguos, que me habían visto nacer, que habían de verme morir y cuya permanencia me garantizaba un porvenir tan tranquilo como el pasado”. Esta quietud callada y a la vez despierta de los libros, esta condición suya de dioses o vigías del tiempo que velan por sus poseedores y abrigan su espíritu, los convierte en el objeto más formidablemente reparador que haya podido concebir el hombre. El libro, en apariencia inerte y mudo, nos reconforta con su elocuencia, porque entre sus páginas se aloja nuestra biografía espiritual; y es esta capacidad suya para invocar los hombres que hemos sido, es lo que lo convierte en nuestro interlocutor más valioso y ajeno a las adversidades del tiempo. Yo también puedo decir con legítimo orgullo que “los libros fueron mis pájaros y mis nidos, mis animales domésticos, mi establo y mi campo”, como escribe Sartre en algún pasaje de su autobiografía. También para mí la biblioteca ha sido, como para Sartre, “el mundo atrapado en un espejo”; también para mí la lectura ha sido una vocación de permanencia que ha exaltado y consolado mis días. Por eso contemplo con cierto preocupado
Lectura fotocopiable
escepticismo esas proclamas más o menos lastimeras que nos hablan de la muerte inminente de estos compañeros del alma. Los profesionales de la catástrofe y los apóstoles del progreso coinciden en afirmar que los avances en el ámbito de las comunicaciones electrónicas acabarán usurpando ese templo tan costosamente erigido a lo largo de los siglos. Jamás he participado de esta visión fatalista y lúgubre; como Umberto Eco, pienso que las nuevas tecnologías están difundiendo una nueva y pujante forma de cultura, pero se muestran incapaces de satisfacer todas nuestras demandas intelectuales. La comunicación electrónica viaja por delante de nosotros, se adelanta a nuestras pesquisas, procurándonos un copioso caudal de información; los libros, en cambio, viajan con nosotros y animan nuestras indagaciones, deparándonos el difícil origen del conocimiento. Precisamente porque no ofrecen soluciones rápidas e instantáneas, precisamente porque estimulan nuestra curiosidad innata, tienen la supervivencia garantizada.
La comunicación electrónica niega el carácter ritual y perdurable del lenguaje, que es como negar sus posibilidades como vehículo para transmitir conocimiento, relegándolo a una mera condición sustituta de transmisor de informaciones. Así se alcanza ese campo pavoroso de enflaquecimiento lingüístico, donde las arquitecturas sintácticas se desploman y los matices de la expresión —la ironía y la metáfora, la argumentación y el ingenio verbal— son suplantados por un rudimentario conglomerado del que ha desertado la belleza.
Existe, además, una razón primordial por la que el libro mantendrá siempre su supremacía sobre la lectura electrónica.
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Bloque I - Unidad 2 – ¿Conectados o... aislados?
Se trata de su condición de abrigo para el espíritu, de esa especial disposición para trascender y explicar el tiempo y garantizarnos “un porvenir tan tranquilo como el pasado”. Cada vez que nos asomamos a un libro, escapamos de un mundo aturdido por la banalidad y el vértigo para lanzarnos a la conquista de otro mundo más verdadero y postular una realidad enaltecedora. La peculiaridad de esta conquista consiste en que no se trata de un mero ejercicio de evasión, pues —como muy bien entendió Proust— la lectura deja libre la conciencia para la reflexión. Al leer no nos limitamos a absorber contenidos, a estimular nuestras dotes imaginativas o a mejorar nuestras habilidades verbales; por el contrario, regresamos a nuestro mundo aturdido por la insignificancia con una cosecha de iluminaciones que irradian sobre la realidad y nos enseñan a ser mejores. Este viaje de ida y vuelta, además, nos hace dueños de nuestro propio tiempo, de nuestra duración en la tierra; la aventura de leer un libro nos proporciona el incalculable gozo de aprehender y comprender
nuestra vida, no solo los acontecimientos que poblaron su pasado, sino también los que otorgarán su argumento al incierto futuro. Esta sensación de clarividencia explica, por ejemplo, ese curioso fenómeno que todo lector verdadero ha experimentado: con frecuencia nos ocurre que tratamos de evocar en vano el asunto de un libro que nos hizo felices en el pasado y, sin embargo, ¡cuán vívidamente recordamos el estado de ánimo, el clima espiritual en que la lectura de dicho libro nos instaló, proyectándose como una reminiscencia hacia el futuro!
