• No results found

RQ1a: Are any code snippets significantly associated with faulty code?

6.2 The Binomial Test

8.1.1 RQ1a: Are any code snippets significantly associated with faulty code?

La centralidad de la metáfora en las perspectivas críticas del discurso ha dado lugar

en los últimos años a estudios específicos que integran en mayor o menor grado la LSF de

Goatly (1997: 4) en su libro introductorio The Language of Metaphors propone una

teoría lingüística sobre metáfora que integra postulados de la lingüística funcional, la

pragmática y el análisis del discurso “to overcome the theoretical weakness which arise when we divorce the metaphorical process from the social process” (1997: 7). Si bien explora mayormente las diferentes realizaciones lexico-sintácticas de las metáforas desde

una perspectiva semántica, encuentra en el modelo de Fairclough (1985) la única

posibilidad de integrar las nociones de contexto social y una teoría pragmática como la de

la Relevancia.

Su modelo lingüístico es según Lagerwerf (2000: 1067) “an extensive description of the linguistic appearances of metaphors and their functions and purposes. New insights into

the analysis of metaphorical interpretation are provided.” Dentro de esas nuevas perspectivas, se encuentra el uso de las metafunciones de Halliday (ideacional,

interpersonal y textual) para delimitar las funciones de las metáforas. Se destacan, por

ejemplo, la función (latente) ‘ideológica’ que queda enmarcada en las metafunciones ideacional e interpersonal. Goatly (1997) no olvida tampoco el aspecto cognitivo en su

análisis; plantea, en base a postulados de Lakoff y Johnson (1980), un sistema de “root analogies” que reflejan estructuraciones conceptuales de acuerdo a diversas maneras de experimentar el mundo exterior.

Koller (2003) aplica la teoría de la multifuncionalidad del lenguaje de Halliday a

las metáforas conceptuales y discute cómo estas funciones tienen su efecto en el texto, en el

discurso en la esfera sociocultural y la ‘cognición’; “the textual function of metaphor is,

obviously, realized at the level of text, while its ideational function can best be traced in the

cognitive dimension” (Koller, 2003: 118). En un artículo posterior, Koller (2005) profundiza la relación entre ACD, lingüística cognitiva y metáfora analizando un extenso

corpus de textos extraídos de revistas empresariales. El centro de su análisis es el concepto

de ‘cognición social’11 de van Dijk que le permite abordar modelos metafóricos en su constitución ideológica.

En uno de los libros de más reciente publicación sobre el tema: Corpus Approaches

to Critical Metaphor Analysis, Charteris Black (2004) integra aspectos de semántica

cognitiva, pragmática y ACD a los fines de abordar el rol ideológico y retórico de la

metáfora en el discurso. Vuelve así a la idea aristotélica de la metáfora como instrumento

de persuasión porque influye sobre nuestras creencias y valores al activar asociaciones

emocionales12; tal rol persuasivo es el que constituye la base ideológica y retórica de la

metáfora.

Finalmente Goatly (2007) en su último libro, Washing the Brain. Metaphor and

Hidden Ideology, plantea líneas similares a Charteris Black en tanto su análisis de la

metáfora se centra en la intersección de aportes de la lingüística cognitiva (Lakoff y

Johnson, Turner, Kövecses, Gibbs, entre otros) y el ACD (Fowler, Kress, Fairclough, van

Dijk, Wodak, etc.).

El objetivo de su libro es demostrar la importancia de los patrones metafóricos en el

vocabulario y en la gramática del idioma inglés a los fines de crear conciencia de tales

ideologías ‘latentes’ que estructuran e influyen sobre nuestro comportamiento personal y

11 “Social cognition here refers to the mental models structuring ideologies. Such models are acquired and

(re)produced through social, including discursive, practices and interact with the personal cognition of group members. Cognitively structured ideologies provide group cohesion by defining membership in a group as well as its tasks/activities, goals, norms/values, position and resources (van Dijk, 1995). More often than not, these different representations are structured metaphorically. For instance, membership with its entailing notion of in-groups and out-groups is conceptualized by the primary CONTAINER metaphor” (Koller, 2005: 204).

