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Resettlement support panels: set-up and functioning

9. Case study 6

9.1 Resettlement support panels: set-up and functioning

La educación se ha considerado un mecanismo de transformación y cambio

social, por lo cual, a través del recorrido educativo que realiza el ser humano, se

pueden garantizar procesos de movilidad e integración social, de ahí la relación

existente entre educación y progreso social. Sin embargo, esta visión de la

educación capaz de trasformar la estructura social y sus determinismos ha sido

cuestionada desde comienzos de los años 60 por una serie de estudios

desarrollaron por autores como: Coleman, Boudon, Bourdieu, Passeron y

Althusser

6

que revelan, por un lado el impacto casi nulo de la educación para

revertir situaciones desfavorables de los niños y adolescentes de bajos recursos y

por otro lado, el carácter reproductivista de la escuela.

Según López (2005), las críticas de la corriente reproductivista se

fundamentaron en argumentos como: 1) la no relación entre la generación de

oportunidades educativas y oportunidades de movilidad social, mientras las

oportunidades educativas se dan en un escenario de elecciones racionales en

función del interés y las expectativas, las oportunidades de movilidad social

dependen de mecanismos sociales estructurales. 2) las diferencias que se

evidencian en los procesos educativos de los estudiantes se deben a

condiciones y competencias heredadas, es decir, estudiantes de clases sociales

bajas se les dificulta llevar un ciclo educativo estable, sin embargo, la escuela

6

(López, 2005, pp. 51-56), El estudio Coleman publicado en 1996 en Estados Unidos demuestra que los recursos

destinados a mejorar la calidad de la educación como política para reducir la pobreza por la administración de Jonhson

no tienen mayor impacto en términos de revertir las condiciones iniciales de los niños y adolescentes de estratos

sociales más bajos, de hecho las condiciones sociales y familiares de los niños de bajos recursos explican su bajo

rendimiento escolar. Desde la escuela francesa las investigaciones desarrolladas en los años 60 por Boudon, Bourdieu y

Passeron aportaron significativamente a la crítica entre la educación y la dinámica social. Boudon sustenta la

independencia entre la generación de oportunidades educativas y la generación de mecanismos de movilidad social, en

este sentido puede incrementar la generación de oportunidades educativas y mantenerse o ampliarse la desigualdades

sociales. Bourdieu y Passeron hacen una reflexión sobre los desajustes existentes entre las condiciones cognitivas

heredadas por los niños y los intereses de participar en las practicas educativas, es decir, la escuela premia a aquellos

que tienen una situación socio económica y cultural privilegiada y oculta el carácter reproductivo de la educación a

través de la filosofía del merito, capacidad intelectual o interés frente al conocimiento.

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oculta esta situación, justificando las diferencias en el rendimiento o en la falta de

interés por el conocimiento y en la capacidad intelectual del estudiante y 3) el

carácter ideológico de la escuela como aparato de dominación y de

subordinación

7

. En este marco de análisis, la educación no está en capacidad de

reducir las desigualdades sociales, el cambio se debe generar transformando

directamente las estructuras sociales.

Para López, a pesar del legado de la corriente reproductivista su discurso

fue perdiendo protagonismo en la década de los 80 ante un nuevo discurso que

produce la universalización de la educación media y su relación asociada a logros

sociales. En este marco del debate se consolida una nueva corriente que se

denomina optimismo pedagógico, una visión esperanzadora de la educación con

fundamento en la formación de ciudadanos y capital humano como estrategia

para el crecimiento económico y desarrollo social (2005). Bajo este enfoque propio

de organismos internacionales como el Banco Mundial

8

, se rediseñan las políticas

educativas y se promueven las reformas de los sistemas educativos como

estrategias de crecimiento y erradicación de la pobreza especialmente en países

de África Subsahariana y América Latina durante la década de los 90; estas

políticas centradas en la gestión y eficiencia se orientaron, principalmente, a la

ampliación de la oferta, la descentralización de la administración escolar y la

autonomía de las escuelas y desarrollo de programas compensatorios en

educación bajo el criterio de discriminación positiva a favor de los más pobres

9

.

7

Louis Althusser 1988 e su li o ideología apa atos ideológi os del Estado señala la Es uela es u apa ato

ideológico del Estado que ayuda a reproducir la ideología burguesa do i a te o o

reproducción de las relaciones de

producción, es decir, las relaciones capitalistas de explotación

(p. 19)

8

En la década de los 90 la política educativa es punto central de la agenda política, la educación como generadora de

recurso humano y clave en la construcción de la ciudadanía para la consolidación de la democracia. En estos términos

una persona privada de la educación tiene pocas posibilidades de ejercer sus derechos y participar activamente en la

sociedad.

9

En el marco de las reformas educativas : 1) se sugiere que las escuelas sean financiadas por las comunidades o que

estás sean privatizadas en coherencia a la reducción del gasto público, la descentralización, la privatización y el ajuste

fiscal, 2) se enfatiza las necesidades básicas de aprendizaje, focalización y calidad de la educación, en este sentido, la

educación es concebida como un servicio más no como un derecho, se focaliza los programas sociales y se recomienda

adoptar por medidas para superar la ineficiencia del sector público tales como los incentivos y la redistribución de los

recursos del sector para obtener una mayor cobertura, 3) se sugiere la descentralización financiera y la centralización

pedagógica, la centralización de currículo, formación docente y evaluación el sistema y la descentralización del

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Este discurso sobre el alivio de la pobreza y el poder de la educación y su

estrecha interrelación llega a su límite con el deterioro del panorama social

representado en el crecimiento de las desigualdades sociales (extrema pobreza y

exclusión), la crisis de cohesión y la fragmentación del tejido social

10

. El

incremento y homogenización de la oferta educativa frente a la heterogeneidad de

la población educable en un contexto de desigualad e inercia social pone en crisis

la calidad y la pertinencia del modelo educativo.

