Fabricato se acogió a la Ley 550 en marzo del año 2000 con deudas superiores a los $340 mil millones (contando Fabricato y Tejicondor juntas), lo que llevó a la compañía a presentar problemas de iliquidez debido a la recesión económica que vivió Colombia durante esos años, llevando a la compañía a una fuerte disminución en ventas y en rentabilidad. Así mismo, la alta carga laboral y pensional también se convirtieron en un factor decisivo para someternos a la Ley 550.
En la actualidad, el cálculo actuarial del pasivo pensional de la compañía asciende a un valor cercano a los $119 mil millones, valor que presenta una tendencia bajista debido a la alta edad de las personas pensionadas directamente con la compañía. Este valor esperamos que se encuentre casi en cero en el transcurso de los próximos 10 años. El acuerdo de Fabricato se firmó por 23 años, sin embargo, este acuerdo tiene algunas clausuras que les obligan a anticipar pagos dependiendo de los resultados financieros de la compañía. Por esta razón se podría esperar una salida anticipada de la ley para el año 2012, siempre y cuando el panorama económico no presente cambios inesperados en contra de la actividad económica de la compañía.
Cuando Fabricato ingresó a la Ley 550 se presentó un impacto muy negativo de corto plazo ante proveedores y clientes, lo que los llevó a sostener fuertes presiones por parte de los principales proveedores de materias primas que veían en riesgo la cartera sostenida con la compañía. Sin embargo, una vez se realizaron las reuniones y se explicaron los motivos y las consecuencias de ingresar a la ley, las relaciones se volvieron a la normalidad. En este punto el doctor Óscar Iván Zuluaga manifiesta, que desde su punto de vista los proveedores realizaron unos leves incrementos en los precios de la materia prima, ya que buscaban cubrirse ante una posibilidad de liquidación de la compañía.
Frente a la mayor parte de los proveedores y clientes internacionales no se presentaron problemas graves, ya que una vez se les explicaron las razones por las cuales se ingresaba a la ley, al tiempo que se les mantenían los cumplimientos, la calidad y los precios, estos decidieron continuar con la compañía. A pesar de esto algunos
proveedores si decidieron cancelar sus contratos y dejar de trabajar con la compañía, pero tuvieron la suerte de conseguir nuevos proveedores que entraron cuando la compañía ya estaba en la Ley 550 y que por ende no tuvieron un incremento en el riesgo de sus negocios, lo que les ayudó a reemplazar a los proveedores que se fueron.
También se abrió la posibilidad en el acuerdo para la capitalización de acreencias al 50% del valor intrínseco de la acción, lo que permitió que muchos proveedores capitalizaran y salieran al mercado de valores a vender sus acciones, recuperando una parte importante de su cartera. Esto ayudó a disminuir prontamente la deuda total de la compañía, al tiempo que mejoró los volúmenes de negociación.
Otro impacto con proveedores fue la baja capacidad de negociación, ya que una compañía que se encuentra en la Ley 550 tiene una posibilidad inminente de liquidación, lo que genera riesgos e incapacidad de llegar a acuerdos de pagos y de negocios favorables para la compañía. Aún en la actualidad, cuando la compañía tiene deudas cercanas a los $70.000 millones en su totalidad, no se ha logrado retomar esa capacidad de negociación que tuvieron en un momento anterior.
Es importante mencionar en este punto que si Fabricato no cumple con alguna de sus obligaciones entra automáticamente en causal de liquidación, lo que incrementa el riesgo de los proveedores de materia prima.
En el tema bancario la compañía vivió un cierre total de sus cupos de crédito, algunos bancos se fueron y cancelaron todos sus cupos, otros se quedaron con cupos representativos que no sirven para proyectos de inversión o reconversión tecnológica. Esto llevó a la anterior administración a financiar los proyectos de inversión a través de la venta de activos y recursos propios, lo que generó la obsolescencia de la maquinaria y la pérdida continua de competitividad y eficiencias por falta de recursos.
Así mismo, las tasas de interés de los créditos se encuentran por encima de lo que otras firmas del sector han logrado obtener, encareciendo el costo de los proyectos y necesidades de actualización de tecnología. En la actualidad las tasas que maneja la compañía pueden estar alrededor de la DTF + 4,5%.
