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Statistical Segmentation

3.3 Detection

3.3.1 Statistical Segmentation

El control de la opinión pública es el mejor instrumento para garantizar el buen funcionamiento de la presión política y para asegurar el apoyo a los movimientos políticos aliados a los intereses de los grupos de presión. Con el desarrollo de la industrialización y de la urbanización, la opinión pública es plasmada por los medios de comunicación de masas (prensa, radio, televisión). Estos medios sustituyen las formas directas de formación de la opinión pública tradicional. De muy poco peso resultan los meetings, conferencias, etc., frente al poderío de la comunicación de masas. De allí que los grupos de intereses económicos y políticos organizados busquen dominar estos medios de comunicación para consolidar su influencia sobre los órganos de poder.

En Brasil, como en casi toda la América, la publicidad es la principal fuente de recaudación de la prensa, de la radio y de la televisión. Se puede calcular” que cerca del 80% del gasto de los diarios es pagado por la publicidad. De ahí que el control de la publicidad sea la forma más concreta de control sobre los medios de comunicación.

Se organizaron en Brasil dos Comisiones Parlamentarias de Investigación (CPI) sobre la penetración del capital extranjero en los medios de comunicación. Una en 1963 y otra en 1966. El documento guía del diputado Joao Doria, presidente de la Comisión Parlamentaria de Investigación sobre las revistas norteamericanas en1963, apunta los siguientes hechos:

De las 300 agencias de publicidad establecidas en el país, ocho empresas -todas extranjeras- facturaban 35 000 millones de cruzeiros sobre un total de 120 000 millones. En estos datos no se incluyen los llamados “aspectos invisibles” (relaciones públicas, lobies, etc.). En 1960, los gastos de publicidad sumaban 110.8 millones de dólares, lo que significaba cerca de 1.4% del ingreso nacional. Estos eran destinados en un 37% a la televisión, 35% a la radio, y a los otros vehículos de publicidad, 28%.

Este gran poder económico está concentrado en manos de las compañías de publicidad, las que, a su vez, están bajo el control de las ocho compañías extranjeras, que controlan la Asociación Brasileña de los Publicitarios, dirigida por ejecutivos de esas empresas o elementos a ellas ligados. En 1959, los once principales anunciantes del país formaron la Asociación Brasileña de los Anunciantes, ABA, que incorporó a otros 19 anunciantes. De estos 30 anunciantes, casi todos eran grupos extranjeros.

¿Cómo se distribuyen los aspectos de publicidad y qué poder de presión tienen estos grupos?

Es muy fácil comprenderlo cuando se estudia la importancia de la publicidad para la sobrevivencia de los diarios. Una amenaza ligera de corte de publicidad por parte de una gran agencia ya es una presión importante. La amenaza de una de estas asociaciones, ABA o ABAP, es decisiva para la sobrevivencia de cualquier órgano de comunicación. La distribución de los anuncios tiene un carácter político. Denuncias hechas en ocasión del funcionamiento de la Comisión Parlamentaria de Investigación mostraron que órganos de gran circulación fueron marginalizados en provecho de otros nuevos grupos por los intereses de los anunciantes.

Ese conjunto de datos confirma que la publicidad tiene un carácter eminentemente político, y sólo se destina a los medios de difusión que defienden las posiciones políticas que el grupo de grandes empresas (particularmente las extranjeras) desea.7

Un gran número de revistas y diarios de posición nacionalista se vieron obligados a desahuciar su edición por ausencia de publicidad, a pesar de gozar de más altos índices de venta que otros órganos que recibían anuncios gigantescos de publicidad.

Lo más grave es, sin embargo, que este poder sobre los órganos de comunicación se complementa por la organización de la penetración directa de la prensa extranjera en el país, constituyéndose empresas nacionales subsidiarias. La Comisión Parlamentaria de Investigación, que se formó en 1966, pudo detectar la base real

6 Geníval Rabelo, O Capital Estrangeiro na Imprensa Brasileira, Editora Civilizacao Brasileira, Río de Janeiro, 1966. Los datos de este

de denuncias en este sentido. Contraviniendo una prohibición constitucional (Artículo 160),8 se organizaron en Brasil varias empresas periodísticas subsidiarias de empresas norteamericanas.9

Estas empresas periodísticas no se presentan como empresas extranjeras, y sus publicaciones son dirigidas y escritas por periodistas brasileños. En la actualidad controlan las publicaciones mensuales y semanales de mayor penetración en las capas dirigentes y de élite del país. Además, dominan las revistas de tipo comics, se proyectan hacia el plano de las revistas de amplio público. También comienzan a dominar directamente el principal canal de televisión del país, a lo que debe añadirse el control de una de las mayores redes de emisoras de radio.

