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Después de la guerra de Independencia y durante el siglo XIX, en la naciente Colombia, además de las decenas de motines provinciales, se llevaron a cabo múltiples guerras civiles que sin contar las que se presentaron a comienzos del siglo XX, nos dan una clara idea de lo que significa que Miguel Antonio Caro nació, creció y murió en medio de conflictos internos del país. Razón de más para analizar la importancia de su pensamiento político y jurídico.

En la formación del Estado colombiano durante el siglo XIX, a diferencia de los demás países latinoamericanos, no hubo gobernantes que se entronizaran en el poder, pero existieron tres golpes de estado a saber, el de José María Melo el 17 de abril de 1854, el de Tomás Cipriano de Mosquera contra Mariano Ospina Rodríguez el 8 de mayo de 1860 y, el de los Radicales, contra Tomás Cipriano de Mosquera270 el 23 de mayo de 1867, son pocos en comparación con los que por la misma época sucedían en América Latina.

No obstante los pocos golpes de Estado en Colombia, se suscitaron nueve guerras civiles en todo el siglo XIX y gran número de revueltas provinciales o regionales especialmente durante el período federal, empero se hará referencia a las ocasionadas después de 1839, analizándolas una a una.

2.7.1 Guerra de los Supremos. Entre 1839 y 1841, la población granadina padeció laguerra de “Los Supremos”271. Este nombre indica alguna de sus causas; el pretexto para el levantamiento en su primera fase fue la ejecución de una disposición legal tomada desde 1821 y que se venía posponiendo, consistente en suprimir por antifuncionales, los conventos que albergaban menos de ocho religiosos para destinar sus locales y bienes a la educación.

En nombre de la religión católica, que se sentía por este hecho ultrajada, el Padre Francisco Maria Villota272, logró obtener el apoyo de la población del sur del país contra el gobierno central; el clero de la región que tenía más vínculos y posibilidades con la jerarquía ecuatoriana apoyó el movimiento y, el gobierno de aquel país, dentro de un contexto de fronteras aún no muy bien definidas, terció en el conflicto.

El caudillo militar José María Obando decepcionado porque el gobierno central presidido por José Ignacio Márquez, no lo había designado como jefe militar para combatir la rebelión y ante un sumario en su contra por la muerte del Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre273, se puso al frente de la rebelión que inicialmente aspiraba a combatir.

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CÍRCULO DE LECTORES. Manual de historia de Colombia, Tomo 2, Op. cit., p. 127.

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CÍRCULO DE LECTORES. Gran Enciclopedia de Colombia, Op. cit., p. 336.

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Sacerdote español. Superior de los padres filipenses en Colombia, que pidió la supresión de los conventos frailes ecuatorianos a los que criticaban por su mala reputación.

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(Cumaná, Venezuela, 1795 - Berruecos, Colombia, 1830). Héroe de la Independencia americana. En 1810 era oficial de ejército independentista y acompañó a Miranda; más tarde se unió a Nariño, Bermúdez y Piar,

Caudillos militares sobrevivientes de la independencia, los autodenominados Supremos de cada región, no satisfechos en sus aspiraciones por el poder central, se levantaron en guerra y la mantuvieron, durante tres años, a nombre de la religión ultrajada. A su vez, algunos de ellos, como Obando, en guerras posteriores serían atacados como enemigos de la religión que en esta ocasión decían defender.

2.7.2 Guerra de 1851. Las transformaciones llevadas a cabo en el gobierno de José Hilario López274 dieron lugar a la guerra de 1851. En este caso, claramente los contendientes se alinearon como liberales y conservadores. Los esclavistas del occidente del país se levantaron contra la medida abolicionista, y las disposiciones laicizantes del período dieron el pretexto religioso para la insurrección. Además, la adecuación que se adelantaba en el Estado debía tener su corolario burocrático para que acudieran a la nómina los jóvenes tribunos que pregonaban el cambio, en reemplazo del círculo reducido que venía detentando el poder. Esta circunstancia civil agregó otro elemento para la insurrección militar275. A este período se denominó “Hegemonía Liberal”276.

