CHAPTER 4: EU AND GREEK POLICY THE INFORMATION SOCIETY IN GREECE
4.4. The evolution of information society policy in Greece
4.4.6. The Operational Programme for the Information Society
Consideraciones para establecer la lumbalgia como enfermedad de origen laboral. Según el Decreto 1477 (2014), para establecer una enfermedad como de origen laboral en un trabajador se debe cumplir la siguiente determinación de causalidad:
1. La presencia de un factor de riesgo en el sitio de trabajo en el cual estuvo expuesto el trabajador, de acuerdo con las condiciones de tiempo, modo y lugar, teniendo en cuenta criterios de medición, concentración o intensidad. En el caso de no existir dichas
mediciones, el empleador deberá realizar la reconstrucción de la historia ocupacional y de la exposición del trabajador; en todo caso el trabajador podrá aportar las pruebas que considere pertinentes.
2. La presencia de una enfermedad diagnosticada médicamente relacionada causalmente con ese factor de riesgo.
En la tabla de enfermedades laborales se puede observar el Lumbago con ciática
(Clasificación Internacional de Enfermedades CIE 10: M544) y Lumbago no especificado (CIE 10: M545) como posibles enfermedades laborales ocasionadas por exposición a movimientos de región lumbar, repetidos con carga y esfuerzo; operación de maquinaria en asientos ergonómicos por largo tiempo y posiciones forzadas en bipedestación, que predominen sobre cualquier otro factor causal (Decreto 1477, 2014). No obstante, para el presente estudio no se puede establecer relación causal aunque haya presencia de los factores de riesgo mencionados, debido a que este nexo causal debe ser comprobado por profesionales de la salud a través de la revisión exhaustiva de la historia clínica ocupacional y exámenes médicos específicos.
Cuando como consecuencia de la evaluación médica ocupacional realizada, se presuma la existencia de una enfermedad profesional, el empleador procederá a reportar la enfermedad,
utilizando el formato y siguiendo las instrucciones establecidas en la normatividad vigente. Recibido el reporte, las entidades administradoras deben iniciar el trámite de determinación de origen del evento (Resolución 2346, 2007).
Características ocupacionales de la vigilancia en salud para los trabajadores. Para el caso del dolor lumbar y en general de los desórdenes musculoesqueléticos, la vigilancia de la salud de los trabajadores se desarrolla a través de actividades de vigilancia epidemiológica, las cuales pueden utilizar pruebas de tamizaje (encuestas de morbilidad sentida) para detectar precozmente características del entorno de trabajo que favorecen la aparición de dichos desórdenes, como también, permite identificar los casos sintomáticos para su respectiva valoración y seguimiento (Ministerio de la Protección Social, 2006).
Esta vigilancia se debe enfocar principalmente a trabajadores expuestos a manipulación manual de cargas, movimientos repetidos en flexión de tronco y vibración de cuerpo entero. Existen aspectos psicológicos y organizacionales considerados como factores potenciadores, tales como el trabajo monótono, falta de apoyo social en el trabajo, inconformidad con el trabajo, bajo nivel en la escala laboral (Ministerio de la Protección Social, 2006).
Entre las pruebas de tamizaje para la vigilancia síndromes dolorosos se encuentran el Cuestionario Nórdico Musculoesquelético Estandarizado, la encuesta propuesta por NIOSH, la encuesta descrita en el Programa de Vigilancia Epidemiológica de Cargas y Posturas del ISS y el método ERGOPAR, las cuales son aceptadas por expertos a nivel mundial a pesar de su escasa información de sensibilidad y especificidad en la detección de casos específicos (Ministerio de la Protección Social, 2006).
Factores de riesgo asociados al trabajador que puedan favorecer la aparición. Según Ayoub y Wittels (Como se citó en Ministerio de la Protección Social, 2006, pág. 35), en general se consideran cuatro grandes grupos de riesgo:
Los factores ligados a las condiciones de trabajo (carga física). Los factores organizacionales y psicolaborales.
Los factores relacionados con las condiciones ambientales de los puestos y los sistemas de trabajo (temperatura, vibración entre otros).
Los factores individuales (capacidad funcional del trabajador, hábitos, antecedentes, aspectos psicológicos, etc.).
Los factores ligados a las condiciones de trabajo (carga física). Entre los factores de riesgo más relacionados con síndromes dolorosos de la columna vertebral se encuentran el trabajo físico pesado, el levantamiento, el transporte, el empuje o la tracción de cargas frecuentes o pesadas. Como también se asocia con torsiones, curvaturas u otras posturas no neutras del tronco adoptadas de forma frecuente o prolongada (Organización Internacional del Trabajo, 1998).
