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Understanding the Line Status Screen (DOS-based VP Systems)

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7. Using Major Features

7.10 Viewing VP System Status Screens

7.10.1 Understanding the Line Status Screen (DOS-based VP Systems)

El liderazgo escolar es actualmente objeto de una atención sin precedentes, en el mundo y principalmente en nuestro país, la agenda de la reforma educacional, en su permanente evolución, parece que ha captado que el rol del liderazgo es en sí misma una importante meta para la reforma y simultáneamente un vehículo para que se concreticen muchas de las innovaciones educativas, en este contexto es importante remitirnos a un cuerpo teórico confiable y fundado sobre conocimientos de liderazgo desde fuentes como la experiencia, el análisis filosófico, conceptuales críticos y la investigación empírica, siendo así, para tener un acercamiento a una definición funcional del liderazgo escolar, nos remitimos al texto ¿Cómo liderar nuestras escuelas? de Leithwood (2009), cuando sustenta que es difícil definir el liderazgo, y si tratamos de acotar el término, refiriéndose a liderazgo escolar, que se corre el riesgo de restringir la reflexión y la práctica, sin embargo sobre una

concepción amplia y funcional y con sustento empírico, conceptual y normativo, precisa las siguientes premisas para definir el liderazgo escolar:

▪ “El liderazgo existe dentro de relaciones sociales y sirve a fines sociales, aun cuando los líderes son individuos, el liderazgo está inserto en relaciones y organizaciones sociales y su propósito es realizar algo para un grupo” (Leithwood, 2009, p. 18)

▪ “EL liderazgo implica un propósito y una dirección, los líderes persiguen metas

con claridad y tenacidad y responden por su cumplimiento, se trata de un proceso inclusivo, pero donde el líder es un actor decisivo que concentra su esfuerzo en torno a una visión” (Leithwood, 2009, pp. 19).

De aquí deducimos, que el liderazgo escolar debe dirigir su atención a asegurar que todos los componentes y acciones dentro del sistema educacional apoyen el aprendizaje de los estudiantes y la buena marcha institucional.

▪ El liderazgo es un proceso de influencia, donde a veces los líderes tienen un efecto directo en las metas principales del colectivo, pero muchas veces su atención consiste en influenciar los pensamientos y el actuar de otras personas y establecer las condiciones que les permita ser efectivos, “esta influencia puede realizarse de manera dirigida, ayudando a las personas a realizar algo específico y acotado o algo muy amplio y transformador, impulsando las aspiraciones y acciones de quienes lo rodean de manera expansiva y muchas veces impredecible” (Leithwood, 2009, p. 19)

▪ “El liderazgo es una función, de dirección y orientación, de dirección para encabezar los procesos, guiando al personal por el camino correcto y coordinando cada actividad a fin de que todos se conduzcan por el rumbo trazado” (Leithwood, 2009, p. 19); además de orientación a sus seguidores para el trabajo en base a la línea de la institución y para ello se mantiene en permanente comunicación y vinculación con sus dirigidos

▪ “El liderazgo es contextual y contingente, muchas de las teorías sobre liderazgo

sugieren que el liderazgo se practica de acuerdo a las características de la organización social, las metas fijadas, los individuos involucrados, los recursos y los plazos” (Leithwood, 2009, p. 19), lo cual significa que ninguna fórmula de liderazgo efectivo es aplicable de manera universal.

Con estas premisas generales Leithwood (2009), define el liderazgo escolar como: “la labor de movilizar e influenciar a otros para articular y lograr las intenciones y metas compartidas de la escuela” (p. 20), por lo mismo vale decir, que la labor de liderazgo puede ser realizada por personas que desempeñan varios roles en la escuela, pero principalmente por personas que ocupan cargos formales de autoridad, en nuestro proyecto, nos referimos al director de la institución educativa, quien es el líder genuino en la medida que desempeña sus funciones.

Siguiendo la línea de ¿Cómo liderar nuestras escuelas? de Leithwood (2009), describe cuatro afirmaciones fundamentales sobre el liderazgo escolar, sobre el cual se circunscribe la investigación, en el sentido de mostrar que se refiere a orientaciones y prácticas que han demostrado tener un impacto positivo sobre el aprendizaje escolar, ya sea directa o indirecta:

Afirmación 1: El liderazgo escolar contribuye de manera importante al mejoramiento del aprendizaje escolar.