Además del notable incremento de la lucha ideológica, al presidente López le tocó enfrentar la guerra civil que Julio Arboleda277 impulsó so pretexto de la expulsión de los Jesuitas, iniciada en Pasto. Tuvo repercusión en Antioquia, Neiva, Mariquita, Tunja y Pamplona y, aunque sofocada en sus comienzos, dejó un fastidioso lastre por la intolerancia que mutuamente acusaron clericales y lopistas. En ese clima de malestar generalizado, complicado por una epidemia del cólera asiático que cobró veinte mil víctimas -una cuarta parte de ellas de la población de Cartagena que entonces llegaba a diez mil habitantes- y bajo el consenso de que se debía reformar la Constitución como lo querían los líderes de todos los partidos representados en las Cámaras, se presentó la elección popular para presidente de la República.

2.7.3 Guerra de 1854. Los acontecimientos de 1854 y la guerra ocurrida en ese período son la clara muestra de un enfrentamiento clasista en el siglo XIX, habida cuenta que, con

para emprender la campaña de Venezuela y Caracas. Participó en la defensa de Cartagena de Indias. En Angostura se unió a Bolívar y fue jefe del ejército bolivariano. En Pichincha venció al realista Aymerich liberando las provincias de Ecuador. Participó en la batalla de Junín y derrotó al Virrey De La Serna en Ayacucho, por este hecho el gobierno peruano le otorgó el título de gran mariscal de Ayacucho y fue ascendido a General en Jefe. Cuando se dirigía a Quito para impedir la culminación de la Independencia de Ecuador, fue asesinado al parecer por instigación de José María Obando.

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(Popayán, 1798 – Neiva, 1869). Militar y político colombiano. En 1828 se alzó contra Bolívar, presidente de la república (1849-1853). Realizó numerosas reformas liberales.

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Numerosas remociones, corroboraron estos planes de exclusión y egoísmo. Una de las primeras y que más escándalo causó fue la del general Pedro Alcántara Herrán del empleo de Ministro Diplomático en Washington. Véase, GUTIÉRREZ PONCE, Ignacio. Vida de don Ignacio Gutiérrez Vergara y, episodios históricos del tiempo 1806-1867 por su hijo Ignacio Gutiérrez Ponce. Tomo II. Bogotá: Editorial Kelly, 1973, p. 21.

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CÍRCULO DE LECTORES. Manual de historia de Colombia, Tomo 2, Op. cit., p. 265.

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(Popayán, 1817 - La Montaña de Berruecos, 1862). Escritor y político colombiano, fundó la Sociedad Filológica en Popayán, fue asesinado. Por su obra y vida es considerado uno de los primeros y mayores representantes del movimiento romántico en Colombia.

el correr de la hegemonía liberal, se iban liquidando los resguardos278 y ejidos279 y se había implantado el libre cambio suprimiéndose los aranceles que hacían de barreras proteccionistas. Con estas medidas, sobre todo la última, el partido liberal, que en apoyo de su proyecto había ligado a los artesanos y sectores populares, se dividió en dos fracciones por intereses económicos. Los comerciantes, abogados y tribunos quedaron en la fracción liberal gólgota que proponía el libre cambio. A su vez, los sectores populares y entre ellos, como principal fuerza organizada, los artesanos, militaron en la fracción que se denominó Draconiana, del liberalismo; como es lógico, su acción política iba a mantener las tarifas proteccionistas.

La pugna presentada con el licenciamiento de oficiales desde el fin de la guerra de Independencia cobraba en ese momento un énfasis especial. El proyecto liberal de la transformación del Estado implicaba proceder con el Ejército al igual que se procedía con la otra fuerza organizada, el clero. La posición laicizante del Estado tenía su correlativo en la ideología civilista. Al igual que un culto barato, se quería una milicia a buen precio, pero eficaz. Fue entonces cuando se presentó el conflicto. Los altos grados del ejército estaban ocupados por oficiales que habían participado en las guerras de independencia, donde existían Generales de estirpe burguesa como Tomás Cipriano de Mosquera, Pedro Alcántara Herrán, Domingo Caicedo y, otros de estirpe popular como José María Melo, quienes se mantenían en las filas como única ocupación, por haber pertenecido al ejército libertador280.