Creo, con cierta certeza, que esta compleja y hermosa forma de clarividencia, este sutilísimo consuelo espiritual que alumbra nuestros días solo nos lo puede procurar un libro, jamás un artilugio electrónico. Quizá porque, como decía al principio, el libro es un objeto sagrado que nos habita por dentro y nos vincula religiosamente con la vida.
de Prada, J. M. Diario ABC, 16 de abril de 2000.
http://sp8.fotolog.com/photo/56/47/110/floreritos/1204284656_f.jpg
TEXTO 2:
Recuerda que las páginas
web pueden variar.
Evaluación final para unidad 2
I. Lee el siguiente fragmento de la novela Si una noche de invierno un viajero, del autor italiano Ítalo Calvino. Intenta interpretar su sentido.
“Lunes. Hoy he visto una mano asomar por una ventana de la prisión, hacia el mar. Caminaba por el rompeolas del puerto, como es mi costumbre, llegando hasta detrás de la vieja fortaleza. La fortaleza está toda encerrada en sus murallas oblicuas; las ventanas, protegidas por rejas dobles o triples, parecen ciegas. Aún sabiendo que allí están encerrados los presos, siempre he visto la fortaleza como un elemento de la naturaleza inerte del reino mineral. Por eso la aparición de la mano me ha asombrado como si hubiera salido de una roca. La mano estaba en una posición innatural; supongo que las ventanas están situadas en lo alto de las celdas y empotradas en la muralla; el preso debe haber realizado un esfuerzo de acróbata, mejor dicho, de contorsionista, para hacer pasar el brazo entre reja y reja de modo que su mano tremolase en el aire libre. No era una señal de un preso a mí, ni a ningún otro; en cualquier caso, yo no la he tomado por tal; e incluso de momento no pensé para nada en los presos; diré que la mano me pareció blanca y fina, una mano no diferente a las mías, en la cual nada indicaba la tosquedad que uno espera de un presidiario. Para mí ha sido como una señal que venía de la piedra: la piedra quería advertirme de que nuestra sustancia era común y que por ello algo de lo que constituye mi persona perduraría, no se perdería con el fin del mundo; todavía será posible una comunicación en el desierto carente de vida y de todo recuerdo mío. Cuento las primeras impresiones registradas, que son las que importan”.
Calvino, I. (1999). Si una noche de invierno un viajero. Madrid: Siruela.
1 Infiere globalmente el sentido del párrafo anterior siguiendo el procedimiento indicado: a) Determina palabras o expresiones clave para la comprensión del fragmento. b) Copia la frase que consideres más importante para la comprensión del texto.
c) Infiere globalmente el sentido del párrafo y redacta con tus palabras el resultado de tu inferencia. d) Propón un título que refleje el sentido del texto de manera clara.
2 ¿A qué crees que se refiere la expresión “desierto carente de vida” en el texto?
3 ¿Cuál de los temas típicos de la literatura contemporánea es tratado en el texto?
4 A partir de tus respuestas anteriores, responde: ¿cómo se relaciona el texto anterior con la visión de mundo contemporáneo?
Nombre: Curso:
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II. Lee el siguiente discurso del escritor español contemporáneo Enrique Vila Matas en la recepción del premio Rómulo Gallegos de novela. Subraya los términos que no conozcas y busca sus significados en el diccionario.
