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3. Chapter 3: Does Currency Volatility Generate Time Variation in the PTM?

3.8 Robustness check

El único acto cumplido por la "frustrada" comisión investigadora del Senado fue el allanamiento a las oficinas del Estudio Klein y Mairal, en Lavalle 1171. El socio principal del Estudio era -y sigue siéndolo- el Dr. Guillermo

Walter Klein quien, como secretario de Estado de Coordinación y Progra-

mación Económica, fue pieza clave y fundamental en la gestión ministerial de Martínez de Hoz.

La actuación de Klein en el gobierno del "proceso" tuvo relevancia simi- lar a la del propio Ministro. Si éste fue el "ideólogo" de la política económica instaurada a partir del 2 de abril de 1976, Klein fue su más eficiente ejecu- tor. Podría afirmarse que fue el artífice del proyecto concebido por Martínez de Hoz en el marco de la "trilateral comission"3 y de los intereses determi-

nantes de las compañías transnacionales.

Con típica mentalidad anglosajona, orgánico y disciplinado, su persona- lidad es absolutamente extraña a la realidad humana y sociopolítica del pa- ís. Con plena identificación respecto a los intereses que dominan las estruc- turas internacionales del poder, Martínez de Hoz no pudo tener mejor "socio" y ejecutivo en su proyecto político de la nueva economía.

El propio Klein admite que no era un mero colaborador de Martínez de Hoz cuando, declarando en el juicio de la deuda el 9 de agosto de 1989, ex- presaba que "en el Palacio de Hacienda aparte del Ministro estaban las se- cretarías de Programación (Klein) y de Hacienda. Prácticamente no había diferencia entre el Ministerio de Economía y la Secretaría de Programación salvo por la Moción de subordinación jerárquica con lo cual asume todo

lo hecho por Martínez de Hoz en su plenitud".

Pero la gestión de Klein no se agotaba ni limitaba a las funciones de su despacho oficial. El verdadero motor de la política económica de entonces

funcionaba en el estudio particular de Klein, en la citada dirección de

Lavalle 1171 que giraba con la denominación de "Estudio Klein y Mairal". Además de Klein, la titularidad del estudio era compartida "supuestamen- te" por el Dr. Héctor A. Mairal.

Un amplio equipo de colaboradores sigue constituyendo el "staff" de Klein, tales como J. Javier Negri, Patricia López Aufranc, Carlos Her-

nán Franco, Eduardo Ansaldo, Marcelo Aftalión, Guillermo O. Tei- J^ro, Horacio Uteda, Julio A. Kelly, Eduardo Zampini Davies, Jorge

• Chueco y Osvaldo J. Norte Sabino, destacándose los tres primeros

reada por David Rockefeller con la inspiración de Sbigniew Brzezinsky y Henry Kissinger. 125

en la atención de los "negocios" del Estudio según surge de la documentación secuestrada en el mismo. Aun sin figurar en los membretes de la papelería del Estudio, son colaboradores del mismo los Dres. Mariano Grondona (h) y José Martínez de Hoz (h). Este último y el Dr. Carlos H. Franco actúan como defensores de Martínez de Hoz, procesado en el juicio de la deuda.

Al asumir Klein como secretario de Estado, conjuntamente con Martí- nez de Hoz, su Estudio se convirtió en algo más que en un "comando parale- lo" de la política económica del "proceso". El despacho oficial de Klein res- pondía a los intereses que se manejaban desde su Estudio y éste, a su vez, canalizaba los negocios que se originaban en la "apertura económica" inicia- da y sostenida por los planes de Martínez de Hoz.

El estudio de Klein fue un verdadero "bunker" de los intereses financie- ros de los bancos del exterior que pasaron a constituirse la red internacional de prestamistas en la "deuda" argentina. El Estudio asumió la representa- ción de los mismos en la "gestoría" financiera ampliando un espectro de clientes en cuyo listado figuran los más importantes grupos empresarios del país y transnacionales. En el anexo documental del presente capítulo se in- cluye ese listado; su simple mención será suficiente para que el lector ad- vierta el centro de poder que constituía el Estudio de Klein... y que aún si-

gue siéndolo.

El Estudio de Klein concentró, en los tres primeros años del "proceso",

el poder económico representado por la banca extranjera, entidades

financieras del país y grupos empresarios con capacidad decisoria en el "car- tel" de los grandes intereses.

Todos los grandes temas económicos del despacho oficial de Klein tení- an, en su Estudio profesional, un tratamiento empresario.

El Estudio era, así, una prolongación del Ministerio de Economía y de la Secretaría de Estado de Programación; de modo tal que el Estudio dispo- nía, para el asesoramiento y conducción de empresas y bancos, de toda la apoyatura que significaban las funciones oficiales de Klein.

