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Una vez concluido el proyecto de convivencia familiar financiado por el BID, la Administración Municipal se comprometió a dar continuidad a los procesos generados por la Red del Buen Trato y se aprobaron recursos para la formulación y gestión de la Política Pública de Convivencia Familiar15, retomando los aprendizajes y las propuestas derivadas del Foro Familia y Convivencia. Para llevar a cabo esta tarea, la Secretaría de Desarrollo Territorial elaboró el proyecto “Fortalecimiento del eje municipal de familia” y contrató a la Asociación EDUPAR para su ejecución entre diciembre de 2004 y octubre de 2005.

La formulación y legitimación de la política pública

Debido a la limitación en los tiempos establecidos por la Alcaldía de Cali, se tomó la decisión de conformar un Comité Municipal de Política Pública donde participaron los representantes institucionales y los delegados de las redes locales el cual se reunió con una frecuencia semanal durante nueve meses; adicionalmente se puso en marcha un Seminario

15

Para la formulación de la política pública de convivencia familiar se aprobaron $190.000.000 de la vigencia presupuestal de 2004.

permanente de atención integral, en alianza con la Universidad Javeriana, que convocaba principalmente a actores académicos y funcionarios de las instituciones públicas competentes para pensar en los retos y desafíos de las estrategias de atención a la violencia familiar.

La idea original era que los resultados del comité y del seminario fueran socializados y discutidos con las redes locales del buen trato, en sus reuniones ordinarias y en el comité de redes locales, pero esta propuesta de retroalimentación continua no se cumplió a cabalidad. Aunque en las reuniones mensuales del comité de redes se entregaba un informe de los avances del proceso, no quedaba tiempo para el análisis y la discusión participativa de la información.

Esta sobrecarga de actividades llevo a tomar la decisión de suspender las reuniones de la Red Central mientras se formulaba la política pública, buscando evitar las acciones paralelas y el desgaste de los agentes institucionales; pero luego fue muy difícil volver a reunir a las instituciones competentes y la red central quedó desintegrada en forma definitiva, convirtiéndose en uno de los principales obstáculos para la implementación de la política pública.

En términos prácticos, las redes locales no tuvieron una participación activa en el proceso de formulación y diseño de la política pública de convivencia familiar; la participación se limitó al envío de un representante a los comités municipales pero no se llevó a cabo una revisión minuciosa de los documentos borradores ni una reflexión sistemática sobre los avances del proceso. En algunos casos pareció que las redes locales hubieran entrado en un periodo de inactividad, igual a lo que le sucedió a la red central.

… se empezó la construcción de la política pública y qué pasó con las redes locales mientras el comité técnico estaba diseñando la política pública… No aparece explícitamente esta información en la historia de las redes contadas…La política pública se precia de que ha sido construida de manera participativa y que las redes locales han participado activamente en su formulación. Pero, ¿Qué tanto fue esa participación? No aparece de manera significativa esa participación en los relatos. ¿Cuál es la experiencia real?, ¿Cómo lo vivieron? ¿Participaron en ella o les cayó del cielo? Carlos Arango.

La estrategia que mayor participación generó en las redes locales fueron los 5 preforos que se planearon como espacios para socializar y discutir el primer borrador de la política pública, buscando ambientar el evento municipal de lanzamiento de la política pública. Allí se invitaron a las diferentes organizaciones e instituciones interesadas en el tema para pensar y

definir el proceso de convocatoria, los resultados esperados, la metodología de trabajo y los materiales de apoyo.

“Durante el mes de julio de 2005, se llevaron a cabo cinco foros en diferentes sitios de la ciudad de Cali, para socializar y discutir los avances de la Política Pública en convivencia familiar, con las comunidades e instituciones locales; el propósito era divulgar y validar el trabajo liderado por la Red Municipal del Buen Trato. En estos espacios se destacó la participación de agentes comunitarios e institucionales que estaban desarrollando proyectos en convivencia familiar en las comunas y corregimientos del municipio”. (ASC, 2005: 16).

Ya en la discusión del documento borrador de la política pública, una de las tensiones que apareció con mayor notoriedad estuvo relacionada con los alcances del propósito general debido a que no se centraba tanto en la unidad familiar sino sobre todo en el fortalecimiento de las relaciones de convivencia familiar y la promoción de los derechos humanos. Esta orientación no fue bien recibida por algunos sectores conservadores de la sociedad caleña, como las iglesias católicas y protestantes, quienes asumieron una defensa radical de la familia tradicional y plantearon como problema central la disolución de los grupos familiares (entiéndase separaciones y divorcios) y la conformación de nuevos tipos de familia (uniparentales y recompuestas). Afortunadamente, el documento aprobado por la RBT y los participantes en las jornadas de validación social recogió una concepción más incluyente e integral de la organización familiar.