12 Goatly (1997, 2000) también entiende que una de las funciones más importantes de la metáfora es la de expresar emociones las que, por su naturaleza, pueden ser positivas o negativas. En cierta forma, esta idea se acerca a la de Charteris Black en su perspectiva valorativa.

social. Su análisis gramatical explica cómo ciertas metáforas construyen una visión del

mundo natural marcada ideológicamente. Del mismo modo que el vocabulario, las

cláusulas gramaticales estructuran nuestra manera de comprender, experimentar y actuar en

nuestros mundos mental, social y material.

Particularmente Goatly presenta una visión negativa de los efectos del uso de la

metáfora en el mundo occidental; a través de su análisis demuestra que determinados

patrones metafóricos afectan el bienestar y la supervivencia de la raza humana al motivar

prácticas sociales de desigualdad, injusticia, explotación ambiental y económica. Goatly

(2007: 402) sostiene en consecuencia que “most important ideological metaphor themes, those which value wealth, competition, possessions, time, even if they had their origins

within bodily experience, grew up and became dominant in a particular historical and

cultural context.”

1.5 Metodología

Sobre la base del marco teórico planteado, analizamos críticamente las expresiones

metafóricas del registro cotidiano en revistas de divulgación de informática a través de la

perspectiva funcional, interrelacionando sus aspectos lingüísticos y cognitivos. El análisis

se acota en particular a las elecciones lingüísticas que aportan a la función ideacional

experiencial del modelo de Halliday (2004). Buscamos inferir representaciones que

contribuyen ideológicamente al mundo informático.

Para la identificación de las metáforas, tomamos los conceptos que surgen de la

definición de metáfora de Goatly (The Language of Metaphors, 1997, 8-9, 108-109). Esto

es, concebir que la metáfora tiene lugar cuando una unidad de discurso (Vehicle Term -

relación o mundo al que no refiere o no coliga convencionalmente (Topic Term – Término

Tópico) y cuando esa referencia o coligación no convencional se comprende sobre la base

de la similitud o analogía (Ground – Fundamento).

Adoptamos esta concepción de metáfora por sus aportes teórico-metodológicos que

integran los aspectos funcionales, lingüísticos y cognitivos. A saber:

1) Goatly enmarca su definición en términos funcionales al distinguir variedades

metafóricas de acuerdo a las metafunciones del lenguaje del modelo hallideano. Entre las

variedades funcionales de metáforas identifica las ‘ideacionales’ que tienen, entre otras, las

funciones ideológica y de recontextualización de la experiencia.

2) El autor identifica lingüísticamente los Términos Tópico y Vehículo; entiende

que la lengua refleja la experiencia a través de diferentes categorías léxicas (sustantivos,

adjetivos, verbos, adverbios, etc.) y configuraciones gramaticales (frases, oraciones, etc.).

Éstas pueden ser usadas metafóricamente cuando presentan algún tipo de variación

semántica que no se correlaciona con su valor referencial o coligación convencionales. Las

realizaciones léxico-gramaticales de los términos en cuestión aportan mayor o menor fuerza

metafórica.

3) En concordancia con Goatly (1997), Lakoff y Johnson (1980) consideran que la

metáfora (conceptual) se manifiesta en todo tipo de elementos léxico-gramaticales. Esta

‘evidencia lingüística’ hace posible establecer una relación lingüístico-cognitiva entre los Términos Tópico y Vehículo y los Dominios Meta y Fuente. “Topic and Vehicle”, dice

Lynne Cameron (1999: 14), “[are] not just [considered] as surface forms but rather as underlying systems of semantic and conceptual information.”13

13 Si bien los cognitivistas (Lakoff y Johnson, 1980; Lakoff, 1993; Lakoff y Turner, 1998; Kövecses, 2002) plantean la distinción entre ‘metáfora’ y ‘expresión metafórica’ para separar los conceptos metafóricos de los

Atendemos también a la dimensión cognitiva que encierra la definición del concepto

en Lakoff y Johnson (1998:158); “Hemos descubierto”, afirman los autores, “que las

metáforas nos permiten entender un dominio de la experiencia en términos de otro. Esto

sugiere que la comprensión se produce en términos de dominios totales de experiencia y no

en términos de conceptos aislados.”. Estas experiencias son sociales y por ende grupales.

