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2.5 Summary

3.1.1 TeraGrid

El estómago humano contiene más de 1.000 millones de células parietales, cada una de las cuales puede generar por su porción apical unos 3.300 millones de hidrogeniones (H+) por segundo, produciendo ácido clorhídrico (ClH) a una concentración de 150 ml/l o lo que es igual, con un pH de 0.8 (Esplugues y Flórez, 2005).

La secreción de ácido gástrico en la célula parietal está regulada por tres estímulos locales: acetilcolina, gastrina e histamina. Estos tres estímulos cuentan para la secreción de ácido gástrico tanto basal como estimulada.

La acetilcolina es el principal neurotransmisor que modula la secreción de ácido y es liberado por las células ganglionares vagales y parasimpáticas. Las fibras vagales inervan no sólo a las células parietales, sino también a las células G y las células tipo enterocromafin, para modular la liberación sus péptidos.

La gastrina tiene efectos hormonales en las células parietales y estimula la liberación de histamina (Figura 3). La histamina tiene efectos parácrinos sobre la célula parietal y, juega un papel central en la regulación de la secreción de ácido de la célula parietal, después de su liberación de las células tipo enterocromafin.

Figura 3. Estimulación e inhibición de células gástricas para la liberación de ácido. (De: Mercer y Robinson, 2007)

Como se muestra, la somatostatina ejerce acción inhibidora sobre la secreción de ácido gástrico. La liberación de somatostatina de las células D antrales es estimulada por la presencia de ácido intraluminal a

Gastrina Somatostatina Acetilcolina

Células D Vago Células tipo enterocromafin Histamina Células parietales Células G Comida + + + + + + + +

un pH de 3 o menos. Después de su liberación, la somatostatina inhibe la liberación de gastrina a través de efectos parácrinos y también modifica la liberación de histamina de las células tipo enterocromafin. En algunos pacientes con úlcera péptica, esta respuesta de retroalimentación negativa es defectuosa. En consecuencia, el estado exacto de la secreción de ácido por la célula parietal depende de la influencia global de los estímulos positivos y negativos.

Secreción Ácida Basal

En los seres humanos, siempre hay un nivel basal de la secreción de ácido que es aproximadamente el 10% de la producción máxima de ácido. Además exhibe una variación circadiana, en la noche la secreción ácida es mayor que durante el día.

En condiciones basales, de 1 a 5 mmol / hora de ácido clorhídrico es secretado, y se reduce un 75% a 90% después de vagotomía o tras la administración de atropina. Estos hallazgos sugieren que la acetilcolina desempeña un papel significativo en la secreción basal de ácido gástrico. Sin embargo, el bloqueo de los receptores H2 disminuyen la magnitud de la secreción de ácido en un 90%, lo que sugiere que la histamina juega un papel intermediario importante en este proceso.

Por lo tanto, parece probable que la secreción basal de ácido se debe a una combinación del aporte colinérgico e histaminérgico.

Secreción Estimulada de Ácida

La ingesta de alimentos es un estímulo fisiológico de secreción de ácido. Tres fases de la respuesta secretora de ácido de la comida han sido descritas: cefálica, gástrica e intestinal. Estas tres fases están relacionadas entre sí y se producen al mismo tiempo, no en forma consecutiva.

Fase cefálica

La fase cefálica se origina con la vista, el olfato, el pensamiento, o el sabor de los alimentos, lo que estimula a los centros neuronales en la corteza y el hipotálamo. Aunque los mecanismos exactos por los cuales los sentidos estimulan la secreción de ácido aún no se han aclarado completamente, se piensa hipotéticamente de que varios sitios son estimulados en el cerebro.

Estos centros superiores transmiten señales al estómago a través del vago, el cual libera acetilcolina que, a su vez, activa los receptores muscarínicos que se encuentran en las células diana.

La acetilcolina aumenta directamente la secreción de ácido por las células parietales y puede inhibir y estimular la liberación de gastrina, el efecto neto será un ligero aumento en los niveles de gastrina.

Aunque la intensidad de la respuesta secretora de ácido en la fase cefálica es mayor que la de las otras fases, solo representa el 20% al 30% del volumen total de producción de ácido gástrico en respuesta a una comida, debido a la corta duración de la fase cefálica.

La fase gástrica de la secreción de ácido se inicia cuando el alimento entra en la luz del estómago. Productos de la digestión de los alimentos ingeridos interactúan con la microvellosidades de las células G antrales para estimular la liberación de gastrina.

La comida también estimula la secreción de ácido, causando distensión mecánica del estómago. La distensión gástrica activa los receptores de estiramiento en el estómago para provocar el largo arco reflejo vagovagal.

Sin embargo, la distensión antral también causa la liberación de gastrina en los seres humanos, y este reflejo que se ha llamado reflejo piloro-oxíntico. En los seres humanos, la distensión mecánica del estómago provoca alrededor del 30% - 40% de la respuesta máxima de secreción de ácido, a una comida, mientras que el resto es debido a la liberación de gastrina.

Toda la fase gástrica representa la mayoría (60% -70%) de la producción de ácido estimulada por comida, ya que dura hasta que el estómago está vacío.

Fase intestinal

La fase intestinal de la secreción gástrica sigue siendo poco conocida, pero parece ser iniciada por la entrada del quimo en el intestino delgado. Se produce después del vaciamiento gástrico y dura tanto como la permanencia de los componentes de los alimentos parcialmente digeridos en el intestino delgado proximal. Representa sólo el 10% de la respuesta secretora de ácido a una comida y no parece estar mediada por los niveles séricos de gastrina.

La hipótesis es que una hormona peptídica ácido-estimulatoria distinta (entero-oxíntica), que es liberada por la mucosa del intestino delgado puede ser la mediadora de la fase intestinal de la secreción ácida.

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