“En Colombia no es posible hablar de “la familia” como si sólo existiese la familia monogámica y nuclear, es necesario reconocer las diversas formas de configuración y tipologías familiares. El modelo tradicional de familia la concibe como el ámbito de lo privado, donde el poder está centrado exclusivamente en el hombre, y las mujeres deben encargarse de las labores domésticas. Este modelo no ha desaparecido, pero, empieza a emerger un modelo que se construye a partir de una distribución más equitativa del poder y donde los asuntos del grupo familiar no se consideran que sean exclusivamente del ámbito de lo privado”. (ASC, 2005: 34).

Estas reacciones generalizadas pusieron en evidencia que uno de los retos principales de la política pública consistiría en reconocer y transformar los fundamentos socioculturales de los ideales de pareja, familia y convivencia que orientaban la vida cotidiana de la ciudadanía caleña, empezando por los integrantes de la RBT, los cuales seguían amparados en la ideología patriarcal y estaban en contravía con una concepción humanista y democrática de las relaciones sociales.

“La concepción tradicional de familia está dominada por la lógica de la cultura patriarcal en el sentido de que gira alrededor de la autoridad y control del ‘pater’ lo cual genera dinámicas inequitativas del ejercicio del poder. Por lo tanto, una política pública debe plantear una nueva concepción de familia basada en la inclusión, el reconocimiento de los derechos individuales y el manejo democrático del poder tal como lo establece la política nacional de Haz Paz”. (ASC, 2005: 36).

Las acciones de formulación y diseño de la política pública se cerraron con el evento de lanzamiento oficial del documento técnico, el cual contó con la participación del alcalde municipal, los secretarios del sector social, algunos concejales, comunicadores sociales, funcionarios públicos y representantes de las redes locales.

Para la entrega del documento final se hizo un evento muy simbólico, muy significativo, el 14 de octubre de 2005, donde el alcalde Apolinar Salcedo le entregó a los concejales, a los Secretarios de despacho y a la ciudad la política

pública. Ese fue el mayor logro de ese periodo. Nibia Guardela.

Para los integrantes de la RBT el proceso de formulación de la política pública de convivencia familiar se convirtió en uno de los mayores logros de la organización debido a la amplia convocatoria que presentó en la ciudad y la profundidad que se alcanzó en el análisis de la problemática y la definición de alternativas de solución. Sin embargo, en la puesta en marcha de los acuerdos políticos, el nivel de apropiación de los planteamientos conceptuales y metodológicos quedó reducido principalmente a las labores de difusión y socialización del documento técnico.

Aunque en el discurso de las redes locales se incluyó la necesidad de adoptar la Política Pública de Convivencia Familiar como horizonte de trabajo, en las prácticas cotidianas de la organización no se vio claramente la relación con dichos lineamientos teóricos y operativos. Se hablaba con propiedad de la perspectiva de derechos y la cultura del buen trato como referentes técnicos de la intervención en violencia familiar, pero se continuaba sin cuestionar firmemente algunas expresiones de la cultura patriarcal y de las prácticas clientelistas que seguían imponiéndose en las relaciones sociales.

Una de las actividades más referenciadas en los planes de acción de las redes locales fue la difusión y socialización de los lineamientos operativos de la política pública. Pero estas acciones de comunicación casi siempre consistieron en invitar un experto para hablar de los planteamientos centrales del documento y de las posibilidades de gestionar apoyo económico para los proyectos. No aparecía con claridad una suficiente apropiación del enfoque de

derechos, de la concepción de desarrollo humano integral, del énfasis en la convivencia ni del concepto de familia democrática que se configuraron como los ejes orientadores de la política pública.

Aunque se dice que los planes de acción recogen los lineamientos de la política pública no se ve claramente la relación entre las acciones propuestas y los

núcleos problemáticos definidos por esta. Daniel Campo.