De ese modo, si situamos las expresiones metafóricas dentro de dominios de la experiencia

como los que ya anticipáramos (estética, placer, guerra, entre otros), es posible así

relacionarlas a través de dichos dominios con las creencias e ideas sociales que según van

Dijk (2000, 2003) constituyen la base del discurso.

Teniendo en cuenta estos conceptos, en primer término, clasificamos las metáforas

de acuerdo a los diferentes dominios de la vida cotidiana que surgen de la selección léxica,

colocaciones y/o combinaciones entre ítems léxicos. Tomamos los ítems léxicos que

conforman los Términos Vehículo como base para la distinción de dominios dado que en

ellos subyacen representaciones conceptuales que facilitan su sistematización. Esta

clasificación ordena la etapa que sigue en el análisis.

En segundo lugar, el estudio se centra en las señales de superficie tanto léxicas

como gramaticales que dan cuerpo a las metáforas en los diferentes dominios reconocidos.

En el análisis se aplican procedimientos desarrollados por Fairclough (1989), Fowler

(1991) y Goatly (2000) de acuerdo con los lineamientos de la LSF.

El objetivo es reconocer las opciones léxico-gramaticales que realizan diferentes

posturas ideológicas. Se analizan a) las elecciones de vocabulario puesto que sus

medios lingüísticos a través de los cuales se accede a ellos, en este trabajo utilizamos indistintamente ambos términos dado que nuestro análisis trasciende la metáfora conceptual. Asimismo, destacamos que nuestro abordaje funcional no incluye el concepto de metáfora gramatical desarrollado por Halliday (2004).

categorizaciones involucran dimensiones conceptuales de la ideología que son

determinantes de la estructura ideacional y b) las opciones gramaticales de la transitividad

de la cláusula en los que subyacen representaciones experienciales que, a criterio de Goatly

(2000), resultan ideológicamente más peligrosas por estar menos expuestas que en el

aspecto léxico.

Así, partimos del estadio descriptivo porque el análisis de los rasgos formales de las

metáforas es el punto de entrada a los aspectos ideológicos que subyacen en las mismas,

para pasar a lo interpretativo. En tanto la metáfora es la expresión lingüística de diferentes

maneras de concebir el mundo, las cuestiones ideológicas deben también ser rastreadas en

los procesos cognitivos, en particular las inferencias requeridas para la comprensión de lo

metafórico. Se completa, por último, los recursos y mecanismos que permiten el acceso a

las creencias o ideas subyacentes y fundamentan nuestro análisis crítico14 al relacionar la

operatoria metafórica con las condiciones sociales del contexto de producción de los textos

considerados.

Los datos se procesan y analizan a) cualitativamente mediante la observación y

comparación del uso de las expresiones metafóricas en sí, a fin de encontrar patrones

recurrentes en los diferentes niveles planteados que confirmen o refuten las hipótesis a-

priori o aquellas que se van generando a medida que avanza el estudio y b)

cuantitativamente mediante la elaboración de cuadros o tablas solamente en aquellos casos

en los cuales sea necesario utilizar datos numéricos para marcar con un grado aceptable de

14 Como no es nuestra intención seguir al pie de la letra el modelo tridimensional de Fairclough sino, al igual que los demás modelos presentados, adaptarlo a nuestros objetivos y necesidades, no incorporamos el estadio ‘explicativo’ puesto que requiere de teorías sociológicas que exceden nuestra competencia. En su lugar, hablamos de ‘crítico’ por adaptase a los niveles lingüístico-discursivos de nuestro abordaje.

precisión tendencias, regularidades o discrepancias tanto en los niveles individuales como

globales.