7 Su poder le garantiza no sólo el control editorial de los diarios, sino el control de las noticias y hasta el de su vida interna. En los últimos

años se denunciaron casos que afectaron por lo menos a dos periodistas jefes de redacción que fueron despedidos por presión de estos grupos (Antonio Callado y José Bahia en el Correio de Manhä), lo que, por lo demás, aconteció a muchas otras víctimas de similar presión política. Otras veces la coacción se ejerce sobre la materia publicada, como en el caso de los reportajes de Justino Martins sobre Rusia. en Manchete que hubieron de restringirse sólo a la primera de una serie.

8 Se trata de la Constitución de 1946, que ha sido sustituida por una nueva Constitución, la cual a su vez está suspendida por el Acta

Institucional Núm. 5.

9En 1948 se organizó la publicación brasileña de Selecciones del Reader’s Digest, que publica 500 000 ejemplares mensuales.

En 1950 el grupo Visión Inc. organizó en Brasil una empresa que publicaba el semanario Visao. Además, directamente destinadas a la formación de la mentalidad empresarial, se crearon las revistas Dirigente Industrial, Dirigente Rural y Dirigente Constructor, de distribución controlada, es decir, gratuita, a personas elegidas por la publicación. En 1964, este grupo compro la revista Direcao, del grupo Mc Gral Hill, que es distribuida a 20 000 lectores seleccionados, según publicidad del grupo Visión inc.

En 1951, el señor Victor Civitas, que trabajó para el Time-Life, inició la organización de un imperio grafico en Brasil: la Editora Abril (su hermano organizó una empresa semejante en la Argentina). La Editora Abril, con sólo 15 años de funcionamiento, posee 28 publicaciones con una tirada global de 4.5 millones de ejemplares mensuales. En 1966, este grupo empezó la preparación de la edición de una nueva revista que se llamaría Panorama, como sus correspondientes italiana y argentina, sin disimular sus ligazones con el grupo Time-Life. En 1966 vio la luz el primer número de esta revista (altamente lujosa) con el nombre de Realidades dado que el propietario del nombre

Panorama para el Brasil exigió un pago muy alto por la venta del título. Una poderosa red de radio y televisión de Sao Paulo

(RedPiratininga) fue comprada por la secta de los mormones, que pasó a dominar un vasto imperio de los medios de comunicación del país. En 1966 fueron denunciados (y de allí la creación de la Comisión Parlamentaria de Investigación) los acuerdos entre el grupo Time- Life y la TV Globo, que darían a este grupo el control directo de la más moderna red de televisión del país.

Según investigación de la revista Visao, basada en datos del Departamento Nacional de Registros del Comercio, en 1970, diez empresas de capital extranjero representaban 69.2% del conjunto del capital nacional en el sector de comunicaciones en todo el país, representado por ocho empresas. En el sector de publicidad, 16 empresas extranjeras contaban con un capital igual al de ocho empresas de publicidad nacionales.*

Así, el control de la opinión pública se hace cada vez más directo y la integración económica del capital nacional al extranjero se complementa en el nivel de los medios de comunicación. Las empresas nacionales de comunicación : a) no tienen bases financieras y técnicas para contrarrestar esta penetración; b) no tienen libertad de acción para actuar contra estas tendencias, pues dependen de los anunciantes de las empresas de capital extranjero, que están asociados en poderosas organizaciones.

El único punto de apoyo de las revistas, diarios, radios y televisiones fuera de este sector, radica en el Estado y en algunos grupos nacionales. Pero, la fuerza política y económica de los intereses del gran capital incluso ha reformulado la organización estatal y la política imperante en orden a adecuarlas más directamente a sus intereses.