3.3 Application Phase
3.3.3 Ambiguous Situations
En esta categoría incluimos el proceso anterior de aplicación de las pieles o capas de mezcla refractaria. Se trata de un único molde, que necesariamente tiene que romperse para poder liberar la obra de su interior; razón por la cual son escasos los registros de estos. Un ejemplo de molde cerrado es el proveniente del área Calima (Yotoco) (figura
106 formaba parte de los elementos que acompañaban la tumba probablemente de un orfebre (Bray, 1991, p.93), resaltamos el diseño ancho y
cóncavo de la parte superior de este molde. Así como existen varios fragmentos en el Museo del Oro, provenientes de Tierradentro, los cuales corresponden a los cuerpos y embudos de los moldes elaborados en arcilla grisácea, bastante porosa (Sáenz et al. 2007); investigaciones adelantadas por Bruhns (1972, p. 308), junto con Plazas (1975, p.65; 2015, comunicación personal) registran dos de estos moldes, hallados por un huaquero en la vereda de Pueblo Tapado (Armenia, Colombia), la razón que plantean estas autoras sobre la presencia intacta de los moldes, correspondería a la hipótesis de que estos pudieron ser enterrados con el orfebre, junto con el resto de sus pertenencias.
Figura 2.14. Molde cerrado Calima (Yotoco). Bray (1991).
Figura 2.15. Molde cerrado encontrado en la vereda de Pueblo Tapado (Armenia) (Bruhns, 1972; Plazas, 1975, p.65; Sáenz et al. 2007).
Figura 2.16. Gammagrafía del molde cerrado de Pueblo Tapado. Museo del Oro. Figura 2.17. Obra del Cauca Medio. Museo del Oro.
107 Este molde (figura 2.15.), tiene un tamaño de 8cm de alto y 5cm de ancho y presenta dos orificios, uno arriba y otro abajo, para la salida de los gases, así como para el descere y una cochura más uniforme (Martín, 2014); posteriormente el propietario de estos, los prestó al Museo del Oro (Sáenz et al. 2007) y a través de una gammagrafía (figura 2.16.), se determinó que en su interior había en cada uno, pequeñas formas zoomorfas, antes asociadas al estilo Quimbaya y ahora identificadas como Cauca Medio, (figura 2.17.).
Llama la atención el orificio ancho del bebedero o boca de este molde, a través del cual se vertía el metal, y que con leves variantes pudiera haber sido utilizado como “crisol incorporado”, para facilitar el proceso de fundición a la cera perdida; este sistema de molde cerrado y de posible crisol incorporado, lo menciona Long (1989, p.46), cuando describe las etapas de fundición en las matrices Muiscas (capítulo cuarto): “Se pone el metal en el crisol y se calienta el crisol-molde”. Este sistema lo contemplamos en otra obra de forma acorazonada, presente en el Museo del Oro (figura 2.18.). Un molde similar del Museo Nacional de Costa Rica (señalado por Ybarra 2012e), nos sugiere el mismo diseño, ya que en la estructura de uno de sus extremos, se presenta una oquedad, que nos hace pensar en la existencia de un molde con crisol incorporado. Esta analogía en su diseño, la notamos en otro molde del Museo del Oro, (figura 2.19.), modelado con forma zoomorfa, que es parte del conjunto de nueve moldes para fundición a la cera perdida, hallados en el área Calima (Falchetti, 1989, p. 29); o el modelado con forma de cascabel (figura 2.20.), (Falchetti, 1997, 2003). En ambos casos claramente identificamos una boca ancha, que posiblemente fue el recipiente o crisol unido al modelo, dado que este vertedero es mucho más ancho respecto de las terminaciones o botones de fundición de la gran mayoría de obras votivas Muiscas (capítulo cuarto).
108 La elaboración de este sistema de molde cerrado ancestral y de boca ancha, se semeja al que actualmente emplean los fundidores de San Pablo (Perú), en el proceso de amodelado51, el cual recoge conocimientos de tradición (Ybarra, 2012c). Vemos
(figura 2.21.), cómo se detalla el proceso de unión de uno de los moldes, al cual se le
añade una especie de embudo; e igual contemplamos (figura 2.22.), el resto de los moldes añadidos, junto con el crisol incorporado; montaje de la obra elaborado por el orfebre Gregorio Cachi (Ybarra, 2012c).
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El amodelado es una variante del proceso de fundición, empleada por algunos orfebres en el Perú; en el que en lugar de usar la cera como modelo, dada su ausencia en el territorio, se emplean otros soportes para sacar los moldes bien sean estos de piedra o hueso, (Ybarra, 2012c).
Figura 2.18. Molde cerrado, con forma acorazonada. Museo del Oro. Figura 2.19. Molde de boca ancha con figura zoomorfa. Museo del Oro. Figura 2.20. Molde de boca ancha con forma de cascabel (Falchetti, 2003).Museo del Oro.
109 En particular resaltamos la familiaridad de este sistema en la escultura contemporánea, el cual se ha denominado “crisol incorporado”, por eso consideramos pertinentes las siguientes precisiones sobre el mismo. La propuesta inicial de este diseño surge con las investigaciones del Neozelandés Mr. David Reid; en ésta el crisol cerrado y de forma ovoidea, está dividido por la mitad (Reina, 2014); mientras que las consecuentes investigaciones del escultor español, Dr. Albaladejo, permiten enriquecer este sistema, a partir del diseño abierto del crisol, que se corresponde con la misma forma trabajada por los orfebres de San Pablo, en el Perú. Este sistema de “crisol incorporado” ha sido objeto de investigación por parte del escultor Martín, quien dirige el Grupo de Investigación TEBRO de la Universidad de Sevilla (2013; Martín, 2009), y en su calidad de docente, escultor e investigador ha motivado no sólo seguir esta línea enfocada en la fundición ancestral, sino que desde los experimentos y avances de este grupo, hemos podido establecer algunos análisis y analogías respecto de los registros documentales ancestrales, que en el desarrollo de esta investigación tratamos. Igualmente precisamos que este sistema contemporáneo de fundición trabaja en particular con la cascarilla cerámica, de la cual analiza Marcos (2001, p. 207), cómo el fundamento principal de ésta es la técnica de revestimiento, la que si bien se considera creación moderna de los EE.UU., parece según explica esta autora, tiene sus orígenes
Figura 2.21. Montaje de molde cerrado por Don Gregorio Cachi, con el sistema de amodelado, empleado en San Pablo (Perú), (Ybarra, 2012c).
110 en el siglo I a.C. en Gussage (Inglaterra), donde se encontraron restos de moldes de revestimiento de barro, estableciendo así una directa relación entre este método moderno con el usado por los ancestros europeos; así como por los ancestros andinos, como lo describimos en esta investigación.