Un liderazgo efectivo, abarca funciones y características, tales como una orientación no conformista, seleccionar y reemplazar de manera rigurosa a los profesores, apartar de la escuela aquellos elementos distractores que no estén centrados en los aprendizajes, monitorear de manera frecuente las actividades escolares, dar sentido, invertir mucho tiempo y energía en el mejoramiento escolar, apoyar a los profesores y desarrollar un liderazgo pedagógico superior. (Leithwood, 2009, pp. 20-23)

Afirmación 2: El liderazgo en las escuelas es ejercido en primer lugar por los directores y los profesores y pueden ser distribuidos a otros.

La mayor parte de la investigación sobre liderazgo escolar se centra en el liderazgo ejercido por los administrativos y los profesores y ha documentado una amplia gama de responsabilidades, estilos y funciones de liderazgo, entre los enfoques genéricos de liderazgo se tiene el pedagógico, transformacional, morales, participativos, administrativos y contingentes. Tanto el liderazgo de los directivos como de los profesores implica un ejercicio de influencia sobre las creencias, los valores y las acciones de otros, lo que si puede resultar diferente es cómo se ejerce esa influencia y con qué fin. Los docentes y administrativos muchas veces procuran ejercer su liderazgo en relación a aspectos muy diferentes del funcionamiento de la escuela, aun cuando los profesores muchas veces manifiestan un fuerte interés en ampliar sus áreas de influencia, así mismo, los profesores generalmente consideraban a los

directivos como líderes a partir de su capital humano cuando mostraban una competencia pedagógica basada en la experiencia con algún campo temático específico. (Leithwood, 2009, pp. 23-25)

Afirmación 3: Un conjunto de prácticas básicas de liderazgo es valioso en todos los contextos.

La evidencia proviene de diferentes tipos de escuelas que confirman la idea de que algunas prácticas de liderazgo son valiosas en casi todos los contextos, estas prácticas deben considerarse como un componente necesario, pero no suficiente del repertorio de un líder exitoso. Describir las acciones comunes de los líderes exitosos en la mayoría de los aspectos de la labor de liderazgo consiste en ayudar al grupo a desarrollar una comprensión compartida respecto de la organización y de sus metas que pueden traducirse en un propósito o una visión. (Leithwood, 2009, pp. 25-28)

Afirmación 4: Los líderes exitosos que trabajan con diferentes tipos de alumnos establecen las condiciones necesarias para promover el logro escolar, la equidad y la justicia.

Muchos líderes educativos atienden estudiantes con diferente orígenes y características sociales (en situación de pobreza o aquellos cuya raza, etnia, características físicas o mentales, antecedentes culturales o habilidades en su lengua natal, etc.), estos estudiantes muchas veces no han tenido muy buen desempeño escolar. Muchas evidencias sugieren que los líderes escolares centran sus esfuerzos en cuatro prioridades, las cuales, aunque importantes en todos los contextos, adquieren especial relevancia en escuelas empeñadas en

mejorar su capacidad de atender en buenas condiciones a estudiantes de orígenes diversos, estas cuatro prioridades son los siguientes:

- Construir formas potentes de enseñanza y aprendizaje.

- Crear comunidades sólidas en la escuela.

- Nutrir el desarrollo de culturas educativas en las familias.

- Expandir el capital social de los estudiantes valorizado por las escuelas.

Estas cuatro afirmaciones nos permiten generalizar en que las iniciativas en aras de un mejor liderazgo educacional deberían fundarse en el conocimiento sólido y aceptado sobre liderazgo y que necesariamente en el contexto escolar deben propender a conseguir una gestión escolar acorde a las necesidades de las instituciones educativas. (Leithwood, 2009, pp. 28-31)

Estas premisas conllevan a tener una definición del liderazgo escolar, que es un propósito y una dirección, influenciando la actuación y participación de otras personas que están en permanente comunicación y vinculación que orientado al logro de metas en el aprendizaje escolar.

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