La posición sedente prolongada en una postura (por ejemplo, en las costureras o en los conductores de vehículos a motor) aumenta el riesgo de padecer dolor lumbar. Se ha
observado que la conducción prolongada de vehículos de motor aumenta el riesgo de padecer dolor lumbar y ciática o hernia discal. Los conductores están expuestos a una vibración de todo el cuerpo que posee un efecto adverso sobre la nutrición del disco. También pueden contribuir al riesgo los impulsos súbitos de carreteras bacheadas, la tensión postural y la manipulación de materiales por parte de los conductores profesionales (Organización Internacional del Trabajo, 1998, pág. 13).
Otra de las causas importantes de dolor en la espalda son las lesiones por traumatismo directo, que contribuyen al desarrollo de síndromes lumbares crónicos (Organización Internacional del Trabajo, 1998).
Los factores organizacionales y psicolaborales. Existe una controversia en la literatura con respecto a los factores de riesgo psicosocial, sin embargo, estudios demuestran que es un factor clave en el diseño de las estrategias de prevención. “El dolor lumbar se asocia a diversos factores psicosociales laborales, como el trabajo monótono y el realizado con agobio de tiempo, así como el escaso apoyo social por parte de los compañeros y superiores” (Organización Internacional del Trabajo, 1998, pág. 13). Para la identificación de estos factores se debe tener en cuenta los siguientes aspectos (Ministerio de la Protección Social, 2006):
Organización temporal del trabajo: jornadas, turnos, descansos.
Tipo de proceso: automatizado, en cadena, ritmos individuales, entre otros. Costo cognitivo: toma de decisiones, atención, memoria, monotonía, entre otros. Estrés, jerarquía en el trabajo e insatisfacción.
Los factores relacionados con las condiciones ambientales de los puestos y los sistemas de trabajo. Se deben tener en cuenta las características del entorno en los puestos de trabajo, como también el espacio libre, el suelo es irregular, el medio para manipulación manual de cargas a una altura segura y en una postura correcta, los puntos de apoyo, la circulación de aire
exposición a vibraciones, siendo esta ultima la más mencionada (Ministerio de la Protección Social, 2006).
Los factores individuales.Existen factores de riesgo individuales no modificables, como la edad, talla, somatotipo, genética, antecedentes laborales; y modificables, como la obesidad, actividad física extralaboral, hábitos de beber o fumar y algunos aspectos psicológicos que
pueden predisponer o favorecer la aparición y posible cronificación del dolor lumbar y en general de la espalda (Ministerio de la Protección Social, 2006). La obesidad se considera un factor que favorece el dolor de espalda, la cual puede detectarse según el indicador de Índice de Masa Corporal (IMC), aunque este parámetro no mide directamente la grasa corporal de las personas, es un valor muy utilizado en investigaciones para medir la gordura en adultos y es aplicable para la mayoría de personas (CDC. Sf.).
NIOSH (Como se citó en Ministerio de la Protección Social, 2006, pág. 76) asegura que los factores individuales pueden influir en el grado de riesgo de exposiciones específicas, es decir, que la combinación de diferentes factores de riesgo individuales con ocupacionales pueden favorecer la manifestación del dolor. Dentro de los factores individuales, se han incluido las condiciones físicas particulares DLI o ED, básicamente por disminuir la tolerancia a un esfuerzo dado. Entre otras se proponen la flexibilidad, capacidad de fuerza y capacidad aeróbica, los resultados no son concluyentes.
Factores a detallar en los exámenes ocupacionales. Para la realización de los exámenes ocupacionales, es muy importante la aplicación de profesiogramas realizados por personal
competente en el área de la salud, ya que en estos se detalla el tipo y la periodicidad de exámenes según las necesidades de los puestos de trabajo.
El empleador debe desarrollar acciones de vigilancia de la salud de los trabajadores mediante las evaluaciones médicas de ingreso, periódicas, retiro y los programas de vigilancia
epidemiológica, con el propósito de identificar precozmente efectos hacia la salud derivados de los ambientes de trabajo y evaluar la eficacia de las medidas de prevención y control (Decreto 1072, 2015).
Los exámenes deben estar orientados a la detección de condiciones individuales de riesgo, como la edad y el peso; se tiene en cuenta la presencia de morbilidad asociada, síntomas osteomusculares y neurológicos, antecedentes médicos, enfermedades coexistentes, además de antecedentes ocupacionales y la capacidad funcional de la persona. Asimismo, se debe realizar un examen físico que incluya la inspección de la postura, marcha, evaluación osteomuscular y neurológica con énfasis en la alineación de toda la columna vertebral, la fuerza muscular de los paraespinales y de los músculos de las extremidades inferiores (Ministerio de la Protección Social, 2006).