Una vez aprobado el documento técnico de la política pública se pusieron en marcha los mecanismos para su legitimación institucional, consistentes en la elaboración y aprobación de normas que obligaran a las instituciones públicas a la financiación y ejecución de los lineamientos definidos. Este recorrido implicó una serie de acciones de gestión por parte de la RBT, en cabeza del comité coordinador, entre las que se destacaron las siguientes:

- Movilización para la adopción de la Política Pública a través del decreto 0711 expedido por el Alcalde de Cali

- Acción en red de presión a la Alcaldía para instalar y poner en marcha el Consejo de Política Social del Municipio

- Creación y operación del Comité Municipal de Infancia y Familia

- Formulación y diseño del plan de acción 2007 - 2017 para la ejecución de la política pública

- Gestión de proyectos por dependencia y situado fiscal para vigencias 2006 y 2007 - Gestión del Acuerdo 0231 del Concejo Municipal para la implementación de la política

pública (31 de diciembre de 2007)

- Gestión con la nueva administración municipal para el Decreto Reglamentario 0206 que respaldaba la puesta en marcha de la política pública (31 de marzo de 2008)

- Inclusión de la política pública en el Plan de Desarrollo 2008-2011 a través del Macroproyecto Familias en Paz.

- Participación en la secretaría técnica del Consejo de Política Social de Cali

Uno de los actores fundamentales en este proceso de gestión pública fue el Comité Municipal de Infancia y Familia, el cual fue instalado en enero de 2006 y se convirtió en el dinamizador del plan de acción de la política pública de convivencia familiar. Desde este comité, se gestionó igualmente la construcción y aprobación del proyecto de acuerdo 0231 por

parte del Concejo Municipal de Cali, el decreto reglamentario firmado por el alcalde recién elegido y la inclusión de la política pública en el plan de desarrollo 2008-2011.

Tropiezos y progresos en la ejecución de la política pública

A finales del 2006, la Secretaría de Desarrollo Territorial contrató discrecionalmente a dos entidades que no hacían parte de la RBT y sin experiencia alguna en la problemática de violencia familiar: la Fundación Ave Fénix y la Fundación Continuar de la Universidad del Valle, con el propósito de ejecutar los primeros proyectos de la recién aprobada política pública de convivencia familiar, desconociendo el proceso que estaba liderando la Red y excluyendo a las organizaciones competentes en el tema. Como se podía prever, ambas entidades tuvieron problemas para desarrollar las propuestas y una de ellas fue obligada a devolver la mitad de los recursos entregados. Lo más delicado del asunto fue el resquebrajamiento de la confianza y la credibilidad de las redes locales en la Administración Municipal dando lugar a un marcado desinterés por seguir participando en las actividades cotidianas de la RBT.

…finalizando el 2007 salieron 2 proyectos, pero paradójicamente se los entregaron a dedo a instituciones que no tenían nada que ver con la Red, que nunca habían participado y que no conocían nada de la política pública, una de ellas la Fundación Continuar y otra la Fundación Ave Fénix… esencialmente por decisión de la Secretaria de Bienestar Social… muchos reaccionamos ante eso, se

hicieron cartas de denuncia pero igual no prosperó. Rosa Betty Martínez.

Este hecho fue reconocido como una de las mayores frustraciones en la historia de la RBT porque tiró al piso el proceso construido durante más de dos años para la formulación y legitimación de la política; la red se sintió impotente al enfrentarse con una decisión política que respondía a intereses particulares y clientelistas, los cuales tenían mayor peso que los criterios democráticos y de beneficio común que habían orientado su trabajo por la convivencia familiar. La gravedad de la situación se aumentó por la incapacidad de la red para incidir en esa decisión y lograr que los responsables recibieran una sanción ejemplarizante; a pesar de la fuerte reacción de algunos integrantes no se encontraron los mecanismos apropiados para ejercer vigilancia y control por parte de la organización en un asunto que era de su total competencia.

A pesar de este contratiempo en el arranque de la ejecución de la política pública, los funcionarios de la Alcaldía que asistían al comité coordinador de la red continuaron

gestionando la financiación de proyectos encaminados al cumplimiento de los objetivos propuestos en el acuerdo municipal. Por ello, a finales del 2007, la Secretaria de Desarrollo Territorial seleccionó a las fundaciones RH positivo y Funof para adelantar otros dos proyectos, uno de fortalecimiento de la participación comunitaria y otro de implementación de la política pública. En noviembre del 2008, se contrató a la Escuela de Trabajo Social, de la Universidad del Valle, para hacer un acompañamiento técnico a las redes locales del buen trato y llevar a cabo una investigación sobre representaciones sociales en familia y convivencia. Terminando el año 2009, se financió un proyecto de fortalecimiento de la capacidad de intervención en violencia familiar presentado por el consorcio Funof-Edupar y una propuesta de albergue para familias víctimas de violencia familiar diseñada por RH positivo. No obstante, en el 2010, la Administración Municipal no incluyó en su plan de inversión presupuestal ningún proyecto relacionado con las directrices de la política pública de convivencia familiar.