En la actualidad Fabricato cuenta con el 60% de su maquinaria en condiciones de obsolescencia, a pesar de haber realizado inversiones durante los últimos 4 años de aproximadamente $100 mil millones con recursos propios, actualizando su línea de producción de Índigo en el año 2008 con la planta más tecnificada del mundo en su momento.
En la parte de Impuestos, la compañía ha visto un beneficio absoluto al no tener que pagar el impuesto al patrimonio, el cual durante el año 2009 habría alcanzado la cifra de $16 mil millones aproximadamente, lo que hubiera sido altamente preocupante para el flujo de caja de la compañía. Adicionalmente, la compañía se ha beneficiado de la posibilidad de cobrar las devoluciones del IVA y de la Retención en la fuente pagada en exceso cada trimestre, y no anual como es lo normal en la ley colombiana. Esto ha permitido la programación y la optimización del flujo de caja.
Un factor también esencial es el comité de vigilancia de la Ley 550, el cual se encarga de analizar los proyectos de inversión y de autorizar la venta de activos no estratégicos y el uso de esos recursos recolectados, evitando la mala utilización o el derroche del dinero. Este comité en el caso de Fabricato, está conformado por un representante de los accionistas, un representante de los trabajadores y pensionados, un representante de la DIAN, uno de los acreedores, y uno de la compañía. La DIAN tiene la capacidad del “Veto”, el cual significa que si todos los miembros del comité están de acuerdo con una decisión, y la DIAN no, entonces el proyecto no se puede llevar a cabo a pesar de que la mayoría lo apruebe.
Un ejemplo sencillo fue la decisión en la venta de Comercia para financiar gran parte del proyecto de inversión en la planta de Índigo durante el año 2008. La DIAN y el comité aprobaron la venta y el posterior uso en actualización de tecnología, por lo cual si la administración hubiese tomado la decisión de usar esos recursos en capital de trabajo no lo hubiera podido hacer.
Ahora bien, hablando de una posible salida anticipada de la Ley 550, se esperaría encontrar en primera instancia la capacidad de apalancar proyectos de inversión de gran escala, como la actualización tecnológica, la creación de una planta de última tecnología o la construcción de una generadora de energía para convertirse en una compañía casi
autosuficiente, permitiendo ganar eficiencias, competitividad y mejorar sus resultados financieros.
Así mismo, se esperaría que se presente una mejora en las tasas de interés que actualmente tienen con el sector financiero, al igual que la apertura de nuevos cupos de crédito debido a la reducción en el riesgo de liquidación de la compañía.
Un punto primordial sería la recuperación de la imagen de Fabricato como una compañía confiable, segura y con un futuro potencial por delante, lo que abriría nuevos mercados y serviría de herramienta de ventas hacia mercados internacionales. Esto es clave para obtener acuerdos de largo plazo con clientes, los cuales se fijan en la capacidad de cumplimiento y en las fortalezas financieras de la compañía.
Adicional a esto, también se podría ver una reducción en los precios de compra de la materia prima, ya que el riesgo de liquidación se eliminaría, logrando un mayor poder de negociación con proveedores, otra razón que nos podría ayudar a mejorar los márgenes de rentabilidad.
A pesar de lo anterior se podría presentar un impacto negativo referente al pago impositivo, ya que tendrían que empezar a pagar el impuesto al patrimonio, el cual durante el año 2009 habría alcanzado la cifra de $15.000 millones aproximadamente. Sin embargo, en la actualidad Fabricato se encuentra analizando la posibilidad de firmar un acuerdo de estabilidad jurídica, lo cual les evitaría el pago del impuesto del patrimonio en los años futuros.
Luego de esta entrevista se podrían estimar como pros y contras de salir de la ley los siguientes puntos:
Pros de salir de la ley
Capacidad de financiación de proyectos de inversión en el sector financiero.
Mejora en la imagen de la compañía
Capacidad de lograr acuerdos de largo plazo por la mejora en la calificación de riesgo de la compañía.
Contras de salir de la ley
Incremento en el pago de impuestos
Probabilidad de iniciar el pago de dividendos, lo cual genera al administrador disminución en su flujo de caja.