Lamentablemente los resultados de las políticas educativas diseñadas en el

marco del optimismo pedagógico no han sido los esperados. Según Vélaz, la

problemática de equidad se abordó desde la premisa de que a mayores niveles

de cobertura escolar (lógica de la oferta) se reducirían automáticamente los

niveles de desigualdad, no obstante las acciones paliativas en el campo social

para los desfavorecidos, tanto en las políticas educativas como en las políticas

sociales han sido insuficientes para contrarrestar la reducción del papel del

Estado (2008, p. X-XI). La realidad es que la educación no es suficiente para

revertir situaciones de extrema pobreza, no siempre consigue cambiar situaciones

de exclusión y vulnerabilidad

11

, ya que, por sí sola, no garantiza mejoras en las

condiciones de vida, y más si esta educación invisibiliza

el contexto social y

cultural donde opera. En sí, se evidencia un desajuste entre el modelo educativo y

el nuevo y complejo panorama social. Para algunos autores como López, Vélaz,

Osorio y Arias, el punto de quiebre de las reformas educativas radica en el

énfasis que se dio a políticas educativas focalizadas y mono-sectoriales

fundamentadas en la oferta sin considerar las características y necesidades de la

demanda (de niños y adolescentes).

financiamiento y de la gestión, 4) participación comunitaria y desempeño laboral, la educación es responsable de la

formación de la fuerza de trabajo (Osorio y Arias, 2009, p.118)

10

El panorama social e A é i a Lati a se to a o plejo, se o figu a uevos o te tos so iales p odu to de la

retirada del Estado como garante de los procesos sociales, la mercantilización del mundo laboral y de los servicios

sociales y la profundización de los pro

le as de desigualdad e lusió López,

, p.

11

Para Vélaz, los factores que generan desigualdad ante la educación y ante la vida se combinan en un complejo

entramado, donde cada nuevo elemento discriminante viene a reforzar el anterior. Las desigualdades sociales reducen

la efectividad de la educación, constituyendo un círculo vicioso reproductor de desigualdades sociales. (2008, p. XI)

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Frente a esta realidad y en medio de la corriente crítica del reproductivismo y del

optimismo pedagógico surge la mirada relacional

12

entre educación y equidad

social.

Consiste en poner un polo de esta relación como condición previa del otro, se centra en el

punto de intersección entre las dos dimensiones y su relación en sí, superando visiones

unidireccionales. La propuesta supera la tensión existente entre la corriente reproductivista y

la corriente de optimismo pedagógico, la educación debe estar en función

del contexto

social, debe garantizar calidad en ese contexto y

a su vez, debe existir un mínimo de

bienestar social para poder educar con calidad. (López, 2005, pp. 59-64)

“Las condiciones para aprender y para enseñar tienen que ver tanto con el

adentro como con el afuera del sistema escolar” (Osorio y Arias, 2009, p. 47), lo

cual quiere decir que los avances en educación no dependen únicamente de la

política educativa sino de un conjunto de políticas sociales que al interactuar

inciden significativamente en la reducción de las desigualdades sociales y

educativas. En parte el fracaso de las políticas educativas es atribuible a dos

fenómenos. En primer lugar, el desconocimiento del contexto social, económico y

cultural de los niños y adolescentes y de los factores generadores de

desigualdades tanto sociales como educativas. En segundo lugar, a la dificultad

de generar condiciones de bienestar que garanticen una educación de calidad.

De otro lado, López señala que debe haber armonía entre el adentro y el

afuera de la escuela.

Ello implica una escuela que tiene conocimiento de sus alumnos, de sus carencias, sus

potencialidades, y de las condiciones sociales en las que viven y que tiene la capacidad de

desarrollar estrategias educativas acordes a estas características, pero también implica un

contexto social que permita que todos los niños y adolescentes estén en condiciones de

participar en estas prácticas educativas. (2005, p.96)

Para Osorio y Arias, “no es posible lograr desde la educación lo que corresponde

asegurar a la política social y económica” (2009, p. 48). Combatir la desigualad

social requiere una propuesta integral y articulada en donde la política educativa

haga parte del desarrollo social y dentro de las acciones de desarrollo social se

priorice medidas en ámbitos de sectores básicos (la salud, el empleo, la vivienda,

12

López, pla tea la etáfo a del ovi ie to pe dula a la i ada ela io al , e u e t e o del pé dulo se s

itúa la

visión del reproductivismo y en el otro extremo la del optimismo pedagógico, sin embargo cada una de estas visiones no

articula la complejidad e interdependencia de los fenómenos (2005)

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la alimentación, la seguridad) para garantizar un nivel de bienestar social que

permita una educación de calidad. Marchesi y Martin sostienen que para un trato

justo de los niños y adolescentes en la escuela es necesario la nivelación de las

diferencias sociales, responsabilidad que no es exclusiva del sistema educativo

(citados en Vélaz, 2008, p. 34). La propuesta consiste en pasar de una visión

sectorial de la política educativa a una visión integral de la política social, una

articulación coherente entre la escuela y el contexto, entre la política educativa y

las política sociales.

1.2

FUNDAMENTO POLÍTICO PARA LA EQUIDAD SOCIAL EN EDUCACIÓN