Ahora bien, con el apoyo popular fue electo Presidente en 1853 José María Obando, a quien le correspondió sancionar la Constitución emitida en ese año expedida porgólgotas y conservadores para mermarle atribuciones. A pesar de que era claro a quién debía su elección y quiénes eran los que la impugnaban, Obando vaciló en su posición y el Jefe del Ejército, General José María Melo, con el apoyo de sectores populares como los artesanos y de los oficiales profesionales, propició el golpe de Estado el 17 de abril de 1854.

Dentro de las disposiciones que precipitaron el golpe se encuentra el que, so pretexto civilista y democrático, se limitaran los grados en el ejército, lo cual era la forma de prescindir de Melo y de otros oficiales de carrera, ligados a los sectores populares. La medida enunciada se complementó con otra ley de carácter general que otorgaba a todos los habitantes del país el derecho a comprar y a comerciar armas lo mismo que a instruirse en su manejo, ley que obviamente favorecía a las clases pudientes económicamente; así se reflejó en la campaña emprendida contra el ya dictador José María Melo y quienes habían llegado al poder con él281.

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Los resguardos eran tierras que habían sido entregadas a los indígenas desde la época colonial.

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Los ejidos eran tierras comunales cercanas a los poblados y ciudades que servían para el sustento de los pobres de las ciudades.

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CÍRCULO DE LECTORES. Gran Enciclopedia de Colombia, Op. cit., p. 339.

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Fueron cuatro los generales que armaron sendos ejércitos particulares o individuales: Pedro Alcántara Herrán, Tomás Cipriano de Mosquera, José Hilario López y Tomás Herrera282 y, desde los cuatro puntos cardinales de la República avanzaron hasta Bogotá en donde reunieron catorce mil hombres y derrocaron a José María Melo y a sus seguidores. El problema de clase social dentro de los altos rangos del Ejército llegó a esos extremos, en la lucha por mantener la hegemonía del poder.

Lo acontecido en el seno de la fuerza militar fue propicio para seguir proclamando ideas civilistas y, durante el gobierno liberal–conservador de Manuel María Mallarino, quien sucedió a José María Obando, “el Ejército fue reducido a quinientos ochenta y ocho hombres desde el mes de septiembre de 1855 y luegocuando en Panamá se organizaron las milicias del Estado, la reducción llegó a trescientos setenta y tres unidades, que es la más pequeña de la cual se tenga noticia a todo lo largo de la historia de la Nación. La economía obtenida por este concepto ascendió a trescientos mil pesos”283.

Lo anterior significa que con la inmensa reducción del Ejército central se abonó el terreno para que pudiera operar el federalismo y para que las oligarquías provinciales o regionales conquistaran a la población y de esa manera pudieran disponer del patrimonio nacional.

2.7.4 Guerra de 1859 – 1862. El congreso de 1859 expidió algunas leyes de carácter trascendental. La relativa al pie de fuerza nacional e inspección de los estados, y la que creaba intendentes de hacienda nacional para que ejercieran en los estados determinadas funciones de vigilancia en las aduanas. Pero la que atacó más fuertemente la oposición liberal, fue la de las elecciones, que daba alguna intervención a los poderes nacionales en los escrutinios de los sufragios para la presidencia de la república, y para miembros del congreso, a fin de calificar la validez de las elecciones.

El gobierno de la Confederación granadina cayó estrepitosamente, y la República se anegó de sangre. Contra el gobierno de partido surgió una oposición de la misma índole que engendró la revolución liberal. Las leyes citadas originaron violento ataque de la prensa liberal. Las legislaturas de algunos de los Estados las juzgaron inconstitucionales y pidieron su derogatoria.

