La preocupación por el clima laboral u organizacional inicia en la corriente de la
psicología cognitiva, la cual ha buscado la interacción entre los fenómenos mentales y cómo
ellos afectan el comportamiento o la conducta humana; esto nos lleva a pensar de qué manera
nuestra percepción afecta en las actividades que desempeñamos diariamente en lo laboral. Al
respecto, Likert (1986), menciona que:
“la reacción ante cualquier situación siempre está en función de la percepción que tiene
ésta, lo que cuenta es la forma en que ve las cosas y no la realidad objetiva” (p.32).
De la misma manera se expresa que el clima laboral es la cualidad psicológica interna
que define a la organización. Chiavenato (1992)
Para Gibson, Ivancevich & Donnelly (1990,):
“el resultado de la interacción de la conducta de las personas y los grupos, los conflictos,
estilos de liderazgo, estructura de la organización, comunicación y demás, es el clima
organizacional” (p.527).
También podemos definirlo como la expresión personal de la percepción que los
trabajadores y directivos se forman de la organización y que se relaciona estrechamente en el
desempeño. Goncalvez (1997)
Es así que varios autores coinciden en que el estudio del clima laboral u organizacional es
importante ya que las personas perciben de modo distinto su contexto laboral y esto hace que
dicha percepción influya en el comportamiento de la persona dentro de la organización, con
todas las implicaciones que ello conlleva.
El estudio del clima organizacional ha evolucionado a partir de la introducción del
término por el Psicólogo estudioso de las Ciencias Humanas Saúl Gellerman en 1960,
generándose varias definiciones del concepto, así el clima laboral es influenciado por muchas
variables que interaccionan entre sí de diversa manera en el individuo y en su apreciación y que a
su vez son resultantes de cuestiones internas y externas en ello, como los aspectos psíquicos,
anímicos, familiares, sociales, entre otros, los cuales intervienen sobre el clima laboral de la
empresa en donde laboran.
En la actualidad la globalización ha llevado a la búsqueda de calidad y excelencia dentro
de las organizaciones, que las ha caracterizado por tratar de alcanzar una alta competitividad
estableciendo estrategias coordinadas, con el fin de desarrollar climas apropiados dentro de las
instituciones, permitiendo implementar sistemas motivacionales internos y externos en sus
trabajadores, que potencialmente inciden en los resultados, los que a su vez permitirían alcanzar
altos niveles de productividad. Así Brunet (1987), afirma que:
“el Clima refleja de una manera global los valores, las actitudes y las creencias de
los miembros, que debido a su naturaleza, se transforman a la vez en elementos
del clima” (p.11)
En el Ecuador el estudio realizado por Great Place to Work Institute Ecuador (2010),
indica que el crear un buen Clima organizacional sigue siendo relegado dentro de las empresas,
pues, de las 15 mil compañías existentes en el país, con una facturación superior a un millón,
apenas un 15% se preocupa por tener un mejor lugar para trabajar, de ese 15%, se menciona que
no todos cumplen a cabalidad con los condicionamientos para crear un clima laboral aceptable.
Así se plantea que las posibles causas (desmotivación, falta de comunicación, liderazgo no
adecuado, entre otros), están en el desinterés que nace del empresario el que a su vez se transmite
a las jefaturas medias, y cuyo origen puede estar en el desconocimiento. El autor considera que
pensar solamente en la tecnología, las maquinarias y otros factores no llevará a las empresas al
éxito; es así que concluye que el tener un buen ambiente laboral mejora en 25% la rentabilidad
de una empresa, y agrega que Valorar el capital humano, ese es uno de los factores más
importantes. (Murillo 2010).
Con todo lo expuesto, en términos generales, podemos manifestar que actualmente las
organizaciones ecuatorianas debido a la necesidad de mantenerse en este nuevo sistema
competitivo global, deben adoptar nuevas políticas y estrategias que les permita afrontar los retos
del mercado, pero que a la vez fortalezcan a su recurso más preciado, el talento humano. De no
hacerlo, de manera directa o indirecta podrían presentarse una serie de inconvenientes, entre
ellos una comunicación deficiente entre directivos y trabajadores; falta de trabajo en equipo, el
incumplimiento de metas organizacionales, desmotivación, ausentismo, rotación, conflictos;
condiciones que pueden llevar a que los trabajadores disminuyan el nivel de compromiso
organizacional y por ende, en un momento determinado se vea afectado el desarrollo de los
procesos productivos.
Con este antecedente, y dada la importancia que tiene el clima, se realiza la presente
investigación sobre clima organizacional AYMESA S.A., empresa manufacturera ecuatoriana
cuya actividad principal es el ensamblaje de vehículos.
Históricamente, en Aymesa S. A. no se evidencian estudios sobre el clima
organizacional, ni en el período de creación y funcionamiento hasta el año 2004; ni en el período
de reapertura a partir del año 2006; es por ello que este estudio se hace relevante, pues los
resultados que se obtengan podrían ser la base para conocer las características actuales de este
fenómeno en sus distintas variables, y de ser el caso esta información serviría como punto de
partida para mejorarlo.
Para la determinación de las variables de estudio en este trabajo, se ha tomado como
punto referencial de partida la teoría del Clima Organizacional de Likert, la cual menciona que el
comportamiento de los subordinados es causado por el comportamiento administrativo y por las
condiciones organizacionales que los mismos perciben, por sus esperanzas, capacidades y sus
valores, por lo tanto la reacción está determinada por la percepción y se resume en el estudio del
clima bajo cuatro sistemas: Autoritario, Paternalista, Consultivo y Participativo. (Sandoval 2004)
Concluyendo se espera que el estudio del clima organizacional bajo las dimensiones
propuestas por la teoría de los sistemas de Likert, permitirá en Aymesa S. A. disponer de una
línea de base de evidencias positivas o negativas sobre las variables en análisis: aspectos
motivacionales, comunicacionales, los procesos de dirección, la toma de decisiones, procesos de
establecimiento de metas, procesos de control; y por ende de ser necesario desarrollar actividades
de mejora continua en este campo, evitando que dichas variables puedan significar un obstáculo
para el cumplimiento de los objetivos organizacionales.
In document
The resurgence of structure in deep neural networks
(Page 126-147)