1.6 Corpus

Este trabajo se desarrolla a partir de un corpus conformado por 26 ejemplares de las

revistas PC World (10 ejemplares) y PC Magazine (16 ejemplares) en la versión original en

inglés, elegidas al azar entre las publicadas en los años 2003 al 2006.

Se eligieron estas publicaciones por ser las revistas líderes en su género en nuestro

país y a nivel internacional y cuentan inclusive con versiones digitales que facilitan su

lectura on-line y aumentan así el número de lectores.

PC World es una revista mensual leída por aproximadamente 5 millones de

personas que ofrece información computacional y de integración tecnológica para ámbitos

laborales (técnicos y de gerenciamiento) y domésticos. PC Magazine es también una

revista mensual con más de 6 millones de lectores que compite en contenidos y

destinatarios con la anterior.

Ambas publican números especiales, lo que aumenta considerablemente su

presencia en el mercado, llegando a tener 22 publicaciones en el año a los fines de la

actualización. Tienden a concentrar la información en la venta de productos (software y

hardware) y se diferencian de otras publicaciones similares (Smart Computing in Plain

English, por ejemplo) por estar dirigidas a un tipo de lector medianamente alfabetizado

tecnológicamente (profesionales no expertos en el ámbito de la tecnología digital o, en el

caso de nuestros lectores de referencia, universitarios del ámbito informático o electrónico).

Si bien han comenzado a aparecer en el mercado argentino versiones en español de

traducciones realizadas en España de los originales en inglés. Teniendo en cuenta la

complejidad implicada en la traducción de metáforas y los efectos discursivos,

socioculturales y de representación que toda traducción arrastra, consideramos apropiado

un corpus en la lengua original.

De las publicaciones que conforman nuestro corpus, hemos seleccionado un total de

220 citas metafóricas extraídas de los diferentes artículos tecnológicos, reseñas, columnas

de opinión, editoriales de cada revista. Si bien estos textos pueden ser entendidos como

géneros particulares, no consideraremos sus restricciones genéricas por concebir estas

publicaciones como representativas de un género en sí mismo. Cabe destacar que quedan

totalmente excluidas del análisis las metáforas usadas en las publicidades por tener

características muy específicas que exceden el alcance de esta tesis y merecen ser tratadas

particularmente.

No es nuestra intención una selección exhaustiva de expresiones metafóricas que

respondan a criterios de representatividad. Simplemente hemos colectado una cantidad

suficiente de muestras estratégicas que no solo respondiera a criterios acordes a los

objetivos de la investigación, sino que también nos permitiera la realización de un análisis

lo más detallado posible. Entendemos los resultados obtenidos como indicativos de

tendencias en las publicaciones en cuestión. Estos podrán confirmarse o no en futuras

investigaciones a través de muestras más amplias y representativas.

Por último, cabe puntualizar que existe algún consenso entre los autores (Ortony

et.al., 1993; Lakoff y Johnson, 1998; Goatly, 1997) con relación a la clasificación de

metáforas desde el punto de vista de su permanencia a lo largo del tiempo. Si bien aparecen

numerosos términos que especifican diferencias puntuales (metáforas fósiles, vitales,

en que al menos existen dos tipos básicos, con sus respectivas variaciones intermedias, esto

es, las metáforas ‘vivas’ y las metáforas ‘muertas’.

Aunque tengamos en cuenta estas diferencias teóricas para la conformación de

muestras, hemos prestado especial atención a las ‘frases hechas’ por su alta frecuencia de

uso. Como tales, dichas frases han perdido su naturaleza metafórica a lo largo del tiempo

para convertirse en expresiones de uso literal. Sin embargo, su recurrente

recontextualización en el corpus ha dado lugar a nuevas interpretaciones metafóricas. Han

sido por lo tanto incorporadas en nuestro análisis como metáforas vivas.