En 1859 estalló una revolución local en Santander, promovida por los conservadores contra el gobierno liberal de ese Estado en cabeza de Antonio María Pradilla, quien finalmente fue derrocado por Leonardo Canal, después de ser vencidos en varios combates en Guespa, San Andrés, Oratorio y Suratá; en Boyacá quisieron continuar la lucha, se

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(Panamá, 1802 – Bogotá, 1854). Militar y político colombiano. Actuó en la guerra de la Independencia y contra la dictadura de Bolívar, fue ministro de guerra y marina, presidente del senado (1853) y de la república (1854), en la guerra contra Melo.

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PÉREZ AGUIRRE, Antonio. 25 años de historia colombiana: 1853-1878, del centralismo a la federación. Bogotá: Editorial Sucre, 1959, p. 46.

aprestaron y quedaron derrotados en La Concepción, el 29 de agosto, por el general José Santos Gutiérrez Prieto284 quien quedó mal herido.

En Bolívar, a su vez, los liberales encabezados por Juan José Nieto285, derrocaron al gobierno conservador, y Nieto vino a ser el gobernador de aquel Estado. Los revolucionarios atacaron las oficinas nacionales, aprendieron al intendente y se apoderaron del parque, por todo esto el presidente Mariano Ospina Rodríguez declaró turbado el orden público el 3 de septiembre, y el general Pedro Alcántara Herrán, quien estaba de ministro en los Estados Unidos, fue nombrado por el gobierno nacional General en Jefe del Ejército de la Confederación, y recibió la comisión de conseguir elementos de guerra para someter a los rebeldes. Herrán vino de New York a Cartagena en febrero de 1860 y celebró un pacto con Nieto, para asegurar la paz, el cual fue aprobado por el gobierno nacional. A finales del mismo año comenzó la revolución en el Estado del Magdalena.

Al principiar el año 1860 la rebelión se extendió al Estado del Cauca, a cuya cabeza estaba Tomás Cipriano de Mosquera contra el Estado Central que para la época ocupaba aproximadamente la mitad del territorio nacional, pues sus límites abarcaban desde el Golfo de Urabá (hoy departamento del Chocó) hasta el río Amazonas. El presidente de la Confederación Granadina, había sido facultado por medio de una ley para tener hasta mil hombres en sus filas militares y como resultado de la guerra a favor de Tomás Cipriano de Mosquera, confirmó la supremacía militar de los ejércitos provinciales o regionales que, como ya quedó dicho, era de catorce mil hombres286.

Mosquera se autodesignó supremo director de la guerra, con el apoyo de los Estados de Bolívar y Santander. Obando se le alió y Ospina tuvo que aceptar el reto y proclamar, el 25 de junio, el estado de guerra. Pero entretanto, Mosquera, había invadido Antioquia y libraba una victoriosa batalla en Las Guacas en agosto, pero perdió fuerza cuando quiso tomarse a Manizales y debió pactar después de algunas derrotas frente al comandante oficialista Joaquín Posada Gutiérrez. Devolvió las armas del gobierno y se retiró al Cauca pero, allí se hizo fuerte. De nuevo se alió al Gobernador de Bolívar, derrotó en noviembre a las tropas confederadas que dirigía Joaquín París, se tomó Neiva, se le unió José Hilario López y atacó Cundinamarca.

Los conservadores bajo el mando de Julio Arboleda, no permanecían quietos, intentaron adueñarse de la Costa Atlántica, pero expulsados de Santa Marta retornaron al Cauca por Panamá.

En medio de la guerra, el congreso quiso sesionar pero no tuvo quórum, terminado el período legal de Ospina, en pleno caos, se le encargó el poder ejecutivo al procurador

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(Cocuy, Boyacá, 1820 – Bogotá, 1872). Militar y político colombiano. Presidente de la República (1868– 1870) tras la destitución de Mosquera.

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(Cartagena, 1805 - 1866). Militar, político y estadista santanderista y masón. Fue elegido en 1839 diputado de la Cámara provincial de Cartagena. En 1840 participó en la guerra de los Supremos, al lado del general Carmona. Sostuvo una vida de gran actividad, de ideales generosos y de utilidad para su partido.