En el manejo de las operaciones de endeudamiento, el grupo Klein no tuvo pudor alguno en demostrar que tras los negocios del Estudio estaba el

poder personal de Klein como secretario de Estado. La soberbia de una

impunidad que se supuso invulnerable hizo que en la atención de las opera- ciones no se disimulara tal intervención.

A través del telex del Estudio Klein se cursaron todas las comunicacio- nes de ida y vuelta con los bancos del exterior. El trato con las empresas pú- blicas, en la concertación de las operaciones de préstamo, lo llevaba a cabo el Estudio, destacándose en la atención ejecutiva de dichas operaciones un aso- ciado del mismo, el Sr. Javier Negri.

El Estudio tenía a su cargo la realización de todas las operatorias: las negociaciones previas entre las empresas públicas y los bancos, la redacción de los contratos y documentos, la recepción de todos los instrumentos oficia- les incluyendo los avales de las empresas del Estado y de la Secretaría de Hacienda, el asesoramiento a la banca extranjera respecto a la forma de ase- gurar las operaciones en su beneficio anticipando, incluso y en forma con-

fidencial, las disposiciones de la autoridad económica.

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Para salvar la responsabilidad del estudio frente a eventuales impugna^ ciones -que podrían darse por aplicación del Art. 265 del Código Penal- se inK partió una directiva interna por la cual, en los poderes donde figurara Klein^ debía dejarse constancia de la renuncia de los mismos por parte del nombrado4 „

Se quería dar, de este modo, la apariencia de que Klein al asumir come* secretario de Estado se desvinculaba del Estudio. Lo que, evidentemente, nc* era cierto. En toda la correspondencia del Estudio, documentación del mis^ mo, telex, etc., se seguía girando al Estudio con la denominación "Klein y- Mairal". Por otra parte, constituye una verdadera ingenuidad pretenden que se crea en la supuesta desvinculación de Klein con el estudio profesión nal del cual era titular. Pero hay pruebas categóricas de esta falsedad: a. en la documentación secuestrada en el Estudio se encontraron cajas y

carpetas con documentación oficial del Ministerio de Economía>

incluyendo contratos, avales de la Secretaría de Hacienda y expediente^ del mismo Ministerio;

b. con posterioridad a su renuncia a la Secretaría de Estado, al producirse el relevo de Videla por Viola en la Presidencia de la Nación, Klein "vuek

ve" a su estudio y figura suscribiendo innumerable cantidad de telex y

documentos dirigidos a los bancos extranjeros y acreedores en la relación de nuestra deuda externa, asesorándolos y sugiriendo procedimientos pav ra actuar ante el Banco Central y las autoridades argentinas.

Con posterioridad al retorno del régimen constitucional -es decir, d u . rante el gobierno de Alfonsín- el Estudio de Klein siguió informando confk dencialmente a la banca acreedora respecto a la gestión y disposiciones de las nuevas autoridades económicas, lo que revela cómo el aparato del po. der financiero se perpetúa en el sistema de gobierno, ya sea ejercido por mk litares o civiles.

Durante el desempeño de Klein como secretario de Estado, una impor. tante cantidad de poderes otorgados por empresas y bancos lo fueron a favoi> de su Estudio, como era obvio. Es así que, en los poderes manejados por ej Estudio en las operaciones financieras o comerciales atendidas por el mismo durante los años 1976 a 1981 (etapa Videla-Martínez de Hoz), no figuraba Klein, pero sí sus socios y su propio domicilio.

Al aludir al "bunker" de Klein no es posible dejar de mencionar dos do. cumentos significativos:

a- la constitución de la Cámara de Comercio Argentino-Británica con

fecha 17 de noviembre de 1982, cinco meses después de la derrota argén, tina en Malvinas;

La directiva indicaba, con fecha 26 de mayo de 1976, que en los poderes donde figurara e) Dr. Klein debía agregarse, al pie, la siguiente nota: "El día 30 de marzo de 1976 al folio 38 j del Registro 249 ante el Escribano Francisco José del Castillo, el Dr. Guillermo Walter Klein

' r e nunció este poder". Se agregaba, además: "Esta nota debe llevar, para ser perfecta, 1^ ma y s eH° del Escribano del Castillo". ¡Una verdadera simulación!

b. el poder otorgado por dicha Cámara a favor de Héctor A. Mairal, so- cio de Klein en el Estudio que gira a nombre de los dos y de los restantes asociados al mismo Estudio, los Dres. Uteda, Franco, Ansaldo, Sabino, Ló- pez Aufranc, Teijero, Incera, Zampini Davies y Negri.

Ello ocurría mientras el pueblo argentino guardaba silencio en el dolor por los muertos del General Belgrano5 y por los muchachos enterrados en un

cementerio de las islas. Como siempre, para los mercaderes no existen histo- rias ni tiempos, y cinco meses sobran para fundar una cámara de comercio... Pero hay un tercer documento que no puede ignorarse. Con fecha 7 de abril de 1982 - c i n c o días después de la invasión argentina a las Mal-