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RESEARCH METHODOLOGY 5.1 Introduction

5.3 Research design

La Comisión Nacional de la Energía (CNE) es el organismo regulador encargado de velar por la transparencia de los mercados. Precisemos, ya que no se hace con la fre- cuencia debida, qué significa transparen- cia. Quiere decir, en primer lugar, que las empresas cumplen con sus obliga- ciones de inversión para garantizar la calidad del servicio. Recuérdese que en el mercado eléctrico, en vez de precios libres, todavía hay consumidores sujetos a una tarifa que decide el Gobierno, que ac- tualmente se aplica a todos los consumi- dores por debajo de los 50 kilowatios, y que al final de la liberalización en marcha acabará por aplicarse sólo a los consumos por debajo de los 15 kW (consumidores do- mésticos); y que en el mercado de los de- rivados del petróleo existen barreras que impiden la libertad total de mercado (ga- soductos, plantas de almacenamiento de combustibles, depósitos de gas) cos- teadas con intervención pública. Por lo tanto, la acción del regulador es insosla- yable. Quiere decir, también, que en co- ordinación con la Comisión Nacional de Competencia (CNC) y la Comisión Na- cional del Mercado de Valores (CNMV) de- ben vigilarse las operaciones corporativas que privilegien a unos accionistas sobre otros; y también las que suponen una con- centración de oferta que perjudica a los consumidores; y, por último, que no se da entre las empresas colusión de precios.

Cuatro consejeros de la CNE acaba- ron sus mandatos en junio de 2008: Fer- nando Martí Schaffhausen, Carmen Fer- nández Rozado, José Sierra y Javier Peón,

todos ellos propuestos por el PP. Sólo Peón tiene derecho legal a renovación porque ha terminado su primer man- dato. Una ocasión pintiparada para que el Gobierno proceda a una reforma legal que reduzca el número de consejeros –actualmente son 9, se debate que sólo sean 7– para simplificar las discusio- nes y facilitar el acuerdo entre los con- sejeros. Quiere el Gobierno encuadrar esa reforma en el marco más amplio de un cambio para los organismos re- guladores. Percibe que los llamados re- guladores –principalmente la CNE y la Comisión del Mercado de Telecomuni- caciones (CMT), aunque también la CNC– tienen acusados problemas de cre- dibilidad. En el caso de la CNE arran- can de su diseño y composición y se acre- cientan tras su discutida actuación en el caso de la OPA de E.ON sobre Endesa, por la manifiesta debilidad de la Comi- sión para gestionar el caso. Las discre- pancias internas, mal resueltas casi siem- pre, se han manifestado, por ejemplo, en su propuesta de subir en el 30% la tari- fa eléctrica. Esta propuesta, derivada de la obligación legal de la Comisión de ha- cer los cálculos de la tarifa, planteaba una situación imposible para el Gobierno. Pero no es menos cierto que esa impo- sibilidad se fragua porque los gobiernos desde 2004 no se han decidido a subir las tarifas en la medida requerida por los aumentos de costes.

La operación corporativa del año la presentó Gas Natural al anunciar la OPA sobre Unión Fenosa a 18 euros por ac- ción, y el papel de la CNE ha generado una nueva controversia. La compra obe-

dece a consideraciones plausibles desde el punto de vista industrial y económico, aunque existan reticencias sobre el pre- cio de las acciones concertado con an- terioridad al desplome de los mercados de valores. La Comisión descartó el aná- lisis de la operación por la llamada Fun- ción 14 , la que verifica que las opera- ciones financieras están correctamente establecidas en la operación y que ga- rantizan las inversiones necesarias. Lo hizo por dos razones. La primera es que la Función 14 debe aplicarse a operacio- nes en las que participan empresas con actividades reguladas; como la matriz de Gas Natural, titular de la compra, no tiene operaciones reguladas, el análisis no es necesario. La segunda es que la Co- misión Europea impugnó la utilización de la Función 14 en ocasión del conflicto del Gobierno con el equipo directivo de Endesa a causa de la OPA de E.ON. Sea como sea, un ángulo importante de la concentración GN-Unión Fenosa que- dará a oscuras.

Tal como está constituida, la CNE pa- rece un organismo necesitado de refor- ma. Genera demasiados problemas en re- lación con los que resuelve, no amortigua las presiones sobre el Ejecutivo y tam- poco tranquiliza a inversores y consu- midores porque carece de la autoridad su- ficiente para realizar funciones de arbi- traje y regulación. Por tres razones principales: está configurado como un or- ganismo excesivamente dependiente del Ministerio de Industria, reproduce la composición política del Congreso –y, por lo tanto, el riesgo de crispación– y exis- te una evidente incapacidad de acuerdo

entre sus consejeros. En favor de la Co- misión hay que decir que dispone de más medios técnicos y personales que el mi- nisterio de Industria para analizar y re- solver las distorsiones del mercado ener- gético. En la reforma que prepara, el Go- bierno debería considerar la opción de convertir la CNE, con los cambios per- sonales o estructurales que sean nece- sarios, en un verdadero regulador, ca- paz de tomar decisiones independientes; es decir, sin que puedan ser recurridas ante el ministerio.