En resumen, entre el momento que se aprobó la política pública y el año 2010, la Administración Municipal, a través de la Secretaría de Bienestar Social, financió ocho proyectos orientados directamente a la implementación del plan de acción de la política pública de convivencia familiar, con una inversión total de 2.045.000 millones de pesos. Adicionalmente, en el 2006, la Secretaría de Gobierno realizó un concurso municipal de experiencias de convivencia donde salieron favorecidos los planes de acción de las redes locales de las comunas 12 y 20 las cuales recibieron un apoyo de 12 millones cada una.

Uno de los aspectos a resaltar, en este periodo donde inicialmente se presentaron decisiones equivocadas en los procesos de contratación, fue el compromiso de la Secretaría de Bienestar Social y Desarrollo Territorial en la inversión de recursos para la implementación de la política pública en convivencia familiar; esto se debió principalmente a la gestión realizada por las funcionarias delegadas ante el comité coordinador de la RBT, quienes se destacaron por su defensa del proceso y por su credibilidad en el trabajo de la red. Lo cual permitió confirmar una hipótesis que, con frecuencia, se promulgaba al interior de la RBT: la sostenibilidad de la organización es el resultado de la mística y el compromiso de las personas que hacen parte de ella y no tanto de los aportes y el apoyo de las instituciones.

La fuerza de la red está en la calidad de las personas y en los vínculos afectivos que se han propiciado en su interior. Nibia Guardela.

Los eventos significativos del período

En los eventos realizados durante el tercer periodo, se destacaron acciones de la red orientadas al fortalecimiento de las relaciones internas de convivencia entre los nodos y la socialización de los planes de acción local, con escasa incidencia en los espacios de decisiones políticas y pocas intenciones de movilizar recursos para la implementación de la política pública. Entre los eventos más recordados por las redes locales, en los últimos cuatro años, se mencionaron:

- El encuentro municipal de redes locales, realizado en Comfenalco Valle del Lily (Agosto 2006)

- La celebración del décimo cumpleaños de la RBT (Octubre-diciembre 2006)

- La jornada de socialización de los planes de acción de las redes locales del buen trato, llevado a cabo en el Instituto de ciegos y sordos (2008)

- Los talleres sobre autocuidado o cuidando a los cuidadores (2008)

- La participación de las redes locales en la jornada “en Cali nos tratamos bien” (Octubre de 2009)

- El encuentro para fortalecer los vínculos entre los diferentes actores de la RBT, efectuado en Comfenalco Limonar (Octubre de 2010)

De los anteriores encuentros, una de las experiencias más significativas para los participantes fue la realización de los talleres sobre autocuidado donde se buscaba llamar la atención frente a las necesidades humanas vividas por los agentes comunitarios e institucionales que trabajaban con personas víctimas de violencia familiar, reconociendo que una sana relación consigo mismo era el primer requisito para llevar a cabo un buen proceso de ayuda. Esta actividad se planeó como resultado de varias jornadas de reflexión colectiva, adelantadas por el comité de redes locales, ante la presencia de eventos familiares trágicos y dolorosos vividos por algunas de las lideresas de la organización.

Se ve la necesidad de que haya autocuidado porque las personas que estamos en este proceso estamos cargando con lo que no nos toca; podemos acompañar a las

familias pero no podemos resolverle todos los problemas”. Aida Cecilia Galarza.

Simultáneamente, en las comunas, se llevaron a cabo eventos importantes como parte de la ejecución de los planes de acción local donde las redes mostraron sus aprendizajes y sus capacidades de trabajo colectivo; en este marco sobresalieron las carpas itinerantes por su

pertinencia metodológica y el impacto positivo en la comunidad. Esta estrategia alcanzó un alto nivel de desarrollo operativo especialmente en las comunas del oriente de Cali (13, 14, 15, 16 y 21) debido a la sólida articulación que se dio entre organizaciones comunitarias e instituciones competentes, con el liderazgo de las funcionarias del ICBF.

Las carpas itinerantes eran jornadas masivas realizadas en lugares abiertos (parques, canchas deportivas, plazoletas o patios de recreo), donde se instalaban varios estantes o carpas que permitían exponer información sobre los servicios institucionales, desarrollar talleres de capacitación o presentar experiencias significativas sobre los derechos humanos y la convivencia familiar; la actividad se realizaba durante el día, entre 4 y 8 horas, y los asistentes podían ir caminando de un estante a otro de manera ordenada y en un ambiente lúdico. Para animar el evento se contaba con el apoyo de equipos audiovisuales y en el recorrido se entregaba material impreso a los visitantes. En algunas modalidades, se instalaba una tarima central donde se presentaban actividades artísticas relacionadas con la convivencia familiar o