“Ahora estoy en una sala inmensa de Caracas en la que se acumulan los sueños de todos y yo me dispongo a contarles que en la madrugada del 18 de septiembre de 1993 visité Caracas por vez primera y llegué fatigado por el vuelo transoceánico, llegué muy cansado al Hotel Ávila y, al entrar en el cuarto que daba al exuberante jardín, yo estaba convencido de que me quedaría dormido enseguida. Pero no fue así. Yo no sabía que iba a necesitar un período de adaptación antes de poder sentirme integrado en la nueva realidad que me acogía.
Al entrar en el cuarto y salir a la terraza, se disparó de pronto la alarma antirrobos de un coche. Su sonido era suave pero tenaz, divertido pero obsesivo. Me di cuenta de que, pese al cansancio acumulado, no me sería fácil dormir. Nervioso, insomne. Di vueltas por el cuarto y luego salí al pasillo de aquella primera planta del hotel y anduve arriba y abajo largo rato. Fue terrible. Cuando regresé al cuarto, la alarma —como el dinosaurio de Monterroso— seguía allí. Llegué a plantearme si bajaba a recepción y les pedía que hicieran algo para silenciar aquella suave pero obsesiva alarma. Y de pronto, al salir una vez más desesperado a la terraza que daba al jardín, descubrí de pronto que no se trataba de la alarma de un coche, sino de un pájaro, de un pájaro tropical y solitario que cantaba en la madrugada de Caracas. Saber que todo había sido una falsa alarma, saber que era un pájaro —en ningún momento lo vi, pero quise creer que era un pájaro— me tranquilizó tanto que poco después quedé feliz y profundamente dormido”.
www.analitica.com/bitblio/vila_matas/romulo_gallegos.asp
5 ¿Cómo podrías demostrar que el texto corresponde a un discurso público? Señala qué aspectos del
texto usarías con ese fin.
6 Escribe la introducción de un discurso público de tipo comunitario. Debes usar las estrategias propias de la introducción de un discurso y procurar que se refleje su carácter comunitario.
Evalúa el trabajo realizado en esta unidad según el desempeño en esta sección.
Indicadores generales L ML PL NL
Inferí el sentido global del primer texto. Comprobé el carácter público del segundo texto.
Escribí una introducción propia de un discurso comunitario. L: logrado; ML: medianamente logrado; PL: por lograr; NL: no logrado.
Recuerda que las páginas
web pueden variar.
ORIENTACIONES LECTURA
FOTOCOPIABLE
Los textos que le presentamos son para que los utilice en la medida que los requiera y de la manera que sea de mayor provecho para usted. Sin embargo, le entregamos como sugerencia algunas orientaciones y actividades para trabajarlos.
TEXTO 1
Este texto es de caracter argumentativo. Presenta una reflexión, bajo el formato del ensayo, en la que el autor reflexiona sobre el libro y su paso a plataformas virtuales. Esto se relaciona directamente con el tema de la unidad.
Puede orientar el trabajo de los y las estudiantes a partir de las siguientes preguntas y actividades:
1. Lee detenidamente el texto subrayando las palabras que no conozcas para luego buscarlas en el diccionario. Al mismo tiempo, deberás subrayar las ideas importantes.
2. Transformen las siguientes expresiones a un lenguaje no figurativo:
a) “los libros fueron mis pájaros y mis nidos, mis animales domésticos, mi establo y mi campo”. b) “Los profesionales de la catástrofe y los apóstoles del progreso”.
c) “Se trata de su condición de abrigo para el espíritu”.
3. ¿Por qué el autor plantea que el libro no va a desaparecer con la aparición de Intenet? Explica los argumentos que utiliza para apoyar su tesis.
4. ¿Qué ventajas y desventajas ves en los formatos impresos y en los virtuales?
5. ¿Crees que los libros tienen un lugar ganado que no podrá ser reemplazado por los formatos virtuales? TEXTO 2
6. ¿A qué movimiento de vanguardia crees que corresponde este poema? 7. ¿Qué características contemporáneas aprecias en él?
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