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general Bartolomé Calvo287 a quien le tocó presidir más derrotas, como la pérdida de Boyacá, la caída de Chapinero y la toma por Tomás Cipriano de Mosquera de la capital de la República. Cayó prisionero casi todo el gobierno encabezado por Calvo y días antes en La Mesa, el ex presidente Ospina.

Mosquera, quien había hecho una carrera política como conservador diez años atrás cuando combatía contra López, triunfó ahora como liberal y, con el apoyo del propio López pronto reorganizó los ministerios en calidad de presidente provisional, creó el Estado del Tolima segregándolo de Cundinamarca y el distrito federal en Bogotá pero, por otra parte, mediante el Pacto de Unión del 20 de septiembre de 1861 sentó las bases de los que serían los Estados Unidos de Colombia, nacidos en medio del desastre.

La primera administración presidencial de Tomás Cipriano de Mosquera se había llevado a cabo como conservador y como representante de una fracción de ese partido. Había presentado su candidatura contra Mariano Ospina Rodríguez y Manuel Murillo Toro (liberal) y posteriormente se alió Mosquera con los liberales en contra de Ospina Rodríguez y en nombre del partido liberal. Fue presidente tres veces más (1860-1863; 1863-1864; 1866- 1867)288 y después de ser vencedor de la guerra, hizo la reforma de desamortización de bienes de la Iglesia a que se hizo referencia anteriormente.

Como consecuencia de la guerra ganada a nombre de la Soberanía de los Estados, se expidió la Constitución de Rionegro (1863), que limitaba las atribuciones del Estado Central en el sentido de hacer la guerra a los “Estados Soberanos”. Así las cosas, mientras el gobierno central contaba con un ejército reducido para desfilar en las fiestas patrias, las provincias o estados soberanos formaban ejércitos poderosos entrenándolos para combatir.

En este orden de ideas, resulta claro que el poder residía en el régimen militar y en los gobernantes de los estados soberanos, y los presidentes que por mandato constitucional se elegían cada dos años, ni mandaban, ni gobernaban y se limitaban a dejar hacer y dejar pasar. Ante este panorama las guerras se trasladaron a las provincias o regiones, es decir, se descentralizaron y se presentaron aproximadamente cuarenta motines, rebeliones y levantamientos289 que tuvieron ocurrencia durante la vigencia de la Constitución de Rionegro.

2.7.5 Guerra de 1876-1877. Esta guerra fue de carácter nacional, declarada por el partido conservador del Estado soberano del Cauca, quien sentía que estaba perdiendo hegemonía política a nivel nacional y propició esta guerra entre estados. Nuevamente, a manera de

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(Cartagena, 1815 – Quito, 1889). Jurisconsulto, orador, periodista y poeta, escribió en La civilización, La Republica y Los Andes. Muy joven comenzó su carrera pública como secretario de la gobernación de Panamá, siendo después Gobernador. Asistió a la Asambleas de la misma sección y a varios congresos; candidato dela presidencia del entonces estado de Bolívar, Procurador General de la nación de 1859 a 1861 y, después, Ministro plenipotenciario de Colombia en Quito.

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HENAO y ARRUBLA, Op. cit., p. 163.

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pretexto, se izó como bandera el “problema religioso”, habida cuenta de la enseñanza laica que los liberales querían implantar, para acabar con el monopolio de la educación religiosa.

Los estados de Antioquia y Tolima estaban gobernados por conservadores; por ende la lucha se entabló en contra de los liberales que controlaban el Estado Central. El Estado de Antioquia alistó trece mil hombres290, equipados con apoyo logístico moderno que se lanzó al ataque en nombre de la religión; ese ejército fue detenido en su ataque por dos derrotas militares (Los Chancos y Garrapata) y, aparecieron contradicciones que se impusieron por problemas de celos entre los dirigentes de Antioquia y de otras regiones sobre quién decidiría y aprovecharía -cuando la causa triunfara-, problemas regionales con carácter racial que cohesionaron al grupo antioqueño frente a los “negros caucanos”. Esta